Raza
Chilena
L I
B R O E S C R I T O P O R
U N C H I L E N O
Por don Nicolás Palacios
Primera edición eléctronica, Mayo 2004
Transcrita y preparada por el
Dr. Rafael Andrés Escribano
a partir de la edición de la
IMPRENTA I
LITOGRAFIA ALEMANA
de GUSTAVO
SCHÄFER
VALPARAISO
1904

1.
Advertencias
preliminares.
2.
Razas
i lenguas de España.
a)
del
éuscaro al latin.
b)
Del
latin al romance.
c)
El castellano
no es el latin corrompido.
d)
Número
de Jermanos que invadió la Península.
e)
¿qué
fue de los Godos a la llegada de los Arabes.
f)
Godos
e Iberos.
3.
a)
como
se modificó el latin.
b)
el
verbo en latin y en gótico: un verbo gótico en el lenguaje chileno.
c)
el
plural en castellano.
d)
los
apellidos patronímicos en español.
e)
influencia
del gótico en la formacion del castellano; algunos ejemplos.
f)
el
latin rústico.
4. Influencia de los Godos en la formacion de
los romances meridionales.
a)
italiano.
b)
provenzal.
c)
lucha
de razas
5.
a)
el
dialecto chileno es el lenguaje de los conquistadores godos de Chile.
b)
el
valor de la d en chileno.
6.
a)
pérdida
de palabras de origen gótico en el español moderno.
b)
chilenismos
de origen gótico.
7.
a)
la a
en español arcaico.
b)
pruebas
documentales.
c)
empleo
de la d en chileno.
8.
a)
el
valor de la s en chileno.
b)
la s
en latin.
c)
la s
en gótico.
d)
la s
en castellano.
e)
la s
en chileno.
9.
a)
la h
aspirada en español i en chileno.
b)
influencia
del lenguaje araucano (chilidugu) en el chileno.
10.
a)
la l
i la r en chileno i en castellano.
b)
pruebas
documentales.
11.
a)
de los
grupos consonánticos pt, ps, kt, ks, en gótico.
b)
de los
mismos en castellano.
c)
del
grupo gn.
d)
eufonizacion
de esos grupos en chileno.
12.
a)
reminiscencias
del gallego en el chileno.
b)
palabras
castellanas de oríjen aleman.
c)
los
conquistadores de Chile vinieron de todas partes, pero de todas partes solo los
que tenian sangre i espíritu góticos.
13.
a)
sobre
la b i la v castellanas i la w gótica.
b)
del
uso de vos en español antiguo i en chileno.
c)
la voz
hombre en chileno.
d)
vocales
en chileno.
e)
preposiciones.
f)
negativo
de persona.
g)
cambios
de forma de algunas palabras.
h)
consonante
Echeverria.
1. Advertencias
preliminares
La creencia
arraigada i jeneral de que el pueblo chileno ha corrompido el idioma español es
antigua en el pais i tuvo por sus principales i primeros sostenedores a dos
autoridades tan esclarecidas como J. J. de Mora i el sabio A. Bello. No es
estraño por lo tanto que los hablistas nacionales hayan seguido sosteniendo lo
mismo, ni que uno de nuestros profesores estranjeros lo haya dado como un hecho
cierto i esté empeñado en buscar la causa de dicha corrupcion.
Antes de
abordar esta materia, debo recordarle que en una carta por la prensa es mui
difícil tratarla convenientemente. La filolojía es una ciencia moderna que
posee su terminolojía técnica particular i signos especiales para representar
los diversos sonidos del lenguaje hablado, términos i signos que no pueden
emplearse sin entrar en largas esplicaciones, por lo que en la presente me veré
forzado a emplear términos de uso corriente i los signos ortográficos del
castellano, escribiendo asimisno los diptongos
con la vocal castellana que percibe el oido o con la que mas se le
asemeje. Estas dificultades me impedirán apuntar las palabras de otros idiomas
correspondientes a la que cite, i que tanto ilustran una disertacion sobre
filolojía. Pido a Ud que disculpe esta deficiencia. De todos modos creo fácil
llenar mi tarea de probarle que no ahai tal corrupcion i que si Chile tuviera
algo de que avergonzarse no sería de nuestra manera de espresarnos.
Otra
advertencia preliminar es la de que hoi por hoi no es posible tratar ningun
problema social sin ahondar algo en sus oríjenes, por lo que me será necesario
dar una rápida ojeada a la formacion del castellano, cuestion en la que corren
admitidas por peninsulares i americanos muchas ideas inexactas que necesito
rectificar para desenvolver mi tesis.
En un tema
tan escaso de interés para los que no son aficionados como este de la lenguas,
auntuqe tan hermoso para sus cultivadores, no pondré gran empeño en detener mi
lápiz cuendo se desvíe siguiendo una idea lateral asociada, pero manteniéndome
siempre dentro del tema jeneral que con mis cartas me he propuesto.
2. Razas i lenguas de
España
a). Es
opinion admitida que los primitivos pobladores de la Península Ibérica hablaban
una lengua aglutinante, como el vasco actual, si es que no eera este mismo
vasco o éuscaro el usado por todos sus pobladores.
Este pueblo
fué invadido en tiempos prehistóricos por otro pueblo, de idioma flexion, los
Celtas: pero su lengua no dejó rastros conocidos en España. G. de Humboldt cree
que los nombre jeográficos terminados en briga son de oríjen céltico.
Unas pocas palabras que quedan en castellano de ese mismo oríjen parecen haber
venido posteriormente.
La misma
escasa influencia sobre el idioma ibero tuvieron los griegos i los fenicios,
que poseyeron algunas factorías o estaciones marítimas en las costas de ese
pais varios siglos antes de J. C., i los cartajinenses, de lengua fenicia, que
alcanzaron a emprender la conquista de España, pero de donde fueron arrojados
por los romanos.
Mas de un
siglo antes de nuestra era i mas de cuatro despues de ella, Roma fué dueña de
toda la Península. La cultura en todos sentidos implantada por los romanos
dominadores, colonizadorres e ilustrados de ese pais trajo como consecuencia el
cambio de idioma en todos sus pobladores, siendo el latin el único hablado por
todos los Iberos, con escepcion de los vascuenses, que hasta hoi conservan su
idioma i reclaman sus fueros.
Era pues el
latin desde varios siglos atrás el lenguaje de la Península cuando empezaron a
llegar a ella en el siglo V pueblos de sangre i lengua completamente diversas.
los bárbaros.
Algunos
años antes varias partidas de estos hombres habían recorrido el norte de
España, pero con el solo objeto del pillaje. Esta vez llegaban en grandísimo
número, trayendo sus familias en grandes carros tirados por bueyes. Venian a
establecerse en el pais, abandonando para siempre sus moradas del sur de
Alemania, donde habían vivido varios siglos. Era el éxodo de la familias
góticas llamadas Suevos i Vándalos, i algunas otras menores, las que venian a
tomar posesion de esta provincia romana i a multiplicar en ella su estirpe (406
antes de J. C.).
Los
Vándalos se establecieron en el noreste de la Penínsulo, en lo que hoi es
Aragon i Cataluña, i los Suevos asentaron sus dominios en parte de Castilla la
Vieja, en Leon, Asturias i Galicia. Los jefes edificaron sus residencias en las
alturas que dominaban los valles escojidos de su nueva patria, en los que se
establecieron sus súbditos.
Los romanos
estaban en esa fecha mui desorganizados i decadentes para resistir estas
invasiones, pero conservaban una cualidad de que sabaron gran partido en esos
apuros: su habilidad para la intriga, arma que no sabian esgrimir los
invasores. Hicieron pues luchar a los bárbaros unos con otros i de ese modo se
defendieron algun tiempo.
En 413
llegaron los Visigodos a España i atacaron i vencieron a los Vándalos en
Barcelona, ciudad en la que el rei visigodo Ataulfo asentó su trono. Los
vencidos se corrieron a Andalucía i de allí pasaron en gran número al Africa.
Pero los
dominios de los Visigodos estaban principalmente al norte de los Pirineos; su
reino se estendía desde el Loira al sur i desde el Ródano al océano, por lo que
luego hicieron de la ciudad francesa de Tolosa la capital de sus estados.
En 418
Walia, rei visigodo de Tolosa, con anuencia de Roma, emprendió la conquista del
reino suevo de España, pero sin resultados satisfactorios. En 455 Teodorico II,
despues de larga campaña, venció por fin a sus hermanos suevos, quedando solo
Galicia en poder de estos, aunque pagando tributo, i siendo el resto de sus dominios
gobernados por jefes visigodos.
Esa
situacion se prongó hasta 507, año en que Clodoveo i francos, auxiliados por
los indíjenas, católicos, del reino de Tolosa, arrebataron a los Visigodos sus
dominios de Francia, obligándolos a refujierse en España, conservando solo en
aquel país la provincia de Septimania.
Estos
recuerdos históricos son indispensables para darse cuenta cabal de la formacion
del romance castellano. La filolojía es solo una rama de la antropología, i por
haber olvidado esta verdad, queriendo hacer del lenguaje humano una ciencia
separada de las demás que al hombre se refieren, la filolojía ha visto
perturbado su desarrollo por mucho tiempo. Es a ese olvido al que debe
atribuirse el que los estudios sobre el oríjen del idioma castellana sean a la
fecha tan deficientes.
Suevos,
Vándalos, Visigodos, Hérulos, Jépidos, Alanos, etc., eran solo tribus de la
misma familia gótica i hablaban todos el mismo idioma, segun San Isidoro; pero
hai a este propósito una observacion mui importante que hacer: los Visigodos i
Ostrogodos habian morado entre el Dnieper i el Danubio probablemente desde el
primer siglo de la era cristiana i solo en el siglo IV emprendieron su marcha
al occidente, mientras que los Suevos, Vándalos i Alanos permanecieron en Alemania
tal vez desde que salieron de Scancia, i de Alemania, de la Alta Alemania o
Alemania del Sur emprendieron directamente su marcha a España. Estuvieron pues
separados los primeros de los segundos por algunos siglos, lo que hace
verosímil que hubiera entre unos i otros algunas diferencias dialectales,
suposicion que veremos reforzada mas adelante.
Todos los
bérbaros jermanos adoptaron el idioma de las provincias por ellos conquistadas,
esto es el latin, al principio en los documentos escritos, en sus códigos, ya
que ellos no sabian escribir i que en latin estaban las leyes por que se rejian
los aboríjenes de sus nuevos estados. Así aparecieron en lengua romana el Edictum
Teodorici, el Breviarum de Alarico, el Fuero Juzgo, etc. Los
mismos jefes i autoridades de todas categorías pertenecientes a la raza
dominante debieron verse precisados a aprender el lenguaje de sus nuevos
súbditos latinos, i las relaciones múltiples de ambos pueblos trajeron al fin
la adopcion del idioma latino, que era el mas cultivado i litarario, por todos
los conquistadores.
Es un hecho
conocido que del contacto suficiente de dos pueblos, el menos letrado toma con
el tiempo el lenguaje del que lo es mas, aunque aquel sea el dominante: los
romanos impusieron su idioma en las provincias del imperio que retuvieron por
espacio suficiente, menos en Grecia, que era mas ilustrada, la cual dió su
lengua la corte del Imperio romano establecida en Constantinopla.
Pero el
latin de las provincias romanas ocupadas por los bárbaros sufrió luego un
cambio tan considerable, que se transformó en idiomas distintos, llamados
romances en jeneral, i español, francés, provenzal, italiano, rumeno, portugués
i otros, segun la rejion del Imperio en que se les vió nacer.
Estos
romances aparecieron en los primeros siglos de la ocupacion por los bárbaros de
dichas provincias. Por tanto la influencia de esos Jermanos en la formacion de
la nuevas lenguas no debería ponerse en duda; sin embargo ha quedado hasta aquí
desconocida su grande importancia, hasta ser negada por algunos, especialmente
en el castellano, que se mira por autor como una lengua latina-árabe. Mas
adelante demostraré cuanto desconocimiento manifiestan esas opiniones.
b). Dos son
las causas principales de la transformación que sufrió el latin con la invasion
gótica en España, que solo del romance español me ocuparé en la presente,
aunque lo que de él diga es aplicable casi en todo a las otras lenguas
hermanas.
La primera
es sicolójica, debida al ordenamiento de las ideas en el cerebro de la raza
forastera, i que reformó la sintaxis del idioma latino e introdujo alteraciones
en su morfolojía i aun en la estructura de sus voces.
La segunda
fué una causa fisiolójica, funcional, debida a la diferente estructura de las
órganos vocales de los Teutones, i que produjo alteraciones considerables en la
pronunciacion de las palabras latinas. A esta causa se refiere Max Müller
cuando dice que <<los romances son el latin en bocas tudescas>>. De
las modificaciones sufridas por las palabras en su pronunciacion, pasaron a
escribirse con su nueva forma.
El romance
que surjió en España debió iniciar sus primeros pasos desde el establecimiento
de las tribus góticas en el pais, si no antes, aunque no nos queden
documentados escritos en él, ya que era el latin el que se empleaba en la
escritura. En esa lengua naciente debían alternar palabras góticas con romanas,
como es lójico suponer, alteradas las latinas por los Godos, i las de éstos por
los Iberos. San Isidoro se refiere en muchos pasajes de sus obras a ese
lenguaje hablado, al lenguaje vulgar, que estaría ya formado desde mucho tiempo
antes de la fecha en que él escribió, que fué el miemo siglo en que los
Visigodos se trasladaron de Francia a España. J. E. Harzenbusch cita documentos
anteriores en los que se deslizaban a los escritores latinistas algunas
palabras castellanas, i otras latinas que se habían hecho indeclinables,
supliéndose los casos con preposiciones.
Nació pues
la lengua en que le escribo la presente antes de la invasion de los árabes i siguió
desarrollándose en el centro i norte de la Península, fuera de toda influencia
semítica.
Es también
sabido que en las mismas posesiones de los sarracenos los pobladores españoles
continuaron hablando su lengua romance sin que sus nuevos señores los
incomodaran por ese motivo.
c). Es
opinión corriente en España i América que el castellano es solo el latin
corrompido por la desaparición de la cultura que fué consecuencia de la
invasión jermana de ese país, sin que en la formacion del romance español haya
tenido el lenguaje de los señores de la Península en el tiempo en que apareció
allí esa nueva lengua mas influencia que la de dejar en él unas cincuenta
voces.
Desde que
el filólogo aleman Friedrich Diez dijo que la lengua gótica solo habia contribuido
con cincuenta palabra a enriquecer el idioma castellano, los eimolojistas de
todas partes han seguido creyéndolo, sin que nadie se haya tomado el trabajo de
ratificar esa opinion. Monlau hace subir ese número a cien, agregándole los
nombres propios de personas.
A ninguno
de los etimolojistas que se han ocupado en averiguar el oríjen de las palabras
castellanas se le ha ocurrigo imponerse del idioma que hablaban los Godos, para
ver si en su lengua se encuentra alguna voz de que puedan derivarse las innumerables
palabras españolas cuya etimolojía no se conoce o se hace derivar de lenguas
con las cuales nada tuvo que ver el castellano. Diez escribió sus principales
obras en la primera mitad del siglo pasado, i es despues de él que el estudio
del gótico ha tomado la grande importancia que hoi tiene, como que es el idioma
jermano del cual la ciencia posee documentos mas antiguos.
Varios
autores han supuesto que los Jermanos deben haber contribuido en gran parte a
la formación de los romances meridionales; pero hasta aquí no han presentado
pruebas como las que le daré mas adelante i por las que podrá juzgar de la
grande influencia en todos los sentidos que el idioma de los Godos ejerció en
el castellano. En un cálculo hecho a la lijera para esta carta he anotado mas
de doscientas voces españolas que derivan de aquella lengua en la sola letra G
del diccionario español.
d). Una de
las causas de que se desconozca la influencia de los Godos en la formacion de
los romances de la Península es la idea errónea que se tiene respecto al número de ellos i al lugar que ocuparon
en la sociedad de ese pais.
La
ocupacion de España por los Godos <<fué casi puramente militar>>
dice Monlau para esplicar la ninguna influencia del idioma de éstos que este
autor, como los demás peninsulares no conoce, en la formación del castellano.
No es esa la verdad de los hechos.
La tribu de
los Vándalos cruzó el Rin en direccion a España en grandísimo número. El
ejército que custodiaba a la tribu se compnía de 50 000 hombres. Es verdad que
la mayor parte pasó al Africa, quedando el resto en Andalucía; pero del Africa
volvieron a España despues de ser derrotados por el jeneral romano Belisario en
533. Los Suevos salieron de Alemania en cantidad asimismo mui numerosoa, pues
sus guerreros solamente eran 30 000. Los Visigodos eran los mas numerosos de
todos, pero no he encontrado cifras sobre su número en los libros que he leido;
solo aproximadamente puedo calcularlo, como asi mismo el de los Alanos. Durante
la estadía de estas dos últimas tribus en el sur de Francia, cuando poseian el
llamado reino de Tolosa, tuvo lugar la gran batalla de Chalons (451), que, como
se sabe, fué uno de los hechos de armas mas grandes de la historia i en el que
pelearon los bárbaros unos contra otros, con gran contento de los romanos. En
el ejército invasor, mandado por Atila, venian los Hunos, los Ostrogodos i
otras jentes menos numerosas. El ejército que se le opuso, a las órdenes del
jeneral romano Aecio, estaba dividido en tres cuerpos: el de los Visigodos, con
su rei Teodorico el Visigodo a la cabeza, formaba el ala izquierda, el de los
Alanos el centro, i el ala derecha la componian lejiones romanas en las que
venian bárbaros de todas estirpes que peleaban a sueldo del Imperio. Cálculos
moderados hacian subir el ejército de Aecio a 500 000 hombres, de los cuales
podrá suponerse que los Visigodos i Alanos formarian a lo menos los tres
quintos, esto es 300 000 soldados. En 553 los Ostrogodos abandonaron la Italia
con sus familias, suministrándoles Narses dinero i todo lo necesario para su
traslacion. Salieron de esa península por el noroeste, pero no se sabe a punto
fijo adonde fueron a establecerse, aunque es probable que lo hicieran en las
posesiones de sus hermanos los Visigodos, pues la Francia estaba en esa fecha
en poder de los Francos, enemigos de los Godos.
A propósito
de la incógnita histórica del paradero de los Ostrogodos, he de decirle que
poseo un dato que me permite opinar, con todo el temor que Ud comprenderá, que
esa tribu se unió por lo menos en gran parte a las que habitaban en España. En
mis investigaciones sobre la fisonomía de los Godos de España, rejistrando
cuadros antiguos o descripciones de aquellos hombres, me he encontrado algunos,
raros en verdad que tenian el pelo negro, talla elevada i los mostachos caidos
i lisos como el cabello. Por la talla esos hombres no eran Iberos i por el
color del pelo no eran Jermanos ¿de qué raza entonces? En el poema del Edda
se habla de algunos nobes del ejército de Etzel, nombre que se da en ese poema
a Atila, los cuales encendian el amor de las heroinas con su hermosa cabellera
negra i su elevada i elegante talla. Ahora bien, es sabido que la nobleza
ostrogoda contrajo múltiples alianzas de sangre con la nobleza tártara que
mandaba la invasion asiática en Europa en el siglo IV, i que juntos, Ostrogodos
i Hunos, emprendieron la conquista del Imperio Romano, empresa que concluyó con
la derrota de Chalons, despues de la cual los Ostrogodos se separaron de sus
aliados asiáticos. Creo por lo tanto de oríjen ostrogótico-tártaro los escasos
nobles godos españoles de cabello negro i liso que he hallado en la Península
entre algunas de las mas nobles familias como la de los Hurtado de Mendoza por
ejemplo. Hai sin embargo autores que afirman que los Ostrogodos se establicieron
en la Provenza i en ella quedaron como súbditos de los Francos, cuando los
Visigodos emigraron a España.
I volviendo
a los cálculos sobre la cantidad de Jermanos que se estableció en España, le
recordaré que los Ostrogodos eran por lo menos tan numerosos como los
Visigodos. Pero solo contando aquellos cuya entrada a la Península se sabe de
cierto i haciendo las rebajas necesarias, tendríamos que el número de soldados
que arribó a ese pais podria estimarse así: suevos 30 000, la mitad de los vándalos
25 000, visigodos i alanos 200 000, lo que da un total de 255 000 soldados, los
cuales, repito, traían a sus ancianos, mujeres i niños en grandes carretas con
toldo tiradas por largas filas de yuntas de bueyes. Perez Pujol, autor
entendido en esta materia, en su obra Instituciones Sociales de la España
goda, calcula en 300 000 el número de la tropa goda de España i sus de
Francia en esa fecha.
La
proporcion de los hombres de 18 a 45 años, capaces de cargar las armas en uso
en aquel tiempo, puede estimarse en un octavo de la población, esto es el
máximo que arrojan las estadísticas, lo que daría como número total de Jermanos
la cifra de 2 040 000. Por lo demás concuerda con la proporcion que los
historiadores bizantinos dan a la tribu visigótica que atravesó el Danubio en
376: el ejército de Fritigerno era de cerca de 200 000 guerreros, i su pueblo
lo componian mas de un millon de mujeres, niños i ancianos.
Por mas de
trescientos años estos Jermanos fueron señores de España, ocupando, como es
lójico suponer, sus valles mas ricos i sanos, por lo que al arribo de los
Arabes deberían sumar varios millones de Godos de pura sangre, pues, como he
recordado, su lei les prohibia casarse con los Iberos. Se sabe que se dejaron
para su uso esclusivo los dos tercios de las tierras de labranza, en las que
habitaron separados de los naturales.
e). Pero
estos hombres, que llenaban el reino, ¿qué se hicieron despues del desastre de
Guadalete? Los historiadores españoles dicen que se refujiaron en las montañas
de Asturias, desde donde con su rei Pelayo emprendieron la reconquista. Eran
pues en escaso número si esas montañas fueron suficientes para albergarlos. La
verdad histórica es mui otra, i si los peninsulares no han rectificado la
historia de su patria a este respecto es solo por descuido, porque en su misma
casa tienen los documentos de que habrian menester para ello; pero a mí me es
necesario para mi tema poner esto en claro, aunque no pueda darle aquí todas
las pruebas que poseo.
Los Arabes,
aunque llevaron a cabo algunas espediciones al norte de la Península, no la
conquistaron jamás, i como desde un principio fué esa parte de España el
principal asiento de los Godos, hacia ella corrieron los que no quisieron
sujetarse al dominio de la media luna; pero quedaron en todas partes de la
Península, en sus propias posesiones, innumerables familias godas sin que por
su sangre ni por su relijion, ni si lengua fueran molestadas en lo mas mínimo
por los sarracenos, que adoptaron aquí, como en todas partes, una política
conciliadora. Los Arabes solo como auxiliares para vencer al usurpador Rodrigo,
sin que creyeran que habían de quedarse allí de señores. <<En cuanto a
esos estranjeros en lo que menos piensan es en establecerse en el pais; lo
único que desean es el botin, i en cuanto lo obtengan se marcharán>> dice
el historiador árabe Ajbar Machmua que era como discurrían los Witiza. Los
Godos no contaban con la habilidad diplomática de esos estranjeros. El jeneral
sarraceno Muza, jefe de los invasores, comprendió luego que los partidarios de
Rodrigo eran la gran mayoría i que solo habían sido vencidos merced a su ayuda
i a la traicion, por lo que fué con éstos con los que se alió despues de su
triunfo, afirmando la alianza por medio de matrimonios entre sus jefes i las mujeres
godas, dando él mismo ejemplo con el matrimonio de su hijo con la viuda del rei
Rodrigo. Los rodriguistas, como diríamos nosotros, prefirieron que gobernaran
los Arabes antes que los traidores que habían llamado estranjeros al pais para
mezclarlos en una contienda civil, i además porque los separaban antiguas
rivalidades con sus hermanos witicistas.
Los Arabes
no traian sus familias ni jente para poblar. Mantenian un buen ejército de
Berberiscos mandados por Arabes, i merced a las rivalidades de los partidos
naturales, hábilmente aprovechadas, pudieron cimentar al fin su poder,
ilustrado, progresista, justiciero i tolerante; pero se valieron desde un
principio de los Godos aliados para encomendarles los mas altos puestos en la
administracion, como hai de ello numerosos ejemplos en los historiadores i
cronistas árabes traducidos por Dozy.
Lo que ha
engañado a los historiadores peninsulares es que estos Godos aliados de los
agarenos se hicieron mahometanos, i al amparo del islamismo fundaron reinos independientes
de los que surjieron desde las montañas de Asturias, pero que eran tan góticos
como éstos. Hoi se sabe que el reino moro de Aragon era tal solo en el nombre,
pues sus reyes i nobles eran Godos, i sus súbditos eran los mismos que allí
habia antes de Guadalete, unos convertidos a la lei del profeta i otros
persistiendo en su antigua fe, por los que los ejércitos de aquellos soberanos
nos los dan las crónicas como compuestos de moros i de cristianos, lo que ha
sido entendido por de españoles i árabes.
La dinastía
aragonesa de los Beni-Casi, que dió tantos reyes i jenerales a todos los
pequeños estados que se formaron en el noreste de España, era goda de alta
alcurnia, segun los historiadores árabes, i lo dice tambien el Albeldense.
Godos eran asimismo los Beni-Hachia, los Beni-Somadhi, los Todhbidas. Muza II,
llamado <<el Tercer rei de España>>, era de la casa de los
Beni-Casi; al amparo de Abderrahman II se hizo todopoderoso en esas rejiones de
la Península i, por fin, desconoció la autoridad de su protector, combatiendo
por su cuenta un dia a los verdaderos Arabes, otro a los cristianos españoles i
otro a los franceses. Sus proezas en toda España fueron famosas i sus correrías
se estendian desde Francia hasta Portugal, en donde venció a los Normandos, que
en ese siglo (IX) trataron de establecerse en sus costas. El rei de Francia
Carlos el Calvo compró su alianza merced a magníficos regalos i atenciones. Son
los nombres de esos Godos los que han engañado por tanto tiempo a los
historiadores. Algunas de las mas nobles familias seudo-árabes conservaban, sin
embargo, alguno de los apellidos primitivos, como las de Mohamed-ibn-Lope,
Abdallah Pedro-Seco, Beni-Gomez, Beni-Fernando, etc.
