Raza Chilena

 

L I B R O   E S C R I T O   P O R   U N   C H I L E N O

 

I   P A R A   L O S   C H I L E N O S

 

Por don Nicolás Palacios

 

Primera edición eléctronica, Mayo 2004

Transcrita y preparada por el

 

Dr. Rafael Andrés Escribano

logofilo@logofilo.com

www.logofilo.com

 

a partir de la edición de la

IMPRENTA I LITOGRAFIA ALEMANA

de GUSTAVO SCHÄFER

VALPARAISO

1904

 

 

 

C a p í t u l o   I I

 

Lenguaje

 

 

1.      Advertencias preliminares.

2.      Razas i lenguas de España.

a)      del éuscaro al latin.

b)      Del latin al romance.

c)      El castellano no es el latin corrompido.

d)      Número de Jermanos que invadió la Península.

e)      ¿qué fue de los Godos a la llegada de los Arabes.

f)        Godos e Iberos.

3.

a)      como se modificó el latin.

b)      el verbo en latin y en gótico: un verbo gótico en el lenguaje chileno.

c)      el plural en castellano.

d)      los apellidos patronímicos en español.

e)      influencia del gótico en la formacion del castellano; algunos ejemplos.

f)        el latin rústico.

4.   Influencia de los Godos en la formacion de los romances meridionales.

a)      italiano.

b)      provenzal.

c)      lucha de razas

5.

a)      el dialecto chileno es el lenguaje de los conquistadores godos de Chile.

b)      el valor de la d en chileno.

6.

a)      pérdida de palabras de origen gótico en el español moderno.

b)      chilenismos de origen gótico.

7.

a)      la a en español arcaico.

b)      pruebas documentales.

c)      empleo de la d en chileno.

8.

a)      el valor de la s en chileno.

b)      la s en latin.

c)      la s en gótico.

d)      la s en castellano.

e)      la s en chileno.

9.

a)      la h aspirada en español i en chileno.

b)      influencia del lenguaje araucano (chilidugu) en el chileno.

10.

a)      la l i la r en chileno i en castellano.

b)      pruebas documentales.

11.

a)      de los grupos consonánticos pt, ps, kt, ks, en gótico.

b)      de los mismos en castellano.

c)      del grupo gn.

d)      eufonizacion de esos grupos en chileno.

12.

a)      reminiscencias del gallego en el chileno.

b)      palabras castellanas de oríjen aleman.

c)      los conquistadores de Chile vinieron de todas partes, pero de todas partes solo los que tenian sangre i espíritu góticos.

13.

a)      sobre la b i la v castellanas i la w gótica.

b)      del uso de vos en español antiguo i en chileno.

c)      la voz hombre en chileno.

d)      vocales en chileno.

e)      preposiciones.

f)        negativo de persona.

g)      cambios de forma de algunas palabras.

h)      consonante Echeverria.

 

 

 

1. Advertencias preliminares

 

La creencia arraigada i jeneral de que el pueblo chileno ha corrompido el idioma español es antigua en el pais i tuvo por sus principales i primeros sostenedores a dos autoridades tan esclarecidas como J. J. de Mora i el sabio A. Bello. No es estraño por lo tanto que los hablistas nacionales hayan seguido sosteniendo lo mismo, ni que uno de nuestros profesores estranjeros lo haya dado como un hecho cierto i esté empeñado en buscar la causa de dicha corrupcion.

 

Antes de abordar esta materia, debo recordarle que en una carta por la prensa es mui difícil tratarla convenientemente. La filolojía es una ciencia moderna que posee su terminolojía técnica particular i signos especiales para representar los diversos sonidos del lenguaje hablado, términos i signos que no pueden emplearse sin entrar en largas esplicaciones, por lo que en la presente me veré forzado a emplear términos de uso corriente i los signos ortográficos del castellano, escribiendo asimisno los diptongos  con la vocal castellana que percibe el oido o con la que mas se le asemeje. Estas dificultades me impedirán apuntar las palabras de otros idiomas correspondientes a la que cite, i que tanto ilustran una disertacion sobre filolojía. Pido a Ud que disculpe esta deficiencia. De todos modos creo fácil llenar mi tarea de probarle que no ahai tal corrupcion i que si Chile tuviera algo de que avergonzarse no sería de nuestra manera de espresarnos.

 

Otra advertencia preliminar es la de que hoi por hoi no es posible tratar ningun problema social sin ahondar algo en sus oríjenes, por lo que me será necesario dar una rápida ojeada a la formacion del castellano, cuestion en la que corren admitidas por peninsulares i americanos muchas ideas inexactas que necesito rectificar para desenvolver mi tesis.

 

En un tema tan escaso de interés para los que no son aficionados como este de la lenguas, auntuqe tan hermoso para sus cultivadores, no pondré gran empeño en detener mi lápiz cuendo se desvíe siguiendo una idea lateral asociada, pero manteniéndome siempre dentro del tema jeneral que con mis cartas me he propuesto.

 

 

2. Razas i lenguas de España

 

a). Es opinion admitida que los primitivos pobladores de la Península Ibérica hablaban una lengua aglutinante, como el vasco actual, si es que no eera este mismo vasco o éuscaro el usado por todos sus pobladores.

 

Este pueblo fué invadido en tiempos prehistóricos por otro pueblo, de idioma flexion, los Celtas: pero su lengua no dejó rastros conocidos en España. G. de Humboldt cree que los nombre jeográficos terminados en briga son de oríjen céltico. Unas pocas palabras que quedan en castellano de ese mismo oríjen parecen haber venido posteriormente.

 

La misma escasa influencia sobre el idioma ibero tuvieron los griegos i los fenicios, que poseyeron algunas factorías o estaciones marítimas en las costas de ese pais varios siglos antes de J. C., i los cartajinenses, de lengua fenicia, que alcanzaron a emprender la conquista de España, pero de donde fueron arrojados por los romanos.

 

Mas de un siglo antes de nuestra era i mas de cuatro despues de ella, Roma fué dueña de toda la Península. La cultura en todos sentidos implantada por los romanos dominadores, colonizadorres e ilustrados de ese pais trajo como consecuencia el cambio de idioma en todos sus pobladores, siendo el latin el único hablado por todos los Iberos, con escepcion de los vascuenses, que hasta hoi conservan su idioma i reclaman sus fueros.

 

Era pues el latin desde varios siglos atrás el lenguaje de la Península cuando empezaron a llegar a ella en el siglo V pueblos de sangre i lengua completamente diversas. los bárbaros.

 

Algunos años antes varias partidas de estos hombres habían recorrido el norte de España, pero con el solo objeto del pillaje. Esta vez llegaban en grandísimo número, trayendo sus familias en grandes carros tirados por bueyes. Venian a establecerse en el pais, abandonando para siempre sus moradas del sur de Alemania, donde habían vivido varios siglos. Era el éxodo de la familias góticas llamadas Suevos i Vándalos, i algunas otras menores, las que venian a tomar posesion de esta provincia romana i a multiplicar en ella su estirpe (406 antes de J. C.).

 

Los Vándalos se establecieron en el noreste de la Penínsulo, en lo que hoi es Aragon i Cataluña, i los Suevos asentaron sus dominios en parte de Castilla la Vieja, en Leon, Asturias i Galicia. Los jefes edificaron sus residencias en las alturas que dominaban los valles escojidos de su nueva patria, en los que se establecieron sus súbditos.

 

Los romanos estaban en esa fecha mui desorganizados i decadentes para resistir estas invasiones, pero conservaban una cualidad de que sabaron gran partido en esos apuros: su habilidad para la intriga, arma que no sabian esgrimir los invasores. Hicieron pues luchar a los bárbaros unos con otros i de ese modo se defendieron algun tiempo.

 

En 413 llegaron los Visigodos a España i atacaron i vencieron a los Vándalos en Barcelona, ciudad en la que el rei visigodo Ataulfo asentó su trono. Los vencidos se corrieron a Andalucía i de allí pasaron en gran número al Africa.

 

Pero los dominios de los Visigodos estaban principalmente al norte de los Pirineos; su reino se estendía desde el Loira al sur i desde el Ródano al océano, por lo que luego hicieron de la ciudad francesa de Tolosa la capital de sus estados.

 

En 418 Walia, rei visigodo de Tolosa, con anuencia de Roma, emprendió la conquista del reino suevo de España, pero sin resultados satisfactorios. En 455 Teodorico II, despues de larga campaña, venció por fin a sus hermanos suevos, quedando solo Galicia en poder de estos, aunque pagando tributo, i siendo el resto de sus dominios gobernados por jefes visigodos.

 

Esa situacion se prongó hasta 507, año en que Clodoveo i francos, auxiliados por los indíjenas, católicos, del reino de Tolosa, arrebataron a los Visigodos sus dominios de Francia, obligándolos a refujierse en España, conservando solo en aquel país la provincia de Septimania.

 

Estos recuerdos históricos son indispensables para darse cuenta cabal de la formacion del romance castellano. La filolojía es solo una rama de la antropología, i por haber olvidado esta verdad, queriendo hacer del lenguaje humano una ciencia separada de las demás que al hombre se refieren, la filolojía ha visto perturbado su desarrollo por mucho tiempo. Es a ese olvido al que debe atribuirse el que los estudios sobre el oríjen del idioma castellana sean a la fecha tan deficientes.

 

Suevos, Vándalos, Visigodos, Hérulos, Jépidos, Alanos, etc., eran solo tribus de la misma familia gótica i hablaban todos el mismo idioma, segun San Isidoro; pero hai a este propósito una observacion mui importante que hacer: los Visigodos i Ostrogodos habian morado entre el Dnieper i el Danubio probablemente desde el primer siglo de la era cristiana i solo en el siglo IV emprendieron su marcha al occidente, mientras que los Suevos, Vándalos i Alanos permanecieron en Alemania tal vez desde que salieron de Scancia, i de Alemania, de la Alta Alemania o Alemania del Sur emprendieron directamente su marcha a España. Estuvieron pues separados los primeros de los segundos por algunos siglos, lo que hace verosímil que hubiera entre unos i otros algunas diferencias dialectales, suposicion que veremos reforzada mas adelante.

 

Todos los bérbaros jermanos adoptaron el idioma de las provincias por ellos conquistadas, esto es el latin, al principio en los documentos escritos, en sus códigos, ya que ellos no sabian escribir i que en latin estaban las leyes por que se rejian los aboríjenes de sus nuevos estados. Así aparecieron en lengua romana el Edictum Teodorici, el Breviarum de Alarico, el Fuero Juzgo, etc. Los mismos jefes i autoridades de todas categorías pertenecientes a la raza dominante debieron verse precisados a aprender el lenguaje de sus nuevos súbditos latinos, i las relaciones múltiples de ambos pueblos trajeron al fin la adopcion del idioma latino, que era el mas cultivado i litarario, por todos los conquistadores.

 

Es un hecho conocido que del contacto suficiente de dos pueblos, el menos letrado toma con el tiempo el lenguaje del que lo es mas, aunque aquel sea el dominante: los romanos impusieron su idioma en las provincias del imperio que retuvieron por espacio suficiente, menos en Grecia, que era mas ilustrada, la cual dió su lengua la corte del Imperio romano establecida en Constantinopla.

 

Pero el latin de las provincias romanas ocupadas por los bárbaros sufrió luego un cambio tan considerable, que se transformó en idiomas distintos, llamados romances en jeneral, i español, francés, provenzal, italiano, rumeno, portugués i otros, segun la rejion del Imperio en que se les vió nacer.

 

Estos romances aparecieron en los primeros siglos de la ocupacion por los bárbaros de dichas provincias. Por tanto la influencia de esos Jermanos en la formacion de la nuevas lenguas no debería ponerse en duda; sin embargo ha quedado hasta aquí desconocida su grande importancia, hasta ser negada por algunos, especialmente en el castellano, que se mira por autor como una lengua latina-árabe. Mas adelante demostraré cuanto desconocimiento manifiestan esas opiniones.

 

b). Dos son las causas principales de la transformación que sufrió el latin con la invasion gótica en España, que solo del romance español me ocuparé en la presente, aunque lo que de él diga es aplicable casi en todo a las otras lenguas hermanas.

 

La primera es sicolójica, debida al ordenamiento de las ideas en el cerebro de la raza forastera, i que reformó la sintaxis del idioma latino e introdujo alteraciones en su morfolojía i aun en la estructura de sus voces.

 

La segunda fué una causa fisiolójica, funcional, debida a la diferente estructura de las órganos vocales de los Teutones, i que produjo alteraciones considerables en la pronunciacion de las palabras latinas. A esta causa se refiere Max Müller cuando dice que <<los romances son el latin en bocas tudescas>>. De las modificaciones sufridas por las palabras en su pronunciacion, pasaron a escribirse con su nueva forma.

 

El romance que surjió en España debió iniciar sus primeros pasos desde el establecimiento de las tribus góticas en el pais, si no antes, aunque no nos queden documentados escritos en él, ya que era el latin el que se empleaba en la escritura. En esa lengua naciente debían alternar palabras góticas con romanas, como es lójico suponer, alteradas las latinas por los Godos, i las de éstos por los Iberos. San Isidoro se refiere en muchos pasajes de sus obras a ese lenguaje hablado, al lenguaje vulgar, que estaría ya formado desde mucho tiempo antes de la fecha en que él escribió, que fué el miemo siglo en que los Visigodos se trasladaron de Francia a España. J. E. Harzenbusch cita documentos anteriores en los que se deslizaban a los escritores latinistas algunas palabras castellanas, i otras latinas que se habían hecho indeclinables, supliéndose los casos con preposiciones.

 

Nació pues la lengua en que le escribo la presente antes de la invasion de los árabes i siguió desarrollándose en el centro i norte de la Península, fuera de toda influencia semítica.

 

Es también sabido que en las mismas posesiones de los sarracenos los pobladores españoles continuaron hablando su lengua romance sin que sus nuevos señores los incomodaran por ese motivo.

 

c). Es opinión corriente en España i América que el castellano es solo el latin corrompido por la desaparición de la cultura que fué consecuencia de la invasión jermana de ese país, sin que en la formacion del romance español haya tenido el lenguaje de los señores de la Península en el tiempo en que apareció allí esa nueva lengua mas influencia que la de dejar en él unas cincuenta voces.

 

Desde que el filólogo aleman Friedrich Diez dijo que la lengua gótica solo habia contribuido con cincuenta palabra a enriquecer el idioma castellano, los eimolojistas de todas partes han seguido creyéndolo, sin que nadie se haya tomado el trabajo de ratificar esa opinion. Monlau hace subir ese número a cien, agregándole los nombres propios de personas.

 

A ninguno de los etimolojistas que se han ocupado en averiguar el oríjen de las palabras castellanas se le ha ocurrigo imponerse del idioma que hablaban los Godos, para ver si en su lengua se encuentra alguna voz de que puedan derivarse las innumerables palabras españolas cuya etimolojía no se conoce o se hace derivar de lenguas con las cuales nada tuvo que ver el castellano. Diez escribió sus principales obras en la primera mitad del siglo pasado, i es despues de él que el estudio del gótico ha tomado la grande importancia que hoi tiene, como que es el idioma jermano del cual la ciencia posee documentos mas antiguos.

 

Varios autores han supuesto que los Jermanos deben haber contribuido en gran parte a la formación de los romances meridionales; pero hasta aquí no han presentado pruebas como las que le daré mas adelante i por las que podrá juzgar de la grande influencia en todos los sentidos que el idioma de los Godos ejerció en el castellano. En un cálculo hecho a la lijera para esta carta he anotado mas de doscientas voces españolas que derivan de aquella lengua en la sola letra G del diccionario español.

 

d). Una de las causas de que se desconozca la influencia de los Godos en la formacion de los romances de la Península es la idea errónea  que se tiene respecto al número de ellos i al lugar que ocuparon en la sociedad de ese pais.

 

La ocupacion de España por los Godos <<fué casi puramente militar>> dice Monlau para esplicar la ninguna influencia del idioma de éstos que este autor, como los demás peninsulares no conoce, en la formación del castellano. No es esa la verdad de los hechos.

 

La tribu de los Vándalos cruzó el Rin en direccion a España en grandísimo número. El ejército que custodiaba a la tribu se compnía de 50 000 hombres. Es verdad que la mayor parte pasó al Africa, quedando el resto en Andalucía; pero del Africa volvieron a España despues de ser derrotados por el jeneral romano Belisario en 533. Los Suevos salieron de Alemania en cantidad asimismo mui numerosoa, pues sus guerreros solamente eran 30 000. Los Visigodos eran los mas numerosos de todos, pero no he encontrado cifras sobre su número en los libros que he leido; solo aproximadamente puedo calcularlo, como asi mismo el de los Alanos. Durante la estadía de estas dos últimas tribus en el sur de Francia, cuando poseian el llamado reino de Tolosa, tuvo lugar la gran batalla de Chalons (451), que, como se sabe, fué uno de los hechos de armas mas grandes de la historia i en el que pelearon los bárbaros unos contra otros, con gran contento de los romanos. En el ejército invasor, mandado por Atila, venian los Hunos, los Ostrogodos i otras jentes menos numerosas. El ejército que se le opuso, a las órdenes del jeneral romano Aecio, estaba dividido en tres cuerpos: el de los Visigodos, con su rei Teodorico el Visigodo a la cabeza, formaba el ala izquierda, el de los Alanos el centro, i el ala derecha la componian lejiones romanas en las que venian bárbaros de todas estirpes que peleaban a sueldo del Imperio. Cálculos moderados hacian subir el ejército de Aecio a 500 000 hombres, de los cuales podrá suponerse que los Visigodos i Alanos formarian a lo menos los tres quintos, esto es 300 000 soldados. En 553 los Ostrogodos abandonaron la Italia con sus familias, suministrándoles Narses dinero i todo lo necesario para su traslacion. Salieron de esa península por el noroeste, pero no se sabe a punto fijo adonde fueron a establecerse, aunque es probable que lo hicieran en las posesiones de sus hermanos los Visigodos, pues la Francia estaba en esa fecha en poder de los Francos, enemigos de los Godos.

 

A propósito de la incógnita histórica del paradero de los Ostrogodos, he de decirle que poseo un dato que me permite opinar, con todo el temor que Ud comprenderá, que esa tribu se unió por lo menos en gran parte a las que habitaban en España. En mis investigaciones sobre la fisonomía de los Godos de España, rejistrando cuadros antiguos o descripciones de aquellos hombres, me he encontrado algunos, raros en verdad que tenian el pelo negro, talla elevada i los mostachos caidos i lisos como el cabello. Por la talla esos hombres no eran Iberos i por el color del pelo no eran Jermanos ¿de qué raza entonces? En el poema del Edda se habla de algunos nobes del ejército de Etzel, nombre que se da en ese poema a Atila, los cuales encendian el amor de las heroinas con su hermosa cabellera negra i su elevada i elegante talla. Ahora bien, es sabido que la nobleza ostrogoda contrajo múltiples alianzas de sangre con la nobleza tártara que mandaba la invasion asiática en Europa en el siglo IV, i que juntos, Ostrogodos i Hunos, emprendieron la conquista del Imperio Romano, empresa que concluyó con la derrota de Chalons, despues de la cual los Ostrogodos se separaron de sus aliados asiáticos. Creo por lo tanto de oríjen ostrogótico-tártaro los escasos nobles godos españoles de cabello negro i liso que he hallado en la Península entre algunas de las mas nobles familias como la de los Hurtado de Mendoza por ejemplo. Hai sin embargo autores que afirman que los Ostrogodos se establicieron en la Provenza i en ella quedaron como súbditos de los Francos, cuando los Visigodos emigraron a España.

 

I volviendo a los cálculos sobre la cantidad de Jermanos que se estableció en España, le recordaré que los Ostrogodos eran por lo menos tan numerosos como los Visigodos. Pero solo contando aquellos cuya entrada a la Península se sabe de cierto i haciendo las rebajas necesarias, tendríamos que el número de soldados que arribó a ese pais podria estimarse así: suevos 30 000, la mitad de los vándalos 25 000, visigodos i alanos 200 000, lo que da un total de 255 000 soldados, los cuales, repito, traían a sus ancianos, mujeres i niños en grandes carretas con toldo tiradas por largas filas de yuntas de bueyes. Perez Pujol, autor entendido en esta materia, en su obra Instituciones Sociales de la España goda, calcula en 300 000 el número de la tropa goda de España i sus de Francia en esa fecha.

 

La proporcion de los hombres de 18 a 45 años, capaces de cargar las armas en uso en aquel tiempo, puede estimarse en un octavo de la población, esto es el máximo que arrojan las estadísticas, lo que daría como número total de Jermanos la cifra de 2 040 000. Por lo demás concuerda con la proporcion que los historiadores bizantinos dan a la tribu visigótica que atravesó el Danubio en 376: el ejército de Fritigerno era de cerca de 200 000 guerreros, i su pueblo lo componian mas de un millon de mujeres, niños i ancianos.

 

Por mas de trescientos años estos Jermanos fueron señores de España, ocupando, como es lójico suponer, sus valles mas ricos i sanos, por lo que al arribo de los Arabes deberían sumar varios millones de Godos de pura sangre, pues, como he recordado, su lei les prohibia casarse con los Iberos. Se sabe que se dejaron para su uso esclusivo los dos tercios de las tierras de labranza, en las que habitaron separados de los naturales.

 

e). Pero estos hombres, que llenaban el reino, ¿qué se hicieron despues del desastre de Guadalete? Los historiadores españoles dicen que se refujiaron en las montañas de Asturias, desde donde con su rei Pelayo emprendieron la reconquista. Eran pues en escaso número si esas montañas fueron suficientes para albergarlos. La verdad histórica es mui otra, i si los peninsulares no han rectificado la historia de su patria a este respecto es solo por descuido, porque en su misma casa tienen los documentos de que habrian menester para ello; pero a mí me es necesario para mi tema poner esto en claro, aunque no pueda darle aquí todas las pruebas que poseo.

 

Los Arabes, aunque llevaron a cabo algunas espediciones al norte de la Península, no la conquistaron jamás, i como desde un principio fué esa parte de España el principal asiento de los Godos, hacia ella corrieron los que no quisieron sujetarse al dominio de la media luna; pero quedaron en todas partes de la Península, en sus propias posesiones, innumerables familias godas sin que por su sangre ni por su relijion, ni si lengua fueran molestadas en lo mas mínimo por los sarracenos, que adoptaron aquí, como en todas partes, una política conciliadora. Los Arabes solo como auxiliares para vencer al usurpador Rodrigo, sin que creyeran que habían de quedarse allí de señores. <<En cuanto a esos estranjeros en lo que menos piensan es en establecerse en el pais; lo único que desean es el botin, i en cuanto lo obtengan se marcharán>> dice el historiador árabe Ajbar Machmua que era como discurrían los Witiza. Los Godos no contaban con la habilidad diplomática de esos estranjeros. El jeneral sarraceno Muza, jefe de los invasores, comprendió luego que los partidarios de Rodrigo eran la gran mayoría i que solo habían sido vencidos merced a su ayuda i a la traicion, por lo que fué con éstos con los que se alió despues de su triunfo, afirmando la alianza por medio de matrimonios entre sus jefes i las mujeres godas, dando él mismo ejemplo con el matrimonio de su hijo con la viuda del rei Rodrigo. Los rodriguistas, como diríamos nosotros, prefirieron que gobernaran los Arabes antes que los traidores que habían llamado estranjeros al pais para mezclarlos en una contienda civil, i además porque los separaban antiguas rivalidades con sus hermanos witicistas.

 

Los Arabes no traian sus familias ni jente para poblar. Mantenian un buen ejército de Berberiscos mandados por Arabes, i merced a las rivalidades de los partidos naturales, hábilmente aprovechadas, pudieron cimentar al fin su poder, ilustrado, progresista, justiciero i tolerante; pero se valieron desde un principio de los Godos aliados para encomendarles los mas altos puestos en la administracion, como hai de ello numerosos ejemplos en los historiadores i cronistas árabes traducidos por Dozy.

 

Lo que ha engañado a los historiadores peninsulares es que estos Godos aliados de los agarenos se hicieron mahometanos, i al amparo del islamismo fundaron reinos independientes de los que surjieron desde las montañas de Asturias, pero que eran tan góticos como éstos. Hoi se sabe que el reino moro de Aragon era tal solo en el nombre, pues sus reyes i nobles eran Godos, i sus súbditos eran los mismos que allí habia antes de Guadalete, unos convertidos a la lei del profeta i otros persistiendo en su antigua fe, por los que los ejércitos de aquellos soberanos nos los dan las crónicas como compuestos de moros i de cristianos, lo que ha sido entendido por de españoles i árabes.

 

La dinastía aragonesa de los Beni-Casi, que dió tantos reyes i jenerales a todos los pequeños estados que se formaron en el noreste de España, era goda de alta alcurnia, segun los historiadores árabes, i lo dice tambien el Albeldense. Godos eran asimismo los Beni-Hachia, los Beni-Somadhi, los Todhbidas. Muza II, llamado <<el Tercer rei de España>>, era de la casa de los Beni-Casi; al amparo de Abderrahman II se hizo todopoderoso en esas rejiones de la Península i, por fin, desconoció la autoridad de su protector, combatiendo por su cuenta un dia a los verdaderos Arabes, otro a los cristianos españoles i otro a los franceses. Sus proezas en toda España fueron famosas i sus correrías se estendian desde Francia hasta Portugal, en donde venció a los Normandos, que en ese siglo (IX) trataron de establecerse en sus costas. El rei de Francia Carlos el Calvo compró su alianza merced a magníficos regalos i atenciones. Son los nombres de esos Godos los que han engañado por tanto tiempo a los historiadores. Algunas de las mas nobles familias seudo-árabes conservaban, sin embargo, alguno de los apellidos primitivos, como las de Mohamed-ibn-Lope, Abdallah Pedro-Seco, Beni-Gomez, Beni-Fernando, etc.

 

Fué pues la escision de la familia jermana que dominaba i poblaba España despues de la destruccion de la monarquía de Rogrigo, escision favorecida por la diplomacia morisca, la que permitió a los Arabes conservar sus dominios, i no su número, que nunca fué crecido.

 

En las postrimerías del reino de Granada, los verdaderos árabes o berberiscos eran en número tan reducido que formaban una mínima parte de la poblacion de la capital morisca. Hernando del Pulgar, en su Tratado de los reyes de Granada y su orígen, cita a Hernando de Baeza, individuo de la corte de Baobdil, el cual aseguraba <<que de doscientas mil almas que habia en la ciudad de Gradana, aun no eran las quinientas de la nacion africana, sino naturales españoles y godos que se habian aplicado a la ley de los vencedores>>. Ve Ud que ese escritor no confundía a los <<naturales españoles>> o Iberos, con los Godos, i esto solo unos cuantos años antes del descubrimiento de América, puesto que Boabdil fué el último rei moro de Granada, vencido en 1491 por Fernando e Isabel. Tal confusión entre esas dos razas es creacion de los historiadores hispanos del siglo XVI adelante.

 

Sin duda que la catástrofe de Guadalete, mas moral i política que material, produjo en los Godos una impresion profunda, formándose numerosos estados independientes i rivales de los jirones de la antigua monarquía, i obligándolos a dirijir sus actividades por rumbos nuevos i a olvidad sus antiguas tradiciones. <<Los españonos no quisieron ser tenidos por Godos desde que se perdió España>>, dice acertadamente Mayans i Siscar. Así fué: los reyes de los diversos estados que desde aquella fecha comenzaron a formarse en el norte i centro de la Península yo no se titulaban godos sino españoles; pero no por eso habia cambiado su sangre ni ellos olvidaron su raza orijinal: eran españoles de orijen gótico. No solo los reyes i los nobles de su raza conservaron siempre vivo el recuerdo de su prosapia, sino que tambien la plebe goda, los vilis Gothus, como se les llamaba en los tiempos de la antigua i única monarquía, los cuales vivian en las tierras de sus nobles, de sus condes, como clentes o encomendados. Esa plebe hidalga, si era respetuosa i obediente respecto de sus señores naturales, era al mismo tiempo orgullosa de su linaje respecto a los Iberos, orgullo que conservó intacto hasta su estincion.

 

f). No conozco en la historia ejemplo mas elocuente de la superioridad del carácter, aun sin cultura literaria, sobre la sola intelijencia cultivada que el que presentó España en los últimos años de la coexistencia en su suelo de aquellas dos razas. La pintura tan viva que Hurtado de Mendoza, Mateo Aleman, Vicente Espinel i demás novelistas del jénero picaresco que florecieron en el siglo XVI, nos hacen de la sociabilidad española de su tiempo, muestran tan de relieve aquel contraste que es él sin duda el aspecto mas interesante de esas obras. Se ve en ellas al hidalgo engreido pasar las mayores estrecheces por no rebajarse a trabajar en oficios que él tenía como propios solo de jente mal nacida. Con sus pergaminos i su tizona toledana por todo caudal i sin conocer ni la o por redonda, miraba por sobre el hombro a los ricos comerciantes iberos i a sis bachilleres de Salamanca, los cuales, por lo demás, miraban ese fenómeno como la cosa mas natural aceptando sus consecuencias. Los hidalgos que no lograban enrolarse en los tercios del rei que peleaban en Europa o ebarcarse con rumbo a este continente, se quedaban allá rumiando en silencio sus pobrezas i soñando en aventuras arriesgadas i jenerosas en las que hubiera que esponer la vida, o paseando su hidalguía en busca de alguna rica heredera plebeya que con los escudos de su dote contrapesara los blasones del pretendiente i acallara la indignacion de los de su clase por esa alianza desigual. Mientras llegaba la hora en que lo llamara el clarin o la boda deseada, sus lacayos, que nunca les faltaban, les suministraban algun dinerillo i les escribían los memoriales que de cuando en cuando elevan a S. R. M. o a algun duque su protector i pariente lejano.

 

De seguro eran de la misma casta de los peninsulares aquellos descencientes de los conquistadores de Chile que en el siglo XVIII se refujiaron en Talca a esconder su pobreza, porque allí la vida era mui barata, segun refiere un historiador, los cuales se empecinaban en no trabajar en nada sino en la agricultura, i como sus padres, por atender a la espada descuidaron la caja, se veian a solas con sus pergaminos, hasta que el rei de ESpaña Carlos III, segun creo, publicó un edicto declarando compatibles el comercio con la nobleza. Solo entonces se vió en aquella mediana aldea de aquel tiempo a hidalgos chilenos midiendo bayeta de Castilla, mogador, casineta i quimon, pesando charqui, vendiendo relbun i cachanlagua de <<La Frontera>>, chupallas de Curepto i bonetes de Maule, mientras las señoras de la casa, con sus delicadas manos, preparaban las hojas de choclos de Colin para cigarrillos, con gran escándalo de los linajudos de Santiago.

 

No olvidaron pues nunca los Godos de España que su sangre era mui diferente de la de los naturales. No solo tenían eso mui presente, sino que sabían perfectamente en que pais de Europa tenían consanguíneos. En su obra Literatura castellana i portuguesa, F. Wolf recuerda que los españoles del tiempo de la reconquista de España se saludaban con los alemanes que allí llegaban a ejercitar el puño con los moros, con la frase <<¡Somos hermanos!>>

 

Los conquistadores de Chile tambien se decían españoles, pero la casta particular española a que pertenecían no la olvidaron jamás. Durante un sangriento combate con los Araucanos cerca de Yumbel, algunos oficiales españoles manifestaron a su jefe, Rodrigo de Quiñones, que la resistencia de la tropa estaba agotada, a lo que contestó Quiñones <<que mueran o que venzan pues son Godos>>.

 

I fueron aquí en Chile tan delicados en conservar la pureza de su raza como lo habían sido en todas partes. El abate historiador antes citado, Gomez de Vidaurre, lamentando algunas alianzas con plebeyos a mediados del siglo XVIII, esto es en sus tiempos, dice: <<...ello no ha sido así en el pasado. Tubieron los primeros españoles tanto cuidado en conservar pura su nobleza que sacaron cédula de la Magestad de nuestros Reyes, para que todo capitan de navio que trajese pasajeros debiese dar informe al govierno de tales sugetos; y no contentos con esto, si no presentaban sus documentos, no pasaban ellos a dar sus hijas al europeo que se las pedia. Mediante esto se conservaron hasta la mitad de este siglo puras y limpias las familias>>.

 

Todavía la alta nobleza española, con justificado orgullo, remonta el entroncamiento de su linaje hasta arribar a la cepa goda.

 

Hubo pues en España no solo jefes jermanos, como se cree jeneralmente, sino un pueblo numeroso de ese oríjen, i su influencia moral e intelectual, grandísima en ese país, es un capítulo que está por escribirse. En cuanto a su influencia en la formacion del habla española, le daré en seguida algunas pruebas, i mas adelante, al tratar del lenguaje chileno, le señalaré la influencia de la fonética del idioma gótico en las alteraciones que sufrieron las palabras latinas al convertirse en castellano.

 

3.

 

a). La característica jeneral de las modificaciones que esperimentó el latin al convertirse en romance castellano fué la de su simplificacion. Las voces se acortaron i perdieron algunas consonantes de pronunciacion dura; su morfolojía se redujo perdiéndose casi del todo sus declinaciones i simplificándose su conjugacion, i su sintaxis perdió la rijidez i el ordenamiento obligado de las palabras en la oración, adquiriendo las voces gran libertad de colocacion.

 

En la pérdida de las declinaciones de los nombres latinos creo que debe haber influido el idioma de los Godos, porqeu en él los ocho casos primitivos estaban reducidos a solo tres, pues el vocativo de que hablan las gramáticas era siempre de la forma del nominativo, supliéndose todos los demás casos con preposiciones, de que hacía un uso  frecuente, mientras que el latin conservaba seis casos i el empleo de partículas prepositivas era relativamente menos frecuente. La tendencia ya antigua del gótico a reemplazar el cambio de formas de sus sustantivos i adjetivos por preposiciones se estendió i jeneralizó en aquella época hasta perderse del idioma que nacía, auxiliada por la dificultad que a los bárbaros presentaba la compleja declinacion de las palabras que tomaban de la lengua romana.

 

b). El verbo gótico es mui simple en su conjugacion; sus tiempos están reducidos al presente i al pretérito, espresando la idea de futuro con el infinitivo del verbo i un auxiliar; sin embargo la accion por venir estaba en el cerebro de los Godos mas dividida, mas especializada que en los romanos. Así el simple futuro lo significaban con el auxiliar haban = haber, la idea de necesidad u obligacion de que se cumpliera la accion del verbo la espreseaban con skulan, i la de principiar a verificarse la accion, con el auxiliar duginnan = comenzar.

 

En español tenemos tres futuros: el así llamado, que formamos con el presente de infinitivo del verbo que se conjuga i con el presente de haber: amar-hé, amar-hás, etc, como en gótico; el futuro de pretérito o pospretérito, que formamos de un modo análogo aunque con terminaciones alteradas: amar-ía, amar-ías, etc, i el futuro hipotético amar-e, amar-es, etc. En gótico se emplea de regla el presente del verbo, que se conjuga sin ponerle auxiliar siempre que la idea de fufuto esté espresada por alguna otra palabra o por el contesto de la frase, como en español: si no llueve salgo = si no lloviere saldré; mañana voi.

 

Las simplificaciones que sufrió el verbo latino son numerosas, sin que dejen de poder ser espresadas en castellano las mas sutiles modificaciones de tiempo i modo de la accion verbal, pues que se suplen las formas perdidas con auxiliares, como se hace en el gótico.

 

La conjugacion latina perdió desde luego la forma pasiva o sea la mitad de sus conjugacion, la que se duble con el verbo ser en español i con su equivalente wisan en gótico. El infinitivo de los verbos góticos termina en n como en alemán i en araucano. En idioma gótico existe además otro auxiliar para la significacion pasiva, werzan = llegar a ser. Se perdieron ademas el futuro de indicativo latino (amabo), los dos pretéritos de subjuntivo (amarem, amaverim), del infinitivo solo quedó el presente, olvidándose el perfecto i el futuro pasado (amavisse, amaturus esse), se perdieron asimismo los supinos (amatum-u). Se olvidaron tambien las conjugaciones del jerundio, los verbos deponentes, de forma pasiva i de significado activo, engorro inútil de ese idioma. En cambio crearon los Godos los futuros a su manera, las oraciones impersonales i la pluralidad ficticia de segunda persona, modo ordinario de hablar en gótico, e hicieron del verbo haber el uso amplio i jeneral que daban a su auxiliar haban i que los latinos solo empleaban en algunos tiempos.

 

Con los números siguientes podrá formarse una idea mas exacta de la reduccion en formas que la nueva conjuagacion representa respecto de la antigua.

 

Un verbo regular tiene en latin entre 150 i 160 voces diferentes, sin contar las formas compuestas de la voz pasiva; un verbo español regular solo tiene 52 palabas diferentes, i uno gótico, para el singular i plural, 32. El gótico tiene además el número dual, que perdió al romancearse esa lengua. El verbo inglés es el mas simple de todos, pues solo tiene cinco variaciones para todos sus modos i tiempos: to love = amar, varía solo love, loved, loving, loves, livest; esta última forma casi no se usa. Con el empleo de auxiliares i pronombres no necesita de mas desinencias.

 

La suposicion de que el verbo gótico influyó en la formacion de verbo castellano se refuerza no solo por esa reduccion considerable de voces en su conjugacion i con el uso amplio de los auxiliares, sino tambien son la subsistencia en español de voces mui poco adulteradas de uno de los auxiliares mas empleados en gótico. Ha sido siempre una dificultad insuperable para los etimolojistas castellanos averiguar el oríjen de las tres personas del singular del presente de indicativo i todas las del subjuntivo del verbo haber: he, has, ha o hai; haya, hayas, haya, hayamos, hayais, hayan, las cuales no tienen semejanza con las del latin habeo, habes, habet. El habere latino no tiene presente de subjuntivo. Con el empeño en hacer venir este verbo del latin, no han parado mientes en el auxiliar gótico aigan = tener, cuyo presente de indicativo forma las tres primeras personas aih, aihs, aih, escrita tambien aig. La segunda no está documentada en Wulfila porque, como he dicho, los Godos empleaban la segunda del plural; pero por analojía puede conjeturarse que tenía esa forma o bien aigas. Esas formas del gótico se parecen mas a las del español arcaico hai, has; ha o hai, escritas tambien sin h. La forma hai para la primera persona del indicativo se perdió en el siglo  en la escritura castellana, siendo reemplazada por la actual he; pero debió subsistir en el lenguaje hablado i por ella llegó a Chile, donde la usamos al par que hei. El escribir esas voces con h inicial es castellano proviene del error respecto a su oríjen.

 

En cuanto a las formas del presente de subjuntivo castellano pueden venir del indicativo de aigan que pasara a emplearse en preposiciones subordinadas, como pasó el pluscuamperfecto latino del indicativo al subjuntivo castellano, o bien ser las formas del subjuntivo de aigan algo alterada, del cual solo se conocen tres personas: 3.a de singular aigi (g = al sonido que tiene en hago), 2.a de plural aigiz, 3.a de id. aigina.

 

El presente de subjuntivo en chileno es, seguramente, el indicativo del gótico, como puede verse comparándolas

 

GÓTICO         CHILENO

Sing. 1.a                    aig                   aiga

        2.a                     x                       x

        3.a                  aig                    aiga

Plu.   1.a                   aigam               aigamos       

        2.a                  aigaz                 aigas

        3.a                 aigan                 aigan

 

La segunda a de las inflexiones góticas nos es precismente la a castellana sino un sonido intermediario entre la a i la e, como suena la u de la palabra inglesa gun = fusil. Tampoco la z de aigaz es la castellana pero era mui parecida. La s del chileno aigas es una aspiracion suave. Ni el gótico ni el chileno emplean la segunda de singular porqeu usan pluralidad ficticia. En Andalucía tienen el mismo verbo gótico que nototros en ese tiempo.

 

Los etimolojistas conjeturan que en el latin vulgar de los siglos en que empezaron a formarse los romances existiría algun verbo estraño del cual prodecerían esas formas castellanas. Vemos que han acertado.

 

La forma literaria del presente de subjuntivo de haber: haya, hayas, etc, parece ser una síncopa de aiga, aigas, etc, con pérdida de g, cosa mui comun en la romancisacion del latin i del gótico, como veremos mas adelante, i es comun verla escrita aia, aias, o haia, haias, en escritos antiguos, de donde pasó a escribirse como en la actualidad.

 

En el empleo de los tiempos i modos verbales como en sus rejímenes en castellano es tambien grande la influencia del pensamiento de los Godos espresado por la palabra, pero su demostracion es difícil aquí, porque alargaría demasiado esta carta, i tendría que entrar en polémica. Solo le recordaré que el verbo haber arcaico tenía el significado del aigan gótico, esto es tener, poseer, cuando no era auxiliar. Así dec[ia el poeta viendo marchar a injusto destierro al Cid: <<Dios que buen vasallo, si oviese buen señor!>>. I lo ve Ud sin h como el vergo gótico. Aunque esto del empleo de la  h es capítulo aparte. Como el habere era verbo incompleto i de uso limitado como auxiliar, es probable que el habercastellano sea solo el haban gótico, cuyas inflexiones son mui semejantes a las latinas i españolas, i en el singular del indicativo presente i en todo el de subjuntivo lo sea de aigan.

 

c). Es opinion aceptada que la terminacion en s de los plurales castellanos viene del acusativo latino, que ordinariamente termina en s. Yo, señor, no lo creo seguro. El caso acusativo de los nombres tiene relaciones edealójicas mui diversas del nominativo en la oracion para que los Godos las confundieran. Estos bárbaros, por otra parte, para significar la pluralidad agregaban una s o una sílaba terminada en esa consonante a la forma singular de los nombres: bandi = venda, liga, banda, bandios; giba = dádiva, gibos; tungo = lengua, tungos; manna = hombre, mans, etc. El inglés forma sus plurales con s siendo que en su morfolojía no tiene nada que ver el latin. Creo pues que los Godos siguieron simplemente espresando en su nueva lengua la pluralidad de las cosas con su primitivo modo de hacerlo Ademas en latin hai tambien infinidad de sustantivos que hacen su plural en s.

 

d). La existencia i la forma de los apellidos patronímicos en castellano son tambien problemas que no han podido ser resueltos por los etimolojistas. Existe con todo el convencimiento de que la forma de esas palabras es un jenitivo: Gonzalez = de Gonzalo, Alvarez = de Alvaro, etc; pero los jenitivos latinos no corresponden a esas terminaciones.

 

En esta investigacion, como en todas las que se refieren al oríjen del castellano actual, hai que interrogar al español arcaico, que por estar mas vecino de los idiomas que le dieron nacimiento, suministra datos o indicios que dan mucha luz a estas cuestiones. En antiguo castellano los patronímicos terminaban en iz i oz: Roderiz, Gomiz, Gutierriz, Alvaroz i Alvariz, Telliz, Sanchiz, Muñiz, Ovacoz, Vermudiz, etc. Andando los tiempos muchos patronímicos tomaron la forma actual, sin que por eso dejen de quedar algunos con su terminacion primitiva, como Ruiz de Rui, Ferrandiz de Ferrando, i otros con ambas formas arcaicas, como Muñoz i Muñiz, Ustarroz i Ustariz. Esas terminaciones tampoco corresponden a las de los jenitivos latinos, por lo que permanecen mudas a los que creen que el castellano no tiene nada que hacer con el gótico, pero se esplican perfectamente por los jenitivos de este idioma, que eran justamente en is i en os: dags = dia, dagis; word = palabra, wodris; hardu o hardus = duro, arduo, hardjis, etc. Los nombres forman su jenitivo de diversa manera son la escepcion.

 

En cuanto a esplicar el oríjen de la costumbre de usar patronímicos en España goda, cosa no vista allí antes de esa fecha, tambien han divagado sin fruto los eruditos. Rios i Rios, que es el que mas se ha ocupado de esta cuestion, i cuyas opiniones son acatadas en Europa i América, en su obra Apellidos castellanos viaja por la Roma de los Patricios, por Grecia, por Caldea o apela a los Arabes buscando lo que tenía en casa. Es verdad que los Iberos no usaban verdaderos apellidos antes de la invasion jermana de su pais, i mucho menos patronímicos, que tampoco emplearon los indíjenas de Italia, pues usaban el de la madre, hasta la llegada de los jermanos Patricios, llamados así porque eran los únicos que tenían padre conocido; pero ni estos, ni los griegos, ni los caldeos ni los árabes emplearon una forma de apellido de la que pudiera derivarse la española. Es el eterno desconocimiento de la influencia de los Godos en los paises en que se establecieron, desconocimiento que tiene los caracteres de una verdadera injusticia.

 

Yo que los he siguido desde Scancia i las islas Alan i Gotlan, del Báltico, a la Prusia, al centro de Alemania, al sur de Rusia, i desde allí, paso a paso, a través del Imperio Romano hasta llegar a España, i embarcarse con Colon i llegar a América i Arauco; que he estudiado sus leyes, su relijion i su lengua para penetrar en su pensamiento, encuentro lo mas natural i lójico, dentro de su sicolojía netamente patriarcal, el que los Godos se nombraran recordando el nombre de sus padres. El jenitivo de los patronímicos significa <<hijo de>>: Gonzalez = hijo de Gonzalo; Muñoz = hijo de Muño, etc. Es la costumbre en toda la raza: Perez en español, Peterson en inglés, Petersen en aleman, Petrowitz en ruso, i en todos <<hijo de Pedro>>.

 

Don Alonso de Ercilla llama muchas veces por el nombre del padre a los héroes de su inmortal epopeya, como algo mui natural, para ahorrarse repreticiones de palabras.

 

Como parece privar a la fecha el oríjen árabe del uso de patronímicos en la creencia corriente, he de recordarle, señor, que los agarenos anteponian beni o ibn al nombre propio para significar la ascendencia, como Ibn-Radmir = hijo de Ramiro, Beni-Gomez = descendiente de Gomez> no empleaban pues jenitivos sino una palabra que significaba la relacion de sangre, i la anteponian al nombre sin que formara una sola voz con ella. Además los apellidos patronímicos aparecieron en la Península antes de la llegada de los Arabes i usados por la clase militar española, que era la clase jermana. En el libro Becerro de San Millan, con fecha de mediados del siglo VIII, el de la invasion sarracena, aparece un señor disponiendo de los bienes heredados de su padre Bermudo Alvariz, el cual seguramente era nacido antes de 711, fecha de Guadalete.

 

e). Por lo que respecta a las palabras de oríjen gótico que hai en castellano, ya le he dicho que su número es grandísimo; no le doi aquí cifras exactas porque estoi a la fecha estudiando el punto.

 

Las fuentes de que derivan los etimolojistas las voces castellanas son el latin en primer lugar, luego el árabe, el vascuense, el griego, el alto-antiguo-aleman, el gótico i el caldeo i hasta el turco i otros asiáticos.

 

El gótico, como le he dicho, ocupa un lugar insignificante con sus cincuenta palabras solamente. El alto-antiguo-aleman ha dado algunos centenares de voces, segun Diez, que es a quien copian los peninsulares. Hai en realidad muchas palabras castellanas cuya etimolojía puede encontrarse en ese idioma, como en el anglosajón, el escandinavo u otros del mismo orijen que el gótico, por lo que no es de estrañar que en alguno de ellos encuentren las radicales de la voz española; si no las han encontrado en el idioma de los Jermanos españoles es porque no las han buscado en él, i no las han buscado porqeu no se han dade el trabajo de estudiarlo. Hai además otra causa para esplicar la semejenza de algunas palabras castellanas con el antiguo aleman de las rejiones en que habitaron los Suevos, los Alanos i los Vándalos, causa que anotaré mas adelante. Los etimolojistas peninsulares se esplican las palabras de ese oríjen diciendo que las trajeron los tudescos que venian en peregrinacion al santuario del apóstol Santiago en Galicia i los que vinieron a la conquista de Toledo en 1085 invitados por Alfonso VI, o los demás hermanos alemanes que solian venir invitados o atraidos por el redoble del tambor.

 

Voi a citarle solo algunas de las palabras castellanas cuyo oríjen latino es tenido por indiscutible a la fecha i que sin embargo son góticas. Mas adelante verá mas.

 

Suegro, suegra; del latin socero, socera, con la diptongacion ue de la o latina, el cambio de la c en g i pérdida de la e, pérdida i mutacion mui frecuentes.

 

Los Godos llamaban a los padres de su consorte con las palabras swehro, swehra, que se pronuncian como las españolas con la g un poco aspirada, como pronunciamos nosotros suegro, sin que el dorso de la lengua toque el paladar. No tuvieron pues los Godos para que apelar a las reglas de fonolojía que citan los etimolojistas.

 

Ojo; del latin oculus, nadie lo duda. Ese órgano de la cara los Godos lo llamaban ogo, escrito augo, pero ese diptongo se pronunciaba o cuando seguía consonante aspirada, como en este caso, pues esa g es parecida a una j moderna española. En el Libre de Appolonio, estrofa 313, poema del siglo XII o principios del siguiente, está escrito ogos, como está escrito enogo por enojo en el poema Los tres Reyes de Oriente del mismo siglo.

 

Mas; del latin magis. En español arcaico se decía a veces mais, i tambien maes en Gonzalo de Berceo; mais dicen hoi los gallegos i los portugueses, i mais es la palabra gótica que equivale a mas en castellano.

 

Agua; del latin aqua. Creo que a nadie se le habrá ocurrido poner en duda esa etimolojía, i sin embargo leyendo los escritos primitivos castellanos uno se convence de que no es así. La palabra agua en el español arcaico significaba no solo lo que significa hoi sino que tambien rio; así llamaban <<Agua caudal>> al rio Tajo, acepcion que no tiene la latina aqua, pero que posee la gótica ahwa, que se pronuncia como nosotros pronunciamos agua, con g fricativa, por lo que creo que los Godos no tuvieron para que tomar en cuenta la voz romana, i de hecho no la tomaron, pues que usaron agua con los dos significados que tenía en su lengua nativa, por lo que la voz castellana es solo la gótica.

 

Hai muchas otras palabras en ese mismo caso. La semejanza que existe entre algunas voces góticas i latinas proviene, como es bien sabido, de que el latin es un idioma en parte de oríjen indojermánico o ariano, como se decía antes, i en parte de los idiomas indíjenas del centro de Italia, i el gótico es indojermánico de pura estirpe.

 

Existen asimismo en castellano muchas palabras de oríjen gótico a las cuales no han podido encontrar etimolojía en latin ni en ninguna de las otras lenguas en que se acostumbra buscarlas; pero que persistiendo en su costumbre de creer al idioma romano como fuente casi única del español, se injenian en hallarlas en él; v. gr. anverso. El latin adversus no corresponde al significado de la castellana, por lo que ha sido desechada, pero el latin versus = vuelto i as = hacia, pueden convenir, por lo que han discurrido así, para esplicar la forma de la palabra española: an verso es versus ad en latin, esto es, vuelto-hacia = vuelto de frente = el frente de una moneda o medalla. La ignorancia de los tiempos en que se formaron los romances, hizo que ad se convirtiera en an i que en lugar de venir despues del adjetivo se le colocara antes, i salió anverso. Debo recordarle que los romanos no tenían palabra especial para nombrar los planos de una moneda o medalla sino que las llamaban simplemente facies = caras, de modo que esos ignorantes dieron una acepcion particular a esa combinacion revesada de dichas palabras latinas, esto es, crearon una voz que no existía. Es fácil comprender que al rústico a quien se le hubiera ocurrido hacer ese trastrueque i alteracion de palabras para darse a comprender no le habria entendido nadie i el invento habria fracasado. No es así como forma el vulgo las palabras, pero razonamientos como el anterior son mui comunes en los diccionarios etimolójicos castellanos. Los Godos no inventaron anverso sin que es una palabra de su idioma orijinal apenas alterada, andwerzi, que significa la cara de las personas i el frente o lado principal de las cosas.