Fué pues la
escision de la familia jermana que dominaba i poblaba España despues de la
destruccion de la monarquía de Rogrigo, escision favorecida por la diplomacia
morisca, la que permitió a los Arabes conservar sus dominios, i no su número,
que nunca fué crecido.
En las
postrimerías del reino de Granada, los verdaderos árabes o berberiscos eran en
número tan reducido que formaban una mínima parte de la poblacion de la capital
morisca. Hernando del Pulgar, en su Tratado de los reyes de Granada y su
orígen, cita a Hernando de Baeza, individuo de la corte de Baobdil, el cual
aseguraba <<que de doscientas mil almas que habia en la ciudad de
Gradana, aun no eran las quinientas de la nacion africana, sino naturales
españoles y godos que se habian aplicado a la ley de los vencedores>>. Ve
Ud que ese escritor no confundía a los <<naturales españoles>> o
Iberos, con los Godos, i esto solo unos cuantos años antes del descubrimiento
de América, puesto que Boabdil fué el último rei moro de Granada, vencido en
1491 por Fernando e Isabel. Tal confusión entre esas dos razas es creacion de
los historiadores hispanos del siglo XVI adelante.
Sin duda
que la catástrofe de Guadalete, mas moral i política que material, produjo en
los Godos una impresion profunda, formándose numerosos estados independientes i
rivales de los jirones de la antigua monarquía, i obligándolos a dirijir sus
actividades por rumbos nuevos i a olvidad sus antiguas tradiciones. <<Los
españonos no quisieron ser tenidos por Godos desde que se perdió
España>>, dice acertadamente Mayans i Siscar. Así fué: los reyes de los
diversos estados que desde aquella fecha comenzaron a formarse en el norte i
centro de la Península yo no se titulaban godos sino españoles; pero no por eso
habia cambiado su sangre ni ellos olvidaron su raza orijinal: eran españoles de
orijen gótico. No solo los reyes i los nobles de su raza conservaron siempre
vivo el recuerdo de su prosapia, sino que tambien la plebe goda, los vilis
Gothus, como se les llamaba en los tiempos de la antigua i única monarquía,
los cuales vivian en las tierras de sus nobles, de sus condes, como clentes o
encomendados. Esa plebe hidalga, si era respetuosa i obediente respecto de sus
señores naturales, era al mismo tiempo orgullosa de su linaje respecto a los
Iberos, orgullo que conservó intacto hasta su estincion.
f). No conozco
en la historia ejemplo mas elocuente de la superioridad del carácter, aun sin
cultura literaria, sobre la sola intelijencia cultivada que el que presentó
España en los últimos años de la coexistencia en su suelo de aquellas dos
razas. La pintura tan viva que Hurtado de Mendoza, Mateo Aleman, Vicente
Espinel i demás novelistas del jénero picaresco que florecieron en el siglo
XVI, nos hacen de la sociabilidad española de su tiempo, muestran tan de
relieve aquel contraste que es él sin duda el aspecto mas interesante de esas
obras. Se ve en ellas al hidalgo engreido pasar las mayores estrecheces por no
rebajarse a trabajar en oficios que él tenía como propios solo de jente mal
nacida. Con sus pergaminos i su tizona toledana por todo caudal i sin conocer ni
la o por redonda, miraba por sobre el hombro a los ricos comerciantes
iberos i a sis bachilleres de Salamanca, los cuales, por lo demás, miraban ese
fenómeno como la cosa mas natural aceptando sus consecuencias. Los hidalgos que
no lograban enrolarse en los tercios del rei que peleaban en Europa o ebarcarse
con rumbo a este continente, se quedaban allá rumiando en silencio sus pobrezas
i soñando en aventuras arriesgadas i jenerosas en las que hubiera que esponer
la vida, o paseando su hidalguía en busca de alguna rica heredera plebeya que
con los escudos de su dote contrapesara los blasones del pretendiente i
acallara la indignacion de los de su clase por esa alianza desigual. Mientras
llegaba la hora en que lo llamara el clarin o la boda deseada, sus lacayos, que
nunca les faltaban, les suministraban algun dinerillo i les escribían los
memoriales que de cuando en cuando elevan a S. R. M. o a algun duque su
protector i pariente lejano.
De seguro
eran de la misma casta de los peninsulares aquellos descencientes de los
conquistadores de Chile que en el siglo XVIII se refujiaron en Talca a esconder
su pobreza, porque allí la vida era mui barata, segun refiere un historiador,
los cuales se empecinaban en no trabajar en nada sino en la agricultura, i como
sus padres, por atender a la espada descuidaron la caja, se veian a solas con
sus pergaminos, hasta que el rei de ESpaña Carlos III, segun creo, publicó un
edicto declarando compatibles el comercio con la nobleza. Solo entonces se vió
en aquella mediana aldea de aquel tiempo a hidalgos chilenos midiendo bayeta de
Castilla, mogador, casineta i quimon, pesando charqui, vendiendo relbun i
cachanlagua de <<La Frontera>>, chupallas de Curepto i bonetes de
Maule, mientras las señoras de la casa, con sus delicadas manos, preparaban las
hojas de choclos de Colin para cigarrillos, con gran escándalo de los linajudos
de Santiago.
No
olvidaron pues nunca los Godos de España que su sangre era mui diferente de la
de los naturales. No solo tenían eso mui presente, sino que sabían
perfectamente en que pais de Europa tenían consanguíneos. En su obra Literatura
castellana i portuguesa, F. Wolf recuerda que los españoles del tiempo de
la reconquista de España se saludaban con los alemanes que allí llegaban a
ejercitar el puño con los moros, con la frase <<¡Somos hermanos!>>
Los
conquistadores de Chile tambien se decían españoles, pero la casta particular
española a que pertenecían no la olvidaron jamás. Durante un sangriento combate
con los Araucanos cerca de Yumbel, algunos oficiales españoles manifestaron a
su jefe, Rodrigo de Quiñones, que la resistencia de la tropa estaba agotada, a
lo que contestó Quiñones <<que mueran o que venzan pues son
Godos>>.
I fueron
aquí en Chile tan delicados en conservar la pureza de su raza como lo habían
sido en todas partes. El abate historiador antes citado, Gomez de Vidaurre,
lamentando algunas alianzas con plebeyos a mediados del siglo XVIII, esto es en
sus tiempos, dice: <<...ello no ha sido así en el pasado. Tubieron los
primeros españoles tanto cuidado en conservar pura su nobleza que sacaron
cédula de la Magestad de nuestros Reyes, para que todo capitan de navio que
trajese pasajeros debiese dar informe al govierno de tales sugetos; y no
contentos con esto, si no presentaban sus documentos, no pasaban ellos a dar
sus hijas al europeo que se las pedia. Mediante esto se conservaron hasta la
mitad de este siglo puras y limpias las familias>>.
Todavía la
alta nobleza española, con justificado orgullo, remonta el entroncamiento de su
linaje hasta arribar a la cepa goda.
Hubo pues
en España no solo jefes jermanos, como se cree jeneralmente, sino un pueblo
numeroso de ese oríjen, i su influencia moral e intelectual, grandísima en ese
país, es un capítulo que está por escribirse. En cuanto a su influencia en la
formacion del habla española, le daré en seguida algunas pruebas, i mas
adelante, al tratar del lenguaje chileno, le señalaré la influencia de la
fonética del idioma gótico en las alteraciones que sufrieron las palabras
latinas al convertirse en castellano.
3.
a). La
característica jeneral de las modificaciones que esperimentó el latin al
convertirse en romance castellano fué la de su simplificacion. Las voces se
acortaron i perdieron algunas consonantes de pronunciacion dura; su morfolojía
se redujo perdiéndose casi del todo sus declinaciones i simplificándose su
conjugacion, i su sintaxis perdió la rijidez i el ordenamiento obligado de las
palabras en la oración, adquiriendo las voces gran libertad de colocacion.
En la
pérdida de las declinaciones de los nombres latinos creo que debe haber
influido el idioma de los Godos, porqeu en él los ocho casos primitivos estaban
reducidos a solo tres, pues el vocativo de que hablan las gramáticas era
siempre de la forma del nominativo, supliéndose todos los demás casos con
preposiciones, de que hacía un uso
frecuente, mientras que el latin conservaba seis casos i el empleo de
partículas prepositivas era relativamente menos frecuente. La tendencia ya antigua
del gótico a reemplazar el cambio de formas de sus sustantivos i adjetivos por
preposiciones se estendió i jeneralizó en aquella época hasta perderse del
idioma que nacía, auxiliada por la dificultad que a los bárbaros presentaba la
compleja declinacion de las palabras que tomaban de la lengua romana.
b). El
verbo gótico es mui simple en su conjugacion; sus tiempos están reducidos al
presente i al pretérito, espresando la idea de futuro con el infinitivo del
verbo i un auxiliar; sin embargo la accion por venir estaba en el cerebro de
los Godos mas dividida, mas especializada que en los romanos. Así el simple
futuro lo significaban con el auxiliar haban = haber, la idea de
necesidad u obligacion de que se cumpliera la accion del verbo la espreseaban
con skulan, i la de principiar a verificarse la accion, con el auxiliar duginnan
= comenzar.
En español
tenemos tres futuros: el así llamado, que formamos con el presente de
infinitivo del verbo que se conjuga i con el presente de haber: amar-hé,
amar-hás, etc, como en gótico; el futuro de pretérito o pospretérito, que
formamos de un modo análogo aunque con terminaciones alteradas: amar-ía,
amar-ías, etc, i el futuro hipotético amar-e, amar-es, etc. En gótico se emplea
de regla el presente del verbo, que se conjuga sin ponerle auxiliar siempre que
la idea de fufuto esté espresada por alguna otra palabra o por el contesto de
la frase, como en español: si no llueve salgo = si no lloviere saldré; mañana
voi.
Las
simplificaciones que sufrió el verbo latino son numerosas, sin que dejen de
poder ser espresadas en castellano las mas sutiles modificaciones de tiempo i
modo de la accion verbal, pues que se suplen las formas perdidas con
auxiliares, como se hace en el gótico.
La
conjugacion latina perdió desde luego la forma pasiva o sea la mitad de sus conjugacion,
la que se duble con el verbo ser en español i con su equivalente wisan
en gótico. El infinitivo de los verbos góticos termina en n como en
alemán i en araucano. En idioma gótico existe además otro auxiliar para la
significacion pasiva, werzan = llegar a ser. Se perdieron ademas el
futuro de indicativo latino (amabo), los dos pretéritos de subjuntivo (amarem,
amaverim), del infinitivo solo quedó el presente, olvidándose el
perfecto i el futuro pasado (amavisse, amaturus esse), se
perdieron asimismo los supinos (amatum-u). Se olvidaron tambien las
conjugaciones del jerundio, los verbos deponentes, de forma pasiva i de
significado activo, engorro inútil de ese idioma. En cambio crearon los Godos
los futuros a su manera, las oraciones impersonales i la pluralidad ficticia de
segunda persona, modo ordinario de hablar en gótico, e hicieron del verbo haber
el uso amplio i jeneral que daban a su auxiliar haban i que los latinos
solo empleaban en algunos tiempos.
Con los
números siguientes podrá formarse una idea mas exacta de la reduccion en formas
que la nueva conjuagacion representa respecto de la antigua.
Un verbo
regular tiene en latin entre 150 i 160 voces diferentes, sin contar las formas
compuestas de la voz pasiva; un verbo español regular solo tiene 52 palabas
diferentes, i uno gótico, para el singular i plural, 32. El gótico tiene además
el número dual, que perdió al romancearse esa lengua. El verbo inglés es el mas
simple de todos, pues solo tiene cinco variaciones para todos sus modos i tiempos:
to love = amar, varía solo love, loved, loving, loves,
livest; esta última forma casi no se usa. Con el empleo de auxiliares i
pronombres no necesita de mas desinencias.
La
suposicion de que el verbo gótico influyó en la formacion de verbo castellano
se refuerza no solo por esa reduccion considerable de voces en su conjugacion i
con el uso amplio de los auxiliares, sino tambien son la subsistencia en
español de voces mui poco adulteradas de uno de los auxiliares mas empleados en
gótico. Ha sido siempre una dificultad insuperable para los etimolojistas
castellanos averiguar el oríjen de las tres personas del singular del presente
de indicativo i todas las del subjuntivo del verbo haber: he, has,
ha o hai; haya, hayas, haya, hayamos,
hayais, hayan, las cuales no tienen semejanza con las del latin habeo,
habes, habet. El habere latino no tiene presente de
subjuntivo. Con el empeño en hacer venir este verbo del latin, no han parado
mientes en el auxiliar gótico aigan = tener, cuyo presente de indicativo
forma las tres primeras personas aih, aihs, aih, escrita
tambien aig. La segunda no está documentada en Wulfila porque, como he
dicho, los Godos empleaban la segunda del plural; pero por analojía puede
conjeturarse que tenía esa forma o bien aigas. Esas formas del gótico se
parecen mas a las del español arcaico hai, has; ha o hai,
escritas tambien sin h. La forma hai para la primera persona del
indicativo se perdió en el siglo en la
escritura castellana, siendo reemplazada por la actual he; pero debió
subsistir en el lenguaje hablado i por ella llegó a Chile, donde la usamos al
par que hei. El escribir esas voces con h inicial es castellano
proviene del error respecto a su oríjen.
En cuanto a
las formas del presente de subjuntivo castellano pueden venir del indicativo de
aigan que pasara a emplearse en preposiciones subordinadas, como pasó el
pluscuamperfecto latino del indicativo al subjuntivo castellano, o bien ser las
formas del subjuntivo de aigan algo alterada, del cual solo se conocen
tres personas: 3.a de singular aigi (g = al sonido que tiene
en hago), 2.a de plural aigiz, 3.a de id. aigina.
El presente
de subjuntivo en chileno es, seguramente, el indicativo del gótico, como puede
verse comparándolas
GÓTICO CHILENO
Sing. 1.a aig aiga
“ 2.a x x
“ 3.a aig aiga
Plu. 1.a aigam aigamos
“ 2.a aigaz aigas
“ 3.a aigan aigan
La segunda a
de las inflexiones góticas nos es precismente la a castellana sino un
sonido intermediario entre la a i la e, como suena la u de
la palabra inglesa gun = fusil. Tampoco la z de aigaz es
la castellana pero era mui parecida. La s del chileno aigas es
una aspiracion suave. Ni el gótico ni el chileno emplean la segunda de singular
porqeu usan pluralidad ficticia. En Andalucía tienen el mismo verbo gótico que
nototros en ese tiempo.
Los
etimolojistas conjeturan que en el latin vulgar de los siglos en que empezaron
a formarse los romances existiría algun verbo estraño del cual prodecerían esas
formas castellanas. Vemos que han acertado.
La forma
literaria del presente de subjuntivo de haber: haya, hayas, etc,
parece ser una síncopa de aiga, aigas, etc, con pérdida de g,
cosa mui comun en la romancisacion del latin i del gótico, como veremos mas
adelante, i es comun verla escrita aia, aias, o haia, haias,
en escritos antiguos, de donde pasó a escribirse como en la actualidad.
En el
empleo de los tiempos i modos verbales como en sus rejímenes en castellano es
tambien grande la influencia del pensamiento de los Godos espresado por la
palabra, pero su demostracion es difícil aquí, porque alargaría demasiado esta
carta, i tendría que entrar en polémica. Solo le recordaré que el verbo haber
arcaico tenía el significado del aigan gótico, esto es tener, poseer,
cuando no era auxiliar. Así dec[ia el poeta viendo marchar a injusto destierro
al Cid: <<Dios que buen vasallo, si oviese buen señor!>>. I lo ve
Ud sin h como el vergo gótico. Aunque esto del empleo de la h es capítulo aparte. Como el habere
era verbo incompleto i de uso limitado como auxiliar, es probable que el habercastellano
sea solo el haban gótico, cuyas inflexiones son mui semejantes a las
latinas i españolas, i en el singular del indicativo presente i en todo el de
subjuntivo lo sea de aigan.
c). Es
opinion aceptada que la terminacion en s de los plurales castellanos
viene del acusativo latino, que ordinariamente termina en s. Yo, señor,
no lo creo seguro. El caso acusativo de los nombres tiene relaciones
edealójicas mui diversas del nominativo en la oracion para que los Godos las
confundieran. Estos bárbaros, por otra parte, para significar la pluralidad
agregaban una s o una sílaba terminada en esa consonante a la forma
singular de los nombres: bandi = venda, liga, banda, bandios; giba
= dádiva, gibos; tungo = lengua, tungos; manna =
hombre, mans, etc. El inglés forma sus plurales con s siendo que
en su morfolojía no tiene nada que ver el latin. Creo pues que los Godos
siguieron simplemente espresando en su nueva lengua la pluralidad de las cosas
con su primitivo modo de hacerlo Ademas en latin hai tambien infinidad de
sustantivos que hacen su plural en s.
d). La
existencia i la forma de los apellidos patronímicos en castellano son tambien
problemas que no han podido ser resueltos por los etimolojistas. Existe con
todo el convencimiento de que la forma de esas palabras es un jenitivo:
Gonzalez = de Gonzalo, Alvarez = de Alvaro, etc; pero los jenitivos latinos no
corresponden a esas terminaciones.
En esta
investigacion, como en todas las que se refieren al oríjen del castellano
actual, hai que interrogar al español arcaico, que por estar mas vecino de los
idiomas que le dieron nacimiento, suministra datos o indicios que dan mucha luz
a estas cuestiones. En antiguo castellano los patronímicos terminaban en iz i
oz: Roderiz, Gomiz, Gutierriz, Alvaroz i Alvariz, Telliz, Sanchiz, Muñiz,
Ovacoz, Vermudiz, etc. Andando los tiempos muchos patronímicos tomaron la forma
actual, sin que por eso dejen de quedar algunos con su terminacion primitiva,
como Ruiz de Rui, Ferrandiz de Ferrando, i otros con ambas formas arcaicas,
como Muñoz i Muñiz, Ustarroz i Ustariz. Esas terminaciones tampoco corresponden
a las de los jenitivos latinos, por lo que permanecen mudas a los que creen que
el castellano no tiene nada que hacer con el gótico, pero se esplican
perfectamente por los jenitivos de este idioma, que eran justamente en is
i en os: dags = dia, dagis; word = palabra, wodris;
hardu o hardus = duro, arduo, hardjis, etc. Los nombres
forman su jenitivo de diversa manera son la escepcion.
En cuanto a
esplicar el oríjen de la costumbre de usar patronímicos en España goda, cosa no
vista allí antes de esa fecha, tambien han divagado sin fruto los eruditos.
Rios i Rios, que es el que mas se ha ocupado de esta cuestion, i cuyas
opiniones son acatadas en Europa i América, en su obra Apellidos castellanos
viaja por la Roma de los Patricios, por Grecia, por Caldea o apela a los Arabes
buscando lo que tenía en casa. Es verdad que los Iberos no usaban verdaderos
apellidos antes de la invasion jermana de su pais, i mucho menos patronímicos,
que tampoco emplearon los indíjenas de Italia, pues usaban el de la madre,
hasta la llegada de los jermanos Patricios, llamados así porque eran los únicos
que tenían padre conocido; pero ni estos, ni los griegos, ni los caldeos ni los
árabes emplearon una forma de apellido de la que pudiera derivarse la española.
Es el eterno desconocimiento de la influencia de los Godos en los paises en que
se establecieron, desconocimiento que tiene los caracteres de una verdadera
injusticia.
Yo que los
he siguido desde Scancia i las islas Alan i Gotlan, del Báltico, a la Prusia,
al centro de Alemania, al sur de Rusia, i desde allí, paso a paso, a través del
Imperio Romano hasta llegar a España, i embarcarse con Colon i llegar a América
i Arauco; que he estudiado sus leyes, su relijion i su lengua para penetrar en
su pensamiento, encuentro lo mas natural i lójico, dentro de su sicolojía
netamente patriarcal, el que los Godos se nombraran recordando el nombre de sus
padres. El jenitivo de los patronímicos significa <<hijo de>>:
Gonzalez = hijo de Gonzalo; Muñoz = hijo de Muño, etc. Es la costumbre en toda
la raza: Perez en español, Peterson en inglés, Petersen en aleman, Petrowitz en
ruso, i en todos <<hijo de Pedro>>.
Don Alonso
de Ercilla llama muchas veces por el nombre del padre a los héroes de su
inmortal epopeya, como algo mui natural, para ahorrarse repreticiones de
palabras.
Como parece
privar a la fecha el oríjen árabe del uso de patronímicos en la creencia
corriente, he de recordarle, señor, que los agarenos anteponian beni o ibn
al nombre propio para significar la ascendencia, como Ibn-Radmir = hijo
de Ramiro, Beni-Gomez = descendiente de Gomez> no empleaban pues
jenitivos sino una palabra que significaba la relacion de sangre, i la
anteponian al nombre sin que formara una sola voz con ella. Además los
apellidos patronímicos aparecieron en la Península antes de la llegada de los
Arabes i usados por la clase militar española, que era la clase jermana. En el
libro Becerro de San Millan, con fecha de mediados del siglo VIII, el de la
invasion sarracena, aparece un señor disponiendo de los bienes heredados de su
padre Bermudo Alvariz, el cual seguramente era nacido antes de 711, fecha de
Guadalete.
e). Por lo
que respecta a las palabras de oríjen gótico que hai en castellano, ya le he
dicho que su número es grandísimo; no le doi aquí cifras exactas porque estoi a
la fecha estudiando el punto.
Las fuentes
de que derivan los etimolojistas las voces castellanas son el latin en primer
lugar, luego el árabe, el vascuense, el griego, el alto-antiguo-aleman, el
gótico i el caldeo i hasta el turco i otros asiáticos.
El gótico,
como le he dicho, ocupa un lugar insignificante con sus cincuenta palabras
solamente. El alto-antiguo-aleman ha dado algunos centenares de voces, segun
Diez, que es a quien copian los peninsulares. Hai en realidad muchas palabras
castellanas cuya etimolojía puede encontrarse en ese idioma, como en el
anglosajón, el escandinavo u otros del mismo orijen que el gótico, por lo que
no es de estrañar que en alguno de ellos encuentren las radicales de la voz
española; si no las han encontrado en el idioma de los Jermanos españoles es
porque no las han buscado en él, i no las han buscado porqeu no se han dade el
trabajo de estudiarlo. Hai además otra causa para esplicar la semejenza de
algunas palabras castellanas con el antiguo aleman de las rejiones en que
habitaron los Suevos, los Alanos i los Vándalos, causa que anotaré mas adelante.
Los etimolojistas peninsulares se esplican las palabras de ese oríjen diciendo
que las trajeron los tudescos que venian en peregrinacion al santuario del
apóstol Santiago en Galicia i los que vinieron a la conquista de Toledo en 1085
invitados por Alfonso VI, o los demás hermanos alemanes que solian venir
invitados o atraidos por el redoble del tambor.
Voi a
citarle solo algunas de las palabras castellanas cuyo oríjen latino es tenido
por indiscutible a la fecha i que sin embargo son góticas. Mas adelante verá
mas.
Suegro, suegra; del latin socero,
socera, con la diptongacion ue de la o latina, el cambio
de la c en g i pérdida de la e, pérdida i mutacion mui
frecuentes.
Los Godos
llamaban a los padres de su consorte con las palabras swehro, swehra,
que se pronuncian como las españolas con la g un poco aspirada, como
pronunciamos nosotros suegro, sin que el dorso de la lengua toque el
paladar. No tuvieron pues los Godos para que apelar a las reglas de fonolojía
que citan los etimolojistas.
Ojo; del latin oculus, nadie lo
duda. Ese órgano de la cara los Godos lo llamaban ogo, escrito augo,
pero ese diptongo se pronunciaba o cuando seguía consonante aspirada,
como en este caso, pues esa g es parecida a una j moderna
española. En el Libre de Appolonio, estrofa 313, poema del siglo XII o
principios del siguiente, está escrito ogos, como está escrito enogo
por enojo en el poema Los tres Reyes de Oriente del mismo siglo.
Mas; del latin magis. En español
arcaico se decía a veces mais, i tambien maes en Gonzalo de
Berceo; mais dicen hoi los gallegos i los portugueses, i mais es
la palabra gótica que equivale a mas en castellano.
Agua; del latin aqua. Creo que a
nadie se le habrá ocurrido poner en duda esa etimolojía, i sin embargo leyendo
los escritos primitivos castellanos uno se convence de que no es así. La
palabra agua en el español arcaico significaba no solo lo que significa
hoi sino que tambien rio; así llamaban <<Agua caudal>> al rio Tajo,
acepcion que no tiene la latina aqua, pero que posee la gótica ahwa,
que se pronuncia como nosotros pronunciamos agua, con g
fricativa, por lo que creo que los Godos no tuvieron para que tomar en cuenta
la voz romana, i de hecho no la tomaron, pues que usaron agua con los
dos significados que tenía en su lengua nativa, por lo que la voz castellana es
solo la gótica.
Hai muchas
otras palabras en ese mismo caso. La semejanza que existe entre algunas voces
góticas i latinas proviene, como es bien sabido, de que el latin es un idioma
en parte de oríjen indojermánico o ariano, como se decía antes, i en parte de
los idiomas indíjenas del centro de Italia, i el gótico es indojermánico de
pura estirpe.
Existen
asimismo en castellano muchas palabras de oríjen gótico a las cuales no han
podido encontrar etimolojía en latin ni en ninguna de las otras lenguas en que
se acostumbra buscarlas; pero que persistiendo en su costumbre de creer al
idioma romano como fuente casi única del español, se injenian en hallarlas en
él; v. gr. anverso. El latin adversus no corresponde al significado
de la castellana, por lo que ha sido desechada, pero el latin versus = vuelto i as = hacia, pueden convenir, por lo que han
discurrido así, para esplicar la forma de la palabra española: an verso es versus ad en latin, esto es, vuelto-hacia = vuelto de frente = el frente de una
moneda o medalla. La ignorancia de los tiempos en que se formaron los romances,
hizo que ad se convirtiera en an i que en lugar de venir despues del
adjetivo se le colocara antes, i salió anverso. Debo recordarle que los
romanos no tenían palabra especial para nombrar los planos de una moneda o
medalla sino que las llamaban simplemente facies = caras, de modo que
esos ignorantes dieron una acepcion particular a esa combinacion revesada de
dichas palabras latinas, esto es, crearon una voz que no existía. Es fácil
comprender que al rústico a quien se le hubiera ocurrido hacer ese trastrueque
i alteracion de palabras para darse a comprender no le habria entendido nadie i
el invento habria fracasado. No es así como forma el vulgo las palabras, pero
razonamientos como el anterior son mui comunes en los diccionarios etimolójicos
castellanos. Los Godos no inventaron anverso sin que es una palabra de
su idioma orijinal apenas alterada, andwerzi, que significa la cara de
las personas i el frente o lado principal de las cosas.