 

Muchas otras palabra españolas que los etimolojistas se ven precisados a ir a buscar a lenguas remotas por no encontrarlas en latin son asimismo del lenguaje godo: Horda; Diez cree que viene del turco ordoe, i Pihan del turco ordou = campo. Eguilaz dice que es el tuco-tártaro ordú = campamento. La forma de esas voces es parecida a horda, pero no su significado. No tenian para que ir al Asia los Godos por esa palabra, ellos llamaban herda a los rebaños i tropas de animales.

 

Chusma; del griego keleusma = mando, dominio, dice Diez, i emprende un largo raciocinio para esplicar como llegó a significar al fin lo contrario. En gótico hiuhma vale multitud, poblada, idea inseparable de la voz castellana.

 

Jardin; del alto-antiguo-aleman garto = cercado. En gótico cortijo, jardin se dice gards.

 

Grabar; del aleman graben. ¿I por qué no del gótico graban?

 

Zallar se decia en antiguo español por asentar la artillería. La etimolojía aceptada para esta palabra indica claramente hasta que punto es desconocida la lengua de los Godos por lo que se han ocupado de los oríjenes del castellano, i de la ninguna cuenta en que tienen su presencia en la Península.

 

Monlau afirma, sin que nadie se lo haya contradicho, que zallar es verbo árabe, derivado del alto-antiguo-aleman sazian = poner en su sitio, colocar algun objeto. No se sabe que los agarenos hayan ido a Alemania, ni que los que los tudescos hubieran venido hacia ellos trayéndoles vocablos, por lo que es mas probable que la tomaran de los teutones que tenian en casa, los cuales decian saljian por asentar o colocar algun objeto. Esa palabra se ha encontrado en escritos árabes mas antiguos que los castellanos que la emplean, lo cual ha sido la cause del error de los etimolojistas. Los Godos españoles comenzaron tarde a poner por escrito su nueva lengua, porque estuvieron ocupados en los primeros tiempos, no en tomar palabras, que no necesitaban, sino provincias.

 

A los griegos les tomaron los Godos la palabra tata o taita i tambien Adela i la serie de voces que de ellas se derivan, pues la radical de todas atta = padre, es de oríjen griego. Así se dice a la fecha, pero hai reparos que hacer a ese razonamiento. No solo el griego, sino tambien el latin, el rumeno, el eslavo i muchos otros idiomas de las cinco partes del mundo emplean una palabra semajante para indicar padre, antecesor o persona superior, palabras que son del lenguje llamado infantil por los filológos. El Padrenuestro de Wulfila empieza Atta unsar, i nosotros heredamos de los conquistadores de Chile la espresion taita Dios, i la costumbre de empezar la oracion dominical Taita nuehtro, etc. Ni nuestra palabra taita es una esclamacion, como apunta un diccionario de chilenismos, sino un diminutivo cariñoso, forma española, gótica, rusa, etc, de significar afecto. Los eslavos dicen a la fecha tatitsa con el mismo significado que nosotros taitita.

 

Hai una serie de palabras castellanas que podrían llamarse híbridas, porque están compuestas en parte del latin i en parte del gótico. Sirvan de ejemplo Bermudo, palabra compuesta del gótico wer o ver = varon, i de la latina mutus = mudo, i escrita con b porque el gótico no tiene v consonante. Al significado de su nombre aludía el Cid cuando apostrofaba a Bermudez, uno de sus hombres <<¡varon que tanto callas!>>. I se lo decia por elojio.

 

Tambien son híbridas conmigo, contigo, consigo. Mucho han divagado los etimolojistas a propósito de estas voces castellanas, i hoi está aceptada la esplicacion inventada por Cabrera, quien sostiene que ellas son voces pleonásticas compuestas así del latin: cum + me + cum, cum + te + cum, cum + se + cum. Estas espresiones no han existido jamás en latin, pues las equivalentes a las castellanas son mecum, tecum, secum, pero todo queda esplicado con la rusticidad de aquellos tiempos i falta de literatos i academias. Dichas palabras son, como lo he dicho, híbridas del a partícula prepositiva latina cum = con, i de los casos terminales góticos mic, tic, sic, en escandinavo mig, tig, sig, con adicion de una o eufónica, modo corriente en la castellanizacion de las voces góticas i latinas, como obtuvieron Diego de Didac, Rodrigo de Roderik, Santiago de Sant Yac, etc.

 

f). Los etimilojistas apelan amenudo al latin llamado rústico en demanda de algunas voces de que derivar las castellanas que no tienen semejantes en el latin culto. En realidad se encuentran en ese latin de los primeros siglos de la era critiana muchas voces i formas nuevas de voces antiguas, como construcciones que esplican perfectamente las de los romances; pero es que ese latin rústico era el culto modificado por los bárbaros, i las palabras nuevas latinas eran simplemente palabras jermanas latinizadas por los escritores, que eran romanos en su totalidad, i de allí la semejanza en voces i sintaxis de ese latin <<corrompido>> con las de los romances. Era que ya nacian las nuevas lenguas mestizas.

 

Ha de disculparme Ud unas cuantas palabras mas sobre este punto, que no está del todo fuera de mi propósito.

 

Desde mucho antes de nuestra era cristiana exsistia en Italia un latin del pueblo, llamado sermo rusticus por los escritores, que llamaban al suyo sermo nobilis o urbanus. Hoi es creencia corriente que ese sermo rusticus, detenido algun tiempo por el auje literario de la edad llamada clásica del latin, tomó grande impulso en su tarea corruptora en los siglos de la invasion barbárica del Imperio, siglos en los que la cultura literaria i urbana se vió desgraciadamente desestimada i destruida por hordas vandálicas e ignorantes. No he podido convencerme, señor, de que eso sea verdad.

 

El latin vulgar o rústico a que se refieren Quintiliano, Ciceron i otros autores de la edad clásica, solo se distinguia del literario en una que otra falta de concordancia de los complejos verbos latinos u otras leves licencias en la rigorosa sintaxis de aquella lengua, i tambian en la supresion, al hablar, de algunas consonantes finales o en la contraccion de ciertas palabras, citándose como de las mas graves de éstas las espresiones grat-opus, speclu, en vez de gratum opus, especulum. Mui diversa fué la alteracion del latin de las siglos V i siguientes que aparece en los documentos escritos en esa lengua. En los verbos se nota desde luego el empleo jeneral de los auxiliares, las oraciones unipersonales, el futuro con la forma compuesta que tiene en los romances, la pérdida del a declinacion en varias palabras, i por fin una gran cantidad de voces jamás oidas en boca del vulgo italiano en ningun tiempo. Esas palabras nuevas, esa sintaxis nueva son, para mí, pruebas inequívocas de órganos vocales i cerebro distinto, de que allí ha llegado, por lo tanto, una raza diversa.

 

Andan en Italia acreditadas las mismas falsas ideas que priman en España respecto a la influencia jermana en la transformacion completa que esperimentaron las provincias del Imperio al convertirseen naciones neolatinas. Como son solo literatos los que tratan de estas cuestiones en dichos paises, por regla jeneral, no les preocupa gran cosa la verdad histórica, i además se palpa en sus escritos que todavía, a traves de tantos siglos, no les perdonan a aquellos hombres de accion el que no supiesen leer i los llamaran <<adornos de banco>>.

 

Estaban pues llenas de bárbaros las rejiones meridionales de Europa desde el siglo V adelante. En sus arengas contra los Godos el orador Sinesio, ya citado, esclamaba en 396 <<¡ai de nosotros el dia en que sus ejércitos i sus jefes, que viven ahora del sueldo que les pagamos, se amotinen contra nosotros i se junten a ellos sus muchos compatriotas esclavos desparramados en todo el Imperio!>>. Despues de Sinesio siguieron llegando a millares con sus familias a cultivar esas tierras como propias. Esa fué la plebe rústica que transformó la lengua de Virjilio i Ciceron.

 

Como ejemplo de palabras castellanas derivadas del bajo latin o latin vulgar le recordaré burgo, que viene, dicen del latin rústico burgus. Todas las lenguas jermanas poseen palabras derivadas de una antigua raiz indojermana bhergh que ha dado oríjen a voces que significan ciudad, lugar protejido, altura, etc. En gótico hai varias palabras venidas de esa radical, entre otras borgs, que significa precisamente ciudad. —Sentarse. En latin literario existe el verbo sedere = estar sentado, pero que por su forma ni su significado corresponde al castellano, por lo que Diez recuerda un participio arcaico sedens, sedentis de ese verbo. Pero Scheler encontró en escritos de bajo latin el supino seditium, i desde entonces no ha quedado duda de que existiría en esos tiempos de barbarie triunfante algun verbo vulgar como seditare, v. g., el que pasando por sedtare, sería el padre del sentarse castellano. Ninguno de esos verbos ni supinos espresa la accion de sentarse, el acto de tomar asiento, que tiene el verbo gótico sitan i especialmente su compuesto ga sitam. —Muta = tributo i mutarius = cobrador de contribuciones, fueron palabras aparecidas sin que se sepa de donde en la Italia barbarizada. No podían ser corrupcion de palabra culta latina, porque no había ninguna que se les asemejara; pero tampoco fué invento de los italianos rústicos sino que eran palabras de los estranjeros que allí llegaon como señores imponiendo tributos o mota, como ellos decian, i percibiéndolos por medio de sus recaudadores o motaris, palabras góticas que los pendolistas latinos escribian a su modo. —Tregua; del latin bárbaro, aunque hai quien confiesa que puede venir del aleman triwa, que significa lealtad, fidelidad, i del aleman la tomaron los latinos de ese tiempo. La palabra francesa trève, la portuguesa tregoa significan pacto, convenio, acuerdo para zanjar controversias, antes que fidelidad, i aquella es tambien la significacion de la voz gótica triggua. —Gruta, del bajo latin grupta. Los Godos decian grot o hrot por un lugar abrigado o por el techo de las habitaciones. Et sic de caeteris.

 

4. Influencia de los Godos en la formacion de los romances meridionales.

 

a). Le decia en mi anterior que los Godos habian contribuido a la formacion del idioma italiano i del francés del sur o langue d’oc, llamado tambien provenzal, del cual deriva el catalan moderno. Voi a darle algunas pruebas.

 

Respecto al italiano, recuérdese que Italia fué habitada i gobernada por tribus góticas, con fortuna varia, desde los primeros años del siglo V hasta mediados del siguiente. En esos ciento cincuenta años el romance nació allí, i balbuceándolo llegaron a su reino de Tolosa, primero los visigodos i luego sus hermanos los Ostrogodos. A mediados del siglo VI llegaron a Italia los Lombardos, de la misma raza que los Godos i de lengua teutónica, aunque de diferente familia. Los Lombardos se consumieron en ese pais i su dominio duró hasta el siglo VIII. El romance que apareció en Italia se llamó lombardo al principio i luego toscano; pero es de creer que fué solo el desarrollo del lenguaje que en esa rejion habia comenzado a formarse durante la estadía de los Godos. Esa suposicion esplica los hechos siguientes; en el siglo VIII un español i un italiano podian entenderse directamente en romance, segun documento citado por J. E. Hartzenbusch. Cesar Cantú cita varios documentos de latin vulgar de ese siglo, en los cuales las palabras vulgares anotadas son tanto españolas como italianas i algunas de ellas solo españolas, como fué en vez de fu, i otras que hoi solo se usan en poesía, como rio por fiume. Fué de un emperador romano de oriente en el siglo VI de quien ha quedado en documentos el mas antiguo futuro verbal construido a la manera gótica, el futuro darás, que en italiano moderno es sin s final en la segunda de singular. En los dialectos modernos del norte de Italia, asiento de los reyes godos, quedan a la fecha muchas palabras españolas; el artículo el, el reflejo se, la preposicion de; asimismo todos los infinitivos terminan en r, como en español.

 

Se oyen hoi dia, aunque eran mas comunes en los dialectos arcaicos de dichas comarcas italianas, muchas palabras españolas como razon, forastero, camisa, templo, etc. La suavizacion de la t latina cambiándola en d, eufonizacion que es española i no italiana, como en los participios, que en esos dialectos terminan en do i no en to, que es la terminacion italiana; eufonizacion que se usa tambien en otras palabras como saludo, saludar, cadena, serenada, dedo, etc. En dialecto véneto se suprime del todo la d derivada de la t del latin en muchas palabras, como deo, caena, cruo, sea, monea, etc, tal como en chileno. En ese mismo dialecto italiano las letras s c i z están reducidas a la s chilena i a un sonido algo sordo en algunas voces. En todas esas palabras el italiano conserva la t del latin. Los filológos de Italia admiten la influencia del provenzal para esplicar la formacion del romance de su pais; pero no recuerdan que los bárbaros salieron de Italia para ir a establecerse en el mediodia de la Francia, por lo que los mismos hombres iniciaron los dos romances.

 

b). Como prueba de que el provenzal fué creado por los mismos bárbaros que formaron los romances españoles, copio a continuacion una parte de los dos primeros artículos del código del Gay saber o Gaya ciencia, como llamaban españoles i provenzales a la poesía, escritos muchos siglos despues que los Godos habian salido de Francia, i en los que el romance que ellos dejaron allí habia sufrido la influencia del francés del norte o lengua d’oil:

 

            <<En la primera part tractarem de las maneiras de trobar>>...

<<En la segonda partida tractarem de bordons, pausas novas rimadas, de rims de coblas, verses, chansons, dansas>>...

 

Algunas de las palabras de esas frases que no son de castellano moderno lo son del arcaico, como bordons = versos, verses = estrofas, coblas = coplas, part = parte.

 

Esas frases estan en francés i como se ve, ni la forma de las voces ni su sintaxis son francesas, sino castellanas o portuguesas modernas.

 

La influencia del romance setentrional de Francia sobre el provenzal se dejó sentir especialmente en su fonética, lo que ha dado oríjen a falsas interpretaciones respecto de la pronunciacion del castellano antiguo.

 

Los Visigodos dejaron al norte de los Pirineos palabras que aceptó el lenguaje culto, porl lo que quedaron documentadas, pro que en la Península no lo fueron, aunque debieron persistir en el habla de los iletrados i con ellos llegaron hasta Chile, de lo que le ofreceré mas adelante algunos ejemplos.

 

Como prueba de que el castellano se formó principalmente en el cerebro i en la boca de los Jermanos establecidos en España, i no en el cerebro i boca de los Iberos, debe tenerse presente la transformacion dirijida hacia el gótico que sufrió la conjugacion latina, ya que el verbo es el habla, como dicen; i además el hecho mui elocuente de que las palabras que pasaron del gótico al castellano aparecen con mui cortas modificaciones, mientras que algunas de las del latin han quedado inconocibles, como se verá mas adelante.

 

c). Para los que estudian los movimientos de las familias humanas, sus causas i sus consecuencias, no hai acontecimiento mas interesante en todo lo que el hombre conoce de su propia historia como aquel choque de las razas del norte de Europa con las meridionales del mismo continente. La estension inmensa del teatro en que se produjeron los acontecimientos, la duracion secular del drama, sus magníficos episodios, i la circunstancia de ser los protagonistas la raza mas culta i refinada del mundo en esa fecha, i las mas ruda i bárbara de Europa, dan a esa lucha jigantesca las proporciones de la mas grandiosa epopeya que rejistran los anales de la humanidad.

 

Para los biólogos, aquella lucha a muerte entre dos razas de la misma especie zoolójica es un fenómeno natural i que se repite encesantemente en toda la escala orgánica. Es la eterna lei del perfeccionamiento de los seres organizados sin escepcion, de la célula al hombre; es la admirable lucha selectiva descubierta por Darwin; la lei de la supervivencia del mas apto formulada por Spencer, tan universal e ineludible como la de la gravitacion. Solo cesa la lucha en las especies prontas a estinguirse.

 

Por sobre los incendios de ciudades, los degüellos de pueblos, los torresntes de sangre, los mares de lágrimas, las imprecaciones de los vencidos i las elejías de sus poetas, los biólogos contemplan entusiasmados aquella espléndida prueba de vitalidad de la especie superios de los vertebrados, i sus aplausos calorosos i sin reserva son para el vecedor de la jornada, para el que en lid gloriosa mostró el inestinguible vigor que reservaba la especie en su raza predilecta.

 

Los bárbaros rubios no solo fueron destructores de hombres i ciudades, sino que su sangre i su alma fueron el fermento vital de aquella jestacion poderosa que de entre ruinas i hecatombes vió alzarse la civilizacion moderna. En esa tarea de resurreccion de la humanidad caduca, tocó a la familia gótica la contribucion mas caudalosa de la sangre joven i vivificante.

 

La falta de conocimiento de la lengua de la familia jermánica que se estableció primeramente en Italia, luego en el sur de Francia i por fin en España, cuando en esas rejiones aparecieron los romances, ha sido la causa de que el estudio científico de estos idiomas sea hasta la fecha mui deficiente, i la filolojía moderna tendrá que rever todo lo hecho i modificar gran parte de la obra antigua.

 

5.

 

a). Es verdad que el lenguaje del campesino, del chileno que no ha aprendido en la escuela o en la ciudad el castellano es esclusivo de nuestro país. Algunas de nuestras palabras se usan tambien aquí o allá en algunas provincias de España o paises de la América latina; pero la lengua en su totalidad, con sus voces, fonolojía, morfolojía i sintaxis particulares es herencia primitiva del chileno. Efectivamente, nuestro dialecto era el hablado por los conquistadores de Chile, delo que espero convencerlo en el curso de la presente.

 

Para darse cuenta cabal del lenguaje de Pedro de Valdivia i de sus compañeros i sucesores, hai que tener presentes estas tres consideraciones:

 

1.a El español escrito en la Península en el siglo XVI, en que empezó la conquista de Chile, era un idioma literario de relativa reciente creacion, que el pueblo iletrado todavía no hablaba allí.

 

2.a El idioma que aparece escrito en las obras de ese tiempo no se pronunciaba entonces como lo pronunciaban los españoles a la fecha, por lo que tiene razon Puigblanch al decir que si fuera posible oir hablar a Cervantes o a Lope de Vega nos parecerían estranjeros por su acento.

 

3.a Que el campesino iletrado de Chile ha recibido su lengua por tradicion oral de padres a hijos, por lo que no es estraño que no hable el castellano actual, que los conquistadores, sus padres, no conocian por ser iletrados en su gran mayoría.

 

En el curso de la presente encontrará Ud la comprobacion de las aserciones anteriores. Hai además constancia histórica de que tanto los mestizos como los indios que aprendian la lengua castellana la pronunciaban como los conquistadores, no como los letrados. El padre Ovalle, nacido en Santiago en 1601 i muerto en 1661, tratando en su Histórica Relacion (Coleccion de Historiadores, tomo 12, páj. 166) de la semejanza de los mestizos con sus padres europeos, dice: <<ni en el modo de hablar, ni en la pronunciacion (difieren), y esto no solo en los mestizos, sino tambien en los mesmos indios de aquella tierra, los cuales cuando se crian entre nosotros, cortan tan bien la lengua española, que ni en la frase ni en el modo de pronunciar ni en los dejos se reconoce diferencia alguna>>. Esas espresiones <<la pronunciacion>> , <<los dejos>> se revieren seguramente al modo particular de hablar de los españoles de Chile, pues Ovalle escribió en Europa, i era además gran latinista i literato.

 

Aquellos hombres que no sabian ni firmarse habian aprendido igualmente de boco de sus padres el habla que usaban, por lo que su idioma representaba el escrito en la península en tiempo anterior al descubrimiento de América. Bien conocido es el hecho de que las mudanzas que sugre un idioma literario llegan con mucho rezago al pueblo analfabeto.

 

Para encontrar pues nuestro dialecto, que era, como creo seguro, el que hablaba Pedro

Valdivia, aunque no el que escribía su secretario el bachiller Cardeña, hai que ir a buscarlo en los escritos castellanos de los siglos XIV i XII i aun en los primeros documentos del romance español. En aquellos siglos quedaban en el romance peninsular muchas voces góticas que fueron olvidando los literatos, que tenian fija la vista en la lengua que les servía de modelo, la romana, i por esa misma tendencia iban recuperando una forma cada vez mas latina las palabras de ese idioma que habian sido demasiado <<estropeadas>> por los Godos.

 

Esas mismas circunstancias esplican dos de los caracteres del lenguaje chileno. Es el primero el de que subsistan en él muchas voces arcaicas, algunas de una antigüedad remota i en mucho mayor número que las apuntadas cmo tales en los diccionarios de chilenismos. El segundo es el de que usamos en Chile varias palabras de oríjen gótico que no se hallan documentadas en los escritos castellanos de nungun tiempo, por lo que pasan como inventos nuestros, como chilenismos verdaderos, siendo, sin duda, palabras empleadas por los Godos iletrados, i que el lenguaje culto, el escrito, no habia admitido.

 

b). Como no es posible tratar aquí todo lo que concierne a nuestra manera de hablar, trataré solo de algunos de los puntos mas comprensivos i característicos del dialecto chileno.

 

Uno de los cargos concretos que se hacen al roto chileno por nuestros compatriotas ilustrados es el de que nos <<comemos>> casi todas las d de las palabras castellanas.

 

Los estranjeros de habla castellana dicen que todos los rotos chilenos, ilustrados o no, tenemos esa tendencia voraz respecto de la d; i los estranjeros de idioma diverso del español afirman que esa es una condicion jeneral de este idioma. Pero es la verdad que el roto iletrado no solo debilita el sonido de dicha consonante sino que la suprime del todo en varias posiciones.

 

El valor fonético lingui-dental de la d es uno de los que mayores modificaciones ha sufrido en el curso del tiempo i a través de las diversas aptitudes vocales de los pueblos.

 

En las dos lenguas matrices del castellano, el valor de esa letra venía sufriendo desde antiguo idéntica transformacion: tanto en el latin como en el gótico tendía a perder su carécter esplosivo, fuerte, i a tomar uno suave semejante al de la z o mejor al de la th inglesa en sus dos valores, i mas tarde concluyó por desaparecer completamente, primero de la pronunciacion i despues de la escritura en muchas palabras.

 

En el latin antiguo, de siglo i medio o mas antes de J. C., se escribian con d final altod, magistratud, dictatored, suprad, publicod, etc, pero es probable que ya no se pronunciaran, por lo que en el latin posterior a esa fecha esa d final se suprimió tambien de la escritura. Igual debilitamiento esperimentó esa consonante en medio de diccion cuando era seguida de otra dental: rodtrum, cadtas, etc, pasaron a rostrum, castas; asimismo escribieron despues pess, pecuss para llegar, finalmente, a pes pecus en el latin clásico.

 

En cuanto al gótico, no se puede seguir la historia de sus variaciones fonéticas o gráficas porqeu solo se posee un documento importante de dicho idioma, ina parte de la Biblia que tradujo el obispo godo Wulfila en el siglo IV de nuestra era, cuando estos bárbaros moraban en el suroeste de Rusia, manuscrito conocido con el nombre de Codex Argentas, Libro de Plata, porque está encuadernado en plata maciza, libro que se conserva como reliquia en la universidad de Usala en Suecia. Los otros documentos en gótico son poco estensos, tal vez coetáneos o mui poco posteriores al Codex. Sin embargo, nótase en ese códex que no existe la d esplosiva lingui-dental, con caracteres de fijeza en las variaciones morfolójicas de las palabras que la llevaban, sino en principio de diccion, i cuando seguia a las consonantes n r l z. Entre vocales, aunque se escribiera d, su valor como sonido era el de th suave inglesa. Al fin de la palabra Wulfila escribía d o th, al parecer sin regla fija, prevaleciendo la primera solo en el evanjelio de San Lucas.

 

Esa era la precaria condicion de dicha consonante al tiempo en que los Godos arribaron a los paises de habla latina. La tendencia de la d a suavizarse, a esfumarse hasta desaparecer encontró amplia franquicia en aquellos tiempos de grandes tempestades creadoreas que los literatos dejaron pasar agachados i mudos, i favorecida por la otra tendencia goda a simplificar i acortar las voces, [sic]

 

Pronunciaban pues los Godos sin d muchas palabras latinas que la conservaban, i así mutiladas tomaron plaza en el romance castellano: turbio de turbidus, limpio de limpidus, hoi de hodie, ver de videre, rubio de rubidus, fiel de fidelis, caer de cadere, a de ad, creer de credere, escampar de discampare, etc. En español antiguo eran mucho mas numerosas, pero los etimolojistas latinizantes, desde que empezaron a asomar en público, iniciaron sus reclamos gritando ¡al bárbaro! ¡al rústico! ¡al ignorante! i hubo quien les creyó. Restituyeron pues muchas de esas letras que habían sido suprimidas, anotándolas en sus escritos, i de la escritura pasaron nuevamente a la pronunciacion.

 

Esa flojedad o neglijencia en la pronunciacion de la d, debida sin duda a causas fisiolójicas vocales, trajo en español el cambio de la d latina por otras consonantes de mas fácil articulacion para los Godos. Es frecuente en el romance castellano la sustitucion de la d latina por la l: cola de cauda, esquela de scheda, olor de odore, ralea de radice, etc. Tambien esta mutacion era mas frecuente en castellano arcaico: Juan Ruiz, poeta del siglo XIV, escribía sábalo por sábado; en el Fuero Juzgo i otros escritos de ese tiempo se dice melecina por medicina, como decimos en Chile. Del septimana latino salió primero sedmana, luego selmana, que se convirtió en semana, así como de Adefonsus, Alfonso. Gonzalo de Berceo escribía lexar por dejar en el siglo XIII.