Muchas
otras palabra españolas que los etimolojistas se ven precisados a ir a buscar a
lenguas remotas por no encontrarlas en latin son asimismo del lenguaje godo: Horda;
Diez cree que viene del turco ordoe, i Pihan del turco ordou =
campo. Eguilaz dice que es el tuco-tártaro ordú = campamento. La forma
de esas voces es parecida a horda, pero no su significado. No tenian
para que ir al Asia los Godos por esa palabra, ellos llamaban herda a
los rebaños i tropas de animales.
Chusma; del griego keleusma =
mando, dominio, dice Diez, i emprende un largo raciocinio para esplicar como
llegó a significar al fin lo contrario. En gótico hiuhma vale multitud,
poblada, idea inseparable de la voz castellana.
Jardin; del alto-antiguo-aleman garto
= cercado. En gótico cortijo, jardin se dice gards.
Grabar; del aleman graben. ¿I por
qué no del gótico graban?
Zallar se decia en antiguo español por
asentar la artillería. La etimolojía aceptada para esta palabra indica
claramente hasta que punto es desconocida la lengua de los Godos por lo que se
han ocupado de los oríjenes del castellano, i de la ninguna cuenta en que
tienen su presencia en la Península.
Monlau
afirma, sin que nadie se lo haya contradicho, que zallar es verbo árabe,
derivado del alto-antiguo-aleman sazian = poner en su sitio, colocar
algun objeto. No se sabe que los agarenos hayan ido a Alemania, ni que los que
los tudescos hubieran venido hacia ellos trayéndoles vocablos, por lo que es
mas probable que la tomaran de los teutones que tenian en casa, los cuales
decian saljian por asentar o colocar algun objeto. Esa palabra se ha
encontrado en escritos árabes mas antiguos que los castellanos que la emplean,
lo cual ha sido la cause del error de los etimolojistas. Los Godos españoles
comenzaron tarde a poner por escrito su nueva lengua, porque estuvieron
ocupados en los primeros tiempos, no en tomar palabras, que no necesitaban,
sino provincias.
A los
griegos les tomaron los Godos la palabra tata o taita i tambien Adela
i la serie de voces que de ellas se derivan, pues la radical de todas atta
= padre, es de oríjen griego. Así se dice a la fecha, pero hai reparos que
hacer a ese razonamiento. No solo el griego, sino tambien el latin, el rumeno,
el eslavo i muchos otros idiomas de las cinco partes del mundo emplean una
palabra semajante para indicar padre, antecesor o persona superior, palabras
que son del lenguje llamado infantil por los filológos. El Padrenuestro de
Wulfila empieza Atta unsar, i nosotros heredamos de los conquistadores
de Chile la espresion taita Dios, i la costumbre de empezar la oracion
dominical Taita nuehtro, etc. Ni nuestra palabra taita es una
esclamacion, como apunta un diccionario de chilenismos, sino un diminutivo
cariñoso, forma española, gótica, rusa, etc, de significar afecto. Los eslavos
dicen a la fecha tatitsa con el mismo significado que nosotros taitita.
Hai una
serie de palabras castellanas que podrían llamarse híbridas, porque están
compuestas en parte del latin i en parte del gótico. Sirvan de ejemplo Bermudo,
palabra compuesta del gótico wer o ver = varon, i de la latina mutus
= mudo, i escrita con b porque el gótico no tiene v consonante.
Al significado de su nombre aludía el Cid cuando apostrofaba a Bermudez, uno de
sus hombres <<¡varon que tanto callas!>>. I se lo decia por elojio.
Tambien son
híbridas conmigo, contigo, consigo. Mucho han divagado los
etimolojistas a propósito de estas voces castellanas, i hoi está aceptada la
esplicacion inventada por Cabrera, quien sostiene que ellas son voces
pleonásticas compuestas así del latin: cum + me + cum, cum
+ te + cum, cum + se + cum. Estas
espresiones no han existido jamás en latin, pues las equivalentes a las
castellanas son mecum, tecum, secum, pero todo queda
esplicado con la rusticidad de aquellos tiempos i falta de literatos i
academias. Dichas palabras son, como lo he dicho, híbridas del a partícula
prepositiva latina cum = con, i de los casos terminales góticos mic,
tic, sic, en escandinavo mig, tig, sig, con adicion de una o eufónica, modo corriente en la
castellanizacion de las voces góticas i latinas, como obtuvieron Diego de
Didac, Rodrigo de Roderik, Santiago de Sant Yac, etc.
f). Los etimilojistas apelan amenudo al latin llamado rústico en
demanda de algunas voces de que derivar las castellanas que no tienen
semejantes en el latin culto. En realidad se encuentran en ese latin de los
primeros siglos de la era critiana muchas voces i formas nuevas de voces
antiguas, como construcciones que esplican perfectamente las de los romances;
pero es que ese latin rústico era el culto modificado por los bárbaros, i las
palabras nuevas latinas eran simplemente palabras jermanas latinizadas por los
escritores, que eran romanos en su totalidad, i de allí la semejanza en voces i
sintaxis de ese latin <<corrompido>> con las de los romances. Era
que ya nacian las nuevas lenguas mestizas.
Ha de disculparme Ud unas cuantas palabras mas sobre este punto, que no
está del todo fuera de mi propósito.
Desde mucho antes de nuestra era cristiana exsistia en Italia un latin
del pueblo, llamado sermo rusticus por los
escritores, que llamaban al suyo sermo nobilis o urbanus. Hoi es creencia
corriente que ese sermo rusticus, detenido algun tiempo por el auje
literario de la edad llamada clásica del latin, tomó grande impulso en su tarea
corruptora en los siglos de la invasion barbárica del Imperio, siglos en los
que la cultura literaria i urbana se vió desgraciadamente desestimada i
destruida por hordas vandálicas e ignorantes. No he podido convencerme, señor,
de que eso sea verdad.
El latin
vulgar o rústico a que se refieren Quintiliano, Ciceron i otros autores de la
edad clásica, solo se distinguia del literario en una que otra falta de
concordancia de los complejos verbos latinos u otras leves licencias en la
rigorosa sintaxis de aquella lengua, i tambian en la supresion, al hablar, de
algunas consonantes finales o en la contraccion de ciertas palabras, citándose
como de las mas graves de éstas las espresiones grat-opus, speclu,
en vez de gratum opus, especulum. Mui diversa fué la alteracion
del latin de las siglos V i siguientes que aparece en los documentos escritos
en esa lengua. En los verbos se nota desde luego el empleo jeneral de los
auxiliares, las oraciones unipersonales, el futuro con la forma compuesta que
tiene en los romances, la pérdida del a declinacion en varias palabras, i por
fin una gran cantidad de voces jamás oidas en boca del vulgo italiano en ningun
tiempo. Esas palabras nuevas, esa sintaxis nueva son, para mí, pruebas inequívocas
de órganos vocales i cerebro distinto, de que allí ha llegado, por lo tanto,
una raza diversa.
Andan en
Italia acreditadas las mismas falsas ideas que priman en España respecto a la
influencia jermana en la transformacion completa que esperimentaron las
provincias del Imperio al convertirseen naciones neolatinas. Como son solo
literatos los que tratan de estas cuestiones en dichos paises, por regla
jeneral, no les preocupa gran cosa la verdad histórica, i además se palpa en
sus escritos que todavía, a traves de tantos siglos, no les perdonan a aquellos
hombres de accion el que no supiesen leer i los llamaran <<adornos de
banco>>.
Estaban
pues llenas de bárbaros las rejiones meridionales de Europa desde el siglo V
adelante. En sus arengas contra los Godos el orador Sinesio, ya citado,
esclamaba en 396 <<¡ai de nosotros el dia en que sus ejércitos i sus
jefes, que viven ahora del sueldo que les pagamos, se amotinen contra nosotros
i se junten a ellos sus muchos compatriotas esclavos desparramados en todo el
Imperio!>>. Despues de Sinesio siguieron llegando a millares con sus
familias a cultivar esas tierras como propias. Esa fué la plebe rústica que
transformó la lengua de Virjilio i Ciceron.
Como ejemplo de palabras castellanas derivadas del bajo latin o latin vulgar le recordaré burgo, que viene, dicen del latin rústico burgus. Todas las lenguas jermanas poseen palabras derivadas de una antigua raiz indojermana bhergh que ha dado oríjen a voces que significan ciudad, lugar protejido, altura, etc. En gótico hai varias palabras venidas de esa radical, entre otras borgs, que significa precisamente ciudad. —Sentarse. En latin literario existe el verbo sedere = estar sentado, pero que por su forma ni su significado corresponde al castellano, por lo que Diez recuerda un participio arcaico sedens, sedentis de ese verbo. Pero Scheler encontró en escritos de bajo latin el supino seditium, i desde entonces no ha quedado duda de que existiría en esos tiempos de barbarie triunfante algun verbo vulgar como seditare, v. g., el que pasando por sedtare, sería el padre del sentarse castellano. Ninguno de esos verbos ni supinos espresa la accion de sentarse, el acto de tomar asiento, que tiene el verbo gótico sitan i especialmente su compuesto ga sitam. —Muta = tributo i mutarius = cobrador de contribuciones, fueron palabras aparecidas sin que se sepa de donde en la Italia barbarizada. No podían ser corrupcion de palabra culta latina, porque no había ninguna que se les asemejara; pero tampoco fué invento de los italianos rústicos sino que eran palabras de los estranjeros que allí llegaon como señores imponiendo tributos o mota, como ellos decian, i percibiéndolos por medio de sus recaudadores o motaris, palabras góticas que los pendolistas latinos escribian a su modo. —Tregua; del latin bárbaro, aunque hai quien confiesa que puede venir del aleman triwa, que significa lealtad, fidelidad, i del aleman la tomaron los latinos de ese tiempo. La palabra francesa trève, la portuguesa tregoa significan pacto, convenio, acuerdo para zanjar controversias, antes que fidelidad, i aquella es tambien la significacion de la voz gótica triggua. —Gruta, del bajo latin grupta. Los Godos decian grot o hrot por un lugar abrigado o por el techo de las habitaciones. Et sic de caeteris.
4. Influencia de los Godos en la formacion de los romances meridionales.
a). Le
decia en mi anterior que los Godos habian contribuido a la formacion del idioma
italiano i del francés del sur o langue d’oc, llamado tambien provenzal,
del cual deriva el catalan moderno. Voi a darle algunas pruebas.
Respecto al
italiano, recuérdese que Italia fué habitada i gobernada por tribus góticas,
con fortuna varia, desde los primeros años del siglo V hasta mediados del
siguiente. En esos ciento cincuenta años el romance nació allí, i balbuceándolo
llegaron a su reino de Tolosa, primero los visigodos i luego sus hermanos los
Ostrogodos. A mediados del siglo VI llegaron a Italia los Lombardos, de la
misma raza que los Godos i de lengua teutónica, aunque de diferente familia.
Los Lombardos se consumieron en ese pais i su dominio duró hasta el siglo VIII.
El romance que apareció en Italia se llamó lombardo al principio i luego
toscano; pero es de creer que fué solo el desarrollo del lenguaje que en esa
rejion habia comenzado a formarse durante la estadía de los Godos. Esa
suposicion esplica los hechos siguientes; en el siglo VIII un español i un
italiano podian entenderse directamente en romance, segun documento citado por
J. E. Hartzenbusch. Cesar Cantú cita varios documentos de latin vulgar de ese
siglo, en los cuales las palabras vulgares anotadas son tanto españolas como
italianas i algunas de ellas solo españolas, como fué en vez de fu,
i otras que hoi solo se usan en poesía, como rio por fiume. Fué
de un emperador romano de oriente en el siglo VI de quien ha quedado en
documentos el mas antiguo futuro verbal construido a la manera gótica, el
futuro darás, que en italiano moderno es sin s final en la
segunda de singular. En los dialectos modernos del norte de Italia, asiento de
los reyes godos, quedan a la fecha muchas palabras españolas; el artículo el,
el reflejo se, la preposicion de; asimismo todos los infinitivos
terminan en r, como en español.
Se oyen hoi
dia, aunque eran mas comunes en los dialectos arcaicos de dichas comarcas
italianas, muchas palabras españolas como razon, forastero, camisa, templo,
etc. La suavizacion de la t latina cambiándola en d, eufonizacion
que es española i no italiana, como en los participios, que en esos dialectos
terminan en do i no en to, que es la terminacion italiana;
eufonizacion que se usa tambien en otras palabras como saludo, saludar,
cadena, serenada, dedo, etc. En dialecto véneto se suprime
del todo la d derivada de la t del latin en muchas palabras, como
deo, caena, cruo, sea, monea, etc, tal como
en chileno. En ese mismo dialecto italiano las letras s c i z
están reducidas a la s chilena i a un sonido algo sordo en algunas
voces. En todas esas palabras el italiano conserva la t del latin. Los
filológos de Italia admiten la influencia del provenzal para esplicar la
formacion del romance de su pais; pero no recuerdan que los bárbaros salieron
de Italia para ir a establecerse en el mediodia de la Francia, por lo que los
mismos hombres iniciaron los dos romances.
b). Como
prueba de que el provenzal fué creado por los mismos bárbaros que formaron los
romances españoles, copio a continuacion una parte de los dos primeros
artículos del código del Gay saber o Gaya ciencia, como llamaban
españoles i provenzales a la poesía, escritos muchos siglos despues que los
Godos habian salido de Francia, i en los que el romance que ellos dejaron allí
habia sufrido la influencia del francés del norte o lengua d’oil:
<<En la primera part
tractarem de las maneiras de trobar>>...
<<En la segonda partida tractarem de bordons, pausas novas
rimadas, de rims de coblas, verses, chansons, dansas>>...
Algunas de
las palabras de esas frases que no son de castellano moderno lo son del
arcaico, como bordons = versos, verses
= estrofas, coblas = coplas, part = parte.
Esas frases
estan en francés i como se ve, ni la forma de las voces ni su sintaxis son
francesas, sino castellanas o portuguesas modernas.
La
influencia del romance setentrional de Francia sobre el provenzal se dejó
sentir especialmente en su fonética, lo que ha dado oríjen a falsas
interpretaciones respecto de la pronunciacion del castellano antiguo.
Los
Visigodos dejaron al norte de los Pirineos palabras que aceptó el lenguaje
culto, porl lo que quedaron documentadas, pro que en la Península no lo fueron,
aunque debieron persistir en el habla de los iletrados i con ellos llegaron
hasta Chile, de lo que le ofreceré mas adelante algunos ejemplos.
Como prueba
de que el castellano se formó principalmente en el cerebro i en la boca de los
Jermanos establecidos en España, i no en el cerebro i boca de los Iberos, debe
tenerse presente la transformacion dirijida hacia el gótico que sufrió la
conjugacion latina, ya que el verbo es el habla, como dicen; i además el hecho
mui elocuente de que las palabras que pasaron del gótico al castellano aparecen
con mui cortas modificaciones, mientras que algunas de las del latin han
quedado inconocibles, como se verá mas adelante.
c). Para
los que estudian los movimientos de las familias humanas, sus causas i sus consecuencias,
no hai acontecimiento mas interesante en todo lo que el hombre conoce de su
propia historia como aquel choque de las razas del norte de Europa con las
meridionales del mismo continente. La estension inmensa del teatro en que se
produjeron los acontecimientos, la duracion secular del drama, sus magníficos
episodios, i la circunstancia de ser los protagonistas la raza mas culta i
refinada del mundo en esa fecha, i las mas ruda i bárbara de Europa, dan a esa
lucha jigantesca las proporciones de la mas grandiosa epopeya que rejistran los
anales de la humanidad.
Para los
biólogos, aquella lucha a muerte entre dos razas de la misma especie zoolójica
es un fenómeno natural i que se repite encesantemente en toda la escala
orgánica. Es la eterna lei del perfeccionamiento de los seres organizados sin
escepcion, de la célula al hombre; es la admirable lucha selectiva descubierta
por Darwin; la lei de la supervivencia del mas apto formulada por Spencer, tan
universal e ineludible como la de la gravitacion. Solo cesa la lucha en las
especies prontas a estinguirse.
Por sobre
los incendios de ciudades, los degüellos de pueblos, los torresntes de sangre,
los mares de lágrimas, las imprecaciones de los vencidos i las elejías de sus
poetas, los biólogos contemplan entusiasmados aquella espléndida prueba de
vitalidad de la especie superios de los vertebrados, i sus aplausos calorosos i
sin reserva son para el vecedor de la jornada, para el que en lid gloriosa
mostró el inestinguible vigor que reservaba la especie en su raza predilecta.
Los
bárbaros rubios no solo fueron destructores de hombres i ciudades, sino que su
sangre i su alma fueron el fermento vital de aquella jestacion poderosa que de
entre ruinas i hecatombes vió alzarse la civilizacion moderna. En esa tarea de
resurreccion de la humanidad caduca, tocó a la familia gótica la contribucion
mas caudalosa de la sangre joven i vivificante.
La falta de
conocimiento de la lengua de la familia jermánica que se estableció
primeramente en Italia, luego en el sur de Francia i por fin en España, cuando
en esas rejiones aparecieron los romances, ha sido la causa de que el estudio
científico de estos idiomas sea hasta la fecha mui deficiente, i la filolojía
moderna tendrá que rever todo lo hecho i modificar gran parte de la obra
antigua.
5.
a). Es
verdad que el lenguaje del campesino, del chileno que no ha aprendido en la
escuela o en la ciudad el castellano es esclusivo de nuestro país. Algunas de
nuestras palabras se usan tambien aquí o allá en algunas provincias de España o
paises de la América latina; pero la lengua en su totalidad, con sus voces,
fonolojía, morfolojía i sintaxis particulares es herencia primitiva del
chileno. Efectivamente, nuestro dialecto era el hablado por los conquistadores
de Chile, delo que espero convencerlo en el curso de la presente.
Para darse
cuenta cabal del lenguaje de Pedro de Valdivia i de sus compañeros i sucesores,
hai que tener presentes estas tres consideraciones:
1.a
El español escrito en la Península en el siglo XVI, en que empezó la conquista
de Chile, era un idioma literario de relativa reciente creacion, que el pueblo
iletrado todavía no hablaba allí.
2.a
El idioma que aparece escrito en las obras de ese tiempo no se pronunciaba
entonces como lo pronunciaban los españoles a la fecha, por lo que tiene razon
Puigblanch al decir que si fuera posible oir hablar a Cervantes o a Lope de
Vega nos parecerían estranjeros por su acento.
3.a
Que el campesino iletrado de Chile ha recibido su lengua por tradicion oral de
padres a hijos, por lo que no es estraño que no hable el castellano actual, que
los conquistadores, sus padres, no conocian por ser iletrados en su gran
mayoría.
En el curso
de la presente encontrará Ud la comprobacion de las aserciones anteriores. Hai
además constancia histórica de que tanto los mestizos como los indios que
aprendian la lengua castellana la pronunciaban como los conquistadores, no como
los letrados. El padre Ovalle, nacido en Santiago en 1601 i muerto en 1661,
tratando en su Histórica Relacion (Coleccion de Historiadores,
tomo 12, páj. 166) de la semejanza de los mestizos con sus padres europeos,
dice: <<ni en el modo de hablar, ni en la pronunciacion (difieren), y
esto no solo en los mestizos, sino tambien en los mesmos indios de aquella tierra,
los cuales cuando se crian entre nosotros, cortan tan bien la lengua española,
que ni en la frase ni en el modo de pronunciar ni en los dejos se reconoce
diferencia alguna>>. Esas espresiones <<la pronunciacion>> ,
<<los dejos>> se revieren seguramente al modo particular de hablar
de los españoles de Chile, pues Ovalle escribió en Europa, i era además gran
latinista i literato.
Aquellos
hombres que no sabian ni firmarse habian aprendido igualmente de boco de sus
padres el habla que usaban, por lo que su idioma representaba el escrito en la
península en tiempo anterior al descubrimiento de América. Bien conocido es el
hecho de que las mudanzas que sugre un idioma literario llegan con mucho rezago
al pueblo analfabeto.
Para
encontrar pues nuestro dialecto, que era, como creo seguro, el que hablaba
Pedro
Valdivia,
aunque no el que escribía su secretario el bachiller Cardeña, hai que ir a
buscarlo en los escritos castellanos de los siglos XIV i XII i aun en los
primeros documentos del romance español. En aquellos siglos quedaban en el
romance peninsular muchas voces góticas que fueron olvidando los literatos, que
tenian fija la vista en la lengua que les servía de modelo, la romana, i por
esa misma tendencia iban recuperando una forma cada vez mas latina las palabras
de ese idioma que habian sido demasiado <<estropeadas>> por los
Godos.
Esas mismas
circunstancias esplican dos de los caracteres del lenguaje chileno. Es el
primero el de que subsistan en él muchas voces arcaicas, algunas de una
antigüedad remota i en mucho mayor número que las apuntadas cmo tales en los
diccionarios de chilenismos. El segundo es el de que usamos en Chile varias
palabras de oríjen gótico que no se hallan documentadas en los escritos
castellanos de nungun tiempo, por lo que pasan como inventos nuestros, como
chilenismos verdaderos, siendo, sin duda, palabras empleadas por los Godos
iletrados, i que el lenguaje culto, el escrito, no habia admitido.
b). Como no
es posible tratar aquí todo lo que concierne a nuestra manera de hablar,
trataré solo de algunos de los puntos mas comprensivos i característicos del
dialecto chileno.
Uno de los
cargos concretos que se hacen al roto chileno por nuestros compatriotas
ilustrados es el de que nos <<comemos>> casi todas las d de
las palabras castellanas.
Los
estranjeros de habla castellana dicen que todos los rotos chilenos, ilustrados
o no, tenemos esa tendencia voraz respecto de la d; i los estranjeros de
idioma diverso del español afirman que esa es una condicion jeneral de este
idioma. Pero es la verdad que el roto iletrado no solo debilita el sonido de
dicha consonante sino que la suprime del todo en varias posiciones.
El valor
fonético lingui-dental de la d es uno de los que mayores modificaciones
ha sufrido en el curso del tiempo i a través de las diversas aptitudes vocales
de los pueblos.
En las dos
lenguas matrices del castellano, el valor de esa letra venía sufriendo desde
antiguo idéntica transformacion: tanto en el latin como en el gótico tendía a
perder su carécter esplosivo, fuerte, i a tomar uno suave semejante al de la z
o mejor al de la th inglesa en sus dos valores, i mas tarde concluyó por
desaparecer completamente, primero de la pronunciacion i despues de la
escritura en muchas palabras.
En el latin
antiguo, de siglo i medio o mas antes de J. C., se escribian con d final
altod, magistratud, dictatored, suprad, publicod,
etc, pero es probable que ya no se pronunciaran, por lo que en el latin
posterior a esa fecha esa d final se suprimió tambien de la escritura.
Igual debilitamiento esperimentó esa consonante en medio de diccion cuando era
seguida de otra dental: rodtrum, cadtas, etc, pasaron a rostrum,
castas; asimismo escribieron despues pess, pecuss para
llegar, finalmente, a pes pecus en el latin clásico.
En cuanto
al gótico, no se puede seguir la historia de sus variaciones fonéticas o
gráficas porqeu solo se posee un documento importante de dicho idioma, ina
parte de la Biblia que tradujo el obispo godo Wulfila en el siglo IV de nuestra
era, cuando estos bárbaros moraban en el suroeste de Rusia, manuscrito conocido
con el nombre de Codex Argentas, Libro de Plata, porque está
encuadernado en plata maciza, libro que se conserva como reliquia en la
universidad de Usala en Suecia. Los otros documentos en gótico son poco
estensos, tal vez coetáneos o mui poco posteriores al Codex. Sin
embargo, nótase en ese códex que no existe la d esplosiva lingui-dental,
con caracteres de fijeza en las variaciones morfolójicas de las palabras que la
llevaban, sino en principio de diccion, i cuando seguia a las consonantes n
r l z. Entre vocales, aunque se escribiera d, su valor como sonido
era el de th suave inglesa. Al fin de la palabra Wulfila escribía d
o th, al parecer sin regla fija, prevaleciendo la primera solo en el
evanjelio de San Lucas.
Esa era la
precaria condicion de dicha consonante al tiempo en que los Godos arribaron a
los paises de habla latina. La tendencia de la d a suavizarse, a
esfumarse hasta desaparecer encontró amplia franquicia en aquellos tiempos de
grandes tempestades creadoreas que los literatos dejaron pasar agachados i
mudos, i favorecida por la otra tendencia goda a simplificar i acortar las
voces, [sic]
Pronunciaban
pues los Godos sin d muchas palabras latinas que la conservaban, i así
mutiladas tomaron plaza en el romance castellano: turbio de turbidus,
limpio de limpidus, hoi de hodie, ver de videre, rubio de rubidus,
fiel de fidelis, caer de cadere, a de ad, creer de credere,
escampar de discampare, etc. En español antiguo eran mucho mas
numerosas, pero los etimolojistas latinizantes, desde que empezaron a asomar en
público, iniciaron sus reclamos gritando ¡al bárbaro! ¡al rústico! ¡al
ignorante! i hubo quien les creyó. Restituyeron pues muchas de esas letras que
habían sido suprimidas, anotándolas en sus escritos, i de la escritura pasaron
nuevamente a la pronunciacion.
Esa
flojedad o neglijencia en la pronunciacion de la d, debida sin duda a
causas fisiolójicas vocales, trajo en español el cambio de la d latina
por otras consonantes de mas fácil articulacion para los Godos. Es frecuente en
el romance castellano la sustitucion de la d latina por la l:
cola de cauda, esquela de scheda, olor de odore, ralea de radice,
etc. Tambien esta mutacion era mas frecuente en castellano arcaico: Juan Ruiz,
poeta del siglo XIV, escribía sábalo por sábado; en el Fuero Juzgo
i otros escritos de ese tiempo se dice melecina por medicina, como
decimos en Chile. Del septimana latino salió primero sedmana, luego
selmana, que se convirtió en semana, así como de Adefonsus, Alfonso.