 

Una de las numerosas formas en que aparece documentado el nombre de la ciudad que es hoi capital de España es Mairit, en que se ve perdida la primera d i sustituida la última por una t, treta literaria para obligar a que se pronunciara la d final, pues aquella t sinaba solo como ésta. Apesar de esa t creo que los Godos pronunciaban Mairil, que es como la pronunciamos en Chile, porqeu la l final queda en el adjetivo madrileño, habiendo sido restituida la primera d posteriormente. De la misma manera la voz ardid debería ser ardil en un principio, puesto que persiste esa forma en el apellido Ardiles, forma que nosotros conservamos en el sustantivo i en el adjetivo: ardil, ardiloso.

 

Con lo anterior estamos ya en aptitud de esplicarnos algunas de nuestras palabras mas estrañas, como el adverbio airel = adrede, que ni siquiera se atreven a anotar los diccionarios de chilenismos, i nuestras voces ailante, almitir, albersía, etc.

 

La dificultad que tenía el Godo para pronunciar la d linguo-dental esplosiva, subía de punto cuando esa letra entraba en algunas combinaciones, v. g. en dr.

 

En gótico han quedado documentadas mui pocas palabras con esa combinacion, solo unos cuantos verbos i uno que otro nombre la llevan i eso en principio de diccion. En medio de palabra solamente se encuentra despues de n o l, situacion en que, como he recordado el gótico hace uso de esa letra: yendre, allá; sundro, separadamente.

 

Es aun probable que la dr los Godos la pronunciaran como amenudo la pronuncian los inglese, articulándola con la punta de la lengua i la parte anterior del paladar, por lo que el sonido dental no se percibe, oyéndose solo una r particular. Así el gótico drinkan = beber (anglosajon drincan, inglés to drink creo que sonaba en su boca más como rincan que como drincan de la manera que los inglese pronuncian drink.

 

El Godo apeló para salvar esa dificultad a varios espedientes eufónicos. El mas comun fué el de anteponer una i a dr, i así decían o por lo menos escribían Peidro, Peidrez. Pero es de creer que esa d no la pronunciaban en los primeros tiempos, pues ese nombre aparece escrito Peyro al lado de Petrus en los documentos primitivos en que se ve al latin alternar con el romance naciente (E. Gorra, Lingua Spagnola, páj 15.)

 

El nombre Pedro solo aparece en documentos mui posteriores al siglo XI, i solo en el siglo XIV o XV se afirmó en la escritura al lado de su forma sincopada Pero. En los anteriores puede notarse su forma insegura i vacilante, pues está escrito de varias maneras en un mismo documento.

 

En la donacion que Mari Roiz, de Castilla la Vieja, hizo en 1173 al hospital en que se curaba, se lee: <<morador en el hospital de Sant Peidro de Cardenna>> (nn = ñ) <<damos a vos don Martin Abbat e a los que vernan despues de vos>>... Entre los colindantes de las tierras donadas figura un Miguel Peydrez, escrito mas abajo Migael Perez, i otro Pero Sancio. En el códice del Poema del Cid perteneciente a Pidal i Mon, el mas antiguo de los que se conocen, escrito antes de 1310, solo en una ocasion (verso 363) se lee Sant Peydro; en las demás partes siempre Sant Pero. Pedro Bermudez, el insigne varon del Cid, se encuentra escrito muchas veces Pero Bermudez, una sola Per Bermuez (verso 1841) i dos veces Pero Mudo (v. 3302 i 3310) aludiendo al significado de su apellido; nunca Pedro Bermudez.

 

En varios otros documentos de Castilla la Nueva del siglo XII se encuentra escrito ese nombre Peydro, Peidro, Petrus, Petro, Pero i Per i los patronímicos Petriz, Petrez, Peydrez, Pedrez. Un Pedro Perez figura ya como testigo en 1183 en una donacion de Pedro Manrique a la órden de Calatrava.

 

En escritos de esos siglos se ven tambien Piédrolas al lado de Piérolas. Dídaz había ya cedido su puesto a Díaz.

 

La forma Peiro del chileno es pues la mas arcaica del romance castellano. En el dialecto véneto queda Piero en vez del Pietro italiano. Los provenzales escribían por esos tiempos Peire i sus analójicos mayre, payre, peira. Los diptongos ai ei se pronunciaban en Provenza e, segun los filólogos. ¿Los habían pronunciado siempre así? Es largo este tema de la diptongacion de las vocales latinas al pasar a los romances; pero esa e latina que hai en Petrus, i en esa situacion, no se convirtió nunca en ei sino en ie, o quedó sin modificacion. Las formas Pietro italiana, Piero véneta i Pierre francesa son ajustadas a las reglas; pero la provenzal, la española arcaica i la chilena quedan sin esplicacion si no se acepta el oríjen eufónico que le he señalado. En nuestra palabra pieira = piedra, hemos diptongado la e breve latina segun las reglas, pero hemos añadido la i eufónica. Es esa la manera de esplicar la presencia de la i en airel, admitiendo una forma intermediaria aidrel, fomra que suele oirse, aunque raras veces, entre nosotros, i que es analójica de Peidro. Luego veremos otra de estas ies allegadizas, que no tienen otra razon de existir que la dicha. A un oido ejercitado no le es difícil oir un ténue apéndice lingui-dental anted de la r en nuestra voz Peiro i sus analójicas maire, paire, etc, en la pronunciacion de los colchagüinos i curicanos especialmente.

 

Las formas mare, pare i otras analójicas de Pero, que suelen oirse en la península, son de creación posterior a las nuestras, como Pero lo es respecto de Peyro.

 

Nuestras inflexiones verbales tenré, tenría, venré, venría, etc, creo que eran las del habla comun en España, aunque hasta el siglo XVIII solían escribirse, como era de regla en los primeros siglos, terné, ternía, verné, vernía, i lo creo así porque aquella es la forma mas lójica segun los antecedentes recordados, i porque al norte de los Pirineos se dijo i se escribió siempre tenré, venré, etc. El verbo poder hacía su futuro i su pospretérito poyre, poyría en la Provenza, como se conjuga en chileno, en la fecha en que la escritura de la Península aparece con la forma actual o poderé, podería.

 

Sin salir de este tema hai todavía muchas otras palabras de nuestro dialecto que solo quedaron documentadas en provenzal porqeu fué el primero de los romances que se hizo literario, conservando las formas mas arcaicas de algunas palabras latinas eufonizadas por los Godos; pero con las apuntadas podrá Ud convencerse de que no hemos corrompido, como se asegura, esas voces castellanas.

 

En otros casos los Godos recurrían para ahorrarse la pronunciacion de dr a cambios hoi inesplicables: así Esígrio al santo i sabio obispo godo que llevaba el nombre griego de Isidro. La palabra latina pigritia fué aceptada sin variacion fonética en el castellano antiguo, siendo reemplazada por pereza solo desde el siglo XIV. A la fecha creo que no se usa la forma latina sino en chileno, i casi únicamente en la frase <<te come la pigrisia>>.

 

Nuestras voces vigrio, vigriolo, etc, tienen, como se ve, antecedentes analójicos.

 

6.

 

a). Antes de citarle documentos literarios en comprobacion de que el español arcaico suprimía la d de muchas palabras que en el español actual la llevan, debo recordarle que tales documentos fueron escritos por personas que poseían la única ilustracion literaria de aquel tiempo, la latina, por lo que al escibir el lenguaje corriente deberian tener presente la escritura de aquel idioma, i así el romance escrito sería mas latino que el hablado por ellos mismos, i mucho mas que el hablado por los iletrados. No es inverosímil que les sucediera lo que se cuenta del dómine cochagüiño que, corriendo la plana a un escolar, le decía en todo de reproche: <<sordao s’ehcribe con l i con d>>.

 

Ha de tenerse presente asimismo, para apreciar el valor cronolójico de algunos escritos españoles arcaicos, que los manuscritos mas interesantes han sido retocados con el fin de cambiarles su ortografía primitiva por otra en uso a la fecha de la correccion. El manuscrito del El Cid, antes recordado, ha sido correjido en varias ocasiones con aquel propósito, i solo mediante procedimientos químicos delicados ha podido restablecerse su ortografía primitiva, de 1307, segun se cree.

 

Del hecho de que el idioma hablado en España en los primeros siglos de que nos quedan escritos era mas góticos por sus voces i por su fonética hai numerosas pruebas.

 

Muchas palabras de oríjen jermánico que se encuentran en los primeros escritos castellanos fueron siendo paulatinamente reemplazadas por otras de oríjen latino: ardido del gótico hardus cedió su puesto a esforzado, animoso; guisa de wisa, lo cedió a manera, modo; fisgar de fiskon, a pescar; adrrunar, (palabra híbrida del latin ad i del gótico runa = misterio, deliberacion secreta) a adivinar; matalotaje, híbrida tambien, a provisiones, etc. Además debieron usar muchas otras palabras de oríjen gótico que no aceptaron los escritores, que solo quedarian en el lenguaje hablado por los Godos de España. Algunas de ellas aparecieron por primera vez en escritos castellanos aquí en América, por lo que los diccionarios las dan como americanismos, como invenciones de los conquistadores aquí en el nuevo mundo conquistado por ellos. De esta clase son guazabara, sorpresa dada por los conquistadores a los indios, i que viene de hwasaba, Mita, repartimiento de indios. En antiguo español se decia mita por medida, pero la acepcion dada en América a esa voz no era conocida en Europa en el lenguaje escrito. Mita es palabra gótica, de mitan que vale repartir, dividir para distribuir. Tranca, en el sentido de embriaguez, es el drank gótico, de drinkan = beber, trank en aleman. Guaraca, además del látigo con que se ejecuta, significa el acto de perseguir a azotes, i así se dice <<correrle guaraca>> por perseguir. Hai varias otras en ese caso, las que emplearon naturalmente los conquistadores en esta su nueva patria, todavia sin Correspondientes.

 

En la misma Península aparecieron relativamente tarde algunas palabras de oríjen jermano, pero es de creer que no fueron creadas en la fecha en que aparece en documentos, sino que pertenecían al lenguaje hablado i que aceptó el literario. Así hasta el siglo XIV o XV se decia fol por loco, palabra derivada del gótico fuls, i desde esos siglos hasta el presente se usa solo loco, que tambien es gótica de oríjen, pues viene de laikan = saltar, hacer cabriolas, loquear.

 

A propósito de la etimolojía de estas palabras castellanas fol i loco, corren opiniones diversas entre los peninsulares que son mui ilustrativas respecto a los puntos que calza el saber en esta materia. Fol viene, segun dicen, del latin folis = fuelle, porque los locos se mueven balanceándose, con vaivenes, como ese instrumento cuando juega su oficio. Como no hai en alguno de los idiomas a que recurren por etimolojías, ninguna otra palabra que se asemeje a fol i folia (arcaico locura), echaron mano del instrumento nombrado, i conformes. Respecto a la voz loco, han encontrado varias en latin mui parecidad: locus = lugar, lucus = bosque, lux = luz has sido propuestas por autores graves, pero se han desechado en vista de que no hai como relacionar las ideas entre la derivada i esas primitivas. Entonces se apeló al latin loqui = hablar, recordando lo charlatanes que son algunos locos. Otro propuso de la misma lengua ululare = aullar, porque se dan algunos de estos desgraciados que aullan. No satisfecho otro autor, afirm[o que los árabes decían loccao por locura, i primó esa opinión hasta que se cayó en la cuenta de que desgraciadamente no existía tal palabra en árabe. Tambien se ha propuesto una del griego: alogos = el que no tiene la razon en las discusiones. Monlau, que analiza todas esas etimolojías, las desecha todas, en lo que acierta, i concluye diciendo: <<Mas probable es, sin embargo, que haya de acudirse a un oríjen céltico>>, en lo que yerra.

 

Como le decía en una de las carillas anteriores, están los castellanos atrasados tambien en el conocimiento de su lengua; porque esas etimolojías que dejo apuntadas son de las que llaman por consonancia los entendidos, o de sonsonete, como decía Eduardo de la Barra.

 

Para proponer las etimolojías góticas que he apuntado he tenido en vista no solo la forma esterna de las voces sino tambien su significado. Fuls está documentado en gótico en la acepcion de sucio, de pútrido, pero hai que recordar que de ese idioma solo se poseen los fragmentos de la Biblia que le he recordadi i una que otra corta insripcion, por lo que no es mui aventurado que se usara tambien con otros significados análogos i en sentido metafórico. En anglosajon se decía como en gótico ful, de donde el inglés moderno ha obtenido la palabra foul, que se aplica especialmente en sentido figurado para significar una persina despreciable, vil, de natural perverso i repugnante. En casi todas las lenguas jermanas existen palabras semehantes por la forma i por el significado a la gótica fuls. En español antiguo se dijo folon i mas tarde follon, en tiempo de Cervantes, palabras en las que se ve el significado traslaticio, pues eran empleadas en el sentido de cobarde, malandrin, despreciable. Igual significado moral tiene la voz francesa fou, la italiana folle, que valen loco en castellano; la española, francesa i provenzal felon, i la italiana fellone, etc, etc.

 

De la idea de cosa repugnante i vel pasó el término gótico castellanizado a significar persona de esas cualidades morales i mentales i en tal sentido se escribió por los letrados; pero un hombre loco, un amente es mas digno de compasion que de censura por su infeliz estado moral: así quedaron solo follon, felon, felonía, etc, i para caracterizar al hombre que ha perdido su razon se tomó la voz loco del lenguaje vulcar gótico que recuerda cualidades esternas qeu no envuelven censura. El verbo laikan está documentado en el sentido de saltar i danzar, pero el anglosajon que soncerva sus radicales lacan, signfica no solo saltar sino tambien nadar, combatir, modular; i el nórdico leika, gozar, saltar, el moverse de la llama, etc. El aleman medio leichen comprende asimismo los significados de saltar i gozar, i otros que encierran la idea de movimiento. La palabra loeg del antiguo irlandés, que tiene la misma etimolojía que las demás palabras recordadas, significa ternero en atencion a la actividad muscular manifestada en sus saltos i cabriolas continuas i alegres.

 

Tengo pocas dudas de que la voz española loco, que tiene las radicales de la gótica i demás apuntadas, significó en un principio lo que sus conjéneres de las otras lenguas. Si los diccionarios no le dan ese significado, en cambio al verbo loquear dan el de <<regocijarse con demasiada bulla i alboroto>>.
Cuando decimos de un niño que es un <<loco>> porque es jugueton, brincador i travieso, empleamos esa palabra en su sentido primitivo.

 

b). Fué naturalmente en este rincon de la América llamado Chile, punto de cita de los Godos de España, en donde queda el mayor número de esas voces del lenguaje primitivo jermánico que ellos seguian usando en su lenguaje i que el castellano literario no empleaba.

 

Muchas de las mismas palabaras oidas solo en nuestro país a la fecha, los chilenismos verdaderos, i que tienen etimolojía gótica, fueron traídas seguramente por los conquistadores: botar = tumbar; botero = el que hace botas; botin; bototo; futre; fija (a la); frisca; franquear = conceder, prestar; regodear; rudo = intricado, dificil; rona = mala suerte en algunos juegos; causa i causiar = bocado delicado escojido que se come a deshora, i su verbo; vandear = rondar; aserse = del todo, completamente; fajar o fajarse = trabarse en lucha cuerpo a cuerpo, maltratar; guaso; gaucho, palabra que creo nacida de Chile; guata = barriga; grasar = aumentar la devastacion de una peste o calamidad; liúdo = lacio, sin fuerza, que se dobra fácilmente; copar = poner fin a una contienda o riña de un golpe decisivo, etc.

 

Tambien son góticas las interjecciones ¡hupa! que decimos cuando ayudamos a alzarse a un niño u otra persona, i el grito de entusiasmo o contento ¡hia! como el ¡hopa! u ¡houpa! para deterner con imperio.

 

Entre las muchas costumbres godas que conservamos los rotos existe en los campos la de detener al conocido que pasa con la frase <<¡hopa, amigo! p’onde he va pasando? ¿Que no ve qu’ehtoi yo aquí?>> con tono de reconvencion o desafio en broma.

 

El héroe invencible de los títeres de Chile, don Cristóbal, aparece en el retablo desafiando a cielo i tierra i diciendo a grandes voces <<yo soi don Cristóbal ¡hopa! ¡hopa! ¡hopa!>> cocorea como gallo i bornea el gorro. Es esa una parodia de la antigua costumbre de los desafios entre los Godos, como es una reminiscencia atenuada de lo mismo la costumbre dicha de los campesinos chilenos.

 

Es interjeccion no la he encontrado documentada, por que persistió, como tantas otras palabras del mismo oríjen, solo en el habla, i por ese camino llegó a nosotros, siendo por tal motivo mirada comonacida en nuestro suelo.

 

El héroe titeresco agrega jeneralmente a su nombre el del lugar de su nacimiento, como acostumbraban los Godos: <<Yo soy Rui Diaz el Cid campeador de Vivar>>. El de mi tierra, de voz estentórea, gritaba <<Yo soi don Cristóbal de Colchagua, ¡hopa!¡hopa! ¡hopa! ¡hopa!>>

 

Como Ud sabrá, los títeres chilenos son unas figuras de madera mas bien pontada que tallada, con escasa indumentaria i sin brazos, i el retablo, que representa el palenque, está reducido a una cortina por sobre la cual las figuras asoman de medio cuerpo arriba.

 

Las evoluciones i alarde de destreza en el manejo de las armas que acostubraban los campeones godos que salian a desafiar a la lisa, las parodia don Cristóbal recorriendo amenazante la cortina de cabo a cabo i haciendo molinetes con la cabeza, su arma formidable, i lanzándose de punta todo el cuerpo como para transportar de parte a parte el enemigo que se presente, lo que hace verdaderamente cómica la parodia.

 

Es siempre don Cristóbal un hombre rubio mui colorado, i sus enemigos, a quienes despacha de unas cuantas cabezadas, son siempre pálidos, de barbas negras, meridionales. El tipo de quintañona hombreuna i peleadora, doña, Clara, alias Mama Laucha, es tambien meridional. La cantinera de dicha señora: <<hipa, hupa, gurupa, cuchupa. hipa, hupa>> que canturrea en tono de zumba i con vocecilla de gallina con estacas, parece ser solo uno de los modos de burlarse de otra persona sacando consonancias a lo que dice, costumbre mui usada por los Godos. Tanto lo recordado como otras escenas de nuestros títeres los creo un capítulo interesante del folklor gótico en España, pero su análisis no es de este estudio.

 

La interjeccion hopa parece ser la primera persona del presente de indicativo del verbo gótico hwopan = jactarse, especialmente jactarse de valiente, de esforzado, i equivaldría a yo me jacto de vencer al que se presente, yo reto a duelo.

 

En castellano han quedado de ese oríjen varias voces, entre las cuales está el verbo guapear, cuya etimolojía no conocen en España, i que, segun el diccionario, significa <<ostentar ánimo i bizarría en los peligros>>, pero que en chileno no significa eso sino lo que el gótico, jactarse de valiente, de guapo. Cuando se dice en chileno que alguien está guapeando, queremos significar que con sus palabras i su actitud está desafiando a poner a prueba sus puños o sus armas, del hombre a hombre.

 

Hopa i guapear llevan implícito el significado de gritar o alzar la voz: no se guapea en voz baja, ni esa interjeccion se acostumbra sino en alta voz. Aunque hwopan ha quedado solo documentado en el sentido de jactarse o alabarse, es posible que en gótico tuviera asimismo el significado de alzar la voz o gritar, pues en inglés whoop significa gritería, algarada, i el verbo to whoop gritir i también insultar en alta voz. El francés houper envuelve tambien el significado de gritar. En gótico hai un verbo sin aspiracion wopian que significa gritar, invocar.

 

Respecto de causa recuerdo que en el Perú dan ese nombre a un guiso particular, pero no la emplean en el sentido jeneral que nosotros. En Trieste i otras ciudades alemanas del Austria, rejiones en un tiempo habitadas por los Godos, no es raro ver en las hosterías u hoteles de los suburbios un letrero con la palabra jausse, que significa exactamente lo mismo que la nuestra causa o causeo, i que indica al transeunte que se puede pasar a cualquiera hora a saborearlo. Asimismo conjugan el verbo jaussen. Ni el verbo ni el sustantivo pertenecen allí al lenguaje literario, están en las mismas condiciones que los nuestros.

 

Las voces chilenas, i tambien las autriacas probablemente, son las góticas kausia = cosa escojida, delicada especialmente de paladar, i el verbo kausian = probar, catar, escojer, palabras de que provienen muchas otras en los romances: provenzal causir, italiano ciausire, francés choisir i en castellano catar i sus derivados.

 

Las acepciones especiales que damos en Chile a algunas palabras castellanas pienso asimismo que llegaron aquí con los conquistadores. Por ejemplo listo, que en español castizo significa <<dilijente, pronto, espedito>>, tiene entre nosotros, además de las del diccionario, una mui particular. Cuando alquien dice a otro <<fulano es mui listo>> acompaña la frase con un jesto espresivo, alzando las cejas, como quien dice <<mucho ojo>>. Es que listo es entre nosotros el astuto, el zorro, el bellaco agudo. ¿Cómo ha podido llegar a tener en Chile tal significado esa voz? Creo que los hidalgos españoles siempre conservaron tradicionalmente a dicha palabra la acepcion de la voz gótica de que deriva: lists en gótico no quiere decir presteza ni dilijencia sino astucia, maula, engaño. Gritar <<levantar la voz mas de lo acostumbrado>> dice el diccionario. En los campos de Chile llaman griton al niño lloron; pudiera creerse que emplean esa palabra atendiendo a la elevacion de la voz durante el llanto, pero no es así; yo que me he criado hablando chileno, sé que no es esa la razon del empleo de aquella palabra: griton quiere decir en chileno hombre que se queja por un dolor que no vale la pena, que se lamenta o jime por poca cosa, aunque los quejidos i lamentos no sean en alta voz. Griton es pues equivalente a quejumbroso; ese es su significado primitivo, , el dado al hombre que alza demasiado la voz es secundario. El verbo gótico gretan, de que viene el castellano gritar, significa asimismo quejarse, lamentarse, llorar. El verbo inglés to cry, que tiene la misma etimolojía del gótico, significa tambien gritar i llorar. Verso por estrofa vino de la Provenza literaria, como vimos.

 

Los chilenismos de oríjen gótico deben pues haber venido de España con los conquistadores i serian de creacion antigua, porque no es posible admitir que aquí formaran palabras tomadas de su idioma primitivo, olvidado tantos siglos antes.

 

Los chilenismos que pueden haber creado aquí los conquistadores serán los que se refieren a las condiciones de su vida en Chile o a los acontecimientos en que tomaron parte. Hai en realidad muchos de ese oríjen: Pellejerías =  sufrimientos, escaseces, que recuerda los tiempos en que pellejos eran su traje, pellejos su montura, pellejos su cama i pellejos sus libros. Se sabe que algunas actas del Cabildo de Santiago se las comieron los perros. Andando los tiempos empezó a llegar paño, pero no alcanzaba mas que <<para los de la misa>>, i en los maquetes i comidas, a que eran mui aficionados, solo se sentaban a la mesa principal los que vestian jénero, dejando a los jóvenes, a los amigos de confianza i parientes pobres la Mesa del pellejo. Parche = los remiendos de cuero de sus vestidos, aludiendo al parche de los tambores, i como aquel menester era frecuente, dió para verbo: Parchar. Las escasas monedas i las pepitas de oro que les traian las gulchas araucanas las guardaban en pellejos de cabritillos nonatos, i así las apostaban a la sota, porque aunque eran aficionados como buenos Jermanos, nunca jugaban al crédito, sino Chivateando. Cuéntase en Valdivia que apostó a una de espada un cabritillo de esos, que habria sido ya nado, porque contenia 18 mil pesos de los de aquellos felices tiempos. El montero echó el siete en puerta i recojió, sin que a don Piero se le moviera una pestaña. Con los pellejos de cabros adultos suplieron por mucho tiempo, i aun hoi se usa en los campos, los barriles para guardar i conducir el aguardiente, por lo que no es de estrañar que éste adquiriera algun olorcillo a Chivato, nombre que dieron al contenido. Con el uso continuado, empapadas i lavadas hasta sus últimas fibras, esos odres perdian al fin su cáprico aroma, teniéndolos desde entonces como Curados de olores estraños, i así también llamaron a los prójimos que se remojan i enjuagan por el mismo procedimiento, añadiendo a veces, para que no quedaran dudas respecto del oríjen de ese chilenismo, la frase, tambien chilena, Como cuero.  Si andar forrado en pieles era para los Godos sinónimo de estar cómodo, abrigado, provisto, estar Pelado significó lo contrario, i en el continente conquistado por ellos pelar es desnudar de su buena fama al prójimo. En Chile usaron en ese sentido frases mas enérjicas, como Sacar pellejo, Sacar el cuero. Amenaza terrible de un Godo encolerizado era la de Te saco el odre.  

 

Usamos en Chile algunas palabras que, aunque todavia las traen los léxicos, no las emplean en ninguna parte a la fecha, como v. g. fajima en el sentido de toque alegre con el que se despierta a la tropa, al alba, en los cuarteles, i por estension, el que causa alegría, como el de rancho. Los etimólogos peninsulares ni se acuerdan de esa voz castellana. Probablemente creen que es solo un empleo estravagante de la otra palabra fajina que viene del latin fascina, haz (de ramas); pero no es así: famina es palabra de oríjen gótico que significa alegría, como faginon es alegrar o alegrarse.

 

Puede asimismo notarse que en chileno empleamos de preferencia las voces castellanas de oríjen jermánico en lugar de las sinónimas de oríjen latino: agarrar, aguantar, agaitar, fuantada, ganas, maraña, matrero, gresca, pata, trebejo, zalagarda, votar en el sentido de sufragar, etc.

 

Con esta palabra votar les sucede a los etimolojistas españoles lo que con fajina i varias otras que están en el mismo caso, esto es, que tienen homónimas, voces con igual forma, pero signficado i oríjen completamente diversos. Parece que consideraran mas importante la forma que la idea espresada en las palabras. Hai en castellano dos palabras voto, una derivada del latin votum = promesa hecha a los dioses, de vovere = prometer algo a las divinidades, de cuyo or[ijen son las castellanas voto sagrado, hacer votos, como de castidad, de pobreza, etc, i el adjetivo votivo. No hai verbo simple para espresar esa accion. El verbo votar, dejar constancia de su parecer u opinion por medio de cédulas o de otra manera, i el sustantivo voto, su cognado, no tienen ninguna relacion idealójica con los anteriores, son otras palabras. ¿Cuál puede ser la etimilojía de estas últimas? Hai en gótico una serie de palabras que significan parecer, testimonio, opinion, etc, i que tienen la misma radical que voto, aunque ampliada, hecho mui frecuente en lingüística. Así: vitwodi = testimonio, vitwozs = aseveracion, vitwodian = testificar i varias otras, escritas tambien con w inicial. Dejo sin respuesta la pregunta. La lingüística nos es ciencia matemática, por lo que en estas materias caben pareceres discordantes, que no discuto por falta de tiempo, espacio i autoridad.

 

7.

 

a). El Marqués don Enrique de Villena, el Nigromántico, decía en 1433 en su Arte de Trobar <<La ochava, Como se ponen algunas letras, e no se pronuncian: e otras se pronuncian, aunque no se ponen>>. I refiriéndose al débil sonido de la d, añade mas adelante: <<E porque la D cuando viene cerda de O siguiente, suena débilmente, añadiéndose una G, cmo por decir portado, portadgo; Infantado, Infantadg¸ e entonces suena la D>>. Varios ardides como ese emplearon los escritores para latinizar la fonética del castellano primitivo, pero los analfabetos seguirian diciendo portao, infantao.

 

En el conocido Diálogo de las lenguas, escrito durante el reinado de Cárlos V, i atribuido a Juan Valdés, a propósito de esta última letra, se encuentra este pasaje:

 

<<Marcio. —¿Por qué entre vosotros poneis unas veces una d al fin de las segundas personas de los imperativos i otros siempre la dejais, escribiendo unas veces tomá, y otras tomad; comprá y comprad; una comé i otras comed?>>

 

<<Valdés. —A los que no la ponen querria que pidiésedes la causa, que no que la pongo, bien os la daré>>.

 

Mayans escribía en 1737 en su obra Oríjenes de la lengua española: <<D quitada del fin, ad, a; volá, leé, oi,  por la figura apócope, en lugar de volar, leed, oid,  es mui frecuente en los que aman la suavidad; y singularmente en los poetas, maestros de la dulzura del decir>>.

 

En castellano moderno solo se suprime esa d de los imperativos cuando llevan el os enclítico: amaos, temeos, escepcion hecha de idos, como recuerda Bello.

 

b). Pruebas documentales de la supresion de esa consonante en variadas posiciones en los escritos antiguos las hai interminables.

 

El Cid se dirijia a Burgos, en donde los burgaleses i burgalesas esperaban asomados a las ventanas para ver pasar al héroe, que el poeta describe como de hermosa figura varonil; mas como el Campeador fuera rodeado de sus varones, segun costumbre goda, el poeta esclama dirijiéndose a ellos: <<exien lo ver mugieres e variones>>. En esta frase, además de la aféresis de la d de dejen, ha de notarse la construccion activa de la oracion siendo pasivo su significado. Trasladada al castellano actual quedaría <<déjenlo ser visto por mujeres i varones, o dejen que lo vean>> etc. Esa sintaxis del poeta del siglo XII o XIII es a la fecha bastante comun entre nosotros, i solo entre nosotros, por lo que ese verso de El Cid no ha sido entendido por algunos autores.

 

<<Entre Rachel e Vidas aparte yxieron amos>>. El Cid, verso 191. Yxieron = dijeron.

 

El verbo saludar lo conjugaban sin d varios autores.

 

<<Saluáronla reverente segunt facerse debia>>. Marqués de Santillana.

 

<<Saluó al rei Antiocho e a la corte general>>. Libre de Appolonio, estrofa 19, de fin de siglo XII o principios del siguiente.

 

Igualmente el verbo adorar:

 

<<En todo en todo es nacido!

Non sé si algo e veido;

iré lo aoraré,

i pregaré, i rogaré>>.

 

Misterio de los reyes magos, XIII.

 

En esa Misma composición se encuentra en muchas partes ese verbo sin su d, pero en otras aparece con ella:

 

<<Pus andad i buscad,

i a él adorad,

i por aquí tornad;

ió alá iré

i adoranrlo e>>.

<<Ymos en romeria

aquel rei adorar>>.

 

La inflexion <<imos>> = vamos, así como la forma sincopada <<pus>> = pues, se perdieron en el siglo XV de la escritura en España, pero de viva voz nos las trajeron los conquistadores, que escribian imos por fuimos.

 

<<El vino torna en sangre, en carne la oblada, —Aóralos la familia en la tierra prostrada>>.Gonzalo de Berceo, siglo XIII.

En las obras escritas desde el siglo XII hasta el XIV se pueden ver sin d esmaido, espedirse, espertar, estajo, entro (el adverbio dentro), esperdecir, erecho, etc, etc.

En Juan Ruiz, el Archipreste de Hita, nombre con el que es mas conocido este célebre autor del siglo XIV, es el único autor en el cual he encontrado onde en vez de donde: <<Onde mayores peligros espera que han de ser>>.

En chileno hai dos adverbios de esa misma forma ‘onde = donde: <<de’ onde vengo, [sic] i otro adverbio de esa misma forma pero de mui diverso significado. En provenzal i en portugués hai un onde semejante al nuestro, pero el que es del todo igual al empleado en Chile es el que se ve con mucha frecuencia en los autores italianos de los siglos XIII i XIV, v. g.

 

<<Quand, io senti’ come cosa che cada,

Tremar lo monte; onde mi prese un gelo

Qual prender suol colui ch’ a morte vada>>.

 

Dante, Purgatorio, canto XX.

 

No poseo una traduccion española de la Divina Comedia, pero ese onde debe estar traducido por alguna frase consecuencial de adverbio o complementaria. Teniendo en cuenta la estrofa anterior, ese terceto podría traducirse así: <<Entonces sentí temblar el monte como algo que se derrumba, por cuyo motive se apoderó de mí, etc. [sic] No existe en castellano un adverbio ni otra palabra equivalente, por lo que es de necesidad traducirlo por una frase.

 

En chileno sería más o menos: <<Entonseh oyi temblar el monte como cosa que caye: onde me agarr’ un yelo, etc. [sic] Onde introduce introduce una consecuencia, anunciada en la escritura por los dos puntos, ahorra una frase, dando mas concision i enerjía al discurso en chileno i en italiano que en español. Mui usado ese adverbio por los escritores clásicos de Italia, hoi vuelve a emplearse por los literatos de aquel país.

 

To en vez de todo se empleaba amenudo en la Península en prosa i en verso:

 

<<El octavo es; non diras falso testimonio. En este peca qui par sa paraula face perder al otro lo que a, e to omne que mentira dice>>...

 

De los diez mandamientos, siglo XIII.

 

<<Mandó calvagar apriesa tos sos fijos dalgo>>. El Cid, v. 1832.

 

Un corrector puso mas tarde dos encima de tos en el manuscrito de Pidal .

 

Ya le he recordado que los escritores solian poner t en lugar de d en el final de las palabras para obligar a pronunciarla:

 

<<Pues declarando el primero,

Hay notado,

Como en la divinidat

Es el amor verdadero>>.

 

Decir de Moxica.

 

Son tan abundantes los ejemplos que pudieran citarse de la supresion de la d i aun de sílabas en que entre en los escritos castellanos antiguos, que creo debe suprimírsela de aquellos versos en que convenga a su exacta medida.

 

Así creo que Juan Ruiz pronunciaba como nosotros Malena aunque escribia Magdalena, pues siendo, como era, un versificador cumplido, hacía un verso de ocho sílabas de <<Santa Maria Magdalena>>, que tiene nueve. El Archipreste med[ia al oido i escribía  segun sus conocimiento literarios, como mi paisano el dómine.

 

Ve Ud que por mucha que sea nuestra voracidad, como dicen, respecto de esa consonante, no hemos podido ejercitarla porque ya la habian devorado nuestros abuelos de muchas palabras que la tenian, i así mondadas nos las trasmitieron. Los que nos inculpan esa falta no han estudiado suficientemente el punto.

 

c). Nunca articulamos los chilenos la d con enerjía esplosiva, que esa consonante es suave en castellano. En chileno es aun mas suave, pero la pronunciamos correctamente i obligada linguo-dental:

 

1.o despues de n, r, l, s, des que pertenezcan a la misma palabra o a la anterior, i despues de s sibilante o aspirada: amando, lerdo, caldo, ‘ehde; ‘on Damian, color de oro, sol de otoño, meh d’enero.

 

2.o antes de diptongo: dia, duende, medio.

 

3.o despues de diptongo i antes de vocal: cuidar, leido, auditorio. Sin i vecina es insegura: siudá o siudá, viúo o viúda, si el acento carga en la primera vocal del diptongo, la d suena: deuda¸ si carga en la segunda, de ordinario se pierde: mieo, ruea.  

 

En las demás posiciones la d es mui suave o nula. Nótase con todo la tencencia a no suprimir mas de una d en la misma palabra: deo, dorao.

 

Las cuatro consonantes que hacen obligada la pronunciacion de la d en chileno son las mismas que la preceden en gótico, i a ese oríjen fonético creo que debe el castellano el que esa sea tambien la posicion en que dicha consonante suena mas distintamente.

 

8.

 

a). La s es otra de las letras castellanas que suprimimos en muchas articulaciones, reemplazándola, siempre que esto sucede, con una aspiracion o mejor espiracion producida por el pecho sin que sea modificada por los órganos vocales.

 

Creo errónea la opinión de que la aspiracion de la h, que era la única, segun dicen, que tenía el castellano hasta el siglo XVI, en el que la h dejó de tener valor, provenga de influencia árabe, lo que pudiera dar pié a la creencia de que las aspiraciones del dialecto chileno tuvieran el mismo orijen.

 

El idioma de los árabes no tuvo la menor influencia en la formacion del romance castellano, que estaba ya formado cuando llegaron a España, i que continuó desarrollándose fuera de toda influencia morisca. Es solo el vocabulario castellano el que le debe voces i a eso queda reducido su influjo. El holandés Dozy i el español Covarrubias son los primeros culpables de ese error, así como Larramendi lo es de la creencia en el influjo del vascuense, idioma del que existen muchas voces en castellano, pero nada más.

 

b). Pasaba con la s, algo semajante a lo que acontecia con la d en la época de la formacion del castellano.

 

En latín la s era en jeneral un sonido suave, haciéndose a veces imperceptible al oido, por que desaparecia aun de la gráfica. El valor sibilante linguo-dental de esta letra solo subsistia en principio de palabra, o en medio si era acompañada de otra consonante.

 

Pero ni en esas posiciones tenía seguro su puesto. Si en principio de diccion era seguida de otra consonante de articulacion enérjica, la s se suprimia del lenguaje: tego = yo encubro, parco = yo economizo, de stego, sparco. Roma se llamó Sroma en un principio. En medio de diccion, para que conservara su sonido era necesario que no la siguieran de m, n, l, r, d pues si esto sucedia, esa consonante no se pronunciaba, por lo que se perdió tambien en la escritura de muchas voces. Lo mismo sucedia al fin de diccion, i estuvo perdida en la escritura de algunas palabras, hasta que los etimolojistas latinos la resucitaron. Mino por minus, locu por locus, interdiu por interdius, etc.

 

c). Ya he recordado que del gótico no queda mas que un documento importante, por lo que no es posible seguir las trasformaciones que sufrió ese idioma sino comparándolo con otro de su misma familia. Pero en ese escrito puede notarse ya que la s final tenía un valor insignificante, i que talvez ni se hacía sentir en la pronunciacion puesto que se suprimía mui amenudo; Wulfila mismo se olvidó de ponerla o no la puso porque su supresion no alteraba el significado de la voz, era una letra que no hacia falta. La mayor parte de los sustantivos terminados en s se encuentran, en el singular, sin ella, permaneciendo solo en el plural. Aun nombres estranjeros como Satanas, que en griego i en latin tienen la misma forma castellana, se encuentra escrito Satana en Wulfila.

 

Si no quedan escritos en gótico de siglos posteriores, sino algunas cortas inscripciones, existen en cambio de un idioma mui semejante, especialmente en sus voces i morfolojía, al gótico: del antiguo alemán del sur o alto-antiguo-aleman, como lo llaman. Existen escritos de esa lengua, que remontan al siglo VIII, el de la invasion arábiga en España. Pues bien, las palabras que en ese aleman corresponden a las góticas que terminan en s, en aquel están escritas sin esa letra final: gótico dags = dia, alto-antiguo-aleman tac; gt. gasts = huésped, al-an-al fisc; gt. nahts = noche, al-an-al naht; gt. risk = rico, príncipe, al-an-al rik, etc.

 

En vista de esos antecedentes cabe preguntar si los Godos del tiempo de Wulfila pronunciaban esa consonante final, que el propio obispo dejaba amenudo de escribir. ¿No indica ese hecho el que la s final, plenisonante anteriormente, comenzaba a perderse en el idioma hablado? Pronunciaban esa letra final los Suevos, los Alanos, los Vándalos, tribus que permanecieron en la misma rejion alemana en que la s aparece suprimida sistemáticamente del fin de las palabras en los primeros documentos que de la lengua de esa rejion nos quedan?

 

Con los Visigodos i Ostrogodos andaban algunas familias suevas i con los Visigodos se quedó en el reino de Tolosa la mayor parte de la numerosa tribu de los Alanos. Los Suevos i los Vándalos fueron los iniciadores del romance en España, país que habitaron mas de un siglo antes de que llegaran los Visigodos i Alanos a establecerse allí con sus familias. Fué en Andalucía en donde se estableció, sin mezcla de otras tribus góticas, una de las que venían directamente de la Alta-Antigua-Alemaia, i es en Andalucía en donde a la fecha pronuncian como aspiracion, como nosotros, la s final i la que viene antes de consonante.

 

Entre las consonantes que se transforman en aspiracion, los filólogos cuentan la s, i en sus investigaciones sobre etimolojías tienen esto mui presente. Por s principian muchas palabras latinas cuyas equivalentes griegas empiezan por h o espíritu áspero: latin sex, griego hex, lt. super, gr. huper; lt. sommus, gr. hypnos; lt. sudor, gr. hudor; lt. septem, gr. hepta, etc.

 

Me permito pues opinar que esa consonante sufría en la fonética gótica una transformacion que la llevaba a suavizar su articulacion, a convertirla en una aspiracion cada vez mas suave hasta casi estinguirse, aspiracion que, por no tener signo propio con que ser representada en la gráfica, se la suprimió tambien en la escritura de muchas palabras.

 

d). Como sucedió con la d de las lenguas matrices, pasó tambien con la s en la formacion de la voces del castellano: quedó perdida definitivamente en las nuevas palabras sacadas de las antiguas que la tenían. Del final de las palabras primitivas desaparecieron casi todas, habiendo quedado el castellano, como los demas romances, sin palabras que terminen en s en singular, con pocas escepciones, cuando en latin i en gótico eran numerosas.

 

Hai una de la metamorfosis que sufrió la s del latin al pasar al castellano que es mui digna de notarse: es su trasformacion en j sord; v. g. petroselinon dió perejil, tonsoria, tijera, passero, pájaro, vesica, vejiga, etc. Sobre esta transformacion de la s i sobre su pronunciacion i la de las letras con que se la reemplazaba amenudo, andan ideas mui discutibles, pero esta es cuestion que no cabe aquí.

 

Así como aparecieron terminando en vocal la larga serie de voces latinas terminadas en us i en is del latin, así tambien romancearon sus propias palabras: de fotus = pié, sacaron bota, bototo, etc; de hugrus = hambre, el mónstruo hambriento ogro; de wigs, huella; de hilms, yelmo; de hlots, lote; de tenks, tacha, etc.

 

Los nombres personales como Roderiks, Thiundariks que aparecen en los escritos del latin medio i bajo terminando en us Rodericus, Teodoricus, esto es latinizados por los escritores como lo hacian con toda palabra bárbara, es probable, por lo dicho anteriormente, que adquirieran su forma romance con s final, directamente, sin que tomaran en cuenta el modo como los escribian los romanos. Hai algunos nombres como Totila, Atanajildo, el rei godo de España padre de Brinhilda, una de las heroinas de los Nibelungen i de los Edda, que pasaron, creo, directamente a su forma castellana de la gótica Totilas, Athanahilds. Se cree asimismo que el nombre del célebre obispo godo debe escribirse Wulfilas.

 

Pero nosotros, como los andaluces i castellanos del sur, convertimos en aspiraciones muchas de las ss que se les escaparon a los <<corruptores>> de aquellos idiomas en su tarea de componerse uno intermedio. ¿Es que seguimos en esto obedeciendo a una condicion orgánica, heredada de nuestro aparato vocal? O es que los plumarios que trasladaron a la escritura la palabra hablada de los Godos en España pusieron en ella mas ss de las que estos pronunciaban?

 

A la primera pregunta puede contestarse que la afirmativa está en lo lójico. A la segunda, que hai numerosas pruebas que así lo testifican.

 

Las supresiones de esta letra son mas comunes en los finales de palabra del español arcaico; pero tambien ocurren en medio de diccion cuando es terminal de sílaba. En este último caso es seguro que el valor de la s estaba mui debilitado i probablemente reducido a la aspiracion chilena. En el Arte de Trobar ya citado, dice el de Villena, tratando del sonido de la s: <<E cuando la Y se encuentra con la S, suena poco; e por eso la ayudan con la consonancia de la X en medio, así como por decir misto, se pone mixto. Tiene E la misma condicion; e asi por decir testo, dicen texto>>. Aunque se pudiera criticar el razonamiento del marqués, el hecho que apunta no tiene réplica.

 

Por sonar poco no la oian en ocasiones los primitivos esctritore, o si la oian como aspiracion, no tenian signo con que representarla i se la dejaban en el tintero. Así se encuentra en El Cid i otros escritos de ese tiempo vo por vos; fata por fasta, que era como escribian hasta; deque por desque, contraccion de <<desde que>>, que a la fecha solo emplea el chileno.

 

Nuestro adverbio quehque, el cual ya no aparece en ningun diccionario, ni siquiera en los de chilenismos; tambien se encuentra sin su s o h medianera:

 

<<Queque la ví fuera del uerto,

Per poco non fuí muerto>>.

 

            Romance de lOpe de Moros, siglo XIII.

 

De la supresion de la s final hai muchos ejemplos. El manuscrito de El Cid, antes citado, fué trasladado, segun se cree con mucho fundamento, de la memoria del copista o del recitado de algun trovero, al papel en que se encuentra. En dicho manuscrito el pendolista suprimió una gran cantidad de ss del final de las palabras. Parece que el mismo copista, advertido mas tarde de su error, u otro con caligrafia semejante, estuvo enmendando las faltas i escribiendo ss sobre la última letra de la palabra correspondiente, por no haber espacio entre éstas. Siempre quedaron mucha sde mosno, por lo que en tiempos posteriores otros copistas con distinta forma de letra i calidad de tinta se han ocupado en colocar algunas. A pesar de tantos correctores, todavía se echan de menos varias, i, lo que es mas digno de atencion, han puesto algunas donde no se necesitaban. Esto no tiene, para mí, mas esplicacion satisfactoria que la de que los tales correctores i pendolista no pronunciaban esa consonante final, o lo hacían solo como aspiracion, que no tenía signo que la representara, por lo que apelaron en su tarea de correctores a sus inseguros conocimientos literarios.

 

Lo repito, Sr., lo que le dije respecto de la d: los que nos increpan la aspiracion de la s, creyéndola una corrupcion de nuestra cosecha i signo de escacez de entendimiento, tampoco han estudiado bien ese punto.

 

S, c linguo-dental i z están en chileno reducidas a s i h. En dialecto véneto solo existe la s como representante de los tres signos. Bien sabido es que mas o menos lo mismo sucede en el castellano de todas partes, fuera de algunas provincias de España, a pesar de los esfuerzos de los Académicos.

 

c). En chileno es obligada la pronunciacion sibilante de la s.

 

1.o despues de l, n, r: insulso, terso;

2.o antes de diptongo: siete, suerte;

3.o despues de diptongo, siguiendo vocal: ausilio, meisal.

 

En todos los demás casos es mas o menos aspirada, siéndolo de regla la que entra en combinacion inversa, o sea en fin de sílaba i palabra.

 

La i i la u siguientes facilitan la pronunciacion de la s sibilante.

 

9.

 

a). Un autor nacional dice que no hai duda de que esa aspiracion de la s castellana proviene de la influencia de la lengua indíjena de Chile, i parte del supuesto de que tal aspiracion es esclusiva de nuestro pais. En España conocen en el acto al andaluz por esa aspiracion, que allí creen tambien esclusiva de los habitantes de la antigua morada de los Vándalos en la Península.

 

El idioma araucano ha tenido mui escasa influencia en la fonética chilena, si es que ha tenido alguna.

 

Es efectivo que el chilidugu no posee el perfecto sonido de la s sibilante, ni el de la d castellana, o por lo menos esos sonidos son mui raros en dicha lengua; pero tampoco posee aspiraciones de ninguna clase, por lo que no se esplicaría el cambio de la s en h.

 

Las aspiraciones del antiguo castellano como las del chileno son debidas a la fonética de los Godos, cuyo idioma estaba lleno de aspiraciones de todas partes, i del cual muchas voces terminaban asimismo en una aspiracion: noh = todavía, hlahian = reir, iah = i, hohis = mas alto, sehta = sesta, en chileno sehta o hehta, etc.

 

En los escritos peninsulares de los primeros siglos literarios se ven muchas palabras con h como hir por ir, hoir por oir, hi por allí, huno, traher, handar, etc, tiempos en que la h valía una aspiracion enérjica, que fué debilitándose paulatinamente hasta desaparecer en el habla de los ilustrados en el siglo XVI.

 

<<El pulmon con su aspiracion forma la H>>. <<La H conviene con este son, diciendo handad; pero tiene esta especialidad la H, que no se puede poner sino en principio de diccion, e todavía es plenisonante>>, escribia Villena en su Arte de Trobar que, como recordé, es de principios del siglo XV. Esa frase <<todavía es plenisonante>> indica que el agudo Nigromántico habio notado su tendencia a desaparecer.

 

En el siglo siguiente la h era muda en algunas voces <<... pónenla algunos hera, había, y han, y otros desta calidad: pero esto hácenlo los que se precian de latinos;  y yo, que querría mas serlo que preciarme dello, no pongo la h, porque leyendo no la pronuncio>>. Contestacion de Valdés a uno de sus interlocutores del Diálogo de las lenguas.

 

A pesar de la opinion de este autor, la aspiracion de la h persistió durante todo ese siglo en algunas palabras i, de seguro, en bocas de los Godos. Christoval de las Casas en su Vocabulario toscano-castellano, decia en 1582: <<La h sirve de su oficio entre nosotros como en toscano; en algunas dicciones suena con mas fuerza su aspiracion, especialmente en las que derivadas del latin tienen la h en lugar de f, como harina, hervir, en latin farina, fervere>>. La palabra <<especialmente>> de este autor indica que no solo las h derivadas de la f latina conservaban su valor. En el siglo XVII la aspiracion se perdió definitivamente en la Península, con su escepcion de Andalucía. En la pérdida de las aspiraciones en los romances puede haber influido el latin, que de siglos atrás habia abandonado las suyas primitivas.

 

b). Muchas palabras hemos tomado del araucano, pero su influencia en nuestra pronunciacion creo que está reducida a mui poca cosa.

 

El sonido de la ll, que del Mataquito al sur es la del castellano i del araucano, bien diferente de la y con que se la reemplaza en el resto de Chile, puede ser debido a la influencia indíjena.

 

Un siglo antes del descubrimiento de América empezó a pronunciarse en España la ll con el sonido que tiene actualmente. En tiempos anteriores sonaba como l o l-l por lo que escribían con una l o con dos el, ela, maravila, estrela, vila, alí, cabalo, etc, i los infinitivos con artículo enclítico amal-lo, tenel-lo, cubril-la. En la clase ilustrada debian quedar en los siglos XV i XVI muchas palabras en que la ll sonaba aun como en época anterior, especialmente en los nombres propios, que son los que mas resisten a los cambios; así el nombre del autor de la Araucana se encuentre escrito Ercilla o Ercila indistintamente. Aunque los infinitivos con enclítico se hallan siempre escritos con ll en ese siglo, su pronunciacion restaria la arcaica en los conquistadores, pues esa es a la fecha la pronunciacion en chileno: amal-lo, etc. El debilitamiento de la vibracion de la r antes de l es la regla en fonolojía latina. El sonido de la ll castellana, que poseen tambien el italiano (gl) i el portugues (lh) no existía en latin, pero sí en gótico, segun creo, (lj + vocal), aunque no tenía signo especial ni era una letra particular, sino que resultaba de la pronunciacion de la l seguida de i consonántica i otra vocal. La profusion de esa letra en castellano es debida en la mayoria de los casos a la influencia de la gráfica.

 

Otra influencia araucana en el chileno puede ser la pronunciacion de tr, que es mui diversa del castellano, i especial a Chile. Sin embargo para decidir este punto necesitaría saber como pronunciaban los Godos esa combinacion de consonantes. Los ingleses, cuya fonética es en su gran parte heredada de los Anglosajones, la pronuncian amenudo como nosotros. No es mui aventurado, creo, suponer que los Godos pronunciaran su palabra triu = árbol, como los ingleses true = verdad, esto es como nosotros trigo.  