Gonzalo de Berceo escribía lexar por dejar en el siglo XIII.
Una de las
numerosas formas en que aparece documentado el nombre de la ciudad que es hoi
capital de España es Mairit, en que se ve perdida la primera d i
sustituida la última por una t, treta literaria para obligar a que se
pronunciara la d final, pues aquella t sinaba solo como ésta.
Apesar de esa t creo que los Godos pronunciaban Mairil, que es
como la pronunciamos en Chile, porqeu la l final queda en el adjetivo madrileño,
habiendo sido restituida la primera d posteriormente. De la misma manera
la voz ardid debería ser ardil en un principio, puesto que
persiste esa forma en el apellido Ardiles, forma que nosotros
conservamos en el sustantivo i en el adjetivo: ardil, ardiloso.
Con lo
anterior estamos ya en aptitud de esplicarnos algunas de nuestras palabras mas
estrañas, como el adverbio airel = adrede, que ni siquiera se atreven a
anotar los diccionarios de chilenismos, i nuestras voces ailante, almitir,
albersía, etc.
La
dificultad que tenía el Godo para pronunciar la d linguo-dental
esplosiva, subía de punto cuando esa letra entraba en algunas combinaciones, v.
g. en dr.
En gótico
han quedado documentadas mui pocas palabras con esa combinacion, solo unos
cuantos verbos i uno que otro nombre la llevan i eso en principio de diccion.
En medio de palabra solamente se encuentra despues de n o l,
situacion en que, como he recordado el gótico hace uso de esa letra: yendre,
allá; sundro, separadamente.
Es aun
probable que la dr los Godos la pronunciaran como amenudo la pronuncian
los inglese, articulándola con la punta de la lengua i la parte anterior del
paladar, por lo que el sonido dental no se percibe, oyéndose solo una r
particular. Así el gótico drinkan = beber (anglosajon drincan,
inglés to drink creo que sonaba en su boca más como rincan que
como drincan de la manera que los inglese pronuncian drink.
El Godo
apeló para salvar esa dificultad a varios espedientes eufónicos. El mas comun
fué el de anteponer una i a dr, i así decían o por lo menos
escribían Peidro, Peidrez. Pero es de creer que esa d no
la pronunciaban en los primeros tiempos, pues ese nombre aparece escrito Peyro
al lado de Petrus en los documentos primitivos en que se ve al latin
alternar con el romance naciente (E. Gorra, Lingua Spagnola, páj 15.)
El nombre
Pedro solo aparece en documentos mui posteriores al siglo XI, i solo en el
siglo XIV o XV se afirmó en la escritura al lado de su forma sincopada Pero. En
los anteriores puede notarse su forma insegura i vacilante, pues está escrito
de varias maneras en un mismo documento.
En la
donacion que Mari Roiz, de Castilla la Vieja, hizo en 1173 al hospital en que
se curaba, se lee: <<morador en el hospital de Sant Peidro de
Cardenna>> (nn = ñ) <<damos a vos don Martin Abbat e a los que
vernan despues de vos>>... Entre los colindantes de las tierras donadas
figura un Miguel Peydrez, escrito mas abajo Migael Perez, i otro Pero Sancio.
En el códice del Poema del Cid perteneciente a Pidal i Mon, el mas
antiguo de los que se conocen, escrito antes de 1310, solo en una ocasion
(verso 363) se lee Sant Peydro; en las demás partes siempre Sant Pero. Pedro
Bermudez, el insigne varon del Cid, se encuentra escrito muchas veces Pero
Bermudez, una sola Per Bermuez (verso 1841) i dos veces Pero Mudo (v. 3302 i
3310) aludiendo al significado de su apellido; nunca Pedro Bermudez.
En varios
otros documentos de Castilla la Nueva del siglo XII se encuentra escrito ese
nombre Peydro, Peidro, Petrus, Petro, Pero i
Per i los patronímicos Petriz, Petrez, Peydrez, Pedrez.
Un Pedro Perez figura ya como testigo en 1183 en una donacion de Pedro Manrique a la
órden de Calatrava.
En escritos de esos siglos se ven tambien Piédrolas al lado
de Piérolas. Dídaz había ya cedido su puesto a Díaz.
La forma Peiro del chileno es pues la mas arcaica del romance
castellano. En el dialecto véneto queda Piero en vez del Pietro italiano.
Los provenzales escribían por esos tiempos Peire i sus analójicos mayre,
payre, peira. Los diptongos ai ei se pronunciaban en
Provenza e, segun los filólogos. ¿Los habían pronunciado siempre así? Es
largo este tema de la diptongacion de las vocales latinas al pasar a los
romances; pero esa e latina que hai en Petrus, i en esa
situacion, no se convirtió nunca en ei sino en ie, o quedó sin
modificacion. Las formas Pietro italiana, Piero véneta i Pierre
francesa son ajustadas a las reglas; pero la provenzal, la española arcaica i
la chilena quedan sin esplicacion si no se acepta el oríjen eufónico que le he
señalado. En nuestra palabra pieira = piedra, hemos diptongado la e
breve latina segun las reglas, pero hemos añadido la i eufónica. Es esa
la manera de esplicar la presencia de la i en airel, admitiendo
una forma intermediaria aidrel, fomra que suele oirse, aunque raras
veces, entre nosotros, i que es analójica de Peidro. Luego veremos otra
de estas ies allegadizas, que no tienen otra razon de existir que la dicha. A
un oido ejercitado no le es difícil oir un ténue apéndice lingui-dental anted
de la r en nuestra voz Peiro i sus analójicas maire, paire,
etc, en la pronunciacion de los colchagüinos i curicanos especialmente.
Las formas mare,
pare i otras analójicas de Pero, que suelen oirse en la
península, son de creación posterior a las nuestras, como Pero lo es
respecto de Peyro.
Nuestras
inflexiones verbales tenré, tenría, venré, venría, etc, creo que eran
las del habla comun en España, aunque hasta el siglo XVIII solían escribirse,
como era de regla en los primeros siglos, terné, ternía, verné,
vernía, i lo creo así porque aquella es la forma mas lójica segun los
antecedentes recordados, i porque al norte de los Pirineos se dijo i se
escribió siempre tenré, venré, etc. El verbo poder hacía su
futuro i su pospretérito poyre, poyría en la Provenza, como se
conjuga en chileno, en la fecha en que la escritura de la Península aparece con
la forma actual o poderé, podería.
Sin salir
de este tema hai todavía muchas otras palabras de nuestro dialecto que solo
quedaron documentadas en provenzal porqeu fué el primero de los romances que se
hizo literario, conservando las formas mas arcaicas de algunas palabras latinas
eufonizadas por los Godos; pero con las apuntadas podrá Ud convencerse de que
no hemos corrompido, como se asegura, esas voces castellanas.
En otros
casos los Godos recurrían para ahorrarse la pronunciacion de dr a cambios hoi inesplicables: así Esígrio al santo i sabio obispo godo que llevaba el nombre griego de Isidro.
La palabra latina pigritia fué
aceptada sin variacion fonética en el castellano antiguo, siendo reemplazada
por pereza solo desde el siglo XIV. A la fecha creo que no se usa la forma
latina sino en chileno, i casi únicamente en la frase <<te come la
pigrisia>>.
Nuestras
voces vigrio, vigriolo, etc, tienen, como se ve, antecedentes
analójicos.
6.
a). Antes
de citarle documentos literarios en comprobacion de que el español arcaico
suprimía la d de muchas palabras que en el español actual la llevan,
debo recordarle que tales documentos fueron escritos por personas que poseían
la única ilustracion literaria de aquel tiempo, la latina, por lo que al
escibir el lenguaje corriente deberian tener presente la escritura de aquel
idioma, i así el romance escrito sería mas latino que el hablado por ellos
mismos, i mucho mas que el hablado por los iletrados. No es inverosímil que les
sucediera lo que se cuenta del dómine cochagüiño que, corriendo la plana a un
escolar, le decía en todo de reproche: <<sordao s’ehcribe con l i con
d>>.
Ha de
tenerse presente asimismo, para apreciar el valor cronolójico de algunos escritos
españoles arcaicos, que los manuscritos mas interesantes han sido retocados con
el fin de cambiarles su ortografía primitiva por otra en uso a la fecha de la
correccion. El manuscrito del El Cid, antes recordado, ha sido correjido
en varias ocasiones con aquel propósito, i solo mediante procedimientos
químicos delicados ha podido restablecerse su ortografía primitiva, de 1307,
segun se cree.
Del hecho
de que el idioma hablado en España en los primeros siglos de que nos quedan
escritos era mas góticos por sus voces i por su fonética hai numerosas pruebas.
Muchas
palabras de oríjen jermánico que se encuentran en los primeros escritos
castellanos fueron siendo paulatinamente reemplazadas por otras de oríjen
latino: ardido del gótico hardus cedió su puesto a esforzado, animoso;
guisa de wisa, lo cedió a manera, modo; fisgar de fiskon, a
pescar; adrrunar, (palabra híbrida del latin ad i del gótico runa
= misterio, deliberacion secreta) a adivinar; matalotaje, híbrida tambien, a
provisiones, etc. Además debieron usar muchas otras palabras de oríjen gótico
que no aceptaron los escritores, que solo quedarian en el lenguaje hablado por
los Godos de España. Algunas de ellas aparecieron por primera vez en escritos
castellanos aquí en América, por lo que los diccionarios las dan como
americanismos, como invenciones de los conquistadores aquí en el nuevo mundo
conquistado por ellos. De esta clase son guazabara, sorpresa dada por
los conquistadores a los indios, i que viene de hwasaba, Mita,
repartimiento de indios. En antiguo español se decia mita por medida, pero la
acepcion dada en América a esa voz no era conocida en Europa en el lenguaje
escrito. Mita es palabra gótica, de mitan que vale repartir,
dividir para distribuir. Tranca, en el sentido de embriaguez, es el drank
gótico, de drinkan = beber, trank en aleman. Guaraca,
además del látigo con que se ejecuta, significa el acto de perseguir a azotes,
i así se dice <<correrle guaraca>> por perseguir. Hai varias otras
en ese caso, las que emplearon naturalmente los conquistadores en esta su nueva
patria, todavia sin Correspondientes.
En la misma
Península aparecieron relativamente tarde algunas palabras de oríjen jermano,
pero es de creer que no fueron creadas en la fecha en que aparece en
documentos, sino que pertenecían al lenguaje hablado i que aceptó el literario.
Así hasta el siglo XIV o XV se decia fol por loco, palabra derivada del
gótico fuls, i desde esos siglos hasta el presente se usa solo loco,
que tambien es gótica de oríjen, pues viene de laikan = saltar, hacer
cabriolas, loquear.
A propósito
de la etimolojía de estas palabras castellanas fol i loco, corren
opiniones diversas entre los peninsulares que son mui ilustrativas respecto a
los puntos que calza el saber en esta materia. Fol viene, segun dicen,
del latin folis = fuelle, porque los locos se mueven balanceándose, con
vaivenes, como ese instrumento cuando juega su oficio. Como no hai en alguno de
los idiomas a que recurren por etimolojías, ninguna otra palabra que se asemeje
a fol i folia (arcaico locura), echaron mano del instrumento
nombrado, i conformes. Respecto a la voz loco, han encontrado varias en
latin mui parecidad: locus = lugar, lucus = bosque, lux =
luz has sido propuestas por autores graves, pero se han desechado en vista de
que no hai como relacionar las ideas entre la derivada i esas primitivas.
Entonces se apeló al latin loqui = hablar, recordando lo charlatanes que
son algunos locos. Otro propuso de la misma lengua ululare = aullar,
porque se dan algunos de estos desgraciados que aullan. No satisfecho otro
autor, afirm[o que los árabes decían loccao por locura, i primó esa
opinión hasta que se cayó en la cuenta de que desgraciadamente no existía tal
palabra en árabe. Tambien se ha propuesto una del griego: alogos = el
que no tiene la razon en las discusiones. Monlau, que analiza todas esas
etimolojías, las desecha todas, en lo que acierta, i concluye diciendo:
<<Mas probable es, sin embargo, que haya de acudirse a un oríjen
céltico>>, en lo que yerra.
Como le
decía en una de las carillas anteriores, están los castellanos atrasados
tambien en el conocimiento de su lengua; porque esas etimolojías que dejo
apuntadas son de las que llaman por consonancia los entendidos, o de sonsonete,
como decía Eduardo de la Barra.
Para proponer
las etimolojías góticas que he apuntado he tenido en vista no solo la forma
esterna de las voces sino tambien su significado. Fuls está documentado
en gótico en la acepcion de sucio, de pútrido, pero hai que recordar que de ese
idioma solo se poseen los fragmentos de la Biblia que le he recordadi i una que
otra corta insripcion, por lo que no es mui aventurado que se usara tambien con
otros significados análogos i en sentido metafórico. En anglosajon se decía
como en gótico ful, de donde el inglés moderno ha obtenido la palabra foul,
que se aplica especialmente en sentido figurado para significar una persina
despreciable, vil, de natural perverso i repugnante. En casi todas las lenguas
jermanas existen palabras semehantes por la forma i por el significado a la
gótica fuls. En español antiguo se dijo folon i mas tarde follon,
en tiempo de Cervantes, palabras en las que se ve el significado traslaticio,
pues eran empleadas en el sentido de cobarde, malandrin, despreciable. Igual
significado moral tiene la voz francesa fou, la italiana folle,
que valen loco en castellano; la española, francesa i provenzal felon,
i la italiana fellone, etc, etc.
De la idea
de cosa repugnante i vel pasó el término gótico castellanizado a significar
persona de esas cualidades morales i mentales i en tal sentido se escribió por
los letrados; pero un hombre loco, un amente es mas digno de compasion que de
censura por su infeliz estado moral: así quedaron solo follon, felon,
felonía, etc, i para caracterizar al hombre que ha perdido su razon se
tomó la voz loco del lenguaje vulcar gótico que recuerda cualidades
esternas qeu no envuelven censura. El verbo laikan está documentado en
el sentido de saltar i danzar, pero el anglosajon que soncerva sus radicales lacan,
signfica no solo saltar sino tambien nadar, combatir, modular; i el nórdico leika,
gozar, saltar, el moverse de la llama, etc. El aleman medio leichen
comprende asimismo los significados de saltar i gozar, i otros que encierran la
idea de movimiento. La palabra loeg del antiguo irlandés, que tiene la
misma etimolojía que las demás palabras recordadas, significa ternero en
atencion a la actividad muscular manifestada en sus saltos i cabriolas
continuas i alegres.
Tengo pocas
dudas de que la voz española loco, que tiene las radicales de la gótica
i demás apuntadas, significó en un principio lo que sus conjéneres de las otras
lenguas. Si los diccionarios no le dan ese significado, en cambio al verbo loquear
dan el de <<regocijarse con demasiada bulla i alboroto>>.
Cuando decimos de un niño que es un <<loco>> porque es jugueton,
brincador i travieso, empleamos esa palabra en su sentido primitivo.
b). Fué
naturalmente en este rincon de la América llamado Chile, punto de cita de los
Godos de España, en donde queda el mayor número de esas voces del lenguaje
primitivo jermánico que ellos seguian usando en su lenguaje i que el castellano
literario no empleaba.
Muchas de
las mismas palabaras oidas solo en nuestro país a la fecha, los chilenismos
verdaderos, i que tienen etimolojía gótica, fueron traídas seguramente por los
conquistadores: botar = tumbar; botero = el que hace botas; botin;
bototo; futre; fija (a la); frisca; franquear = conceder, prestar; regodear;
rudo = intricado, dificil; rona = mala suerte en algunos juegos; causa
i causiar = bocado delicado escojido que se come a deshora, i su verbo; vandear
= rondar; aserse = del todo, completamente; fajar o fajarse =
trabarse en lucha cuerpo a cuerpo, maltratar; guaso; gaucho, palabra que
creo nacida de Chile; guata = barriga; grasar = aumentar la
devastacion de una peste o calamidad; liúdo = lacio, sin fuerza, que se
dobra fácilmente; copar = poner fin a una contienda o riña de un golpe
decisivo, etc.
Tambien son
góticas las interjecciones ¡hupa! que decimos cuando ayudamos a alzarse
a un niño u otra persona, i el grito de entusiasmo o contento ¡hia! como
el ¡hopa! u ¡houpa! para deterner con imperio.
Entre las
muchas costumbres godas que conservamos los rotos existe en los campos la de
detener al conocido que pasa con la frase <<¡hopa, amigo! p’onde he va
pasando? ¿Que no ve qu’ehtoi yo aquí?>> con tono de reconvencion o
desafio en broma.
El héroe
invencible de los títeres de Chile, don Cristóbal, aparece en el retablo
desafiando a cielo i tierra i diciendo a grandes voces <<yo soi don
Cristóbal ¡hopa! ¡hopa! ¡hopa!>> cocorea como gallo i bornea el
gorro. Es esa una parodia de la antigua costumbre de los desafios entre los
Godos, como es una reminiscencia atenuada de lo mismo la costumbre dicha de los
campesinos chilenos.
Es
interjeccion no la he encontrado documentada, por que persistió, como tantas
otras palabras del mismo oríjen, solo en el habla, i por ese camino llegó a
nosotros, siendo por tal motivo mirada comonacida en nuestro suelo.
El héroe
titeresco agrega jeneralmente a su nombre el del lugar de su nacimiento, como
acostumbraban los Godos: <<Yo soy Rui Diaz el Cid campeador de
Vivar>>. El de mi tierra, de voz estentórea, gritaba <<Yo soi don
Cristóbal de Colchagua, ¡hopa!¡hopa! ¡hopa! ¡hopa!>>
Como Ud
sabrá, los títeres chilenos son unas figuras de madera mas bien pontada que
tallada, con escasa indumentaria i sin brazos, i el retablo, que representa el
palenque, está reducido a una cortina por sobre la cual las figuras asoman de
medio cuerpo arriba.
Las evoluciones
i alarde de destreza en el manejo de las armas que acostubraban los campeones
godos que salian a desafiar a la lisa, las parodia don Cristóbal recorriendo
amenazante la cortina de cabo a cabo i haciendo molinetes con la cabeza, su
arma formidable, i lanzándose de punta todo el cuerpo como para transportar de
parte a parte el enemigo que se presente, lo que hace verdaderamente cómica la
parodia.
Es siempre
don Cristóbal un hombre rubio mui colorado, i sus enemigos, a quienes despacha
de unas cuantas cabezadas, son siempre pálidos, de barbas negras, meridionales.
El tipo de quintañona hombreuna i peleadora, doña, Clara, alias Mama Laucha, es
tambien meridional. La cantinera de dicha señora: <<hipa, hupa, gurupa,
cuchupa. hipa, hupa>> que canturrea en tono de zumba i con vocecilla de
gallina con estacas, parece ser solo uno de los modos de burlarse de otra
persona sacando consonancias a lo que dice, costumbre mui usada por los Godos.
Tanto lo recordado como otras escenas de nuestros títeres los creo un capítulo
interesante del folklor gótico en España, pero su análisis no es de este
estudio.
La
interjeccion hopa parece ser la primera persona del presente de
indicativo del verbo gótico hwopan = jactarse, especialmente jactarse de
valiente, de esforzado, i equivaldría a yo me jacto de vencer al que se
presente, yo reto a duelo.
En
castellano han quedado de ese oríjen varias voces, entre las cuales está el
verbo guapear, cuya etimolojía no conocen en España, i que, segun el
diccionario, significa <<ostentar ánimo i bizarría en los
peligros>>, pero que en chileno no significa eso sino lo que el gótico,
jactarse de valiente, de guapo. Cuando se dice en chileno que alguien está guapeando,
queremos significar que con sus palabras i su actitud está desafiando a poner a
prueba sus puños o sus armas, del hombre a hombre.
Hopa i
guapear llevan
implícito el significado de gritar o alzar la voz: no se guapea en voz baja, ni
esa interjeccion se acostumbra sino en alta voz. Aunque hwopan ha
quedado solo documentado en el sentido de jactarse o alabarse, es posible que
en gótico tuviera asimismo el significado de alzar la voz o gritar, pues en
inglés whoop significa gritería, algarada, i el verbo to whoop
gritir i también insultar en alta voz. El francés houper envuelve
tambien el significado de gritar. En gótico hai un verbo sin aspiracion wopian
que significa gritar, invocar.
Respecto de
causa recuerdo que en el Perú dan ese nombre a un guiso particular, pero
no la emplean en el sentido jeneral que nosotros. En Trieste i otras ciudades
alemanas del Austria, rejiones en un tiempo habitadas por los Godos, no es raro
ver en las hosterías u hoteles de los suburbios un letrero con la palabra jausse,
que significa exactamente lo mismo que la nuestra causa o causeo,
i que indica al transeunte que se puede pasar a cualquiera hora a saborearlo.
Asimismo conjugan el verbo jaussen. Ni el verbo ni el sustantivo
pertenecen allí al lenguaje literario, están en las mismas condiciones que los
nuestros.
Las voces
chilenas, i tambien las autriacas probablemente, son las góticas kausia
= cosa escojida, delicada especialmente de paladar, i el verbo kausian =
probar, catar, escojer, palabras de que provienen muchas otras en los romances:
provenzal causir, italiano ciausire, francés choisir i en
castellano catar i sus derivados.
Las
acepciones especiales que damos en Chile a algunas palabras castellanas pienso
asimismo que llegaron aquí con los conquistadores. Por ejemplo listo,
que en español castizo significa <<dilijente, pronto, espedito>>,
tiene entre nosotros, además de las del diccionario, una mui particular. Cuando
alquien dice a otro <<fulano es mui listo>> acompaña la frase con
un jesto espresivo, alzando las cejas, como quien dice <<mucho
ojo>>. Es que listo es entre nosotros el astuto, el zorro, el
bellaco agudo. ¿Cómo ha podido llegar a tener en Chile tal significado esa voz?
Creo que los hidalgos españoles siempre conservaron tradicionalmente a dicha
palabra la acepcion de la voz gótica de que deriva: lists en gótico no
quiere decir presteza ni dilijencia sino astucia, maula, engaño. Gritar
<<levantar la voz mas de lo acostumbrado>> dice el diccionario. En
los campos de Chile llaman griton al niño lloron; pudiera creerse que
emplean esa palabra atendiendo a la elevacion de la voz durante el llanto, pero
no es así; yo que me he criado hablando chileno, sé que no es esa la razon del
empleo de aquella palabra: griton quiere decir en chileno hombre que se
queja por un dolor que no vale la pena, que se lamenta o jime por poca cosa,
aunque los quejidos i lamentos no sean en alta voz. Griton es pues
equivalente a quejumbroso; ese es su significado primitivo, , el dado al hombre
que alza demasiado la voz es secundario. El verbo gótico gretan, de que
viene el castellano gritar, significa asimismo quejarse, lamentarse,
llorar. El verbo inglés to cry, que tiene la misma etimolojía del
gótico, significa tambien gritar i llorar. Verso por estrofa vino
de la Provenza literaria, como vimos.
Los
chilenismos de oríjen gótico deben pues haber venido de España con los
conquistadores i serian de creacion antigua, porque no es posible admitir que
aquí formaran palabras tomadas de su idioma primitivo, olvidado tantos siglos
antes.
Los
chilenismos que pueden haber creado aquí los conquistadores serán los que se
refieren a las condiciones de su vida en Chile o a los acontecimientos en que
tomaron parte. Hai en realidad muchos de ese oríjen: Pellejerías = sufrimientos, escaseces, que recuerda los
tiempos en que pellejos eran su traje, pellejos su montura, pellejos su cama i
pellejos sus libros. Se sabe que algunas actas del Cabildo de Santiago se las
comieron los perros. Andando los tiempos empezó a llegar paño, pero no
alcanzaba mas que <<para los de la misa>>, i en los maquetes i comidas,
a que eran mui aficionados, solo se sentaban a la mesa principal los que
vestian jénero, dejando a los jóvenes, a los amigos de confianza i parientes
pobres la Mesa del pellejo. Parche = los remiendos de cuero de sus
vestidos, aludiendo al parche de los tambores, i como aquel menester era
frecuente, dió para verbo: Parchar. Las escasas monedas i las pepitas de
oro que les traian las gulchas araucanas las guardaban en pellejos de
cabritillos nonatos, i así las apostaban a la sota, porque aunque eran
aficionados como buenos Jermanos, nunca jugaban al crédito, sino Chivateando.
Cuéntase en Valdivia que apostó a una de espada un cabritillo de esos, que
habria sido ya nado, porque contenia 18 mil pesos de los de aquellos felices
tiempos. El montero echó el siete en puerta i recojió, sin que a don Piero
se le moviera una pestaña. Con los pellejos de cabros adultos suplieron por
mucho tiempo, i aun hoi se usa en los campos, los barriles para guardar i
conducir el aguardiente, por lo que no es de estrañar que éste adquiriera algun
olorcillo a Chivato, nombre que dieron al contenido. Con el uso
continuado, empapadas i lavadas hasta sus últimas fibras, esos odres perdian al
fin su cáprico aroma, teniéndolos desde entonces como Curados de olores
estraños, i así también llamaron a los prójimos que se remojan i enjuagan por
el mismo procedimiento, añadiendo a veces, para que no quedaran dudas respecto
del oríjen de ese chilenismo, la frase, tambien chilena, Como cuero. Si andar forrado en pieles era para los Godos
sinónimo de estar cómodo, abrigado, provisto, estar Pelado significó lo
contrario, i en el continente conquistado por ellos pelar es desnudar de
su buena fama al prójimo. En Chile usaron en ese sentido frases mas enérjicas,
como Sacar pellejo, Sacar el cuero. Amenaza terrible de un Godo
encolerizado era la de Te saco el odre.
Usamos en
Chile algunas palabras que, aunque todavia las traen los léxicos, no las
emplean en ninguna parte a la fecha, como v. g. fajima en el sentido de
toque alegre con el que se despierta a la tropa, al alba, en los cuarteles, i
por estension, el que causa alegría, como el de rancho. Los etimólogos
peninsulares ni se acuerdan de esa voz castellana. Probablemente creen que es
solo un empleo estravagante de la otra palabra fajina que viene del latin
fascina, haz (de ramas); pero no es así: famina es palabra de oríjen
gótico que significa alegría, como faginon es alegrar o alegrarse.
Puede
asimismo notarse que en chileno empleamos de preferencia las voces castellanas
de oríjen jermánico en lugar de las sinónimas de oríjen latino: agarrar,
aguantar, agaitar, fuantada, ganas, maraña, matrero,
gresca, pata, trebejo, zalagarda, votar en
el sentido de sufragar, etc.