 

La pérdida de la vibracion de la r antes de n en chileno, como en carne, perno, que suenan mas bien cannae, penno, no sé si sea debida a la influencia indíjena. En araucano hai una r suave i otra vibrante.

 

Hai quien piensa que del araucano nos vienen algunas ññ que ponemos en voces castellanas que no las tienen a la fecha, como ñudo, ñiebla, etc, porque el idioma indíjena hace mucho uso de ese sonido. En español arcaico, especialmente en el dialecto asturiano, esas palabras se escribían con ñ.

 

Tampoco es debida a influencia araucana la forma verdaderamente aglutinante, propia del idioma indíjena, que damos a algunas palabras compuestas, como demén en vez de denme. En araucano ese es el modo ordinario de agregar al verbo las partículas modificativas; no las colocan ni al principio ni al fin de la forma verbal sino en medio de ella, englobándolas, aglutinándolas. Así dicen elun = doi, i para espresar la negacion de se verbo, ponen la partícula negativa la entre la u i la n de elun, i dicen elulan = doi, i para espresar la negación de ese verbo, ponen la partícula negativa la entrela u i la n de elun, i dicen elulan = no doi, como nosotros en démen. En español arcaico son mui comunes formas semejantes a esa nuestra: amalde, dalde, levaldas, etc, por amadle, dadle, llevadlas, etc. Simples metátesis para facilitar la pronunciacion.

 

<<Tenendos a derecho, por amor del Criador>>. El Cid v. 3580. Tenendos = tenednos.

 

10.

 

 a). Decimos treato o treatro, sordao, cabestro, pelra, cárculo, etc, en vez de teatro, soldado, cabestro, perla, cálculo, etc, sin atinar a dar a la l ni a la r su lugar correspondiente i confundiendo una con otra esas consonantes, porque así inseguras i permutadas andaban en boca de los españoles que nos enseñaron a hablar.

 

Esas letras l, r, semi-vocales o l, r, semi-vocales o líquidas, andan tambien así inseguras i cambiadas en varios idiomas antiguos.

 

En los tiempos de formacion del castellano, tiempos de tanteos i vacilaciones de jente sin cultivo literario, esas consonantes debieron andar mui fuera de sus casillas, porque cuando empezaron los españole a fijar las voces romances por medio de la escritura, a muchas de aquellas letras las pillaron en lugar mui distinto del que tenian en las lenguas madres, otras no parecieron en ninguna parte o habian dejado a la compañera reemplazándola, i así han quedado hasta hoi; otro del latin alter, oso de ursus, milagro de miraculum, cocodrilo de crocodilus, árbol de arbor, mármol de marmor, topo de talpa, costra de crusta, cantinela de cantilena, peligro de periculum, espolon del gótico sporon, palabra del latin parabola, etc, etc.

 

Creo que en ningun idioma es tan notable como en los romances peninsulares esta particularidad. Aun en la castellanizacion de palabras estranjeras relativamente modernas puede notarse el mismo fenómeno: corbata del frances cravate, Arjelia de Algérie, etc.

 

Como la pronunciacion de esas consonantes es fácil en castellano i eran mui comunes en el gótico como en latin, i su pérdida o permuta no afecta el significado de la voz, es de pensar que tal inseguridad provenga de alguna condicion funcional del órgano auditivo de los creadores del castellano.

 

b). En los primitivos escritores puede verse que muchas de esas consonantes movedizas no tenian la colocacion que hoi tienen en la lengua.

 

<<Cazurros et de bulras, no cabrian en dies priegos>>. Hita, estrofa 1488. Coleccion Sanchez.

 

<<Respondiole el flayre quel non serian perdonados>>. Id. estrofa 1103, id.

 

Además de flayre debe notarse en este verso ese <<quel non>>, el cual se escribia en tiempos del Archipreste <<que nol>> como decimos nosotros, siendo <<nol>> contraccion de <<no le>>, de modo que el gran literato del siglo XIV hizo saltar una l de una palabra a otra. Verdad es que tal emigracion es inusitada.

 

<<A mi todos miedo me han,

Tiénenme por natural,

Saluo si es don Yohan,

Que quiso siemple mi mal>>.

 

<<Estas palabras decian

Doncellas en sus cantares,

Los estormentos tañian

Por las Huelgas los jorgales>>.

 

Estrofas 229 i 406. Poema de Alfonso Onceno. Sanchez. Siemple = siempre, estormentos = instrumentos, jograles = juglares.

 

En Juan Ruiz i otros autores de su tiempo se encuentran templano, empreo, fraco, perlado, Melrin, somblero, nobre, niebra, plado, probe, blavo, caustro = claustro, etc, etc.

 

Los gallegos han quedado diciendo hasta la fecha prácido, pola = por la, como nosotros, bulra, pelra, cabral = clavar, probe = pobre, etc.

 

Es pues derecho hereditario el que tenemos para decir catreal, arfarfa, pelcha, bulra. Si quitamos una r en asuca, la ponemos en bruñuelo, i en paz.

 

11.

 

a). <<Son interesantes las modificaciones que sufren los grupos de consonantes pt, ps, kt, ks (k = c antes de consonante i de a, o, u), que apesar de ser contrarios a las leyes del desarrollo del castellano, existen en este idioma por influencia de los humanistas>>, dice con mucha razon A. Echeverria i Reyes en su obra Voces usadas en Chile i apropósito de las maneras con que el chileno eufonizó esos grupos.

 

<<Contrarios a las leyes del desarrollo castellano>> pudo decir tambien que los son a las del portugués, del provenzal, del italiano i del gallego, que hasta hoi no las emplean.

 

Realmente que tales grupos consonánticos no aparecen en los escritos castellanos antiguos sino mui rara vez i bajo la influencia evidente de la cultura latina del autor, i puede seguirse en la literatura castellana paso a paso la accion de los humanistas en la restitucion de esas combinaciones latinas.

 

Cuando aparecen los primeros documentos castellanos, el idioma estaba ya en uso corriente desde hacian varios siglos, durante los cuales las palabras latinas en que entraban dichos grupos se pronunciaban de otro modo que lo habían pronunciado los romanos i los Iberos; es pues probable que tal cambio se debiera a la fonética de la lengua gótica. Así fué en realidad. El idioma de los Godos no contenía, en todo lo que de él queda documentado, ni una sola palabra en que entrara alguna de la combinaciones que recuerda Echeverría. La lengua gótica era mui suave, apesar de los grupos de consonantes que aparecen en algunas de sus voces, porque esos grupos representan jeneralmente un solo sonido, la articulacion de los grupos latinos recordados debía ser mui difícil para los Godos, por lo que los suprimieron o modificaron de las palabras del latin que adoptaron.

 

Como los Iberos hablaban la lengua de Roma desde unos quinientos o mas años antes de la llegada a España de los Jermanos, es seguro que para ellos no presentarían ya, si es que alguna vez la presentarion, dificultades vocales esos grupos, i su pérdida en el romance debe por lo tanto atribuirse a la vocalizacion esclusiva de los Godos, lo que es asimismo otra prueba de que ellos fueron los principales creadores del romance.

 

b). Sucedió con esos grupos lo que había sucedido con la d la s i las vocales del latin, esto es que quedaron en castellano muchas voces latinas que son testigos elocuentes de aquella dificultad vocal orgánica de los Godos. En algunos casos se puede notar la pérdida de la primera consonante, que fué el procedimiento mas comun: matar de mactare, siete de septem, seis de sex, junto de juntus; en otros se convirtió en un sonido simple: hecho de factum, pecho de pectus, tasar de taxare, lejía de lixivia; perdidas ambas: semana de septimana, peine de pecten; convertida la primera en i : deleitar de delectare, afeitar de affectare; en u: cautivo de captivus, bautismo de baptismus; perdidas o cambiadas de diversas maneras: pretina de pectorina (en que puede verse un gran salto de la r), fresno de fraxinus, recaudar de recaptare, lision, como se dijo antiguamente (con probable influencia del gótico lesins), de lexio, otoño de auctumnus, etc, etc. Todas esas voces latinas, de pronunciacion áspera i difícil, fueron alteradas en los romances creados por los Godos, i los hispanos, acostumbrados a ellas, hubieron de aceptar el habla de sus señores. De igual manera pasó en la patria orijinal del latin, en Italia misma, donde hasta hoi quedan como fueron modificadas, sin que allí les hayan devuelta su forma primitiva los humanistas: petto = pecho, lettura = lectura, effeto = efecto, battesimo = bautismo, esame = exámen, sette = siete, ricezione = recepción, etc.

 

En esta dulcificacion de las voces latinas no sé que parte pudieron tener los idiomas indíjenas de Italia i España, anteriores al empleo del latin. El éuscaro no es una lengua suave, i el estrusco, segun Mommsen, estaba lleno de los <<sonidos mas ásperos i rudos>>.

 

En el gallego antiguo literario se nota la tendencia latinizante de los escritores, pero aparece de manifiesto la eufonizacion por medio de los diptongos ei eu tan comunes en esa lengua i que son uno de los distintivos de su fonética con la del castellano. En el gallego vulgar, que ha permanecido hasta el presente, esos grupos consonánticos se resuelven, o perdiendo la primera, como sedutor, vitoria; o convirtiéndola en u: direuto, caraute, caonseucion, etc. Es la misma eufonizacion empleada en Andalucía a la fecha.

 

En los escritores del siglo XIV adelante se encuentran muchas palabras con la forma latina, pero es evidente que no pronunciaban sus autores la primera consonante. Así Santillana consuena escriptas con fictas, i pueden verse en las obras de su siglo que se escribían indistintamente perfecto, perfection, perfeto, perfetto, i así igual indecision en la escritura de las palabras semejantes. Ercilla escribía vitoria, acetar, perfeto, plático = práctico, etc. Igual cosa puede verse en todos los cronistas e historiadores de Chile de los siglos XVI i XVII i aun posteriores.

 

c). A los grupos de consonantes que apunta Echeverría hai que agregar el de gn, que está en las mismas condiciones que aquellos: mui comun en latin, falta por completo en gótico. En italiano se pronunció como ñ, en gallego se convirtió la g en u, i en castellano se suprimió la primera consonante, recurso usado en ocasiones por el gallego: en castellano antiguo se dijo mano, en italiano hasta hoi maño (escrito magno), i en gallego mauno, =magno en español moderno, del latin magnus.

 

En la escritura española puede ir notando el que lo desee la marcha progresiva de la vuelta a la forma latina del castellano, pero no ha de olvidarse de que la pronunciacion seguía con atraso la reforma de la gráfica.

 

El marqués de Villena decia en su obra citada: <<e aquellas Letras que se ponen, e no se pronuncian, según es comun uso algo añaden al entendimiento e sinificacion de la dicion donde son puestas. Aquí puede entrar magnífico, sancto, doctrina, signo>>. Nótese que él no seguía ese <<comun uso>>, pues escribía <<sinificacion>> i <<dicion>> (Siglo XV.)

 

En el siglo XVI decia Valdes en el Diálogo de las lenguas: <<cuando escribo para castellanos y entre castellanos, siempre quita la g, y digo sinificar, y no significar; manífico y no magnífico; dino y no digno; y digo que la quito porque no la pronuncio>>.

 

En el último cuarto de ese mismo siglo (1578), don Antonio Agustin, en carta a Zurita, le decia: <<En las orthographias V. M. Hará lo que mandare; a mi mal me parece que se escriba de una manera i se hable de otra, como en la lengua francesa; y pues ninguna dice scripto, ni docto, ni sciencia, ni presumpcion, no hai para que escribilo>>. A pesar de sus escrúpulos, don Antonio escribia orthographia.

 

En 1733 Mayans i Siscar, comentando el pasaje citado de Valdes, añade: <<Hoy, en vez de sinificar, manífico y dino, se dice i escribe significar, magnífico i digno. Las tres palabras castellanas vienen de otras tres latinas significo, magnificus i dignus, que tienen g; la pronunciacion con esta última letra es mas llena i sonora que sin ella>>.

 

Las razones de Mayans son las que han tenido en cuenta los literatos castellanos en su obra de tranformar su lengua: acercarla al latin i darle sonoridad. Lo han conseguido, i esa es la diferencia esencial entre el habla castellana i el habla chilena. No somos nosotros los que hemos adulterado ni corrompido el idioma penindular, sino que es éste el que ha cambiado alejándose de la fonética i de la sintaxis del idioma jermano i acercándose al que hablaban antes del arribo de los Godos, al par que la naturaleza teutónica ha ido siendo absorbida por los Iberos, o emigrando de su pais.

 

d). La eufonizacion de los grupos neo-castellanos o latinos pt ps kt ks gn en chileno participa de las dos ramas principales en que se dividió el romance peninsular, del castellano i del gallego. Supresion de la primera consonante: resetor, eclise, dotor, condusion, indino; conversion de la misma en u: preseutor, cáusula, efeuto, leusion, mauno. Es mui raro el cambio de la primera en i como en direision,  o su pérdida sin reemplazo como en lision, formas que suelen alternar con las anteriores.

 

Es estraño que los chilenos ilustrados se rian de sus paisanos que no lo son porque estos dicen séutimo,  siendo que aquellos dicen Seuta que tiene la misma etimolojía; si los iletrados dicen eleusiones, los letrados dicen Eleuterio; si aquellos auto en todas partes, estos dicen lo mismo en los tribunales. Es que es mas fácil reirse de las cosas que estudiarlas; pero de las personas no es siempre lo mismo i si la burla injusta se dirije a un hermano esa befa es como el salivajo lanzazo al cielo.

 

12.

 

a). No solo esa eufonizacion particular del gallego tenemos en nuestro lenguaje, sino que tambien algunas voces de forma gallega como laranja, láuna, la supresion de la n final de los nombres terminados en en como imaje, eusame, virije, etc. Es tambien gallego el ti que suele oirse en reemplazo del vos, como el miña que se oye con los nombres de mujer: miña Juanita. El gallego dice ti por tu, de igual manera que en dialecto veneciano. Ese miña es el posesivo de primera persona femenino gótico mina.

 

Las dos últimas palabras, ti i miña, solo se oyen en boca de las mujeres del campo. Conociendo que el rico no emplea el vos, ellas lo sustituyen al ti, que se ha trasmitido verbalmente en Chile; por la misma razon es que suelen decir tis con s sibilante, pues saben que la supresion de esta consonante es una de las censuras que se hacen al habla del pueblo. Es pues ese empleo una <<ultra correcion>>, como llama Echeverria a las correciones desacertadas, como adre por aire, racto por rapto, etc, que no son chilenismos, que el roto lejítimo no emplea nunca, que son mas bien manifestaciones morales o mentales que vocales o lingüística. Es por eso que se oyen en bocas femeninas: es el eterno espítiru femenino, amanta de la forma, que se muestra en esto como en todas sus manifestaciones cerebrales. Es la mujer la que pone mas cuidado en la pronunciacion de su idioma en todos los paises del mundo.

 

Estoi convencido de que no solo a los Suevos i a los Vándalos eran impronunciables los grupos latinos de consonantes recordados, sino que lo eran igualmente a todos los Godos. Ademas del hecho tan elocuente de que no existiera en todo su idioma una sola palabra en que se emplearan, mis investigaciones sobre fonética chilena me han llevado a la misma conclusion.

 

Si se dirije uno a campesinos analfabetos, a los que viven retirados de las poblaciones, a los guasos, para nombrarlos con un término de cuna gótica, especialmente a los grandes rubios que acusan gruesa vena jermana, i se les pide que pronuncien, v. g. la palabra perfecto, se disponen sonrientes a emprender la tarea, cuyas dificultades ya conocen, i principian diciendo perfeuto del principio. En sus apuros por articular correctamente no es raro que se les disloque la r i digan prefeuto. Cuando se les muestra la boca para que vean la articulacion de la c entre el dorso de la lengua i la parte posterior del paladar, dicen perféqueto, con c pospalatal o velar, o bien dividen en dos la palabra, perfec-to. Concluyen al fin por molestarse de su incapacidad vical i le dicen a uno con sorna amable <<perfeuto no mah, mi caballerito>>.  

 

Con la misma eufonizacion hemos modificado las voces araucanas que poseen algunos de aquellos grupos> de Ragco (rag = greda, co = agua) salió Arauco; de Caciin, Cautin; en vez de Coyagn = parlamentar, escribían coyan los cronistas. Es cierto que la g de coyagn no es exactamente la g castellana.

 

Es sabido que entre las diferente tribus góticas existian diferencias dialectales respecto a la pronunciacion de algunos diptongos, i talvez de algunas vocales, así por ejemplo el nombre que nos Visigodos escribian en documentos latinos Theudoricus o Theodoricus, aparece en escrituras de los Vándalos Theudarix, i en las de los Otrogodos Theudarix o Thiodorix, a veces Thiudorix. Sober estos problemas puede verse Gotisches Elementarbuch del Dr. W. Streitberg (Heidelberg, 1900).

 

El oríjen de esos signos gallegos en nuestro lenguaje, no proviene de que fueran de Galicia una gran parte de los conquistadores, sino en que los Suevos permanecieron en España, antes de que se trasladaran a ella desde Francia los Visigodos, iniciaron en las rejiones que habitaban el romance con las eufonizaciones mas adaptadas a su fonética particular, mientras que sus hermanos del norte de los Pirineos echaban las bases del romance castellano, que allá fue la primera estrata del provenzal. El castellano nacido en el sur de Francia, o talvez en Italia, encontró en España el romance gallego, que en aquellos tiempos se diferenciaba menos del castellano de lo que los separa hoi dia, i posiblemente en los primeros tiempos se habló en Castilla i Leon un romance que participaba de ambas ramas, pues esas provincias fueron quitadas a los Suevos por los Visigodos, como lo recordé anteriormente.

 

En todos los escritos castellanos primitivos se ha notado por varios autores la influencia del gallego, i hasta el siglo XII i XIII era comun en Castila el empleo simultáneo de ambos idiomas. El mismo Alfonso el Sabio se valia del castellano para sus obras en prosa i del gallego para sus poesías. Parece ser que fueron los literatos castellanos los que acentuaron i produjeron definitivamente la separacion entres esas dos ramas del romance peninsular, pero, como sucede con todos los cambios eruditos del lenguaje, esta diferenciacion no llegó sino mui tarde a los iletrados, entre los cuales, vuelvo a recordar, se contaban todos los Godos plebeyos i tambien muchos de sus nobles, puesto que el romance castellano, como los demás, se hizo literario en la corte de los reyes godos, i fueron reyes, príncipes, marqueses i otros hombres de nobleza gótica calificada, con raras escepciones, los primeros autores castellanos.

 

De allí que hayan quedado en español muchas palabras en que se emplea la eufonizacion sueva de aquellos grupos consonánticos, como le mostré mas atrás.

 

b). A esa misma causa se debe, creo, el que algunas de la palabras de etimolojía teutónica del castellano se asemejen mas al alto-antiguo-aleman que al gótico de Wulfila. Sirva de ejemplo galardon, que segun los etimolojistas viene del alto-antiguo-aleman widarlon con metátesis de la d i de la l. El vocablo aleman es compuesto del adverbio widar = de vuelta, de retorno, i del sustantivo lon = salario. En gótico no conozco un adverbio de esa significacion, pero sí el verbo windan, que vale volver, retornar, por lo que su adverbio sería algo deferente del aleman, i el sustantivo gótico que significa salario es laun, como se ve, asimismo diferente de lon. Galardon por lo tanto tiene analojía mas estrecha con la voz del alto-antiguo-aleman que con las góticas. Yo me esplico este fenómeno recordando que los Suevos permanecieron en el sur de Alemania hasta su éxodo en direccion a la Península, por lo que el gótico hablado por ellos tendría mas analojías con el idioma de esas rejiones de Alemania que las que tenía el hablado por los Godos establecidos en el suroeste de Rusia, y que esas voces castellanas que se asemejan mas al aleman que al gótico fueron creadas por los Suevos i así formadas la aceptaron los Jermanos que llegaron a España despues de ellos. Este es el mismo procedimiento por el que quedaron en castellano tantas voces latinas con eufonizacion gallega.

 

Marcelino Menendez i Pelayo cree que el influjo del gallego en el castellano antiguo vino solo por la imitacion de los poetas castellanos de la poesía gallega, que apareció mas de un siglo antes que aquella; pero el erudito secretario perpetui solo discurre dentro de la literatura, que es su fuerte. Imbuido en las ideas reinantes sobre la ninguna influencia de los Godos en la formacion de los romances peninsulares, no toma para nada en cuenta su presencia en España, desconociendo que se palpa en cada pájina de los hermosos prólogos que acompañan sus tomos de Antolojía de Poetas Líricos Castellanos.

 

Nuestro profesor Federico Hansen es el primero, segun mis noticias, que haya afirmado que la diferencia entre el castellano i el portugués, derivado este del gallego, provien de que el primero fué el romance formado por los Visigodos, i el segundo por los Suevos. Hansen se esplica el hecho de la influencia gallega en el castellano por el fondo de aquella lengua dejado por los Suevos en las provincias que les arrebataron los Visigodos. Exacto. Son asimismo mui exactas sus observaciones sobre que la influencia gallega en el dialecto aragonés son simplemente gráficas i no fonéticas, como han asegurado otros autores.

Es seguramente debido a las pronunciaciones de los habitantes de Leon i Castilla, semejante a la de los de Galicia, que los historiadores árabes de España, especialmente Aben Jaldun, llaman gallegos a los leoneses i a los castellanos de aquellos tiempos.

 

Ese es pues el oríjen de las reminiscencias gallegas del dialecto chileno.

 

c). Es verdad que los Godos estuvieron siempre en mayor número en el norte de España i en Andalucía, pero a Chile vinieron de todas partes de la Península; pero de todas partes los mismo hombres, con su fonética, su físico i su alma particulares, hombres a los que los Araucanos llamaban Quellu-pallum = roja-barba, i a los cuales un autor que los conoció describe así, hablando de los españoles de Chile en mis setecientos i tantos <<Por lo ordinario, las facciones de sus rostros, como tambien el color y la estatura, son como las de los españoles que nacen en las partes septentrionales de España, con quienes ciertamente tienen mayor semejanza, y esto aunque su padre sea de las partes meridionales de la misma España o de alguna otra parte de la América>>. Gomez de Vidaurre, ob. cit.

 

El buen abate no se esplica ese fenómeno, i la observacion la apunta a fuer de naturalista minucioso. Ya le he recordado en prosa cual era la causa que a este suelo los convocaba i cual la música que los atraía desde las mas lejanas rejiones, ahora me permitirá que le cite lo que de ellos decía en verso el inmortal Ercilla:

 

<<Animos libres, de temor desnudos,

en los peligros siempre habituados,

que el son horrendo que a otros atormenta

los alegra, despierta i alimenta>>.

 

Don Alonso pronunciaba la aspiracion de la h, por lo que entre <<siempre>> i <<habituados>> no hai sinalefa, i el verso es endecasílabo perfecto.

 

Describe el vate inmortal como él mismo vino desde Londres i otros de distintas partes de España i Europa en busca de alegría i alimento para sus almas, i, refiriéndose a la leva que Hurtado de Mendoza hizo en el Perú para venir a la guerra de Arauco, añade:

 

<<Del apartado Quito se movieron

jentes para hallarse en esta guerra:

de Loja, Piura, de Jaen salieron:

de Trujillo, de Guánuco i su tierra,

de Guamanga, Arequipa concurrieron

gran copia; i de los pueblos de la sierra,

la Paz, Cuzco, i las Charcas bien armados

bajaron muchos pláticos soldados>>.

 

Espero que no se me censure el que cite poetas como fuente de informacion histórica, porque además de ser reconocida la fidelidad del autor de la Araucana en los sucesos que relata, me habria parecido una impiedad, en un estudio sobre los oríjenes de nuestra raza, no citar al cantor inmortal del heroismo de, nuestros projenitores. <<...Si la Araucana es un monumento literario de la lengua castellana, debe ser además para los chilenos un libro nacional i querido: él es la fe de bautismo de nuestra nacion>>. <<Que la España perdone: Ercilla es el primer escritor chileno, el fundador de nuestra literatura e historia patria. Es nuestro patrimonio i lo reivindicaremos>>, dice Abrahan König en el prólogo de su edicion de la epopeya nacional. Mientras el pueblo de Chile hace un abono en bronce a la deuda inestinguible de gratitud que tiene contraida con su egrejio poeta, que le sea permitida a un roto chileno la honra de citarlo.

 

Sobre el físico de los conquistadores el mismo abata Gomez en otra parte de su obra nos da, indirectamente, mas detalles, pues describiendo a los rotos de su tiempo dice: <<Los mestizos y cuarterones, por lo que toca a sus cuerpos, están bien hechos, blancos por lo comun como los españoles, de modo que si no fuese el pelo, que en ellos es liso, gruso y negro, aun despues de varias generaciones, no se distinguirian de uan puro español>>.

 

Fué pues de españoles de buen cuerpo, que no tenían el pelo liso, ni grueso, ni negro i que no podían decir <<perfecto>> de quienes heredamos la sangre i el habla.

 

13.

 

a). El cambio de la b i de la v por g, que en chileno se acostumbra diciendo güitre, güeno, regüelto, etc, proviene de la influencia de la w gótica i de la confusion que en castellano antiguo existía entre la b i la v.

 

En gótico no existe el sonido labio-dental que representa la v, sino solamente la b bilabial, la cual tenía dos valores, uno esplosivo i otro fricativo, como los que tiene en chileno: barca, esplosiva, tocando los labios uno con otro; abarca, fricativa, solo acercándolos.

 

En romance castellano escribieron con g los mismo Godos, cuando empezaron a escribir su nueva lengua, las palabras que en su idioma jermano comenzaban por w: gaje, del gótico wadi: guarecer, de warian; guia, de witan, ¡guiai!, de ¡wai! etc.

 

Los primitivos escritores españoles empleaban b o v indistintamente; las reglas de que habla Rufino J. Cuervo apropósito del uso de esas consonantes son imajinarias, como lo son algunas de sus aseveraciones sobre fonética arcáica. La pronunciacion labio-dental de la v en español moderno es creacion de los latinistas iberos, por lo que a nosotros no ha llegado.

 

La u de los diptongos ue uise consonantiza en castellano, sonando como la u consonante, o w gótica, i en chileno suena como una g suave: güebo, alcagüete, que es el mismo valor que tenía en gótico la w, por lo que sería más lójico escribir con esa legra nuestras voces weso, wincha, etc, como witre, weno.

 

Tampoco es chilenismo esa pronunciacion: <<Valdes.─Aun juegan mas con la pobre h, poniendo algunas voces, como ya os he dicho, la g en su lugar, diciendo güerta, güeso, güevo, por huerta, hueso, huevo>>.

 

b). El vos que empleamos en lugar de es el mismo que se encuentra en todos los escritores antiguos:

 

<<Vos venis en gruesa mula,

Yo en un lijero caballo>>.

 

Del poema Castellanos i Leoneses, citado por Dozy.

 

<<El vos de que se hace tanto uso en Chile en el diálogo familiar, es una vulgaridad que debe evitarse, i el construirlo con el singular de los verbos una corrupcion insoportable>>, dice en su gramática don Andres Bello.

 

Lo de <<vulgaridad>> lo declinamos en nuestros abuelos, i en cuanto a construirlo con el singular de los verbos, es un error del insigne gramático, esplicable en él porque no supo dialecto chileno, i solo oyó en Santiago algunas de sus espresiones particulares.

 

Nuestras segundas personas del plural de los pretéritos son las antiguas castellanas sin i <<vos amastes>> en vez de <<vos amasteis>>, que en chileno se pronuncian con la s aspirada amahteh, siendo la última h apenas perceptible para un oido que no esté acostumbrado a nuestra fonética. Jamás cometemos los chilenos esa falta de concordancia.

 

Seguramente cuando don Andrés oyó a algun colejial decir v. g. <<voh lo agarrahteh>> no percibió la última h i creyó que decía <<agarraste>>, segunda persona del singular. De ahí el enojo del bondadoso sabio.

 

Pero sucede a los provincianos que llegan al colejio a Santiago que allí aprenden a decir por vos, y a pronunciar la s sibilante, pero siguen concordando el con la segunda plural, diciendo <<tú quisistes>>, i ahí si que la yerran, por lo que tambien aquí tuvo razon Bello en vituperarnos esa <<corruptela.>>

 

Tengo tardío el perdon para los que atacan a mi raza; pero aparte de que Bello nos criticaba para enseñarnos, i de que en su calidad de estranjero i habitante de las ciudades no pudo conocer nuestro lenguaje, los errores en la construccion de los verbos debieron herirle en lo mas vivo de sus saber, ya que fué esa parte de la gramática la que él adelantó especialmente, descubriendo con mirada jenial horizontes nuevos, que recorrió i analizó como maestro insigne. Los chilenos que siguen haciéndonos los mismos reproches son solo ecos inconscientes de aquel patricio ilustre.

 

Si Bello hubiera oido la s final de los verbos con que concordamos el vos, solo nos habría criticado el que en Chile estuviéramos todavía empleando formas verbales antiquísimas, que él conocía mui bien, i que pueden verse en las siguientes estrofas escritas ahora unos quinientos años:

 

<<Relijiosos que quisites

Foir a la soledad,

Obidiencia e castidad, Pobreza eu prometistes;

Sy a las pompas vos distes

Dexando los monesterios,

Yo fallo que los lazerios

Tan sola mente foystes.

 

El mundo pues que dexastes

Con prosupuestos devotos

Observad aquellos votos

Que de voluntad votastes;

Sy non, gloria que buscastes

En pena se tornará,

E tanto mayor será

Cuanto mas premia tomastes>>.

 

Me he permitido copiarle esas dos estrofas para proporcionarle prueba documental abundante, i tambien porqeu estos versos se parecen como dos mellizos, tanto en su forma como en sus ideas, a unos que poseo de un poeta popular curicano, carpintero de oficio. Las que le dejo copiadas son del hidalgo español Gomez Manrique.

 

Pueden verse en esas estrofas algunas voces arcaicas en uso solo en chileno a la fecha, como laserio = laceria, obidiencia, prosupuestos, premia. El verbo foir = huir es en chileno fuyir con f chilena (jf).

 

Tengo mis razones para creer que Gomez Manrique pronunciaba ese verbo como nosotros: con una f que no es la española actual, con una o semejante a una u i con i consonántica como la que pone en <<foystes>>, i consonántica cuyo valor fonético hai que representarlo a la fecha yi en esa palabra.

 

El vos chileno no tiene la forma íntegra vosotros, que tampoco tenía el castellano antiguo, i es indeclinable, por lo que en los casos complementarios enclíticos nos valemos de los caoss del : voh, de voh, con voh; salite o salí voh por salíos o salid vosotros.

 

Con el uso de vos nos ahorramos muchas de las frases ambiguas que resultan del empleo del su castellano.

 

c). Empleamos hom i ho por hombre solo en vocativo singular i plural: mir’ho, vengan, hom. En los demás casos usamos la voz castellana actual: el hombre mira, lo’ hombreh vienen.

 

En antiguos escritores esta palabra se encuentra escrita omne, ome, home, hom, i solo en el siglo XV empiezan a usar hombre algunos autores, aprareciendo en ella esa r de las que andaban zunbando inquietas en el oido interno de los creadores del romance.

 

La pronunciacion de las formas home i ome parece que era antiguamente igual a la nuestra, es decir que no sonaba la e final, pues así se deja comprender en la medida de algunos versos en los que esa e está de mas:

 

<<Sola con ome no te fies

Ni te allegues al espino>>.

 

Dos hemistiquios de ocho sílabas del Archipreste de Hita.

 

d). En cuanto a las permutas, cambios, supresiones o adiciones de vocales de la palabras castellanas que usamos en chileno, le diré, señor, que creo haberlas encontrado todas en los escritores peninsulares anteriores al descubrimiento de América: polido, Trenidad, dicir, escrebir, sospirar, resplendor, cudica, espiriencia, durmir, defunto, empremir, escuro, quistion, entincion, etc, etc, son voces empleadas por autores tales como el Marqués de Santillana, Ferran Perez de Guzman, el canciller Lopes de Ayala, el rei sin corona don Alvaro de Luna i otros personajes incapaces de aguantar que álguien se hubiera permitido andar motejándoles el habla.

 

Dolor, color i otros sustantivos de terminacion análoga eran femeninos, como en chileno:

 

<<E saliendo a rescebirme

El buen rey e su compaña,

Non pudo mas encobrirme

Su dolor, que era tamaña>>.

 

            Marqués de Santillana.

 

e). Es cierto que no son seguras nuestra fonolojía, nuestra morfolojía ni nuestra sintaxis, observándose principalmente mucha inseguridad en el empleo de las partículas prepositivas; pero igual cosa ocurre siempre en todo idioma hasta que se hace culto i la escritura fija las formas i las relaciones de las palabras.

 

Entre las corruptelas que se nos reprochan está la de hacer complemento ordinario con de el complemento directo de infinitivo verbal, construccion que es tambien solo arcaica:

 

<<Señora, por cuanto supe

Tus acorros, en tí espero,

Es a tu casa en Guadalupe

Prometo de ser romero.

 

                        Lopez de Ayala.

 

En los documentos escritos por los conquistadores i cronistas de Chile del primer siglo de la conquista se encuentran asimismo nuestras voces i frases mas usadas hoi dia. Las apuntadas a continuacion son tomadas de las cartas de Valdivia, de los Cabildos de Santiago, de Alvarez de Toledo, de Gonzalez de Nájera, de Nuñez de Pineda i de Góngora Marmolejo: lenguas = noticias, quema = quemazon, imos = fuimos, deprender = aprender, trujo = trajo, disistion = desistimiento, ensangostar = angostar, agora, mesmo, ansi = así, chiflar, ñutrimiento, asigurar, niervo, husga = huya, destruicion, concebicion = concepcion, perficion, tato = tacto, reta = recta, sobar = vences, efetuar, plático i prático = práctico, infrutuoso, indino = indigno, sinar = signar, manijar, añidir, asentarse = sentarse, vido = vi[o, veya =veia, previlejio, licion, hivierno, sulcar = surcar, arrimar = asentir a una opinion, peje = pez, alverjas, celebro = cerebro, asoltar = soltar, inopia = privacion, pobreza; desapartar = apartar, etc, etc. Contracciones como desta, desa, dallá, dacá, ques, desque = desde que, quél, porquél, dél, questaba, ínter = entretanto, etc, son corrientes en todos los escritores de aquellos tiempos. Nuñez de Pineda trae un <<agrecilla>> por agradecilla (páj. 146). En los escritores del siglo XVI se ve, como en los de la Península, escrito con l final el infinitivo con enclítico que empieza con esa misma letra: amalla, decille, tenello, etc, pronunciándola amal-la, decil-le, tenel-lo, como nosotros.

 

f). El negativo de persona lo tenemos en chileno de seis formas: nadie, naide, nadi, naiden, nadien, nadin.  La n final, que no he encontrado documentada, creo que nos tampoco invencion nuestra. El primitivo significado de nadie era positivo pues equivale a nacido, i solo llegó a ser negativo por la frecuencia de ser empleado en frases que lo eran. Ese apéndice de la letra negativa por escelencia en gótico i en latin creo que la trajeron los conquistadores a Chile, i encuentro que no le viene mal- Hallo mas negativo nuestro naiden que el simple nadie castellano.

 

g). Cuesta mas de lo que ordinariamente se cree el que la escritura fije definitivamente la forma de una palabra. El nombre de nuestra capital lo he encontrado escrito Sanet Yac, Sant Yague, Sant Yago, Santi Yago i Santiago. Pero son las voces en que entran las consonantes esquivas l i r las que han pasado por mas vicisitudes. Así a los hermanos conventuales se les ha llamado flayres, frailes, fraires, freiles, freilas, freires, freiras, freres, fray i frey. Nosotros usamos la forma íntegra fraile i la sincopada frei;

 

Creo que además de las documentadas debieron existir en el lenguaje hablado otras formas intermediarias en los primitivos tiempos, pues no es posible esplicar de otra suerte la metamorfosis de la t del latin frater en la l de fraile, ni tampoco me satisface la diptongacion de la a latina que dió oríjen al ai de la primera sílaba de la palabra española.

 

Dicen los etimolojistas que muchas de las voces castellanas vienen del acusativo o del ablativo de la correspondiente latina, En el caso presente fraile vendria de fratrem o de fratre, que daria lo mismo, puesto que la m final no la pronunciaban los latinos de ese tiempo; esa palabra la oyeron fratre los Godos, i como la t segun he recordado, sonada d en boca de estos en varias posiciones, quedó fradre, impronunciable para aquellos teutones sin la i eufónica que pusieron en Peidro, por lo que dijeron fraidre, o simplemente fraire como Peiro, i de ahí los fraile, flaire, por las permutas comunes a estas semivocales, prevaleciendo al fin la primera. Las formas frere i frei son analójicas de Pero i Per.

 

I ahí tiene Ud la i allegadiza o epentética que le habia prometido.

 

h). Hai varios otros puntos mui interesantes en nuestra fonética, i que ayudan admirablemente a resolver los problemas de la pronunciacion del castellano arcaico, pero esta carta va siendo demasiado larga. Quiero solo apuntar aquí la existencia de un sonido particular al chileno, el de la f de futre, fumar, fuí, difunto, etc, sonido que reune en sí los de la f i la j castellanas i que describe Echeverría acertadamente diciendo que <<se pronuncian con doble fricacion, una en los labios i otra en el paladar>>, sonido que creo llegado a Chile desde Europa i traido por los Godos.

 

Bien conocidas son por los que se dedican a estos estudios las discusiones a que ha dado lugar el modo como los Godos pronunciaban la f, problema que hasta la fecha no está resuelto. Wulfila lo representó con la φ griega, consonante bilabial, como suena en chileno feo diferente de la f castellana que, como la latina, se articula segun la Academia entre los dientes superiores i el labio inferior, siendo pues una consonante labio-dental, como era la romana en tiempos de Wulfila.

 

En chileno falta la f castellana, poseyendo sola la bilabial. En cambio nuestro dialecto posee esa articulacion dobre especial que Echeverria ha descrito el primero, i que podria representarse en la escritura jf, ha que, virtualmente a lo menos, la fricacion palatal precede a la labial.

 

El idioma de los Godos poseia varias de esas articulaciones complejas que Wulfila representó con grupos de consonantes del alfabeto griego, inventando algunos signos para articulaciones especiales.

 

¿Como pronunciarian los Godos la f de las palabras latinas que tomaron, siendo que ellos no tenian ninguna consonante labio-dental? Tenía el idioma gótico la articulacion jf?

 

Hai estos hechos entre otros: durante los siglos XIV i XV empezó a perderse de alguans voces castellanas la f de las palabras latinas de que las castellans provenian, i esa consonante labial aparece en la escritura reemplazada por una h que era pospalatal aspirada, semejante al sonido de la j del español moderno, letra esta última que no tenian ni el latin ni el español arcaico. Así de filius salió primero fijo i despues hijo; de formus, forno, escrito mas tarde horno; de fames, primero fame, luego fambre i por fin hambre, etc, etc. En otras voces aparecen desde un principio, ya con la consonante labial, que ha persistido hasta la fecha, como fácil de facilis, feroz de fenum. Quedan aun en castellano muchas palabras en las que puede verse esa bifurcacion de la f latina: humo i fumo, del latin fumus; hondo i fondo, de fundus; hambre i famélico. ¿Se verificó pues en aquel tiempo una diferenciacion, un desdoblamiento de la articulacion que daban los creadores del romance a la f latina? Es este uno de los oríjenes del sonido de la j en español moderno? Cual era la articulacion gótica que Wulfila representó con la phi griega? Del gótico falthan (th = d suave, como th con voz inglesa), nórdico falda, derivan las españolas halda i falda; las voces castellanas fato i hato, vienen de la gótica fatha. Se verificó por tanto con la f gótica el mismo desdoblamiento que acaeció con la latina.

 

Apropósito de la etimolojía de hato, en que estoi en desacuerdo con autores graves, le diré que para comprender la idea que los Godos de España espresaban con la voz hato, ha de tenerse presente que los conquistadores no empleaban aquí esa palabra, sino el sustantivo aparta, que conserva la idea de la gótica. Ese chilenismo es pues de oríjen idealójico gótico, aunque no formal.

 

El paso de una consonante de un grupo a otro, de una labial v. g. a una palatal, como ha sucedido en el caso que hemos visto, es debido a la accion preponderante de una de esas consonantes sobre la otra, a la asimilacion, como dicen los entendidos; pero en los casos estudiados no hai nada semejante; además no se trata de palabras aisladas, de un fenómeno singular, sino de uan serie, de una lei fonética especial.

 

Así ha quedado perdida en castellano una de las letras de mayor vitalidad del latin. La f latina era un sonido fricativo fuerte que trasformaba o asimilaba las consonantes vecinas: en vez de adfero se decia affero = aporto, cambiando la linguo-dental d en una f labio-dental. Las f del latin, como las del gótico, que a causa de esa escision particular fueron reemplazadas por la gutural h de los Godos, quedaron al fin perdidas, pues esa h fué suavizándose gradualmente hasta representar hoi solo un rudimento sin valor fonético.

 

El el habla de los iletrados i en los dialectos romances quedan como en archivo muchas palabras i sonidos particulares a los hombres que los crearon, por lo que el estudio de los dialectos tiene mayor importancia que la que hasta hoi se le acuerda en la historia de la formacion de los idiomas modernos. Segun Unamuno, en varias rejiones de España se oye en el pueblo iletrado palabras en las que la f castellana es reemplazada por la j. Los andaluces dicen jembra = hembra, que se escribió antiguamente fembra, del latin femina. Los andaluces no han inventado tal mudanza de consonantes. En chileno decimos jeder = heder, de fœtere, i conjugamos con j todo el verbo; jalar = halar, de oríjen nórdico o talvez de algun vocablo gótico que no ha quedado en documentos. Ese cambio de una j por una h hace que las voces chilenas sean mui diferentes de las castellanas, pues hoi la h no tiene valor; pero en lo antiguo no fué así; la voz escrita <<halar>> la pronunciaban los conquistadotes <<jalar>>, pues que nosotros tampoco hemos inventado ese cambio, que responde del todo a las transformaciones que hemos visto, i que es solo arcaismo fonético. La palabra castellana hedor es en chileno jedor i a veces fetor, ambos arcaismos traidos por los conquistadores. Esos eran seguramente los <<dejos>> del habla de los conquistadores a que se refiere el padre Ovalle. Entre esos dejos creo que está la pronunciacion de la consonante Echeverría.

 

Tenemos en chileno muchas palabras en que esa consonante doble suena perfectamente distinta: además de las nombradas jfutre, jfumar, dijfunto, i de jfogata, jfuente, Aljfonso, etc, conjugamos con la misma consonante todo el verbo jfuyir = huir, i todas las formas de ir que principian por f: jfui, jfuihteh, jfué, etc, jfuese, jfuera, etc, como asimismo las semejantes de ser. Se ve que en el primer verbo hemos sustituido una h castellana (la arcaica) con la jf, i en los otros hemos reemplazado una f con la misma consonante doble.

 

El araucano no posee el sonido f. Ni Febres, ni Hernandez, ni Valdivia traen en sus obras palabras con dicha consonante. Lenz dice que el idioma indíjena de Chile carece de dicha letra. Las raras que hoi aparecen en el chilidugu moderno parecen orijinarias de los idiomas de ultracordillera, pues se oyen entre otros los Huiliches i los Pehuenches especialmente.

 

El problema del oríjen de la consonante Echeverria da materia para un capítulo, pero seria necesario discutir opiniones i llenar de nombres de autores i de obras este pequeño estudio, cosa que deseo evitar. Para nosotros tiene especial importancia porque esas modulaciones particulares son debidas a la accion simultánea de grupos de músculos de los órganos vocales, músculos que entran en actividad combinada porque los nervios que los animan tienen conexiones en los centros cerebrales volitivos, cuya estructura se transmite por la herencia.

 

 

C a p í t u l o   I I I

 

(Lenguaje)

CONTINUACION. JENERALIDADES

 

1. a) tendencias jenerales del lenguaje chileno en armonía con el pensamiento de la raza. b) Contracciones, apócopes, etc. c) Oríjen de la nomenclatura en la métrica castellana, i del uso de la rima asonante en su versificacion. d) contracciones en inglés. e) contracciones en chileno. —

2. a) influencia de la escritura en el desarrollo de las lenguas. Los académicos. b) la tendencia al pasado del castellano moderno tiene una causa biolójica. c) necesidad de saber un idioma jermánico para estudiar las ciencias modernas. Jermanos i latinos. d) temor infundado. e) una frase en chileno.

 

——————

 

[1.]

 

a). Respecto a tendencias jenerales de nuestra lengua, pueden citarse dos, que tienen la misma causal sicolójica. La que nos lleva a regularizar su morfolojía, como observa con acierto respecto de las conjugaciones Echeverría i Reyes, i la del acortamiento i simplificacion de las palabras i de las frases, suprimiendo de las primeras letras o sílabas i de las segundas cuanta palabra pueda eliminarse sin oscurecer o dañar su sentido.

 

Como esas manifestaciones del jenio de nuestra lengua son diametralmente opuestas a la del español moderno, han merecido de los críticos las mas acerbas censuras. Nuestras frases <<p’ir p’al puerto>>, <<mir’ho’>> u otras despiertan el mal humor de los zoilos castellanos i la emprenden a denuestos con nosotros.

 

No es difícil encontrar la relacion que exite entre el laconismo de nuestros dichos i ocurrencias que le hice notar en mi primera carta, i esta supresion de letras i palabras en nuestro discurso: ambos pertenecen al mismo órden de manifestaciones mentales: a la esteriorizacion del pensamiento por medio de la palabra, i en ambas se observa el mismo predominio de la idea sobre la forma, de lo esencial sobre lo secundario.

 

Este rasgo del funcionamiento de nuestro cerebro es tambien heredado por ambas sábanas, como es fácil probarlo, i sus manifestaciones no se limitan al lenguaje sino que imprimen su sello a todo nuestro ser moral i mental.

 

A los que no tienen la costumbre de meditar sobre la conexion estrecha que una las mas variadas manifestaciones del pensamiento de un mismo individuo o de una misma raza, cuando ambos poseen esa armonía en el conjunto de sus operaciones mentales que se llama equilibrio, no les será fácil hallar la relacion entre lo que se ha llamado el ropaje del pensamiento i el ropaje material, el vestido del individuo; pero los sicólogos afirman que ambas esteriorizaciones del pensamiento derivan de idéntico proceso idealójico. El despego pues del chileo a las frases rebuscadas i sonoras tiene la misma causa interior que su desden por el atavío i el adorno de su persona. No hai ningun pueblo que use menos joyas que el chileno. Hasta hacen pocos años ese hecho era jeneral desde el roto infeliz al roto millonario: hoi empiezan a cargar anillos con brillantes, cadenas con chiches i corbatas llamativas algunos jóvenes de Santiago, costumbre solo de tahures i petardistas en otros tiempos; pero el roto lejítimo, el que ha permanecido indemne, no ha entrado por esa costumbre ni la aceptará mientras no cambie su ser moral; él deja las joyas i adornos para sus mujeres.

 

El solo instinto dice al chileno que el esmero cuidadoso en el atavío de la persona es signo de afeminamiento i la ciencia moderna ha llegado hoi a la misma conclusion. Se tiene a la fecha por seguro que, desde el brillo metálico del escarabajo macho, el plumaje coloreado i el dulce canto del macho de las aves, como las adornos naturales de los mamíferos del mismo sexo, hasta el atavío rebuscado i vistoso del varon, son signos inequívocos del predominio de la femina en la seleccion de la especie. Las insignias vistosas o ricas de mando o de poder social tienen otro significado.

 

b). I volviendo a las contracciones, crásis, síncopas, elisiones, etc, que usamos en nuestro lenguaje, ellas no son sino efectos de herencia sicolójica europea. Ya se habrá notado que los Godos acortaron hasta hacer difícil encontrar su etimolojía latina muchas palabras del romance que tomaron de la lengua romana. Además de las recordadas pueden citarse muchas otras voces en las que pueden verse hasta la reduccion a una sola voz de frases latinas: aqueste de atque + iste; aquel de atque + ille; otro, antiguamente al, de alter; algo de aliquod; tamaño de tantus + magnus; quizá de quis + sapit; despues de de + ex + post; cada uno, o caduno, como se decia antiguamente i seguimos diciendo nosotros, de cada + quisque + unus. De petrula los Godos sacaron perla i los castellanos posteriores han obtenido piedrezuela.

 

Desde fines del siglo XV o primeros a;os del siguiente, cuando todavia no existia la Academia de la Lengua, la frase <<vuestra señoría>> se contrajo en <<usía>>, i la frase <<vuestra merced>> pasó a <<vuesa merced>>, i luego fué contrayéndose hasta quedar reducida a una sola palabra de tres letras: vuesa erced, vuesarced, usarced, voadced, vuced, used, oacé i océ con algunas otras formas intermediarias. Hoi es tenido como elegante en la escritura la vuelta a la forma íntegra primitiva.

 

En los nombres propios de personas los Godos de España efectuaban la misma reduccion en el lenguaje familiar i en la escritura: Per de Peidro, Rui de Roderik; del patronímico de este último, Rodriguez, obtuvieron Roderiz i Ruiz de su síncopa. Nosotros empleamos Ririh, i la forma íntegra es una de las palabras mas difíciles de pronunciar para nosotros, diciendo Roidrigueh o Roigrigueh. Del gótico Loudwin hicieron Luis, hoi Lucha, como por tendencia castellana se alargan ordinariamente los nombres propios en estilo familiar, contrariamente a las demás lenguas: Juancho de Juan, Mañungo o Manongo de Manuel, Perico de Pedro, Marica de Maria, etc.

 

En el habla debieron usar muchas contracciones i apócopes los antiguos españoles, pues aun en sus escritos son mui frecuentes:

 

<<Cada un dia yo imajino

Como n’aquel vos miré, Y la hora determino

En qu’estonces vos hablé,

Y lo dogo c’a mi ver

Me parece que dezia,

Y no es viendo rresponder

Antes mi muerte querría

Que tal pena padecer>>.

 

Don Juan Manuel, siglo XV.

 

En siglos anteriores ni siquiera se marcaba con una coma el lugar en que se omitía la letra sino que se hacía una sola voz de las dos contraidas, como en la pronunciacion:

 

<<La tristura e grant cuydado

Son conmigo todavia,

Pues placer e alegria

Asi man desamparado>>.

 

Lopez de Ayala. Man = me han.

 

En el poema El Cid son mui frecuentes, i ha sido esa una de las dificultades para comprender algunos pasajes, dificultades que no existen para el que sabe chileno>

 

Verso 1448 <<Hyas espiden e piensan de cabalgar>>. <<Hyas espiden>> = ya se despiden.

 

Verso 1100 <<Tras nocharon de noch al alva de la man>>. Noch = noche, man = mañana.

 

Verso 1091 <<aorient exe el sol e tornos aesa part>>. Ese <<exe>> es presente de indicativo, por lo que debió escribirse exa = deja. La e final la puso el copista porque en la pronunciacion solo se oye la e de el siguiente: <<A orient’ ‘ej el sol>> se pronuncia en chileno esta frase.