Con esta
palabra votar les sucede a los etimolojistas españoles lo que con fajina
i varias otras que están en el mismo caso, esto es, que tienen homónimas, voces
con igual forma, pero signficado i oríjen completamente diversos. Parece que
consideraran mas importante la forma que la idea espresada en las palabras. Hai
en castellano dos palabras voto, una derivada del latin votum =
promesa hecha a los dioses, de vovere = prometer algo a las
divinidades, de cuyo or[ijen son las castellanas voto sagrado, hacer votos,
como de castidad, de pobreza, etc, i el adjetivo votivo. No hai verbo
simple para espresar esa accion. El verbo votar, dejar constancia de su
parecer u opinion por medio de cédulas o de otra manera, i el sustantivo voto,
su cognado, no tienen ninguna relacion idealójica con los anteriores, son otras
palabras. ¿Cuál puede ser la etimilojía de estas últimas? Hai en gótico una
serie de palabras que significan parecer, testimonio, opinion, etc, i que
tienen la misma radical que voto, aunque ampliada, hecho mui frecuente
en lingüística. Así: vitwodi = testimonio, vitwozs = aseveracion,
vitwodian = testificar i varias otras, escritas tambien con w
inicial. Dejo sin respuesta la pregunta. La lingüística nos es ciencia
matemática, por lo que en estas materias caben pareceres discordantes, que no
discuto por falta de tiempo, espacio i autoridad.
7.
a). El
Marqués don Enrique de Villena, el Nigromántico, decía en 1433 en su Arte de
Trobar <<La ochava, Como se
ponen algunas letras, e no se pronuncian: e otras se pronuncian, aunque no se
ponen>>. I refiriéndose al débil sonido de la d, añade mas adelante:
<<E porque la D cuando viene cerda de O siguiente, suena débilmente,
añadiéndose una G, cmo por decir portado, portadgo; Infantado, Infantadg¸ e entonces suena la D>>. Varios ardides como ese emplearon los
escritores para latinizar la fonética del castellano primitivo, pero los
analfabetos seguirian diciendo portao, infantao.
En el conocido Diálogo de las lenguas, escrito
durante el reinado de Cárlos V, i atribuido a Juan Valdés, a propósito de esta
última letra, se encuentra este pasaje:
<<Marcio. —¿Por
qué entre vosotros poneis unas veces
una d al fin de las segundas
personas de los imperativos i otros siempre la dejais, escribiendo unas veces tomá,
y otras tomad; comprá y comprad; una comé i otras comed?>>
<<Valdés. —A
los que no la ponen querria que pidiésedes la causa, que no que la pongo, bien
os la daré>>.
Mayans escribía en 1737 en su obra Oríjenes de la lengua
española: <<D quitada del fin, ad, a; volá, leé, oi, por la figura apócope, en lugar de volar, leed, oid, es
mui frecuente en los que aman la suavidad; y singularmente en los poetas,
maestros de la dulzura del decir>>.
En castellano moderno solo se suprime esa d de los imperativos cuando llevan el
os enclítico: amaos, temeos, escepcion hecha de idos, como
recuerda Bello.
b). Pruebas
documentales de la supresion de esa consonante en variadas posiciones en los
escritos antiguos las hai interminables.
El Cid se
dirijia a Burgos, en donde los burgaleses i burgalesas esperaban asomados a las
ventanas para ver pasar al héroe, que el poeta describe como de hermosa figura
varonil; mas como el Campeador fuera rodeado de sus varones, segun costumbre
goda, el poeta esclama dirijiéndose a ellos: <<exien lo ver mugieres e
variones>>. En esta frase, además de la aféresis de la d de dejen,
ha de notarse la construccion activa de la oracion siendo pasivo su
significado. Trasladada al castellano actual quedaría <<déjenlo ser visto
por mujeres i varones, o dejen que lo vean>> etc. Esa sintaxis del poeta
del siglo XII o XIII es a la fecha bastante comun entre nosotros, i solo entre
nosotros, por lo que ese verso de El Cid no ha sido entendido por
algunos autores.
<<Entre Rachel e Vidas aparte yxieron amos>>. El Cid, verso 191. Yxieron = dijeron.
El verbo
saludar lo conjugaban sin d varios autores.
<<Saluáronla
reverente segunt facerse debia>>. Marqués de Santillana.
<<Saluó
al rei Antiocho e a la corte general>>. Libre de Appolonio,
estrofa 19, de fin de siglo XII o principios del siguiente.
Igualmente
el verbo adorar:
<<En todo en todo es nacido!
Non sé si algo e veido;
iré lo aoraré,
i pregaré, i rogaré>>.
Misterio
de los reyes magos,
XIII.
En esa
Misma composición se encuentra en muchas partes ese verbo sin su d, pero
en otras aparece con ella:
<<Pus andad i buscad,
i a él adorad,
i por aquí tornad;
ió alá iré
i adoranrlo e>>.
<<Ymos en romeria
aquel rei adorar>>.
La
inflexion <<imos>> = vamos, así como la forma sincopada
<<pus>> = pues, se perdieron en el siglo XV de la escritura en
España, pero de viva voz nos las trajeron los conquistadores, que escribian imos
por fuimos.
<<El
vino torna en sangre, en carne la oblada, —Aóralos la familia en la tierra
prostrada>>.Gonzalo de Berceo, siglo XIII.
En las obras escritas desde el siglo XII hasta el XIV se pueden ver sin d
esmaido, espedirse, espertar, estajo, entro (el adverbio dentro),
esperdecir, erecho, etc, etc.
En Juan Ruiz, el Archipreste de Hita, nombre con el que es mas conocido
este célebre autor del siglo XIV, es el único autor en el cual he encontrado onde
en vez de donde: <<Onde mayores peligros espera que han de
ser>>.
En chileno hai dos adverbios de esa misma forma ‘onde = donde:
<<de’ onde vengo, [sic] i otro adverbio de esa misma forma pero de
mui diverso significado. En provenzal i en portugués hai un onde
semejante al nuestro, pero el que es del todo igual al empleado en Chile es el
que se ve con mucha frecuencia en los autores italianos de los siglos XIII i
XIV, v. g.
<<Quand, io senti’ come cosa che cada,
Tremar lo monte; onde mi prese un gelo
Qual prender suol colui ch’ a morte vada>>.
Dante,
Purgatorio, canto XX.
No poseo
una traduccion española de la Divina Comedia, pero ese onde debe
estar traducido por alguna frase consecuencial de adverbio o complementaria.
Teniendo en cuenta la estrofa anterior, ese terceto podría traducirse así:
<<Entonces sentí temblar el monte como algo que se derrumba, por cuyo
motive se apoderó de mí, etc. [sic] No existe en castellano un adverbio ni otra
palabra equivalente, por lo que es de necesidad traducirlo por una frase.
En chileno
sería más o menos: <<Entonseh oyi temblar el monte como cosa que caye:
onde me agarr’ un yelo, etc. [sic] Onde introduce introduce una
consecuencia, anunciada en la escritura por los dos puntos, ahorra una frase,
dando mas concision i enerjía al discurso en chileno i en italiano que en
español. Mui usado ese adverbio por los escritores clásicos de Italia, hoi
vuelve a emplearse por los literatos de aquel país.
To en vez de todo se empleaba
amenudo en la Península en prosa i en verso:
<<El octavo es; non diras falso testimonio. En este peca
qui par sa paraula face perder al otro lo que a, e to omne que mentira
dice>>...
De los
diez mandamientos,
siglo XIII.
<<Mandó calvagar apriesa tos sos fijos dalgo>>. El Cid,
v. 1832.
Un corrector
puso mas tarde dos encima de tos en el manuscrito de Pidal .
Ya le he
recordado que los escritores solian poner t en lugar de d en el
final de las palabras para obligar a pronunciarla:
<<Pues declarando el primero,
Hay notado,
Como en la divinidat
Es el amor verdadero>>.
Decir de
Moxica.
Son tan
abundantes los ejemplos que pudieran citarse de la supresion de la d i
aun de sílabas en que entre en los escritos castellanos antiguos, que creo debe
suprimírsela de aquellos versos en que convenga a su exacta medida.
Así creo
que Juan Ruiz pronunciaba como nosotros Malena aunque escribia
Magdalena, pues siendo, como era, un versificador cumplido, hacía un verso de
ocho sílabas de <<Santa Maria Magdalena>>, que tiene nueve. El
Archipreste med[ia al oido i escribía
segun sus conocimiento literarios, como mi paisano el dómine.
Ve Ud que
por mucha que sea nuestra voracidad, como dicen, respecto de esa consonante, no
hemos podido ejercitarla porque ya la habian devorado nuestros abuelos de
muchas palabras que la tenian, i así mondadas nos las trasmitieron. Los que nos
inculpan esa falta no han estudiado suficientemente el punto.
c). Nunca
articulamos los chilenos la d con enerjía esplosiva, que esa consonante
es suave en castellano. En chileno es aun mas suave, pero la pronunciamos
correctamente i obligada linguo-dental:
1.o
despues de n, r, l, s, des que pertenezcan a la misma palabra o a la
anterior, i despues de s sibilante o aspirada: amando, lerdo, caldo,
‘ehde; ‘on Damian, color de oro, sol de otoño, meh d’enero.
2.o
antes de diptongo: dia, duende, medio.
3.o
despues de diptongo i antes de vocal: cuidar, leido, auditorio. Sin i
vecina es insegura: siudá o siudá, viúo o viúda, si el acento carga en
la primera vocal del diptongo, la d suena: deuda¸ si carga en la
segunda, de ordinario se pierde: mieo, ruea.
En las
demás posiciones la d es mui suave o nula. Nótase con todo la tencencia
a no suprimir mas de una d en la misma palabra: deo, dorao.
Las cuatro
consonantes que hacen obligada la pronunciacion de la d en chileno son
las mismas que la preceden en gótico, i a ese oríjen fonético creo que debe el
castellano el que esa sea tambien la posicion en que dicha consonante suena mas
distintamente.
8.
a). La s
es otra de las letras castellanas que suprimimos en muchas articulaciones,
reemplazándola, siempre que esto sucede, con una aspiracion o mejor espiracion
producida por el pecho sin que sea modificada por los órganos vocales.
Creo
errónea la opinión de que la aspiracion de la h, que era la única, segun
dicen, que tenía el castellano hasta el siglo XVI, en el que la h dejó
de tener valor, provenga de influencia árabe, lo que pudiera dar pié a la
creencia de que las aspiraciones del dialecto chileno tuvieran el mismo orijen.
El idioma
de los árabes no tuvo la menor influencia en la formacion del romance
castellano, que estaba ya formado cuando llegaron a España, i que continuó
desarrollándose fuera de toda influencia morisca. Es solo el vocabulario
castellano el que le debe voces i a eso queda reducido su influjo. El holandés
Dozy i el español Covarrubias son los primeros culpables de ese error, así como
Larramendi lo es de la creencia en el influjo del vascuense, idioma del que
existen muchas voces en castellano, pero nada más.
b). Pasaba
con la s, algo semajante a lo que acontecia con la d en la época
de la formacion del castellano.
En latín la
s era en jeneral un sonido suave, haciéndose a veces imperceptible al
oido, por que desaparecia aun de la gráfica. El valor sibilante linguo-dental
de esta letra solo subsistia en principio de palabra, o en medio si era
acompañada de otra consonante.
Pero ni en
esas posiciones tenía seguro su puesto. Si en principio de diccion era seguida
de otra consonante de articulacion enérjica, la s se suprimia del lenguaje: tego = yo encubro, parco
= yo economizo, de stego, sparco. Roma se llamó Sroma en un
principio. En medio de diccion, para que conservara su sonido era necesario que
no la siguieran de m, n, l, r, d
pues si esto sucedia, esa consonante no se pronunciaba, por lo que se perdió
tambien en la escritura de muchas voces. Lo mismo sucedia al fin de diccion, i
estuvo perdida en la escritura de algunas palabras, hasta que los etimolojistas
latinos la resucitaron. Mino
por minus, locu por locus, interdiu por interdius,
etc.
c). Ya he
recordado que del gótico no queda mas que un documento importante, por lo que
no es posible seguir las trasformaciones que sufrió ese idioma sino
comparándolo con otro de su misma familia. Pero en ese escrito puede notarse ya
que la s final tenía un valor insignificante, i que talvez ni se hacía
sentir en la pronunciacion puesto que se suprimía mui amenudo; Wulfila mismo se
olvidó de ponerla o no la puso porque su supresion no alteraba el significado
de la voz, era una letra que no hacia falta. La mayor parte de los sustantivos
terminados en s se encuentran, en el singular, sin ella, permaneciendo
solo en el plural. Aun nombres estranjeros como Satanas, que en griego i en
latin tienen la misma forma castellana, se encuentra escrito Satana en Wulfila.
Si no
quedan escritos en gótico de siglos posteriores, sino algunas cortas
inscripciones, existen en cambio de un idioma mui semejante, especialmente en
sus voces i morfolojía, al gótico: del antiguo alemán del sur o
alto-antiguo-aleman, como lo llaman. Existen escritos de esa lengua, que
remontan al siglo VIII, el de la invasion arábiga en España. Pues bien, las
palabras que en ese aleman corresponden a las góticas que terminan en s,
en aquel están escritas sin esa letra final: gótico dags = dia,
alto-antiguo-aleman tac; gt. gasts = huésped, al-an-al fisc;
gt. nahts = noche, al-an-al naht; gt. risk = rico,
príncipe, al-an-al rik, etc.
En vista de
esos antecedentes cabe preguntar si los Godos del tiempo de Wulfila pronunciaban
esa consonante final, que el propio obispo dejaba amenudo de escribir. ¿No
indica ese hecho el que la s final, plenisonante anteriormente,
comenzaba a perderse en el idioma hablado? Pronunciaban esa letra final los
Suevos, los Alanos, los Vándalos, tribus que permanecieron en la misma rejion
alemana en que la s aparece suprimida sistemáticamente del fin de las
palabras en los primeros documentos que de la lengua de esa rejion nos quedan?
Con los
Visigodos i Ostrogodos andaban algunas familias suevas i con los Visigodos se
quedó en el reino de Tolosa la mayor parte de la numerosa tribu de los Alanos.
Los Suevos i los Vándalos fueron los iniciadores del romance en España, país
que habitaron mas de un siglo antes de que llegaran los Visigodos i Alanos a
establecerse allí con sus familias. Fué en Andalucía en donde se estableció,
sin mezcla de otras tribus góticas, una de las que venían directamente de la
Alta-Antigua-Alemaia, i es en Andalucía en donde a la fecha pronuncian como
aspiracion, como nosotros, la s final i la que viene antes de
consonante.
Entre las
consonantes que se transforman en aspiracion, los filólogos cuentan la s,
i en sus investigaciones sobre etimolojías tienen esto mui presente. Por s
principian muchas palabras latinas cuyas equivalentes griegas empiezan por h
o espíritu áspero: latin sex, griego hex, lt. super, gr.
huper; lt. sommus, gr. hypnos; lt. sudor, gr. hudor;
lt. septem, gr. hepta, etc.
Me permito
pues opinar que esa consonante sufría en la fonética gótica una transformacion
que la llevaba a suavizar su articulacion, a convertirla en una aspiracion cada
vez mas suave hasta casi estinguirse, aspiracion que, por no tener signo propio
con que ser representada en la gráfica, se la suprimió tambien en la escritura
de muchas palabras.
d). Como
sucedió con la d de las lenguas matrices, pasó tambien con la s
en la formacion de la voces del castellano: quedó perdida definitivamente en
las nuevas palabras sacadas de las antiguas que la tenían. Del final de las
palabras primitivas desaparecieron casi todas, habiendo quedado el castellano,
como los demas romances, sin palabras que terminen en s en singular, con
pocas escepciones, cuando en latin i en gótico eran numerosas.
Hai una de
la metamorfosis que sufrió la s del latin al pasar al castellano que es
mui digna de notarse: es su trasformacion en j sord; v. g. petroselinon
dió perejil, tonsoria, tijera, passero, pájaro, vesica,
vejiga, etc. Sobre esta transformacion de la s i sobre su pronunciacion
i la de las letras con que se la reemplazaba amenudo, andan ideas mui
discutibles, pero esta es cuestion que no cabe aquí.
Así como
aparecieron terminando en vocal la larga serie de voces latinas terminadas en us
i en is del latin, así tambien romancearon sus propias palabras: de fotus
= pié, sacaron bota, bototo, etc; de hugrus = hambre, el mónstruo
hambriento ogro; de wigs, huella; de hilms, yelmo; de hlots,
lote; de tenks, tacha, etc.
Los nombres
personales como Roderiks, Thiundariks que aparecen en los escritos del latin
medio i bajo terminando en us Rodericus, Teodoricus, esto es latinizados
por los escritores como lo hacian con toda palabra bárbara, es probable, por lo
dicho anteriormente, que adquirieran su forma romance con s final,
directamente, sin que tomaran en cuenta el modo como los escribian los romanos.
Hai algunos nombres como Totila, Atanajildo, el rei godo de España padre de
Brinhilda, una de las heroinas de los Nibelungen i de los Edda,
que pasaron, creo, directamente a su forma castellana de la gótica Totilas, Athanahilds.
Se cree asimismo que el nombre del célebre obispo godo debe escribirse
Wulfilas.
Pero
nosotros, como los andaluces i castellanos del sur, convertimos en aspiraciones
muchas de las ss que se les escaparon a los <<corruptores>>
de aquellos idiomas en su tarea de componerse uno intermedio. ¿Es que seguimos
en esto obedeciendo a una condicion orgánica, heredada de nuestro aparato
vocal? O es que los plumarios que trasladaron a la escritura la palabra hablada
de los Godos en España pusieron en ella mas ss de las que estos
pronunciaban?
A la
primera pregunta puede contestarse que la afirmativa está en lo lójico. A la
segunda, que hai numerosas pruebas que así lo testifican.
Las
supresiones de esta letra son mas comunes en los finales de palabra del español
arcaico; pero tambien ocurren en medio de diccion cuando es terminal de sílaba.
En este último caso es seguro que el valor de la s estaba mui debilitado
i probablemente reducido a la aspiracion chilena. En el Arte de Trobar
ya citado, dice el de Villena, tratando del sonido de la s: <<E
cuando la Y se encuentra con la S, suena poco; e por eso la
ayudan con la consonancia de la X en medio, así como por decir misto,
se pone mixto. Tiene E la misma condicion; e asi por decir testo,
dicen texto>>. Aunque se pudiera criticar el razonamiento del
marqués, el hecho que apunta no tiene réplica.
Por sonar
poco no la oian en ocasiones los primitivos esctritore, o si la oian como
aspiracion, no tenian signo con que representarla i se la dejaban en el tintero.
Así se encuentra en El Cid i otros escritos de ese tiempo vo por vos;
fata por fasta, que era como escribian hasta; deque
por desque, contraccion de <<desde que>>, que a la fecha
solo emplea el chileno.
Nuestro
adverbio quehque, el cual ya no aparece en ningun diccionario, ni
siquiera en los de chilenismos; tambien se encuentra sin su s o h
medianera:
<<Queque la ví fuera del uerto,
Per poco non fuí muerto>>.
Romance de lOpe de Moros,
siglo XIII.
De la
supresion de la s final hai muchos ejemplos. El manuscrito de El Cid,
antes citado, fué trasladado, segun se cree con mucho fundamento, de la memoria
del copista o del recitado de algun trovero, al papel en que se encuentra. En
dicho manuscrito el pendolista suprimió una gran cantidad de ss del final
de las palabras. Parece que el mismo copista, advertido mas tarde de su error,
u otro con caligrafia semejante, estuvo enmendando las faltas i escribiendo ss
sobre la última letra de la palabra correspondiente, por no haber espacio entre
éstas. Siempre quedaron mucha sde mosno, por lo que en tiempos posteriores
otros copistas con distinta forma de letra i calidad de tinta se han ocupado en
colocar algunas. A pesar de tantos correctores, todavía se echan de menos
varias, i, lo que es mas digno de atencion, han puesto algunas donde no se
necesitaban. Esto no tiene, para mí, mas esplicacion satisfactoria que la de
que los tales correctores i pendolista no pronunciaban esa consonante final, o
lo hacían solo como aspiracion, que no tenía signo que la representara, por lo
que apelaron en su tarea de correctores a sus inseguros conocimientos
literarios.
Lo repito,
Sr., lo que le dije respecto de la d: los que nos increpan la aspiracion
de la s, creyéndola una corrupcion de nuestra cosecha i signo de escacez
de entendimiento, tampoco han estudiado bien ese punto.
S, c linguo-dental i z
están en chileno reducidas a s i h. En dialecto véneto solo
existe la s como representante de los tres signos. Bien sabido es que
mas o menos lo mismo sucede en el castellano de todas partes, fuera de algunas
provincias de España, a pesar de los esfuerzos de los Académicos.
c). En
chileno es obligada la pronunciacion sibilante de la s.
1.o
despues de l, n, r: insulso, terso;
2.o
antes de diptongo: siete, suerte;
3.o
despues de diptongo, siguiendo vocal: ausilio, meisal.
En todos
los demás casos es mas o menos aspirada, siéndolo de regla la que entra en
combinacion inversa, o sea en fin de sílaba i palabra.
La i
i la u siguientes facilitan la pronunciacion de la s sibilante.
9.
a). Un
autor nacional dice que no hai duda de que esa aspiracion de la s
castellana proviene de la influencia de la lengua indíjena de Chile, i parte
del supuesto de que tal aspiracion es esclusiva de nuestro pais. En España
conocen en el acto al andaluz por esa aspiracion, que allí creen tambien
esclusiva de los habitantes de la antigua morada de los Vándalos en la
Península.
El idioma
araucano ha tenido mui escasa influencia en la fonética chilena, si es que ha
tenido alguna.
Es efectivo
que el chilidugu no posee el perfecto sonido de la s sibilante,
ni el de la d castellana, o por lo menos esos sonidos son mui raros en
dicha lengua; pero tampoco posee aspiraciones de ninguna clase, por lo que no
se esplicaría el cambio de la s en h.
Las aspiraciones
del antiguo castellano como las del chileno son debidas a la fonética de los
Godos, cuyo idioma estaba lleno de aspiraciones de todas partes, i del cual
muchas voces terminaban asimismo en una aspiracion: noh = todavía, hlahian
= reir, iah = i, hohis = mas alto, sehta = sesta, en
chileno sehta o hehta, etc.
En los
escritos peninsulares de los primeros siglos literarios se ven muchas palabras
con h como hir por ir, hoir por oir, hi por allí, huno,
traher, handar, etc, tiempos en que la h valía una
aspiracion enérjica, que fué debilitándose paulatinamente hasta desaparecer en
el habla de los ilustrados en el siglo XVI.
<<El
pulmon con su aspiracion forma la H>>. <<La H conviene con este
son, diciendo handad; pero tiene esta especialidad la H, que no se puede
poner sino en principio de diccion, e todavía es plenisonante>>, escribia
Villena en su Arte de Trobar que, como recordé, es de principios del
siglo XV. Esa frase <<todavía es plenisonante>> indica que el agudo
Nigromántico habio notado su tendencia a desaparecer.
En el siglo
siguiente la h era muda en algunas voces <<... pónenla algunos hera,
había, y han, y otros desta calidad: pero esto hácenlo los que se
precian de latinos; y yo, que querría
mas serlo que preciarme dello, no pongo la h, porque leyendo no la
pronuncio>>. Contestacion de Valdés a uno de sus interlocutores del Diálogo
de las lenguas.
A pesar de
la opinion de este autor, la aspiracion de la h persistió durante todo
ese siglo en algunas palabras i, de seguro, en bocas de los Godos. Christoval
de las Casas en su Vocabulario toscano-castellano, decia en 1582: <<La h
sirve de su oficio entre nosotros como en toscano; en algunas dicciones suena
con mas fuerza su aspiracion, especialmente en las que derivadas del latin
tienen la h en lugar de f, como harina, hervir, en
latin farina, fervere>>. La palabra
<<especialmente>> de este autor indica que no solo las h
derivadas de la f latina conservaban su valor. En el siglo XVII la
aspiracion se perdió definitivamente en la Península, con su escepcion de
Andalucía. En la pérdida de las aspiraciones en los romances puede haber
influido el latin, que de siglos atrás habia abandonado las suyas primitivas.
b). Muchas
palabras hemos tomado del araucano, pero su influencia en nuestra pronunciacion
creo que está reducida a mui poca cosa.
El sonido
de la ll, que del Mataquito al sur es la del castellano i del araucano,
bien diferente de la y con que se la reemplaza en el resto de Chile,
puede ser debido a la influencia indíjena.
Un siglo
antes del descubrimiento de América empezó a pronunciarse en España la ll
con el sonido que tiene actualmente. En tiempos anteriores sonaba como l
o l-l por lo que escribían con una l o con dos el, ela,
maravila, estrela, vila, alí, cabalo, etc, i
los infinitivos con artículo enclítico amal-lo, tenel-lo, cubril-la.
En la clase ilustrada debian quedar en los siglos XV i XVI muchas palabras en
que la ll sonaba aun como en época anterior, especialmente en los
nombres propios, que son los que mas resisten a los cambios; así el nombre del
autor de la Araucana se encuentre escrito Ercilla o Ercila
indistintamente. Aunque los infinitivos con enclítico se hallan siempre
escritos con ll en ese siglo, su pronunciacion restaria la arcaica en
los conquistadores, pues esa es a la fecha la pronunciacion en chileno: amal-lo,
etc. El debilitamiento de la vibracion de la r antes de l es la
regla en fonolojía latina. El sonido de la ll castellana, que poseen
tambien el italiano (gl) i el portugues (lh) no existía en latin,
pero sí en gótico, segun creo, (lj + vocal), aunque no tenía signo
especial ni era una letra particular, sino que resultaba de la pronunciacion de
la l seguida de i consonántica i otra vocal. La profusion de esa
letra en castellano es debida en la mayoria de los casos a la influencia de la
gráfica.
Otra
influencia araucana en el chileno puede ser la pronunciacion de tr, que
es mui diversa del castellano, i especial a Chile. Sin embargo para decidir
este punto necesitaría saber como pronunciaban los Godos esa combinacion de
consonantes. Los ingleses, cuya fonética es en su gran parte heredada de los
Anglosajones, la pronuncian amenudo como nosotros. No es mui aventurado, creo,
suponer que los Godos pronunciaran su palabra triu = árbol, como los
ingleses true = verdad, esto es como nosotros trigo.