 

Eduardo de la Barra tuvo mucha razon al suprimir algunas sílabas que están de mas en algnas palabras de este poema; pero son mucho mas numerosas las que pueden i deben suprimirse para encontrar correcta la medida de algunos de sus versos, lílabas escritas por el pendolista pero que no eran pronunciadas por los que lo cantaban o recitaban, porque estoi convencido de que los poetas de aquel tiempo empleaban el el lenguaje hablado tantas contracciones como nosotros, si no mas. Hai en esa magnífica epopeya algunos versos de lonjitud desmesurada pero que resultan perfectos pronunciados en chileno; por ejemplo el verso 3725 está escrito en el códice citado <<A todos alcanza ondra por el que en buen hora nació>>. Teniendo presente que en esa época el hiato era la regla, ese verso tiene diezipcho sílabas, cuando el poeta quiso hacerlo de solo dieziseis, con dos hemistiquios de ocho sílabas cada uno. El primero resulta de ocho, pero el segundo tiene diez, segun la nomenclatura castellana: por-el-que-en-buen-o-ra-na-ció. Pronunciado en chileno tiene sus ocho cabales: por’ ‘l-qu ‘en-bue-no-ra-na-ció.

 

En este mismo poema es fácil notar que la sílaba o sílabas que siguen a la última acentuada de cada verso no se toman en cuenta para la rima, lo que indica que no se pronunciaban, i no deben por lo tanto ser contadas al apreciar su medida. Así se ve en una tirada monorima en a acentuada consonar part, adelante, mande, al, fablastes, caen, Fanez, cavalgar, etc, en que adelante debe pronunciarse solo adelant; caen, solo can; fablastes, fablast, etc. En otras partes en que la rima es en o aguda, se ven consonar cort, Alfonso, lidiador, Yherónimo, en donde deben suprimirse la última sílaba en Alfonso i las dos últimas en Yherónimo. Este procedimiento métrico es corriente en El Cid i mui usado en las otras poesías de los siglos XII i XIII, en las cuales se ve indistintamente escrita o suprimida en la escritura la última sílaba, siendo solo la rima la que indica se debe pronunciarse o no.

 

Todo el que haya oido cantar a las campesinas chilenas habrá notado el mismo procedimient: cuando el nombre de la persona a quien se dirije la tonada es demasiado largo para que ajuste a la medida de la música, la cantora la acorta sencillamente todo lo que sea necesario, sin que nade se estrañe de ello. Lo mismo hacen con los versos mal medidos de algunas poesías populares.

 

c). Probablemente a esa supresion o contraccion facultativa de las sílabas que siguen a la última acentuada de los versos del español primitivo es debida la nomanclatura particular de la métrica castellana, que considera siempre como existente una sílaba despues de la última acentuada de cada verso, i nunca mas de una.

 

A ese mismo desden en la pronunciacion de los demás sonidos que seguian a la vocal o diptongos tónicos finales creo que debe atribuirse el empleo de la rima llamada asonante, que no emplearon ni el latin ni el griego, pero que era comun en algunas poesías antiguas del norte de Europa i que a la fecha emplean el castellano i el aleman, novedad poética introducida en Provenza i en España por la fonética de los Godos.

 

A igual procedimiento económico deben referirse los cambio de vocales llenas por débiles que se notan en chileno, trayendo el acento a una sílaba anterior a la que lo lleva en castellano, pues de esa manera se facilita la diptongacion i el acortamiento de la voz: meih por maiz, léido por leido, Valparéiso por Valparaiso, etc.

 

d). Esa reduccion que  los Godos efectuaron en las palabras latinas i luego en las romances por ellos creadas, i que sigue verificándose en nuestro dialecto, no es un fenómeno aislado en la historia de las lenguas. El caso mas interesante a este respecto es el que presenta el dioma inglés, que tiene por base el anglosajon, idioma, como he recordado, mui parecido al gótico.

 

El inglés tiene la tendencia a traer el acento a las primeras sílabas de las palabras suprimiendo las vocales de las sílabas postónicas i dejando esa captidad de consonantes, impronunciables muchas de ellas para los mismo ingleses, que aparecen en la gráfica, como los órganos en via de atrofia, sin funcion esencial, que se notan en algunos seres orgánicos. De la misma escritura han ido desapareciendo lentamente apesar de la oposicion de los etimolojistas. Pero fué en la época anterior a la escritura de esas lenguas cuando sus posesores redujeron de tal modo sus palabras que a la fecha es casi un idioma monosilábico, i simplificaron i regularizaron tanto su morfolojía i su sintaxis, que es tenido como el mas avanzado de los idiomas de flexion.

 

Un ejemplo: lord es una síncopa del anglosajon hlaford, que a su vez es una contraccion de hlaf = pan, i de afford = dar. En Londres ya no pronuncian la r de lord, que así reducidas a solo tres las diez letras primitivas, i encerrando el mismo significado, esto es, el que da pan, el munífico, el poderoso. Del anglosajon hlaefdaeg deriva el inglés lady.

 

En el diálogo familiar siguen los británicos acortando por medio de contracciones todavia mas su lenguaje; esta frase you had better do it, I will not forgive you if you do not = hágalo usted mejor, no le perdonaré si no lo hace; la pronuncian i la escriben así: You’d better do it, I won’t forgive you if you dont. O esta otra: I have been asked but shall not go because. I can not = Yo he sido invitado pero no irá porque no puedo ir: la escriben así en los diálogos de sus novelas: I’ve been asked, but shan’t go because I cant. En estas frases pueden verse contracciones verdaderamente sorprendentes, como won’t por will not en la que la o de la segunda palabra ha pasado a la primera reemplazando a la i. Esa trasposicion de sonidos, pedida por la eufonía, obliga a los escritores a poner la coma que indica la supresion en un lugar que no siempre corresponde al que debieran ocupar las letras suprimidas. Ademas esa coma, que como los últimos vestijios de los órganos que la evolucion ha suprimido en los seres, vestijios llamados <<rudimentos>> por los biólogos, tiene en la gráfica tendencia a desparecer, i así se ve amenudo shan’t, contraccion de shall not, escrito simplemente shant; don’, de do not, solo dont’ etc, como los organismo en los que ya se han perdido hasta los rudimentos anatómicos i presentan la nueva forma correcta de su nueva faz evolutiva.

 

Puede notarse que el castellano sigue, al justo, al camino opuesto. En los primeros escritores vimos que las supresiones de los sonidos no se marcaban en la escritura, despues se señaló con una coma el lugar de la supresion, i mas tarde se restituyó la letra o letras suprimidas, primero en la escritura i despues en la pronunciacion.

 

La reduccion a voces monosilábicas del vocabulario inglés i las contracciones tan frecuentes de que se valen en la conversacion hacen tan rápida la sucesion de las ideas en el diáago de esa lengua que es ella una de las mas graves dificultades para que una person ahabituada al amplio lenguaje castellano pueda seguir la ilacion del discurso familiar en lengua inglesa; i esa misma pervedad de sus palabras hace imposible a los británicos pronunciar sin ensayor previos las voces de muchas sílabas del castellano, como paralelipipedoidales, por ejemplo.

 

c). Las contracciones i trasposiciones eufónicas de los ingleses dejan mui atrás a las que usamos los chilenos sin que a ellos nadie se las tache. Verdad es que las nuestras reducen algo la forma castiza de los vocablos ampulosos de la lengua castellana. En la frase chilena: <<tre’ l catr’ ‘e fierr’, ho’>> = <<traed el catre de fierra, hombre>>, reducimos a quince letras, pronunciadas en cinco sílabas, las veinticinco del español pronunciadas en diez sílabas, ahorrando así la mitad del tiempo. Algo es algo.

 

Los norteamericanos han ido mas lejos que los ingleses en la economía de sonicdo en el habla i de su representacion en la, escritura, especialmente de las palabras modernas eruditas, acortándolas por donde les parece conveniente i dejando en la gráfica una coma de muestra: alligator = caiman lo escriben ‘gator; hippopotamus = hipopótamo, lo recortan por el otro estremo i escriben hipo. A nadie se le ocurre en Norte América censurar esas audaces mutilaciones solo comparables a la de man por mañana del poeta de El Cid. La observacion de que hipo significa caballo en griego, que pudiera hacerles algun etimolojista de los nuestras, la mirarían con supremo desden, pues ellos no tienen nada que ver con los griegos, ni escriben para griegos, ni piensan en el idioma de naciones que fueron; su vista está fija solo en el porvenir.

 

En las antiguas posesiones que hoi son de EE.UU. dejaron sus primeros posesores algunos nombres jeográficos entonados i sonoros como <<San Francisco de California>> por ejemplo, frase demasiado larga para nombre de un solo puerto, por lo que los norteamericanos la han reducido al malsonante <<Frisco>>, como los Godos redujeron a <<Santander>> lo que los Iberos llamaban <<Portus Sancti Emeterii>>. Son diferencias que están en la masa de la sangre o en la célula de las razas.

 

Nuestro lenguaje que, como todo lo jenuinamente chileno, va quedando como patrimonio esclusivo del roto pobre, un fenómeno lingüístico lleno de interés para la ciencia i en especial para nosotros. Si es a la fecha tan inseguro en su estructura es porque no ha tenido la suerte de encontrar hombres de talento que lo hayan empleado para espresarse por escrito en él.

 

El dialecto véneto, que guarda como el nuestro, trasmitidas de viva voz, muchas reminicscencias del primer romance que nació en Italia, tuvo en Goldoni, el célebre dramaturgo italiano del siglo XVIII, quien lo ilustrara i precisara sus formas con las creaciones de su intelijencia; el gallego moderno, que se encuentra en el mismo caso que el chileno i el véneto, ha sido ilustrado por el laureado poeta contemporáneo Curros Enriquez; el lenguje del roto espera su hombre.

 

Solo en este último año he tenido el gusto de leer en el decano de los diarios de Santiago una poesía en chileno dedicada a Rodolfo Lenz, lo que me induce a creer que por insinuaciones de ese estudioso e intelijente profesor del Instituto Pedagójico de Santiago, el poeta ha empleado nuestra lengua en sus versos. Gracias para el profesor i para el poeta.

 

2.

 

a). Tengo un amigo que me hace el servicio de apurarse por mí, el cual me observó, mui alarmado, que en mi carta anterior en vez de un Godo de España yo había puesto a un guaso colchagüino hablando con Colon, en lo cual habia cometido, por lo menos, un anacronismo evidente. Espero que, por las sucintas pruebas que me ha sido posible aducir en las presente, haya cambiado de opinion.

 

No tenemos por que avergonzarnos de usar un lenguaje mas regular i mas lacónico que el castellano moderno. I aquí me ha de perdonar el que, en desquite de lo mucho que en lengua castellana se nos ha vituperado nuestro modo de espresarnos, le diga con sinceridad lo que pienso respecto de ese idioma, en el que Ud ha obtenido tan envidiable triunfos.

 

Todas las lenguas al hacerse litararias sufren una detencion en su desenvolvimiento hacia la regularizacion de su morfolojía i hacia la simplificacion i lójica de su sintaxis, que es como se cumplen en el habla humana la lei universal del menor esfuerzo. Esa detencion llega a su mas alto grado cuando la escritura documenta las formas i las relaciones de las palabras en el discurso. Desde que la fráfica empieza a ejercer su accion conservadora de los idiomas, el progreso de estos se reduce casi a la adquisicion de voces i de jiros nuevos, pero encuadrados dentro de las leyes del desarrollo orgánico que alcanzó el idioma antes de ser cristalizado por la escritura. Desde esa etapa, el progreso de las lenguas es lentísimo, i las principales barreras que detienen su marcha son: la autoridad delos grandes escritores, en las razas progresives, i además la tendencia al pasado que en esto como en todos los órdenes de su actividad síquica se manifiesta en las razas que, habiendo en un tiempo sido progresivas por el mestizaje con razas superiores, purifican a la fecha su naturaleza primitiva por la eliminacion de la sangre estranjera. Entre estos últimos están los romances, i entre ellos el castellano, el que ha sido mas cohibido en su desarrollo por esa tendencia atávica.

 

Es, como le he recordado, por la escritura por donde han vuelto a la pronunciacion las formas latinas de las voces del primitivo castellano. Ha sido tan grande la influencia de la gráfica sobre la fonética de esta lengue, que es este uno de los capítulos mas curiosos de su historia. Poseo, señor, un lio de apuntes sobre esto i puede ser que algun dia les desate el balduque.

 

A esa metamorfosis retrógrada se debe que no el italiano, ni el gallego, no el catalan de hoi se diferencien tanto del que aparece en los primitivos documentos que se poseen de esas lenguas, como se diferencia el español moderno del de los primeros escritores peninsulares. Cualquier italiano medianamente ilustrado puede leer sin ninguna dificultad al Dante i demás escritores de los siglos XIII i XIV, mientras que para entender las obras literarias i castellanas de esos mismos siglos un español necesita hacer estudios especiales como si se tratara de otra lengua.

 

Esa es la obra de los latinistas, de los etimolojistas, cuya sabiduría le he manifestado mas atrás. Todo el empeño de los humanistas de habla castellana, con rarísimas escepciones, ha sido puesto en acercar su lengua a la que hablaron los romanos de ha veinte siglos, i en adornar la frase, redondear el período i dar sonoridad i demás cualidades esternas a su idioma.

 

El lema de los humanistas organizados en lejion <<Limpia, Fija i da Esplendor>>, ha de entenderse de uan manera mui particular. Entienden por limpiar la lengua encerrarla dentro de una muralla china para que no penetre en ella ninguna voz nueva, ningun neolojismo o barbarismo, a los que tienen horror, de lo que ha resultado, con el inmenso desarrollo de la vida moderna, que pocos libros prestan menos utilidad a un hombre de estudio que un diccionario de la Academia. Los editores libreros han subsanado en parte esa deficiencia proporcionando al público de habla castellana diccionarios con <<apéndice>>, que va siendo ya tan voluminoso como el diccionario mismo, cosa no vista ni oida de otro idioma.

 

No <<Fija>> sino que va hacia donde lo hemos visto, resucitando formas muertas por el uso del lenguaje hablado. En su tarea de restauracion de fósiles han ido los latinistas hasta atreverse con la misma lengua madre, i con el acierto que es de suponer. Recuerdo que mi profesor de latin, Rodriguez Ojeda, el querido Lioncho, hacía retumbar la sala del Instituto con el um de templum, cuando es hoi sabido que desde antes de la conquista de España los romanos ya casi no pronunciaban la m final, i que esa u no era tampoco la u castellana. Asimismo me enseñaron que ese señor no respondia sino cuando lo llamaban Quíquero, porque K sonaba la c latina.

 

<<Esplendor>> entendido como brillo externo, es lo único en que el lema es verdadero. Ha sido esa una antigua aspiracion española: <<Valdés:... y sabed que la gentileza de la lengua castellana, entre las otras cosas, consiste en que los vocablos sean llenos y enteros; y por esto siempre me vereis escribir los vocablos con las mas letras que pueda>>, espiritu que, como se ve, es diametralmente opuesto al que creó esta lengua.

 

Pero los hablistas castellanos han tenido la felicidad de ver coronados sus tenaces esfuerzos. Su lenguaje es, con mucho, el mas sonoro, el mas ampuloso de los idiomas que conozco, aunque haya quedado pobre en voces, i use dos negaciones para negar i haya que usar a cada paso de rodeos para evitar las anfibilojías del posesivo su, estigma de infantilidad que no tenia el castellano antiguo.

 

He oido hablar en varios idiomas, por lo que mi opinion no es del todo empírica, como quisiera que fuese la de los que han de juzgar en esta materia, i puedo asegurarle que lo que mas llama la atencion del viajero que no ha tenido oportunidad de oir hablar castellano por algun tiempo, es la sonoridad particular de esta lengua. La abundancia de sus vocales, especialemente la a, que hiere como compana el oido, da la idea de uqe los que la hablan abren demasiado la boca i elevan el tono, lo que unido a la costumbre de jesticular i accionar mientras se habla, que parece nativa de los que en ella se espresan, le da cierta prosopopeya, cierta énfasis e hinchazon mui curiosas. Pero están de ello satisfechos; así mientras que los ingleses se glorian de poseer el idioma mas lacónico i preciso de los modernos, un eminente orador peninsular dice del suyo propio: <<Nada hai comparable a la verba grandilocuente i abundosa de la rica i sonora habla castellana>>. Campana. ¿Oye?

 

La escritura tambien ha logrado de adorno esterno, pues es de la única manera que puede considerarse la profusion de acentos ortográficos inútiles, no empleados en la escritura de ninguna otra lengua, que usa el castellano. I tambien hai progreso en esto: Rufino J. Cuervo pinta el acento a palabras que se le escaparon a la Academia, i ha encontrado razones para poner dos acentos ortográficos a algunas palabras compuestas.

 

b). Pensando sobre esta tendencia al pasado de las familias latinas, tan elocuente para los biológos, estaba en estos días cuando el cable nos anuncia que en Roma ha tenido gran suceso un <<Congreso Latino>>. En sus sesiones, a las que concurrieron representantes de las naciones neolatinas de Europa i de algunas de América, se habló i deliberó solo en latin, se leyeron poesías en esa lengua muerta para siempre, i se representó un drama de antiguo escritor latino auténtico por cómicos que declamaban en latin i que en latin oian los espectadores. No dicen los cablegramas de que nacionalidad eran tales cómicos, cosa indispensable para formarse una idea de como sonaria el latin en sus bocas, puesto que cada una de las naciones modernas de Europa pronuncia la lengua de Kikero, i Chichero como suena en boca de los italianos, a su manera particular, aunque ninguna como la pronunciaban sus antiguos dueños. Lo que es seguro, sin embargo de que no lo dice el cable, es que si el autor de ese drama resucita para asister a ese homenaje tan... póstumo, diré, no habria entendido una palabra, i habria creido que con toda esa gravedad postiza de antiguos romanos que adoptaban los concurrentes, estaban confabulados para jugarle una broma de mal gusto.

 

Conozco a uno de los chilenos que debe haber asistido a la representacion,  sé que sus conocimiento del latin le habrán alcanzado cuando mas para lucir un <<ego sum>> al pasar su tarjeta de entrada; lo que no le habrá impedido estar miu atento, asintiendo con la cabeza i hasta aplaudiendo algunos pasajes, para ir despues a su cuarto de hotel a reirse a carcajadas de la farsa. Cuánda falta me hace la fusta de Voltaire para mostrársela a todos esos comediantes!

 

c). La poca simpatía que abrigo por la sonora verba de Castilla proviene en parte de que tengo la íntima conviccion de que por el habla romance que usamos en Chile es por donde nos ha venido el error perjudicialísimo de creernos latinos i de raza latina, i por consiguiente destinados a pasar por la servidumbre de razas superiores antes de desaparecer definitivametne de la faz del planeta. Estoi asismismo convencido de que mientras a los chilenos solo se nos enseñe español, francés o italiano, iremos quedándonos irremediablemente a la zaga del magnífico progreso de la ciencia moderna.

 

Es una ilusión tan manifiesta creer que Paris sigue siendo el cerebro del mundo, como la de imajinarse que Roma es aun su señora. La sede del saber i del mando de la Tierra ha cambiado de sitio i de raza.

 

En los últimos años la escuela darwiniana inglesa, encabezada por Herber Spencer, ha sostenido con la alemana de los neo-darwinianos, cuyo jefe es Weissmann, una larga i luminosa polémica sobre el mecanismo con que ambas escuelas esplican la trasmision de la vida de padres a hijos, el proceso hasta aquí misterioso que permite que de la fusion de dos células microscópicas resulte un ser único que reproduce los caracteres físicos, moreales e intelectuales de los individuos jeneradores de quienes se desprendieron aquellas células.

 

I como corolario de aquella polémica, la dilucidacion del problema de grande importancia social práctica de si las condiciones adquiridas por los padres pueden o no ser trasmitidas a la projenie; o en otros términos, si un hombre que ha logrado v. g. fortalecer su vitalidad o desarrollar sus músculos por medio de prácticas o ejercicios apropiados, trasmite o no a sus hijos esa robustez adquirida, con la cual no habia nacido, o si otro, que por el estudio i el trabajo mental asiduo ha conseguido aumentar el poder funcional de su cerebro, puede dar vida a hijos de intelijencia superior a la que habrian tenido si él mismo no hubiera mejorada la suya por el ejercicio. Se trata por lo tanto de saber si la educacion es capaz de mejorar la especie humana, tesis sostenida por los ingleses, o si solo está limitado su poder al individuo, que es lo sostenido por los alemanes, los cuales afirman que la especie solo es modificable por las leyes primitivas de Darwin, la variacion i la seleccion, doctrina a la que se estan hoi adhiriendo los mismo ingleses.

 

La discusion de este problema, el mas profundo de cuantos han sido abordados por el hombre desde que la filosofia posee la base esperimental que le suministran los laboratorios i el microscopio, que con su mirada poderosa sondea el mundo maravilloso de lo infinitamente pequeño, no ha sido siquiera traducida a ningun idioma romance. Los sabios franceses que no han sabido aleman, inglés o ruso se han quedado a oscuras sobre ella.

 

Lo mas grave es que los latinos parecen no interesarse por esta clase de investigaciones. Es de regla jeneral que empiecen sus libros que llaman de sociolojía declarando que la biolojía no tiene nada que ver con ellos, i dicen la verdad, como aparece de manifiesto en sus lucubraciones. Han dejado de nombrar los silojismos, los sorites i los entimemas de los antiguos escolásticos, pero han permanecido en su misma metafísica, i se mantienen, naturalmente, a la misma altura filosófica que aquellos.

 

Las obras fundamentales del saber moderno, la Biolojía ni la Sicolojía de Spencer, no estan siquiera traducidas al español ni al italiano, lo que no es un inconveniente para que los escritores de esos paises se crean en el deber de refutar las doctrinas del Filósofe Exelso, para cuya comprension estan inhabilitados. Es aun posible que encuentren inadecuado, sino absurdo, el título de sicolojía dado a una obra que emplea casi todo el primero de sus dos tomos en la descripcion anatómica i en la fisiolojía del sistema nervioso humano, ni que crean que las esperiencias hachas en plantas i en cuadrúpedos puedan tener aplicacion al <<bípedo implume>>.

 

No hai por lo tanto motivo para estrañarse de uqe en filolojio, ciencia alemana, los latino estén sin conocer su propio idioma, i en espera de algun sabio aleman, como dice Menendez i Pelayo, que venga a enseñarles en su propia casa.

 

Persistiendo en la senda latina por la que se nos arrastra, tendremos al fin los chilenos que contentarnos con ilusiones i palabras, creyéndonos todos unos portentos de saber como en Italia, donde hai una cantidad espantosa de sociólogos, pero en donde <<sociolojía>> ya no significa lo que Augusto Comte, su ilustre creador, quiso que significara, sino algo que lleva camino de ser precisamente lo contrario; o bien nos daremos por satisfechos llamándonos unos a otros <<mi sabio amigo>>, <<mi sapientísimo colega>> como se saludan entre sí los de la Real.

 

d). Antes de terminar la presente, me ha de permitir calmar otra alarma del amigo recordado. Teme ese buen señor que si llegran a convercerse las jentes de que realmente los chilenos somos una raza aparte en el continente, quedaríamos aislados, sin amigos, sin aliados. Se ha repetido tanto en estos últimos tiempos que debemos ser amigos con este o con aquel pueblo porqeu tenemos el mismo oríjen, somos una misma raza, nos rejimos por el mismo sistema de gobierno, hablamos el mismo idioma, practicamos la misma relijion, habitamos el mismo continente, es la misma nuestra historia i será el mismo nuestro porvenir, que nos estraño que mi buen amigo crea que son necesarias todas esas similitudes entre las naciones para que puedan estimarse i respetarse mutuamente. Efecto del gran poder que las palabras estan ejerciendo en algunos de nuestros compatriotas. Los hechos, aunque tengan la evidencia mas palmaria, ejercen en sus juicios poca o ninguna influencia, por lo que no los buscan ni los ven. I en esta cuestion de amistades entre pueblos los hai de tal evidencia que parecen puestos de propósito para desmentir esa afirmacion: la única nacion sudamericana que haya tenido diverso oríjen que la nuestra, que habla diverso idioma que tuviera diverso sistema de gobierno en la época en que comenzó nuestra sincera amistad es la nacion brasilera, i es precisamente la nacion cuyo pueblo siente mas sinceras simpatías por nosotros, i por la cual el pueblo entero de Chile manifiesta mas honda amistad. En Europa no hai alianza mas firma que la de la Rusia i la Francia, que tienen distinta raza, distinta relijion, distinto idioma, distinto sistema de gobierno, distintas costumbres, i toda la naturaleza de aquellos pueblos, no es solo distinta sino que opuesta en muchas de sus manifestaciones. Estoi por creer que es mas verdadero entre pueblos que entre individuos el proverbio que dice <<no hai peor cuña que la del mismo palo>>; pero discurriendo solo sobre palabras se puede probar que es de noche a las doce del dia, como lo probaran los sofistas griegos.

 

Los pueblos no se aprecian i quieren por igualdades de raza ni de otras clases sino por motivos bien conocidos de todos. Las tales igualdades múltiples que se invocan a la fecha como razones necesarias son solo lugares comunes de diplomacia enana.

 

Seamos serios i respetables, mantengamos viva en nuestros corazones la nobre ambicion de ser los mejores i no ahorremos sacrificio en conseguirlo, i entonces mereceremos tener amistades i solo entonces las tendremos sinceras. Queda servido el amigo.

 

e). I agora, ‘on Calro’ que la ai recordao el orij’ i sinificao sicolójico de nuehtr’ abla, ehpero de que uhté’ no se abengonse en que se aiga tomao la franquesa d’ehcrebil-le l’ úrtima rason d’ehta letra en su dialeuto lijítimo.

 

                        Junio de 1903.                          Un roto chileno.

 

 

 

 

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