La pérdida
de la vibracion de la r antes de n en chileno, como en carne,
perno, que suenan mas bien cannae, penno, no sé si sea debida a
la influencia indíjena. En araucano hai una r suave i otra vibrante.
Hai quien piensa
que del araucano nos vienen algunas ññ que ponemos en voces castellanas
que no las tienen a la fecha, como ñudo, ñiebla, etc, porque el idioma
indíjena hace mucho uso de ese sonido. En español arcaico, especialmente en el
dialecto asturiano, esas palabras se escribían con ñ.
Tampoco es
debida a influencia araucana la forma verdaderamente aglutinante, propia del
idioma indíjena, que damos a algunas palabras compuestas, como demén en
vez de denme. En araucano ese es el modo ordinario de agregar al verbo
las partículas modificativas; no las colocan ni al principio ni al fin de la
forma verbal sino en medio de ella, englobándolas, aglutinándolas. Así dicen elun
= doi, i para espresar la negacion de se verbo, ponen la partícula negativa la
entre la u i la n de elun, i dicen elulan = doi, i
para espresar la negación de ese verbo, ponen la partícula negativa la
entrela u i la n de elun, i dicen elulan = no doi,
como nosotros en démen. En español arcaico son mui comunes formas
semejantes a esa nuestra: amalde, dalde, levaldas, etc,
por amadle, dadle, llevadlas, etc. Simples metátesis para facilitar la
pronunciacion.
<<Tenendos a derecho, por amor del Criador>>. El Cid v. 3580. Tenendos = tenednos.
10.
a). Decimos treato o treatro,
sordao, cabestro, pelra, cárculo, etc, en vez de teatro, soldado, cabestro,
perla, cálculo, etc, sin atinar a dar a la l ni a la r su lugar
correspondiente i confundiendo una con otra esas consonantes, porque así
inseguras i permutadas andaban en boca de los españoles que nos enseñaron a
hablar.
Esas letras
l, r, semi-vocales o l, r, semi-vocales o líquidas,
andan tambien así inseguras i cambiadas en varios idiomas antiguos.
En los
tiempos de formacion del castellano, tiempos de tanteos i vacilaciones de jente
sin cultivo literario, esas consonantes debieron andar mui fuera de sus
casillas, porque cuando empezaron los españole a fijar las voces romances por
medio de la escritura, a muchas de aquellas letras las pillaron en lugar mui
distinto del que tenian en las lenguas madres, otras no parecieron en ninguna
parte o habian dejado a la compañera reemplazándola, i así han quedado hasta
hoi; otro del latin alter, oso de ursus, milagro de miraculum,
cocodrilo de crocodilus, árbol de arbor, mármol de marmor,
topo de talpa, costra de crusta, cantinela de cantilena,
peligro de periculum, espolon del gótico sporon, palabra del
latin parabola, etc, etc.
Creo que en
ningun idioma es tan notable como en los romances peninsulares esta
particularidad. Aun en la castellanizacion de palabras estranjeras
relativamente modernas puede notarse el mismo fenómeno: corbata del frances cravate,
Arjelia de Algérie, etc.
Como la
pronunciacion de esas consonantes es fácil en castellano i eran mui comunes en
el gótico como en latin, i su pérdida o permuta no afecta el significado de la
voz, es de pensar que tal inseguridad provenga de alguna condicion funcional
del órgano auditivo de los creadores del castellano.
b). En los
primitivos escritores puede verse que muchas de esas consonantes movedizas no
tenian la colocacion que hoi tienen en la lengua.
<<Cazurros
et de bulras, no cabrian en dies priegos>>. Hita, estrofa 1488. Coleccion
Sanchez.
<<Respondiole
el flayre quel non serian perdonados>>. Id. estrofa 1103, id.
Además de flayre
debe notarse en este verso ese <<quel non>>, el cual se escribia en
tiempos del Archipreste <<que nol>> como decimos nosotros, siendo
<<nol>> contraccion de <<no le>>, de modo que el gran
literato del siglo XIV hizo saltar una l de una palabra a otra. Verdad
es que tal emigracion es inusitada.
<<A mi todos miedo me han,
Tiénenme por natural,
Saluo si es don Yohan,
Que quiso siemple mi mal>>.
<<Estas palabras decian
Doncellas en sus cantares,
Los estormentos tañian
Por las Huelgas los jorgales>>.
Estrofas
229 i 406. Poema de Alfonso Onceno. Sanchez. Siemple = siempre, estormentos =
instrumentos, jograles = juglares.
En Juan
Ruiz i otros autores de su tiempo se encuentran templano, empreo, fraco,
perlado, Melrin, somblero, nobre, niebra, plado, probe, blavo, caustro =
claustro, etc, etc.
Los
gallegos han quedado diciendo hasta la fecha prácido, pola = por
la, como nosotros, bulra, pelra, cabral = clavar, probe = pobre,
etc.
Es pues
derecho hereditario el que tenemos para decir catreal, arfarfa, pelcha, bulra.
Si quitamos una r en asuca, la ponemos en bruñuelo, i
en paz.
11.
a).
<<Son interesantes las modificaciones que sufren los grupos de
consonantes pt, ps, kt, ks (k = c antes de
consonante i de a, o, u), que apesar de ser contrarios a
las leyes del desarrollo del castellano, existen en este idioma por influencia
de los humanistas>>, dice con mucha razon A. Echeverria i Reyes en su
obra Voces usadas en Chile i apropósito de las maneras con que el
chileno eufonizó esos grupos.
<<Contrarios
a las leyes del desarrollo castellano>> pudo decir tambien que los son a
las del portugués, del provenzal, del italiano i del gallego, que hasta hoi no
las emplean.
Realmente
que tales grupos consonánticos no aparecen en los escritos castellanos antiguos
sino mui rara vez i bajo la influencia evidente de la cultura latina del autor,
i puede seguirse en la literatura castellana paso a paso la accion de los
humanistas en la restitucion de esas combinaciones latinas.
Cuando
aparecen los primeros documentos castellanos, el idioma estaba ya en uso
corriente desde hacian varios siglos, durante los cuales las palabras latinas
en que entraban dichos grupos se pronunciaban de otro modo que lo habían
pronunciado los romanos i los Iberos; es pues probable que tal cambio se debiera
a la fonética de la lengua gótica. Así fué en realidad. El idioma de los Godos
no contenía, en todo lo que de él queda documentado, ni una sola palabra en que
entrara alguna de la combinaciones que recuerda Echeverría. La lengua gótica
era mui suave, apesar de los grupos de consonantes que aparecen en algunas de
sus voces, porque esos grupos representan jeneralmente un solo sonido, la
articulacion de los grupos latinos recordados debía ser mui difícil para los
Godos, por lo que los suprimieron o modificaron de las palabras del latin que
adoptaron.
Como los
Iberos hablaban la lengua de Roma desde unos quinientos o mas años antes de la
llegada a España de los Jermanos, es seguro que para ellos no presentarían ya,
si es que alguna vez la presentarion, dificultades vocales esos grupos, i su
pérdida en el romance debe por lo tanto atribuirse a la vocalizacion esclusiva
de los Godos, lo que es asimismo otra prueba de que ellos fueron los
principales creadores del romance.
b). Sucedió con esos grupos lo que había
sucedido con la d la s i las vocales del latin, esto es que
quedaron en castellano muchas voces latinas que son testigos elocuentes de
aquella dificultad vocal orgánica de los Godos. En algunos casos se puede notar
la pérdida de la primera consonante, que fué el procedimiento mas comun: matar
de mactare, siete de septem, seis de sex, junto de juntus;
en otros se convirtió en un sonido simple: hecho de factum, pecho de pectus,
tasar de taxare, lejía de lixivia; perdidas ambas: semana de septimana,
peine de pecten; convertida la primera en i : deleitar de delectare,
afeitar de affectare; en u: cautivo de captivus, bautismo
de baptismus; perdidas o cambiadas de diversas maneras: pretina de pectorina
(en que puede verse un gran salto de la r), fresno de fraxinus,
recaudar de recaptare, lision, como se dijo antiguamente (con probable
influencia del gótico lesins), de lexio, otoño de auctumnus,
etc, etc. Todas esas voces latinas, de pronunciacion áspera i difícil, fueron
alteradas en los romances creados por los Godos, i los hispanos, acostumbrados
a ellas, hubieron de aceptar el habla de sus señores. De igual manera pasó en
la patria orijinal del latin, en Italia misma, donde hasta hoi quedan como
fueron modificadas, sin que allí les hayan devuelta su forma primitiva los
humanistas: petto = pecho, lettura = lectura, effeto =
efecto, battesimo = bautismo, esame = exámen, sette =
siete, ricezione = recepción, etc.
En esta dulcificacion de las voces latinas no
sé que parte pudieron tener los idiomas indíjenas de Italia i España,
anteriores al empleo del latin. El éuscaro no es una lengua suave, i el
estrusco, segun Mommsen, estaba lleno de los <<sonidos mas ásperos i
rudos>>.
En el gallego antiguo literario se nota la
tendencia latinizante de los escritores, pero aparece de manifiesto la
eufonizacion por medio de los diptongos ei eu tan comunes en esa lengua
i que son uno de los distintivos de su fonética con la del castellano. En el
gallego vulgar, que ha permanecido hasta el presente, esos grupos consonánticos
se resuelven, o perdiendo la primera, como sedutor, vitoria; o
convirtiéndola en u: direuto, caraute, caonseucion,
etc. Es la misma eufonizacion empleada en Andalucía a la fecha.
En los escritores del siglo XIV adelante se
encuentran muchas palabras con la forma latina, pero es evidente que no
pronunciaban sus autores la primera consonante. Así Santillana consuena escriptas
con fictas, i pueden verse en las obras de su siglo que se escribían
indistintamente perfecto, perfection, perfeto, perfetto, i así igual indecision
en la escritura de las palabras semejantes. Ercilla escribía vitoria, acetar,
perfeto, plático = práctico, etc. Igual cosa puede verse en todos los cronistas
e historiadores de Chile de los siglos XVI i XVII i aun posteriores.
c). A los grupos de consonantes que apunta
Echeverría hai que agregar el de gn, que está en las mismas condiciones
que aquellos: mui comun en latin, falta por completo en gótico. En italiano se
pronunció como ñ, en gallego se convirtió la g en u, i en
castellano se suprimió la primera consonante, recurso usado en ocasiones por el
gallego: en castellano antiguo se dijo mano, en italiano hasta hoi maño
(escrito magno), i en gallego mauno, =magno en español moderno,
del latin magnus.
En la escritura española puede ir notando el
que lo desee la marcha progresiva de la vuelta a la forma latina del
castellano, pero no ha de olvidarse de que la pronunciacion seguía con atraso
la reforma de la gráfica.
El marqués de Villena decia en su obra citada:
<<e aquellas Letras que se ponen, e no se pronuncian, según es comun uso
algo añaden al entendimiento e sinificacion de la dicion donde
son puestas. Aquí puede entrar magnífico, sancto, doctrina,
signo>>. Nótese que él no seguía ese <<comun uso>>,
pues escribía <<sinificacion>> i <<dicion>>
(Siglo XV.)
En el siglo XVI decia Valdes en el Diálogo
de las lenguas: <<cuando escribo para castellanos y entre
castellanos, siempre quita la g, y digo sinificar, y no significar;
manífico y no magnífico; dino y no digno; y digo
que la quito porque no la pronuncio>>.
En el último cuarto de ese mismo siglo (1578),
don Antonio Agustin, en carta a Zurita, le decia: <<En las orthographias
V. M. Hará lo que mandare; a mi mal me parece que se escriba de una manera i se
hable de otra, como en la lengua francesa; y pues ninguna dice scripto,
ni docto, ni sciencia, ni presumpcion, no hai para que
escribilo>>. A pesar de sus escrúpulos, don Antonio escribia orthographia.
En 1733 Mayans i Siscar, comentando el pasaje
citado de Valdes, añade: <<Hoy, en vez de sinificar, manífico
y dino, se dice i escribe significar, magnífico i digno.
Las tres palabras castellanas vienen de otras tres latinas significo, magnificus
i dignus, que tienen g; la pronunciacion con esta última letra es mas
llena i sonora que sin ella>>.
Las razones de Mayans son las que han tenido en
cuenta los literatos castellanos en su obra de tranformar su lengua: acercarla
al latin i darle sonoridad. Lo han conseguido, i esa es la diferencia esencial
entre el habla castellana i el habla chilena. No somos nosotros los que hemos
adulterado ni corrompido el idioma penindular, sino que es éste el que ha
cambiado alejándose de la fonética i de la sintaxis del idioma jermano i
acercándose al que hablaban antes del arribo de los Godos, al par que la
naturaleza teutónica ha ido siendo absorbida por los Iberos, o emigrando de su
pais.
d). La eufonizacion de los grupos
neo-castellanos o latinos pt ps kt ks gn en chileno participa de las dos
ramas principales en que se dividió el romance peninsular, del castellano i del
gallego. Supresion de la primera consonante: resetor, eclise, dotor,
condusion, indino; conversion de la misma en u: preseutor,
cáusula, efeuto, leusion, mauno. Es mui raro el cambio de la primera en i
como en direision, o su pérdida
sin reemplazo como en lision, formas que suelen alternar con las
anteriores.
Es estraño que los chilenos ilustrados se rian
de sus paisanos que no lo son porque estos dicen séutimo, siendo que aquellos dicen Seuta que
tiene la misma etimolojía; si los iletrados dicen eleusiones, los
letrados dicen Eleuterio; si aquellos auto en todas partes, estos
dicen lo mismo en los tribunales. Es que es mas fácil reirse de las cosas que
estudiarlas; pero de las personas no es siempre lo mismo i si la burla injusta
se dirije a un hermano esa befa es como el salivajo lanzazo al cielo.
12.
a). No solo esa eufonizacion particular del
gallego tenemos en nuestro lenguaje, sino que tambien algunas voces de forma
gallega como laranja, láuna, la supresion de la n final de los
nombres terminados en en como imaje, eusame, virije, etc. Es
tambien gallego el ti que suele oirse en reemplazo del vos, como
el miña que se oye con los nombres de mujer: miña Juanita. El gallego
dice ti por tu, de igual manera que en dialecto veneciano. Ese miña
es el posesivo de primera persona femenino gótico mina.
Las dos últimas palabras, ti i miña,
solo se oyen en boca de las mujeres del campo. Conociendo que el rico no emplea
el vos, ellas lo sustituyen al ti, que se ha trasmitido verbalmente
en Chile; por la misma razon es que suelen decir tis con s
sibilante, pues saben que la supresion de esta consonante es una de las
censuras que se hacen al habla del pueblo. Es pues ese empleo una <<ultra
correcion>>, como llama Echeverria a las correciones desacertadas, como adre
por aire, racto por rapto, etc, que no son chilenismos, que el roto
lejítimo no emplea nunca, que son mas bien manifestaciones morales o mentales
que vocales o lingüística. Es por eso que se oyen en bocas femeninas: es el eterno
espítiru femenino, amanta de la forma, que se muestra en esto como en todas sus
manifestaciones cerebrales. Es la mujer la que pone mas cuidado en la
pronunciacion de su idioma en todos los paises del mundo.
Estoi convencido de que no solo a los Suevos i
a los Vándalos eran impronunciables los grupos latinos de consonantes
recordados, sino que lo eran igualmente a todos los Godos. Ademas del hecho tan
elocuente de que no existiera en todo su idioma una sola palabra en que se
emplearan, mis investigaciones sobre fonética chilena me han llevado a la misma
conclusion.
Si se dirije uno a campesinos analfabetos, a
los que viven retirados de las poblaciones, a los guasos, para nombrarlos con
un término de cuna gótica, especialmente a los grandes rubios que acusan gruesa
vena jermana, i se les pide que pronuncien, v. g. la palabra perfecto,
se disponen sonrientes a emprender la tarea, cuyas dificultades ya conocen, i
principian diciendo perfeuto del principio. En sus apuros por articular
correctamente no es raro que se les disloque la r i digan prefeuto.
Cuando se les muestra la boca para que vean la articulacion de la c
entre el dorso de la lengua i la parte posterior del paladar, dicen perféqueto,
con c pospalatal o velar, o bien dividen en dos la palabra, perfec-to.
Concluyen al fin por molestarse de su incapacidad vical i le dicen a uno con
sorna amable <<perfeuto no mah, mi caballerito>>.
Con la misma eufonizacion hemos modificado las
voces araucanas que poseen algunos de aquellos grupos> de Ragco (rag =
greda, co = agua) salió Arauco; de Caciin, Cautin; en
vez de Coyagn = parlamentar, escribían coyan los cronistas. Es
cierto que la g de coyagn no es exactamente la g
castellana.
Es sabido que entre las diferente tribus
góticas existian diferencias dialectales respecto a la pronunciacion de algunos
diptongos, i talvez de algunas vocales, así por ejemplo el nombre que nos
Visigodos escribian en documentos latinos Theudoricus o Theodoricus,
aparece en escrituras de los Vándalos Theudarix, i en las de los Otrogodos
Theudarix o Thiodorix, a veces Thiudorix. Sober estos
problemas puede verse Gotisches Elementarbuch del Dr. W. Streitberg
(Heidelberg, 1900).
El oríjen de esos signos gallegos en nuestro
lenguaje, no proviene de que fueran de Galicia una gran parte de los
conquistadores, sino en que los Suevos permanecieron en España, antes de que se
trasladaran a ella desde Francia los Visigodos, iniciaron en las rejiones que
habitaban el romance con las eufonizaciones mas adaptadas a su fonética
particular, mientras que sus hermanos del norte de los Pirineos echaban las
bases del romance castellano, que allá fue la primera estrata del provenzal. El
castellano nacido en el sur de Francia, o talvez en Italia, encontró en España
el romance gallego, que en aquellos tiempos se diferenciaba menos del
castellano de lo que los separa hoi dia, i posiblemente en los primeros tiempos
se habló en Castilla i Leon un romance que participaba de ambas ramas, pues
esas provincias fueron quitadas a los Suevos por los Visigodos, como lo recordé
anteriormente.
En todos los escritos castellanos primitivos se
ha notado por varios autores la influencia del gallego, i hasta el siglo XII i
XIII era comun en Castila el empleo simultáneo de ambos idiomas. El mismo
Alfonso el Sabio se valia del castellano para sus obras en prosa i del gallego
para sus poesías. Parece ser que fueron los literatos castellanos los que
acentuaron i produjeron definitivamente la separacion entres esas dos ramas del
romance peninsular, pero, como sucede con todos los cambios eruditos del
lenguaje, esta diferenciacion no llegó sino mui tarde a los iletrados, entre
los cuales, vuelvo a recordar, se contaban todos los Godos plebeyos i tambien
muchos de sus nobles, puesto que el romance castellano, como los demás, se hizo
literario en la corte de los reyes godos, i fueron reyes, príncipes, marqueses
i otros hombres de nobleza gótica calificada, con raras escepciones, los
primeros autores castellanos.
De allí que hayan quedado en español muchas
palabras en que se emplea la eufonizacion sueva de aquellos grupos
consonánticos, como le mostré mas atrás.
b). A esa misma causa se debe, creo, el que
algunas de la palabras de etimolojía teutónica del castellano se asemejen mas
al alto-antiguo-aleman que al gótico de Wulfila. Sirva de ejemplo galardon,
que segun los etimolojistas viene del alto-antiguo-aleman widarlon con
metátesis de la d i de la l. El vocablo aleman es compuesto del
adverbio widar = de vuelta, de retorno, i del sustantivo lon =
salario. En gótico no conozco un adverbio de esa significacion, pero sí el
verbo windan, que vale volver, retornar, por lo que su adverbio sería
algo deferente del aleman, i el sustantivo gótico que significa salario es laun,
como se ve, asimismo diferente de lon. Galardon por lo tanto
tiene analojía mas estrecha con la voz del alto-antiguo-aleman que con las
góticas. Yo me esplico este fenómeno recordando que los Suevos permanecieron en
el sur de Alemania hasta su éxodo en direccion a la Península, por lo que el
gótico hablado por ellos tendría mas analojías con el idioma de esas rejiones
de Alemania que las que tenía el hablado por los Godos establecidos en el
suroeste de Rusia, y que esas voces castellanas que se asemejan mas al aleman
que al gótico fueron creadas por los Suevos i así formadas la aceptaron los
Jermanos que llegaron a España despues de ellos. Este es el mismo procedimiento
por el que quedaron en castellano tantas voces latinas con eufonizacion
gallega.
Marcelino Menendez i Pelayo cree que el influjo
del gallego en el castellano antiguo vino solo por la imitacion de los poetas
castellanos de la poesía gallega, que apareció mas de un siglo antes que
aquella; pero el erudito secretario perpetui solo discurre dentro de la
literatura, que es su fuerte. Imbuido en las ideas reinantes sobre la ninguna
influencia de los Godos en la formacion de los romances peninsulares, no toma
para nada en cuenta su presencia en España, desconociendo que se palpa en cada
pájina de los hermosos prólogos que acompañan sus tomos de Antolojía de
Poetas Líricos Castellanos.
Nuestro profesor Federico Hansen es el primero,
segun mis noticias, que haya afirmado que la diferencia entre el castellano i
el portugués, derivado este del gallego, provien de que el primero fué el
romance formado por los Visigodos, i el segundo por los Suevos. Hansen se
esplica el hecho de la influencia gallega en el castellano por el fondo de
aquella lengua dejado por los Suevos en las provincias que les arrebataron los
Visigodos. Exacto. Son asimismo mui exactas sus observaciones sobre que la
influencia gallega en el dialecto aragonés son simplemente gráficas i no
fonéticas, como han asegurado otros autores.
Es seguramente debido a las pronunciaciones de
los habitantes de Leon i Castilla, semejante a la de los de Galicia, que los
historiadores árabes de España, especialmente Aben Jaldun, llaman gallegos a
los leoneses i a los castellanos de aquellos tiempos.
Ese es pues el oríjen de las reminiscencias
gallegas del dialecto chileno.
c). Es verdad que los Godos estuvieron siempre
en mayor número en el norte de España i en Andalucía, pero a Chile vinieron de
todas partes de la Península; pero de todas partes los mismo hombres, con su
fonética, su físico i su alma particulares, hombres a los que los Araucanos
llamaban Quellu-pallum = roja-barba, i a los cuales un autor que los
conoció describe así, hablando de los españoles de Chile en mis setecientos i
tantos <<Por lo ordinario, las facciones de sus rostros, como tambien el
color y la estatura, son como las de los españoles que nacen en las partes
septentrionales de España, con quienes ciertamente tienen mayor semejanza, y
esto aunque su padre sea de las partes meridionales de la misma España o de
alguna otra parte de la América>>. Gomez de Vidaurre, ob. cit.
El buen abate no se esplica ese fenómeno, i la
observacion la apunta a fuer de naturalista minucioso. Ya le he recordado en
prosa cual era la causa que a este suelo los convocaba i cual la música que los
atraía desde las mas lejanas rejiones, ahora me permitirá que le cite lo que de
ellos decía en verso el inmortal Ercilla:
<<Animos libres, de temor
desnudos,
en los peligros siempre habituados,
que el son horrendo que a otros
atormenta
los alegra, despierta i
alimenta>>.
Don Alonso pronunciaba la aspiracion de la h,
por lo que entre <<siempre>> i <<habituados>> no hai
sinalefa, i el verso es endecasílabo perfecto.
Describe el vate inmortal como él mismo vino
desde Londres i otros de distintas partes de España i Europa en busca de
alegría i alimento para sus almas, i, refiriéndose a la leva que Hurtado de
Mendoza hizo en el Perú para venir a la guerra de Arauco, añade:
<<Del apartado Quito se
movieron
jentes para hallarse en esta guerra:
de Loja, Piura, de Jaen salieron:
de Trujillo, de Guánuco i su tierra,
de Guamanga, Arequipa concurrieron
gran copia; i de los pueblos de la
sierra,
la Paz, Cuzco, i las Charcas bien
armados
bajaron muchos pláticos
soldados>>.
Espero que no se me censure el que cite poetas
como fuente de informacion histórica, porque además de ser reconocida la
fidelidad del autor de la Araucana en los sucesos que relata, me habria
parecido una impiedad, en un estudio sobre los oríjenes de nuestra raza, no
citar al cantor inmortal del heroismo de, nuestros projenitores. <<...Si
la Araucana es un monumento literario de la lengua castellana, debe ser
además para los chilenos un libro nacional i querido: él es la fe de bautismo
de nuestra nacion>>. <<Que la España perdone: Ercilla es el primer
escritor chileno, el fundador de nuestra literatura e historia patria. Es
nuestro patrimonio i lo reivindicaremos>>, dice Abrahan König en el
prólogo de su edicion de la epopeya nacional. Mientras el pueblo de Chile hace
un abono en bronce a la deuda inestinguible de gratitud que tiene contraida con
su egrejio poeta, que le sea permitida a un roto chileno la honra de citarlo.
Sobre el físico de los conquistadores el mismo
abata Gomez en otra parte de su obra nos da, indirectamente, mas detalles, pues
describiendo a los rotos de su tiempo dice: <<Los mestizos y cuarterones,
por lo que toca a sus cuerpos, están bien hechos, blancos por lo comun como los
españoles, de modo que si no fuese el pelo, que en ellos es liso, gruso y
negro, aun despues de varias generaciones, no se distinguirian de uan puro español>>.
Fué pues de españoles de buen cuerpo, que no
tenían el pelo liso, ni grueso, ni negro i que no podían decir
<<perfecto>> de quienes heredamos la sangre i el habla.
13.
a). El cambio de la b i de la v
por g, que en chileno se acostumbra diciendo güitre, güeno, regüelto,
etc, proviene de la influencia de la w gótica i de la confusion que
en castellano antiguo existía entre la b i la v.
En gótico no existe el sonido labio-dental que
representa la v, sino solamente la b bilabial, la cual tenía dos
valores, uno esplosivo i otro fricativo, como los que tiene en chileno: barca,
esplosiva, tocando los labios uno con otro; abarca, fricativa, solo
acercándolos.
En romance castellano escribieron con g
los mismo Godos, cuando empezaron a escribir su nueva lengua, las palabras que
en su idioma jermano comenzaban por w: gaje, del gótico wadi:
guarecer, de warian; guia, de witan, ¡guiai!, de ¡wai!
etc.
Los primitivos escritores españoles empleaban b
o v indistintamente; las reglas de que habla Rufino J. Cuervo apropósito
del uso de esas consonantes son imajinarias, como lo son algunas de sus
aseveraciones sobre fonética arcáica. La pronunciacion labio-dental de la v
en español moderno es creacion de los latinistas iberos, por lo que a nosotros
no ha llegado.
La u de los diptongos ue uise
consonantiza en castellano, sonando como la u consonante, o w
gótica, i en chileno suena como una g suave: güebo, alcagüete,
que es el mismo valor que tenía en gótico la w, por lo que sería más
lójico escribir con esa legra nuestras voces weso, wincha, etc, como witre,
weno.
Tampoco es chilenismo esa
pronunciacion: <<Valdes.─Aun juegan mas con la pobre h,
poniendo algunas voces, como ya os he dicho, la g en su lugar, diciendo güerta,
güeso, güevo, por huerta, hueso, huevo>>.
b). El vos que empleamos en
lugar de tú es el mismo que se encuentra en todos los escritores
antiguos:
<<Vos
venis en gruesa mula,
Yo en un
lijero caballo>>.
Del poema Castellanos i Leoneses,
citado por Dozy.
<<El vos de que se hace
tanto uso en Chile en el diálogo familiar, es una vulgaridad que debe evitarse,
i el construirlo con el singular de los verbos una corrupcion
insoportable>>, dice en su gramática don Andres Bello.
Lo de <<vulgaridad>> lo
declinamos en nuestros abuelos, i en cuanto a construirlo con el singular de
los verbos, es un error del insigne gramático, esplicable en él porque no supo
dialecto chileno, i solo oyó en Santiago algunas de sus espresiones
particulares.
Nuestras segundas personas del
plural de los pretéritos son las antiguas castellanas sin i <<vos
amastes>> en vez de <<vos amasteis>>, que en chileno se
pronuncian con la s aspirada amahteh, siendo la última h
apenas perceptible para un oido que no esté acostumbrado a nuestra fonética.
Jamás cometemos los chilenos esa falta de concordancia.
Seguramente cuando don Andrés oyó a
algun colejial decir v. g. <<voh lo agarrahteh>> no percibió
la última h i creyó que decía <<agarraste>>, segunda persona
del singular. De ahí el enojo del bondadoso sabio.
Pero sucede a los provincianos que
llegan al colejio a Santiago que allí aprenden a decir tú por vos,
y a pronunciar la s sibilante, pero siguen concordando el tú con
la segunda plural, diciendo <<tú quisistes>>, i ahí si que la
yerran, por lo que tambien aquí tuvo razon Bello en vituperarnos esa
<<corruptela.>>
Tengo tardío el perdon para los que
atacan a mi raza; pero aparte de que Bello nos criticaba para enseñarnos, i de
que en su calidad de estranjero i habitante de las ciudades no pudo conocer
nuestro lenguaje, los errores en la construccion de los verbos debieron herirle
en lo mas vivo de sus saber, ya que fué esa parte de la gramática la que él
adelantó especialmente, descubriendo con mirada jenial horizontes nuevos, que
recorrió i analizó como maestro insigne. Los chilenos que siguen haciéndonos
los mismos reproches son solo ecos inconscientes de aquel patricio ilustre.
Si Bello hubiera oido la s
final de los verbos con que concordamos el vos, solo nos habría
criticado el que en Chile estuviéramos todavía empleando formas verbales
antiquísimas, que él conocía mui bien, i que pueden verse en las siguientes
estrofas escritas ahora unos quinientos años:
<<Relijiosos
que quisites
Foir a la
soledad,
Obidiencia
e castidad, Pobreza eu prometistes;
Sy a las
pompas vos distes
Dexando
los monesterios,
Yo fallo
que los lazerios
Tan sola
mente foystes.
El mundo
pues que dexastes
Con
prosupuestos devotos
Observad
aquellos votos
Que de
voluntad votastes;
Sy non,
gloria que buscastes
En pena
se tornará,
E tanto
mayor será
Cuanto
mas premia tomastes>>.
Me he permitido copiarle esas dos
estrofas para proporcionarle prueba documental abundante, i tambien porqeu
estos versos se parecen como dos mellizos, tanto en su forma como en sus ideas,
a unos que poseo de un poeta popular curicano, carpintero de oficio. Las que le
dejo copiadas son del hidalgo español Gomez Manrique.
Pueden verse en esas estrofas
algunas voces arcaicas en uso solo en chileno a la fecha, como laserio = laceria,
obidiencia, prosupuestos, premia. El verbo foir = huir es en
chileno fuyir con f chilena (jf).
Tengo mis razones para creer que
Gomez Manrique pronunciaba ese verbo como nosotros: con una f que no es
la española actual, con una o semejante a una u i con i
consonántica como la que pone en <<foystes>>, i consonántica
cuyo valor fonético hai que representarlo a la fecha yi en esa palabra.
El vos chileno no tiene la
forma íntegra vosotros, que tampoco tenía el castellano antiguo, i es
indeclinable, por lo que en los casos complementarios enclíticos nos valemos de
los caoss del tú: voh, de voh, con voh; salite o salí voh por
salíos o salid vosotros.
Con el uso de vos nos
ahorramos muchas de las frases ambiguas que resultan del empleo del su
castellano.
c). Empleamos hom i ho por hombre
solo en vocativo singular i plural: mir’ho, vengan, hom. En los demás
casos usamos la voz castellana actual: el hombre mira, lo’ hombreh vienen.
En antiguos escritores esta palabra
se encuentra escrita omne, ome, home, hom, i solo
en el siglo XV empiezan a usar hombre algunos autores, aprareciendo en
ella esa r de las que andaban zunbando inquietas en el oido interno de
los creadores del romance.
La pronunciacion de las formas home
i ome parece que era antiguamente igual a la nuestra, es decir que no
sonaba la e final, pues así se deja comprender en la medida de algunos
versos en los que esa e está de mas:
<<Sola
con ome no te fies
Ni te
allegues al espino>>.
Dos hemistiquios de ocho sílabas del
Archipreste de Hita.
d). En cuanto a las permutas, cambios,
supresiones o adiciones de vocales de la palabras castellanas que usamos en
chileno, le diré, señor, que creo haberlas encontrado todas en los escritores
peninsulares anteriores al descubrimiento de América: polido, Trenidad, dicir,
escrebir, sospirar, resplendor, cudica, espiriencia, durmir, defunto, empremir,
escuro, quistion, entincion, etc, etc, son voces empleadas por autores tales
como el Marqués de Santillana, Ferran Perez de Guzman, el canciller Lopes de
Ayala, el rei sin corona don Alvaro de Luna i otros personajes incapaces de
aguantar que álguien se hubiera permitido andar motejándoles el habla.
Dolor, color i otros sustantivos de
terminacion análoga eran femeninos, como en chileno:
<<E
saliendo a rescebirme
El buen
rey e su compaña,
Non pudo
mas encobrirme
Su dolor,
que era tamaña>>.
Marqués de Santillana.
e). Es cierto que no son seguras
nuestra fonolojía, nuestra morfolojía ni nuestra sintaxis, observándose
principalmente mucha inseguridad en el empleo de las partículas prepositivas;
pero igual cosa ocurre siempre en todo idioma hasta que se hace culto i la
escritura fija las formas i las relaciones de las palabras.
Entre las corruptelas que se nos
reprochan está la de hacer complemento ordinario con de el complemento
directo de infinitivo verbal, construccion que es tambien solo arcaica:
<<Señora,
por cuanto supe
Tus
acorros, en tí espero,
Es a tu
casa en Guadalupe
Prometo
de ser romero.
Lopez
de Ayala.
En los documentos escritos por los
conquistadores i cronistas de Chile del primer siglo de la conquista se
encuentran asimismo nuestras voces i frases mas usadas hoi dia. Las apuntadas a
continuacion son tomadas de las cartas de Valdivia, de los Cabildos de
Santiago, de Alvarez de Toledo, de Gonzalez de Nájera, de Nuñez de Pineda i de
Góngora Marmolejo: lenguas = noticias, quema = quemazon, imos = fuimos,
deprender = aprender, trujo = trajo, disistion = desistimiento, ensangostar =
angostar, agora, mesmo, ansi = así, chiflar, ñutrimiento, asigurar, niervo,
husga = huya, destruicion, concebicion = concepcion, perficion, tato = tacto,
reta = recta, sobar = vences, efetuar, plático i prático = práctico,
infrutuoso, indino = indigno, sinar = signar, manijar, añidir, asentarse =
sentarse, vido = vi[o, veya =veia, previlejio, licion, hivierno, sulcar =
surcar, arrimar = asentir a una opinion, peje = pez, alverjas, celebro =
cerebro, asoltar = soltar, inopia = privacion, pobreza; desapartar = apartar,
etc, etc. Contracciones como desta, desa, dallá, dacá, ques, desque = desde que,
quél, porquél, dél, questaba, ínter = entretanto, etc, son corrientes en todos
los escritores de aquellos tiempos. Nuñez de Pineda trae un
<<agrecilla>> por agradecilla (páj. 146). En los escritores del
siglo XVI se ve, como en los de la Península, escrito con l final el
infinitivo con enclítico que empieza con esa misma letra: amalla,
decille, tenello, etc, pronunciándola amal-la, decil-le,
tenel-lo, como nosotros.
f). El negativo de persona lo tenemos en
chileno de seis formas: nadie, naide, nadi, naiden, nadien, nadin. La n final, que no he encontrado
documentada, creo que nos tampoco invencion nuestra. El primitivo significado
de nadie era positivo pues equivale a nacido, i solo llegó a ser
negativo por la frecuencia de ser empleado en frases que lo eran. Ese apéndice
de la letra negativa por escelencia en gótico i en latin creo que la trajeron
los conquistadores a Chile, i encuentro que no le viene mal- Hallo mas negativo
nuestro naiden que el simple nadie castellano.
g). Cuesta mas de lo que ordinariamente se cree
el que la escritura fije definitivamente la forma de una palabra. El nombre de
nuestra capital lo he encontrado escrito Sanet Yac, Sant Yague, Sant
Yago, Santi Yago i Santiago. Pero son las voces en que entran
las consonantes esquivas l i r las que han pasado por mas
vicisitudes. Así a los hermanos conventuales se les ha llamado flayres, frailes,
fraires, freiles, freilas, freires, freiras,
freres, fray i frey. Nosotros usamos la forma íntegra fraile
i la sincopada frei;
Creo que además de las documentadas debieron
existir en el lenguaje hablado otras formas intermediarias en los primitivos
tiempos, pues no es posible esplicar de otra suerte la metamorfosis de la t
del latin frater en la l de fraile, ni tampoco me satisface la
diptongacion de la a latina que dió oríjen al ai de la primera
sílaba de la palabra española.
Dicen los
etimolojistas que muchas de las voces castellanas vienen del acusativo o del
ablativo de la correspondiente latina, En el caso presente fraile
vendria de fratrem o de fratre, que daria lo mismo, puesto que la
m final no la pronunciaban los latinos de ese tiempo; esa palabra la
oyeron fratre los Godos, i como la t segun he recordado, sonada d
en boca de estos en varias posiciones, quedó fradre, impronunciable para
aquellos teutones sin la i eufónica que pusieron en Peidro, por
lo que dijeron fraidre, o simplemente fraire como Peiro, i
de ahí los fraile, flaire, por las permutas comunes a estas
semivocales, prevaleciendo al fin la primera. Las formas frere i frei
son analójicas de Pero i Per.
I ahí tiene
Ud la i allegadiza o epentética que le habia prometido.
h). Hai
varios otros puntos mui interesantes en nuestra fonética, i que ayudan
admirablemente a resolver los problemas de la pronunciacion del castellano arcaico,
pero esta carta va siendo demasiado larga. Quiero solo apuntar aquí la
existencia de un sonido particular al chileno, el de la f de futre,
fumar, fuí, difunto, etc, sonido que reune en sí los de la f i la j
castellanas i que describe Echeverría acertadamente diciendo que <<se
pronuncian con doble fricacion, una en los labios i otra en el paladar>>,
sonido que creo llegado a Chile desde Europa i traido por los Godos.
Bien conocidas son por los que se
dedican a estos estudios las discusiones a que ha dado lugar el modo como los
Godos pronunciaban la f, problema que hasta la fecha no está resuelto.
Wulfila lo representó con la φ griega, consonante bilabial, como suena en
chileno feo diferente de la f castellana que, como la latina, se
articula segun la Academia entre los dientes superiores i el labio inferior,
siendo pues una consonante labio-dental, como era la romana en tiempos de
Wulfila.
En chileno falta la f
castellana, poseyendo sola la bilabial. En cambio nuestro dialecto posee esa
articulacion dobre especial que Echeverria ha descrito el primero, i que podria
representarse en la escritura jf, ha que, virtualmente a lo menos, la fricacion
palatal precede a la labial.
El idioma de los Godos poseia varias
de esas articulaciones complejas que Wulfila representó con grupos de
consonantes del alfabeto griego, inventando algunos signos para articulaciones
especiales.
¿Como pronunciarian los Godos la f
de las palabras latinas que tomaron, siendo que ellos no tenian ninguna
consonante labio-dental? Tenía el idioma gótico la articulacion jf?
Hai estos hechos entre otros:
durante los siglos XIV i XV empezó a perderse de alguans voces castellanas la f
de las palabras latinas de que las castellans provenian, i esa consonante
labial aparece en la escritura reemplazada por una h que era pospalatal
aspirada, semejante al sonido de la j del español moderno, letra esta
última que no tenian ni el latin ni el español arcaico. Así de filius
salió primero fijo i despues hijo; de formus, forno,
escrito mas tarde horno; de fames, primero fame, luego fambre
i por fin hambre, etc, etc. En otras voces aparecen desde un principio,
ya con la consonante labial, que ha persistido hasta la fecha, como fácil
de facilis, feroz de fenum. Quedan aun en castellano
muchas palabras en las que puede verse esa bifurcacion de la f latina: humo
i fumo, del latin fumus; hondo i fondo, de fundus;
hambre i famélico. ¿Se verificó pues en aquel tiempo una
diferenciacion, un desdoblamiento de la articulacion que daban los creadores
del romance a la f latina? Es este uno de los oríjenes del sonido de la j
en español moderno? Cual era la articulacion gótica que Wulfila representó con
la phi griega? Del gótico falthan (th = d suave, como th
con voz inglesa), nórdico falda, derivan las españolas halda i falda;
las voces castellanas fato i hato, vienen de la gótica fatha.
Se verificó por tanto con la f gótica el mismo desdoblamiento que
acaeció con la latina.
Apropósito de la etimolojía de hato,
en que estoi en desacuerdo con autores graves, le diré que para comprender la
idea que los Godos de España espresaban con la voz hato, ha de tenerse
presente que los conquistadores no empleaban aquí esa palabra, sino el
sustantivo aparta, que conserva la idea de la gótica. Ese chilenismo es
pues de oríjen idealójico gótico, aunque no formal.
El paso de una consonante de un
grupo a otro, de una labial v. g. a una palatal, como ha sucedido en el caso
que hemos visto, es debido a la accion preponderante de una de esas consonantes
sobre la otra, a la asimilacion, como dicen los entendidos; pero en los casos
estudiados no hai nada semejante; además no se trata de palabras aisladas, de
un fenómeno singular, sino de uan serie, de una lei fonética especial.
Así ha quedado perdida en castellano
una de las letras de mayor vitalidad del latin. La f latina era un
sonido fricativo fuerte que trasformaba o asimilaba las consonantes vecinas: en
vez de adfero se decia affero = aporto, cambiando la
linguo-dental d en una f labio-dental. Las f del latin,
como las del gótico, que a causa de esa escision particular fueron reemplazadas
por la gutural h de los Godos, quedaron al fin perdidas, pues esa h
fué suavizándose gradualmente hasta representar hoi solo un rudimento sin valor
fonético.
El el habla de los iletrados i en los
dialectos romances quedan como en archivo muchas palabras i sonidos
particulares a los hombres que los crearon, por lo que el estudio de los
dialectos tiene mayor importancia que la que hasta hoi se le acuerda en la
historia de la formacion de los idiomas modernos. Segun Unamuno, en varias
rejiones de España se oye en el pueblo iletrado palabras en las que la f
castellana es reemplazada por la j. Los andaluces dicen jembra =
hembra, que se escribió antiguamente fembra, del latin femina.
Los andaluces no han inventado tal mudanza de consonantes. En chileno decimos jeder
= heder, de fœtere, i conjugamos con j todo el verbo; jalar
= halar, de oríjen nórdico o talvez de algun vocablo gótico que no ha
quedado en documentos. Ese cambio de una j por una h hace que las
voces chilenas sean mui diferentes de las castellanas, pues hoi la h no
tiene valor; pero en lo antiguo no fué así; la voz escrita
<<halar>> la pronunciaban los conquistadotes <<jalar>>,
pues que nosotros tampoco hemos inventado ese cambio, que responde del todo a
las transformaciones que hemos visto, i que es solo arcaismo fonético. La
palabra castellana hedor es en chileno jedor i a veces fetor,
ambos arcaismos traidos por los conquistadores. Esos eran seguramente los
<<dejos>> del habla de los conquistadores a que se refiere el padre
Ovalle. Entre esos dejos creo que está la pronunciacion de la consonante
Echeverría.
Tenemos en chileno muchas palabras
en que esa consonante doble suena perfectamente distinta: además de las
nombradas jfutre, jfumar, dijfunto, i de jfogata, jfuente, Aljfonso, etc,
conjugamos con la misma consonante todo el verbo jfuyir = huir, i todas
las formas de ir que principian por f: jfui, jfuihteh, jfué, etc,
jfuese, jfuera, etc, como asimismo las semejantes de ser. Se ve
que en el primer verbo hemos sustituido una h castellana (la arcaica)
con la jf, i en los otros hemos reemplazado una f con la misma
consonante doble.
El araucano no posee el sonido f.
Ni Febres, ni Hernandez, ni Valdivia traen en sus obras palabras con dicha
consonante. Lenz dice que el idioma indíjena de Chile carece de dicha letra.
Las raras que hoi aparecen en el chilidugu moderno parecen orijinarias de los
idiomas de ultracordillera, pues se oyen entre otros los Huiliches i los
Pehuenches especialmente.
El problema del oríjen de la
consonante Echeverria da materia para un capítulo, pero seria necesario
discutir opiniones i llenar de nombres de autores i de obras este pequeño
estudio, cosa que deseo evitar. Para nosotros tiene especial importancia porque
esas modulaciones particulares son debidas a la accion simultánea de grupos de
músculos de los órganos vocales, músculos que entran en actividad combinada
porque los nervios que los animan tienen conexiones en los centros cerebrales
volitivos, cuya estructura se transmite por la herencia.
C a
p í t u l o I I I
CONTINUACION. JENERALIDADES
1. a) tendencias jenerales del lenguaje chileno
en armonía con el pensamiento de la raza. b) Contracciones, apócopes, etc. c)
Oríjen de la nomenclatura en la métrica castellana, i del uso de la rima
asonante en su versificacion. d) contracciones en inglés. e) contracciones en
chileno. —
2. a) influencia de la escritura en el
desarrollo de las lenguas. Los académicos. b) la tendencia al pasado del
castellano moderno tiene una causa biolójica. c) necesidad de saber un idioma
jermánico para estudiar las ciencias modernas. Jermanos i latinos. d) temor
infundado. e) una frase en chileno.
——————
[1.]
a). Respecto a tendencias jenerales
de nuestra lengua, pueden citarse dos, que tienen la misma causal sicolójica.
La que nos lleva a regularizar su morfolojía, como observa con acierto respecto
de las conjugaciones Echeverría i Reyes, i la del acortamiento i simplificacion
de las palabras i de las frases, suprimiendo de las primeras letras o sílabas i
de las segundas cuanta palabra pueda eliminarse sin oscurecer o dañar su
sentido.
Como esas manifestaciones del jenio
de nuestra lengua son diametralmente opuestas a la del español moderno, han
merecido de los críticos las mas acerbas censuras. Nuestras frases <<p’ir
p’al puerto>>, <<mir’ho’>> u otras despiertan el
mal humor de los zoilos castellanos i la emprenden a denuestos con nosotros.
No es difícil encontrar la relacion
que exite entre el laconismo de nuestros dichos i ocurrencias que le hice notar
en mi primera carta, i esta supresion de letras i palabras en nuestro discurso:
ambos pertenecen al mismo órden de manifestaciones mentales: a la
esteriorizacion del pensamiento por medio de la palabra, i en ambas se observa
el mismo predominio de la idea sobre la forma, de lo esencial sobre lo
secundario.
Este rasgo del funcionamiento de
nuestro cerebro es tambien heredado por ambas sábanas, como es fácil probarlo,
i sus manifestaciones no se limitan al lenguaje sino que imprimen su sello a
todo nuestro ser moral i mental.
A los que no tienen la costumbre de
meditar sobre la conexion estrecha que una las mas variadas manifestaciones del
pensamiento de un mismo individuo o de una misma raza, cuando ambos poseen esa
armonía en el conjunto de sus operaciones mentales que se llama equilibrio, no
les será fácil hallar la relacion entre lo que se ha llamado el ropaje del
pensamiento i el ropaje material, el vestido del individuo; pero los sicólogos
afirman que ambas esteriorizaciones del pensamiento derivan de idéntico proceso
idealójico. El despego pues del chileo a las frases rebuscadas i sonoras tiene
la misma causa interior que su desden por el atavío i el adorno de su persona.
No hai ningun pueblo que use menos joyas que el chileno. Hasta hacen pocos años
ese hecho era jeneral desde el roto infeliz al roto millonario: hoi empiezan a
cargar anillos con brillantes, cadenas con chiches i corbatas llamativas
algunos jóvenes de Santiago, costumbre solo de tahures i petardistas en otros
tiempos; pero el roto lejítimo, el que ha permanecido indemne, no ha entrado
por esa costumbre ni la aceptará mientras no cambie su ser moral; él deja las
joyas i adornos para sus mujeres.
El solo instinto dice al chileno que
el esmero cuidadoso en el atavío de la persona es signo de afeminamiento i la
ciencia moderna ha llegado hoi a la misma conclusion. Se tiene a la fecha por
seguro que, desde el brillo metálico del escarabajo macho, el plumaje coloreado
i el dulce canto del macho de las aves, como las adornos naturales de los
mamíferos del mismo sexo, hasta el atavío rebuscado i vistoso del varon, son
signos inequívocos del predominio de la femina en la seleccion de la
especie. Las insignias vistosas o ricas de mando o de poder social tienen otro
significado.
b). I volviendo a las contracciones,
crásis, síncopas, elisiones, etc, que usamos en nuestro lenguaje, ellas no son
sino efectos de herencia sicolójica europea. Ya se habrá notado que los Godos
acortaron hasta hacer difícil encontrar su etimolojía latina muchas palabras
del romance que tomaron de la lengua romana. Además de las recordadas pueden
citarse muchas otras voces en las que pueden verse hasta la reduccion a una
sola voz de frases latinas: aqueste de atque + iste; aquel de atque +
ille; otro, antiguamente al, de alter; algo de aliquod; tamaño
de tantus + magnus; quizá de quis + sapit; despues de de + ex
+ post; cada uno, o caduno, como se decia antiguamente i seguimos diciendo
nosotros, de cada + quisque + unus. De petrula los Godos sacaron
perla i los castellanos posteriores han obtenido piedrezuela.
Desde fines del siglo XV o primeros
a;os del siguiente, cuando todavia no existia la Academia de la Lengua, la
frase <<vuestra señoría>> se contrajo en <<usía>>, i la
frase <<vuestra merced>> pasó a <<vuesa merced>>, i
luego fué contrayéndose hasta quedar reducida a una sola palabra de tres
letras: vuesa erced, vuesarced, usarced, voadced, vuced,
used, oacé i océ con algunas otras formas intermediarias.
Hoi es tenido como elegante en la escritura la vuelta a la forma íntegra
primitiva.
En los nombres propios de personas
los Godos de España efectuaban la misma reduccion en el lenguaje familiar i en
la escritura: Per de Peidro, Rui de Roderik; del patronímico de este último,
Rodriguez, obtuvieron Roderiz i Ruiz de su síncopa. Nosotros empleamos Ririh, i
la forma íntegra es una de las palabras mas difíciles de pronunciar para
nosotros, diciendo Roidrigueh o Roigrigueh. Del gótico Loudwin hicieron Luis,
hoi Lucha, como por tendencia castellana se alargan ordinariamente los nombres
propios en estilo familiar, contrariamente a las demás lenguas: Juancho de
Juan, Mañungo o Manongo de Manuel, Perico de Pedro, Marica de Maria, etc.
En el habla debieron usar muchas
contracciones i apócopes los antiguos españoles, pues aun en sus escritos son
mui frecuentes:
<<Cada
un dia yo imajino
Como
n’aquel vos miré, Y la hora determino
En
qu’estonces vos hablé,
Y lo dogo
c’a mi ver
Me parece
que dezia,
Y no es
viendo rresponder
Antes mi
muerte querría
Que tal
pena padecer>>.
Don Juan Manuel, siglo XV.
En siglos anteriores ni siquiera se
marcaba con una coma el lugar en que se omitía la letra sino que se hacía una
sola voz de las dos contraidas, como en la pronunciacion:
<<La
tristura e grant cuydado
Son
conmigo todavia,
Pues
placer e alegria
Asi man
desamparado>>.
Lopez de Ayala. Man = me han.
En el poema El Cid son mui
frecuentes, i ha sido esa una de las dificultades para comprender algunos
pasajes, dificultades que no existen para el que sabe chileno>
Verso 1448 <<Hyas espiden e
piensan de cabalgar>>. <<Hyas espiden>> = ya se despiden.
Verso 1100 <<Tras nocharon de
noch al alva de la man>>. Noch = noche, man = mañana.
Verso 1091 <<aorient exe el
sol e tornos aesa part>>. Ese <<exe>> es presente de
indicativo, por lo que debió escribirse exa = deja. La e final la puso
el copista porque en la pronunciacion solo se oye la e de el
siguiente: <<A orient’ ‘ej el sol>> se pronuncia en
chileno esta frase.
Eduardo de la Barra tuvo mucha razon
al suprimir algunas sílabas que están de mas en algnas palabras de este poema;
pero son mucho mas numerosas las que pueden i deben suprimirse para encontrar
correcta la medida de algunos de sus versos, lílabas escritas por el pendolista
pero que no eran pronunciadas por los que lo cantaban o recitaban, porque estoi
convencido de que los poetas de aquel tiempo empleaban el el lenguaje hablado
tantas contracciones como nosotros, si no mas. Hai en esa magnífica epopeya
algunos versos de lonjitud desmesurada pero que resultan perfectos pronunciados
en chileno; por ejemplo el verso 3725 está escrito en el códice citado
<<A todos alcanza ondra por el que en buen hora nació>>. Teniendo
presente que en esa época el hiato era la regla, ese verso tiene diezipcho
sílabas, cuando el poeta quiso hacerlo de solo dieziseis, con dos hemistiquios
de ocho sílabas cada uno. El primero resulta de ocho, pero el segundo tiene
diez, segun la nomenclatura castellana: por-el-que-en-buen-o-ra-na-ció.
Pronunciado en chileno tiene sus ocho cabales: por’ ‘l-qu
‘en-bue-no-ra-na-ció.
En este mismo poema es fácil notar
que la sílaba o sílabas que siguen a la última acentuada de cada verso no se
toman en cuenta para la rima, lo que indica que no se pronunciaban, i no deben
por lo tanto ser contadas al apreciar su medida. Así se ve en una tirada
monorima en a acentuada consonar part, adelante, mande, al, fablastes,
caen, Fanez, cavalgar, etc, en que adelante debe pronunciarse solo adelant;
caen, solo can; fablastes, fablast, etc. En otras partes en que
la rima es en o aguda, se ven consonar cort, Alfonso, lidiador,
Yherónimo, en donde deben suprimirse la última sílaba en Alfonso i las dos
últimas en Yherónimo. Este procedimiento métrico es corriente en El Cid
i mui usado en las otras poesías de los siglos XII i XIII, en las cuales se ve
indistintamente escrita o suprimida en la escritura la última sílaba, siendo
solo la rima la que indica se debe pronunciarse o no.
Todo el que haya oido cantar a las
campesinas chilenas habrá notado el mismo procedimient: cuando el nombre de la
persona a quien se dirije la tonada es demasiado largo para que ajuste a la
medida de la música, la cantora la acorta sencillamente todo lo que sea
necesario, sin que nade se estrañe de ello. Lo mismo hacen con los versos mal
medidos de algunas poesías populares.
c). Probablemente a esa supresion o
contraccion facultativa de las sílabas que siguen a la última acentuada de los
versos del español primitivo es debida la nomanclatura particular de la métrica
castellana, que considera siempre como existente una sílaba despues de la
última acentuada de cada verso, i nunca mas de una.
A ese mismo desden en la
pronunciacion de los demás sonidos que seguian a la vocal o diptongos tónicos
finales creo que debe atribuirse el empleo de la rima llamada asonante, que no
emplearon ni el latin ni el griego, pero que era comun en algunas poesías
antiguas del norte de Europa i que a la fecha emplean el castellano i el
aleman, novedad poética introducida en Provenza i en España por la fonética de
los Godos.
A igual procedimiento económico
deben referirse los cambio de vocales llenas por débiles que se notan en
chileno, trayendo el acento a una sílaba anterior a la que lo lleva en
castellano, pues de esa manera se facilita la diptongacion i el acortamiento de
la voz: meih por maiz, léido por leido, Valparéiso
por Valparaiso, etc.
d). Esa reduccion que los Godos efectuaron en las palabras latinas
i luego en las romances por ellos creadas, i que sigue verificándose en nuestro
dialecto, no es un fenómeno aislado en la historia de las lenguas. El caso mas
interesante a este respecto es el que presenta el dioma inglés, que tiene por
base el anglosajon, idioma, como he recordado, mui parecido al gótico.
El inglés tiene la tendencia a traer
el acento a las primeras sílabas de las palabras suprimiendo las vocales de las
sílabas postónicas i dejando esa captidad de consonantes, impronunciables
muchas de ellas para los mismo ingleses, que aparecen en la gráfica, como los
órganos en via de atrofia, sin funcion esencial, que se notan en algunos seres
orgánicos. De la misma escritura han ido desapareciendo lentamente apesar de la
oposicion de los etimolojistas. Pero fué en la época anterior a la escritura de
esas lenguas cuando sus posesores redujeron de tal modo sus palabras que a la
fecha es casi un idioma monosilábico, i simplificaron i regularizaron tanto su
morfolojía i su sintaxis, que es tenido como el mas avanzado de los idiomas de
flexion.
Un ejemplo: lord es una
síncopa del anglosajon hlaford, que a su vez es una contraccion de hlaf
= pan, i de afford = dar. En Londres ya no pronuncian la r de lord,
que así reducidas a solo tres las diez letras primitivas, i encerrando el mismo
significado, esto es, el que da pan, el munífico, el poderoso. Del anglosajon hlaefdaeg
deriva el inglés lady.
En el diálogo familiar siguen los
británicos acortando por medio de contracciones todavia mas su lenguaje; esta
frase you had better do it, I will not forgive you if you do not =
hágalo usted mejor, no le perdonaré si no lo hace; la pronuncian i la escriben
así: You’d better do it, I won’t forgive you if you dont. O esta
otra: I have been asked but shall not go because. I can not = Yo he sido invitado pero no irá porque no
puedo ir: la escriben así en los diálogos de sus novelas: I’ve been asked,
but shan’t go because I cant. En estas frases pueden verse contracciones
verdaderamente sorprendentes, como won’t por will not en la que
la o de la segunda palabra ha pasado a la primera reemplazando a la i.
Esa trasposicion de sonidos, pedida por la eufonía, obliga a los escritores a
poner la coma que indica la supresion en un lugar que no siempre corresponde al
que debieran ocupar las letras suprimidas. Ademas esa coma, que como los
últimos vestijios de los órganos que la evolucion ha suprimido en los seres,
vestijios llamados <<rudimentos>> por los biólogos, tiene en la
gráfica tendencia a desparecer, i así se ve amenudo shan’t, contraccion
de shall not, escrito simplemente shant; don’, de do
not, solo dont’ etc, como los organismo en los que ya se han perdido
hasta los rudimentos anatómicos i presentan la nueva forma correcta de su nueva
faz evolutiva.
Puede notarse que el castellano
sigue, al justo, al camino opuesto. En los primeros escritores vimos que las
supresiones de los sonidos no se marcaban en la escritura, despues se señaló
con una coma el lugar de la supresion, i mas tarde se restituyó la letra o
letras suprimidas, primero en la escritura i despues en la pronunciacion.
La reduccion a voces monosilábicas
del vocabulario inglés i las contracciones tan frecuentes de que se valen en la
conversacion hacen tan rápida la sucesion de las ideas en el diáago de esa
lengua que es ella una de las mas graves dificultades para que una person
ahabituada al amplio lenguaje castellano pueda seguir la ilacion del discurso
familiar en lengua inglesa; i esa misma pervedad de sus palabras hace imposible
a los británicos pronunciar sin ensayor previos las voces de muchas sílabas del
castellano, como paralelipipedoidales, por ejemplo.
c). Las contracciones i
trasposiciones eufónicas de los ingleses dejan mui atrás a las que usamos los
chilenos sin que a ellos nadie se las tache. Verdad es que las nuestras reducen
algo la forma castiza de los vocablos ampulosos de la lengua castellana. En la
frase chilena: <<tre’ l catr’ ‘e fierr’, ho’>> =
<<traed el catre de fierra, hombre>>, reducimos a quince letras,
pronunciadas en cinco sílabas, las veinticinco del español pronunciadas en diez
sílabas, ahorrando así la mitad del tiempo. Algo es algo.
Los norteamericanos han ido mas
lejos que los ingleses en la economía de sonicdo en el habla i de su
representacion en la, escritura, especialmente de las palabras modernas
eruditas, acortándolas por donde les parece conveniente i dejando en la gráfica
una coma de muestra: alligator = caiman lo escriben ‘gator; hippopotamus
= hipopótamo, lo recortan por el otro estremo i escriben hipo. A nadie
se le ocurre en Norte América censurar esas audaces mutilaciones solo
comparables a la de man por mañana del poeta de El Cid. La
observacion de que hipo significa caballo en griego, que pudiera
hacerles algun etimolojista de los nuestras, la mirarían con supremo desden,
pues ellos no tienen nada que ver con los griegos, ni escriben para griegos, ni
piensan en el idioma de naciones que fueron; su vista está fija solo en el
porvenir.
En las antiguas posesiones que hoi
son de EE.UU. dejaron sus primeros posesores algunos nombres jeográficos
entonados i sonoros como <<San Francisco de California>> por
ejemplo, frase demasiado larga para nombre de un solo puerto, por lo que los
norteamericanos la han reducido al malsonante <<Frisco>>, como los
Godos redujeron a <<Santander>> lo que los Iberos llamaban <<Portus
Sancti Emeterii>>. Son diferencias que están en la masa de la sangre
o en la célula de las razas.
Nuestro lenguaje que, como todo lo
jenuinamente chileno, va quedando como patrimonio esclusivo del roto pobre, un
fenómeno lingüístico lleno de interés para la ciencia i en especial para
nosotros. Si es a la fecha tan inseguro en su estructura es porque no ha tenido
la suerte de encontrar hombres de talento que lo hayan empleado para espresarse
por escrito en él.
El dialecto véneto, que guarda como
el nuestro, trasmitidas de viva voz, muchas reminicscencias del primer romance
que nació en Italia, tuvo en Goldoni, el célebre dramaturgo italiano del siglo
XVIII, quien lo ilustrara i precisara sus formas con las creaciones de su
intelijencia; el gallego moderno, que se encuentra en el mismo caso que el
chileno i el véneto, ha sido ilustrado por el laureado poeta contemporáneo
Curros Enriquez; el lenguje del roto espera su hombre.
Solo en este último año he tenido el
gusto de leer en el decano de los diarios de Santiago una poesía en chileno
dedicada a Rodolfo Lenz, lo que me induce a creer que por insinuaciones de ese
estudioso e intelijente profesor del Instituto Pedagójico de Santiago, el poeta
ha empleado nuestra lengua en sus versos. Gracias para el profesor i para el
poeta.
2.
a). Tengo un amigo que me hace el
servicio de apurarse por mí, el cual me observó, mui alarmado, que en mi carta
anterior en vez de un Godo de España yo había puesto a un guaso
colchagüino hablando con Colon, en lo cual habia cometido, por lo menos, un
anacronismo evidente. Espero que, por las sucintas pruebas que me ha sido
posible aducir en las presente, haya cambiado de opinion.
No tenemos por que avergonzarnos de
usar un lenguaje mas regular i mas lacónico que el castellano moderno. I aquí
me ha de perdonar el que, en desquite de lo mucho que en lengua castellana se
nos ha vituperado nuestro modo de espresarnos, le diga con sinceridad lo que
pienso respecto de ese idioma, en el que Ud ha obtenido tan envidiable
triunfos.
Todas las lenguas al hacerse
litararias sufren una detencion en su desenvolvimiento hacia la regularizacion
de su morfolojía i hacia la simplificacion i lójica de su sintaxis, que es como
se cumplen en el habla humana la lei universal del menor esfuerzo. Esa
detencion llega a su mas alto grado cuando la escritura documenta las formas i
las relaciones de las palabras en el discurso. Desde que la fráfica empieza a
ejercer su accion conservadora de los idiomas, el progreso de estos se reduce
casi a la adquisicion de voces i de jiros nuevos, pero encuadrados dentro de
las leyes del desarrollo orgánico que alcanzó el idioma antes de ser
cristalizado por la escritura. Desde esa etapa, el progreso de las lenguas es
lentísimo, i las principales barreras que detienen su marcha son: la autoridad
delos grandes escritores, en las razas progresives, i además la tendencia al
pasado que en esto como en todos los órdenes de su actividad síquica se
manifiesta en las razas que, habiendo en un tiempo sido progresivas por el
mestizaje con razas superiores, purifican a la fecha su naturaleza primitiva
por la eliminacion de la sangre estranjera. Entre estos últimos están los
romances, i entre ellos el castellano, el que ha sido mas cohibido en su
desarrollo por esa tendencia atávica.
Es, como le he recordado, por la
escritura por donde han vuelto a la pronunciacion las formas latinas de las
voces del primitivo castellano. Ha sido tan grande la influencia de la gráfica
sobre la fonética de esta lengue, que es este uno de los capítulos mas curiosos
de su historia. Poseo, señor, un lio de apuntes sobre esto i puede ser que
algun dia les desate el balduque.
A esa metamorfosis retrógrada se
debe que no el italiano, ni el gallego, no el catalan de hoi se diferencien
tanto del que aparece en los primitivos documentos que se poseen de esas
lenguas, como se diferencia el español moderno del de los primeros escritores
peninsulares. Cualquier italiano medianamente ilustrado puede leer sin ninguna
dificultad al Dante i demás escritores de los siglos XIII i XIV, mientras que
para entender las obras literarias i castellanas de esos mismos siglos un
español necesita hacer estudios especiales como si se tratara de otra lengua.
Esa es la obra de los latinistas, de
los etimolojistas, cuya sabiduría le he manifestado mas atrás. Todo el empeño de
los humanistas de habla castellana, con rarísimas escepciones, ha sido puesto
en acercar su lengua a la que hablaron los romanos de ha veinte siglos, i en
adornar la frase, redondear el período i dar sonoridad i demás cualidades
esternas a su idioma.
El lema de los humanistas
organizados en lejion <<Limpia, Fija i da Esplendor>>, ha de
entenderse de uan manera mui particular. Entienden por limpiar la lengua
encerrarla dentro de una muralla china para que no penetre en ella ninguna voz
nueva, ningun neolojismo o barbarismo, a los que tienen horror, de lo que ha
resultado, con el inmenso desarrollo de la vida moderna, que pocos libros
prestan menos utilidad a un hombre de estudio que un diccionario de la
Academia. Los editores libreros han subsanado en parte esa deficiencia
proporcionando al público de habla castellana diccionarios con
<<apéndice>>, que va siendo ya tan voluminoso como el diccionario
mismo, cosa no vista ni oida de otro idioma.
No <<Fija>> sino que va
hacia donde lo hemos visto, resucitando formas muertas por el uso del lenguaje
hablado. En su tarea de restauracion de fósiles han ido los latinistas hasta
atreverse con la misma lengua madre, i con el acierto que es de suponer.
Recuerdo que mi profesor de latin, Rodriguez Ojeda, el querido Lioncho, hacía
retumbar la sala del Instituto con el um de templum, cuando es
hoi sabido que desde antes de la conquista de España los romanos ya casi no
pronunciaban la m final, i que esa u no era tampoco la u
castellana. Asimismo me enseñaron que ese señor no respondia sino cuando lo
llamaban Quíquero, porque K sonaba la c latina.
<<Esplendor>> entendido
como brillo externo, es lo único en que el lema es verdadero. Ha sido esa una
antigua aspiracion española: <<Valdés:... y sabed que la gentileza de la lengua
castellana, entre las otras cosas, consiste en que los vocablos sean llenos y
enteros; y por esto siempre me vereis escribir los vocablos con las mas letras
que pueda>>, espiritu que, como se ve, es diametralmente opuesto al que
creó esta lengua.
Pero los hablistas castellanos han
tenido la felicidad de ver coronados sus tenaces esfuerzos. Su lenguaje es, con
mucho, el mas sonoro, el mas ampuloso de los idiomas que conozco, aunque haya
quedado pobre en voces, i use dos negaciones para negar i haya que usar a cada
paso de rodeos para evitar las anfibilojías del posesivo su, estigma de
infantilidad que no tenia el castellano antiguo.
He oido hablar en varios idiomas,
por lo que mi opinion no es del todo empírica, como quisiera que fuese la de
los que han de juzgar en esta materia, i puedo asegurarle que lo que mas llama
la atencion del viajero que no ha tenido oportunidad de oir hablar castellano
por algun tiempo, es la sonoridad particular de esta lengua. La abundancia de
sus vocales, especialemente la a, que hiere como compana el oido, da la
idea de uqe los que la hablan abren demasiado la boca i elevan el tono, lo que
unido a la costumbre de jesticular i accionar mientras se habla, que parece
nativa de los que en ella se espresan, le da cierta prosopopeya, cierta énfasis
e hinchazon mui curiosas. Pero están de ello satisfechos; así mientras que los
ingleses se glorian de poseer el idioma mas lacónico i preciso de los modernos,
un eminente orador peninsular dice del suyo propio: <<Nada hai comparable
a la verba grandilocuente i abundosa de la rica i sonora habla
castellana>>. Campana. ¿Oye?
La escritura tambien ha logrado de
adorno esterno, pues es de la única manera que puede considerarse la profusion
de acentos ortográficos inútiles, no empleados en la escritura de ninguna otra
lengua, que usa el castellano. I tambien hai progreso en esto: Rufino J. Cuervo
pinta el acento a palabras que se le escaparon a la Academia, i ha encontrado
razones para poner dos acentos ortográficos a algunas palabras compuestas.
b). Pensando sobre esta tendencia al
pasado de las familias latinas, tan elocuente para los biológos, estaba en
estos días cuando el cable nos anuncia que en Roma ha tenido gran suceso un
<<Congreso Latino>>. En sus sesiones, a las que concurrieron
representantes de las naciones neolatinas de Europa i de algunas de América, se
habló i deliberó solo en latin, se leyeron poesías en esa lengua muerta para
siempre, i se representó un drama de antiguo escritor latino auténtico por
cómicos que declamaban en latin i que en latin oian los espectadores. No dicen
los cablegramas de que nacionalidad eran tales cómicos, cosa indispensable para
formarse una idea de como sonaria el latin en sus bocas, puesto que cada una de
las naciones modernas de Europa pronuncia la lengua de Kikero, i Chichero
como suena en boca de los italianos, a su manera particular, aunque ninguna
como la pronunciaban sus antiguos dueños. Lo que es seguro, sin embargo de que
no lo dice el cable, es que si el autor de ese drama resucita para asister a
ese homenaje tan... póstumo, diré, no habria entendido una palabra, i habria
creido que con toda esa gravedad postiza de antiguos romanos que adoptaban los
concurrentes, estaban confabulados para jugarle una broma de mal gusto.
Conozco a uno de los chilenos que
debe haber asistido a la representacion,
sé que sus conocimiento del latin le habrán alcanzado cuando mas para
lucir un <<ego sum>> al pasar su tarjeta de entrada; lo que
no le habrá impedido estar miu atento, asintiendo con la cabeza i hasta
aplaudiendo algunos pasajes, para ir despues a su cuarto de hotel a reirse a
carcajadas de la farsa. Cuánda falta me hace la fusta de Voltaire para
mostrársela a todos esos comediantes!
c). La poca simpatía que abrigo por
la sonora verba de Castilla proviene en parte de que tengo la íntima conviccion
de que por el habla romance que usamos en Chile es por donde nos ha venido el
error perjudicialísimo de creernos latinos i de raza latina, i por consiguiente
destinados a pasar por la servidumbre de razas superiores antes de desaparecer
definitivametne de la faz del planeta. Estoi asismismo convencido de que
mientras a los chilenos solo se nos enseñe español, francés o italiano, iremos
quedándonos irremediablemente a la zaga del magnífico progreso de la ciencia
moderna.
Es una ilusión tan manifiesta creer
que Paris sigue siendo el cerebro del mundo, como la de imajinarse que Roma es
aun su señora. La sede del saber i del mando de la Tierra ha cambiado de sitio
i de raza.
En los últimos años la escuela
darwiniana inglesa, encabezada por Herber Spencer, ha sostenido con la alemana
de los neo-darwinianos, cuyo jefe es Weissmann, una larga i luminosa polémica
sobre el mecanismo con que ambas escuelas esplican la trasmision de la vida de
padres a hijos, el proceso hasta aquí misterioso que permite que de la fusion
de dos células microscópicas resulte un ser único que reproduce los caracteres
físicos, moreales e intelectuales de los individuos jeneradores de quienes se
desprendieron aquellas células.
I como corolario de aquella
polémica, la dilucidacion del problema de grande importancia social práctica de
si las condiciones adquiridas por los padres pueden o no ser trasmitidas a la
projenie; o en otros términos, si un hombre que ha logrado v. g. fortalecer su
vitalidad o desarrollar sus músculos por medio de prácticas o ejercicios
apropiados, trasmite o no a sus hijos esa robustez adquirida, con la cual no
habia nacido, o si otro, que por el estudio i el trabajo mental asiduo ha
conseguido aumentar el poder funcional de su cerebro, puede dar vida a hijos de
intelijencia superior a la que habrian tenido si él mismo no hubiera mejorada
la suya por el ejercicio. Se trata por lo tanto de saber si la educacion es
capaz de mejorar la especie humana, tesis sostenida por los ingleses, o si solo
está limitado su poder al individuo, que es lo sostenido por los alemanes, los
cuales afirman que la especie solo es modificable por las leyes primitivas de
Darwin, la variacion i la seleccion, doctrina a la que se estan hoi adhiriendo
los mismo ingleses.
La discusion de este problema, el
mas profundo de cuantos han sido abordados por el hombre desde que la filosofia
posee la base esperimental que le suministran los laboratorios i el
microscopio, que con su mirada poderosa sondea el mundo maravilloso de lo
infinitamente pequeño, no ha sido siquiera traducida a ningun idioma romance.
Los sabios franceses que no han sabido aleman, inglés o ruso se han quedado a
oscuras sobre ella.
Lo mas grave es que los latinos
parecen no interesarse por esta clase de investigaciones. Es de regla jeneral
que empiecen sus libros que llaman de sociolojía declarando que la biolojía no
tiene nada que ver con ellos, i dicen la verdad, como aparece de manifiesto en
sus lucubraciones. Han dejado de nombrar los silojismos, los sorites i los
entimemas de los antiguos escolásticos, pero han permanecido en su misma
metafísica, i se mantienen, naturalmente, a la misma altura filosófica que
aquellos.
Las obras fundamentales del saber
moderno, la Biolojía ni la Sicolojía de Spencer, no estan siquiera traducidas
al español ni al italiano, lo que no es un inconveniente para que los
escritores de esos paises se crean en el deber de refutar las doctrinas del
Filósofe Exelso, para cuya comprension estan inhabilitados. Es aun posible que
encuentren inadecuado, sino absurdo, el título de sicolojía dado a una obra que
emplea casi todo el primero de sus dos tomos en la descripcion anatómica i en
la fisiolojía del sistema nervioso humano, ni que crean que las esperiencias
hachas en plantas i en cuadrúpedos puedan tener aplicacion al <<bípedo
implume>>.
No hai por lo tanto motivo para
estrañarse de uqe en filolojio, ciencia alemana, los latino estén sin conocer
su propio idioma, i en espera de algun sabio aleman, como dice Menendez i
Pelayo, que venga a enseñarles en su propia casa.
Persistiendo en la senda latina por
la que se nos arrastra, tendremos al fin los chilenos que contentarnos con
ilusiones i palabras, creyéndonos todos unos portentos de saber como en Italia,
donde hai una cantidad espantosa de sociólogos, pero en donde
<<sociolojía>> ya no significa lo que Augusto Comte, su ilustre
creador, quiso que significara, sino algo que lleva camino de ser precisamente
lo contrario; o bien nos daremos por satisfechos llamándonos unos a otros
<<mi sabio amigo>>, <<mi sapientísimo colega>> como se
saludan entre sí los de la Real.
d). Antes de terminar la presente,
me ha de permitir calmar otra alarma del amigo recordado. Teme ese buen señor
que si llegran a convercerse las jentes de que realmente los chilenos somos una
raza aparte en el continente, quedaríamos aislados, sin amigos, sin aliados. Se
ha repetido tanto en estos últimos tiempos que debemos ser amigos con este o
con aquel pueblo porqeu tenemos el mismo oríjen, somos una misma raza, nos
rejimos por el mismo sistema de gobierno, hablamos el mismo idioma, practicamos
la misma relijion, habitamos el mismo continente, es la misma nuestra historia
i será el mismo nuestro porvenir, que nos estraño que mi buen amigo crea que
son necesarias todas esas similitudes entre las naciones para que puedan
estimarse i respetarse mutuamente. Efecto del gran poder que las palabras estan
ejerciendo en algunos de nuestros compatriotas. Los hechos, aunque tengan la
evidencia mas palmaria, ejercen en sus juicios poca o ninguna influencia, por
lo que no los buscan ni los ven. I en esta cuestion de amistades entre pueblos
los hai de tal evidencia que parecen puestos de propósito para desmentir esa
afirmacion: la única nacion sudamericana que haya tenido diverso oríjen que la
nuestra, que habla diverso idioma que tuviera diverso sistema de gobierno en la
época en que comenzó nuestra sincera amistad es la nacion brasilera, i es
precisamente la nacion cuyo pueblo siente mas sinceras simpatías por nosotros,
i por la cual el pueblo entero de Chile manifiesta mas honda amistad. En Europa
no hai alianza mas firma que la de la Rusia i la Francia, que tienen distinta
raza, distinta relijion, distinto idioma, distinto sistema de gobierno, distintas
costumbres, i toda la naturaleza de aquellos pueblos, no es solo distinta sino
que opuesta en muchas de sus manifestaciones. Estoi por creer que es mas
verdadero entre pueblos que entre individuos el proverbio que dice <<no
hai peor cuña que la del mismo palo>>; pero discurriendo solo sobre
palabras se puede probar que es de noche a las doce del dia, como lo probaran
los sofistas griegos.
Los pueblos no se aprecian i quieren
por igualdades de raza ni de otras clases sino por motivos bien conocidos de todos.
Las tales igualdades múltiples que se invocan a la fecha como razones
necesarias son solo lugares comunes de diplomacia enana.
Seamos serios i respetables,
mantengamos viva en nuestros corazones la nobre ambicion de ser los mejores i
no ahorremos sacrificio en conseguirlo, i entonces mereceremos tener amistades
i solo entonces las tendremos sinceras. Queda servido el amigo.
e). I agora, ‘on Calro’ que la ai
recordao el orij’ i sinificao sicolójico de nuehtr’ abla, ehpero de que uhté’
no se abengonse en que se aiga tomao la franquesa d’ehcrebil-le l’ úrtima rason
d’ehta letra en su dialeuto lijítimo.
Junio de 1903. Un roto chileno.
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