Raza
Chilena
L I
B R O E S C R I T O P O R
U N C H I L E N O
Por don Nicolás Palacios
Primera edición eléctronica, Mayo 2004
Transcrita y preparada por el
Dr. Rafael Andrés Escribano
a partir de la edición de la
IMPRENTA I
LITOGRAFIA ALEMANA
de GUSTAVO
SCHÄFER
VALPARAISO
1904

1.
Advertencias
preliminares.
2.
Razas
i lenguas de España.
a)
del
éuscaro al latin.
b)
Del
latin al romance.
c)
El castellano
no es el latin corrompido.
d)
Número
de Jermanos que invadió la Península.
e)
¿qué
fue de los Godos a la llegada de los Arabes.
f)
Godos
e Iberos.
3.
a)
como
se modificó el latin.
b)
el
verbo en latin y en gótico: un verbo gótico en el lenguaje chileno.
c)
el
plural en castellano.
d)
los
apellidos patronímicos en español.
e)
influencia
del gótico en la formacion del castellano; algunos ejemplos.
f)
el
latin rústico.
4. Influencia de los Godos en la formacion de
los romances meridionales.
a)
italiano.
b)
provenzal.
c)
lucha
de razas
5.
a)
el
dialecto chileno es el lenguaje de los conquistadores godos de Chile.
b)
el
valor de la d en chileno.
6.
a)
pérdida
de palabras de origen gótico en el español moderno.
b)
chilenismos
de origen gótico.
7.
a)
la a
en español arcaico.
b)
pruebas
documentales.
c)
empleo
de la d en chileno.
8.
a)
el
valor de la s en chileno.
b)
la s
en latin.
c)
la s
en gótico.
d)
la s
en castellano.
e)
la s
en chileno.
9.
a)
la h
aspirada en español i en chileno.
b)
influencia
del lenguaje araucano (chilidugu) en el chileno.
10.
a)
la l
i la r en chileno i en castellano.
b)
pruebas
documentales.
11.
a)
de los
grupos consonánticos pt, ps, kt, ks, en gótico.
b)
de los
mismos en castellano.
c)
del
grupo gn.
d)
eufonizacion
de esos grupos en chileno.
12.
a)
reminiscencias
del gallego en el chileno.
b)
palabras
castellanas de oríjen aleman.
c)
los
conquistadores de Chile vinieron de todas partes, pero de todas partes solo los
que tenian sangre i espíritu góticos.
13.
a)
sobre
la b i la v castellanas i la w gótica.
b)
del
uso de vos en español antiguo i en chileno.
c)
la voz
hombre en chileno.
d)
vocales
en chileno.
e)
preposiciones.
f)
negativo
de persona.
g)
cambios
de forma de algunas palabras.
h)
consonante
Echeverria.
1. Advertencias
preliminares
La creencia
arraigada i jeneral de que el pueblo chileno ha corrompido el idioma español es
antigua en el pais i tuvo por sus principales i primeros sostenedores a dos
autoridades tan esclarecidas como J. J. de Mora i el sabio A. Bello. No es
estraño por lo tanto que los hablistas nacionales hayan seguido sosteniendo lo
mismo, ni que uno de nuestros profesores estranjeros lo haya dado como un hecho
cierto i esté empeñado en buscar la causa de dicha corrupcion.
Antes de
abordar esta materia, debo recordarle que en una carta por la prensa es mui
difícil tratarla convenientemente. La filolojía es una ciencia moderna que
posee su terminolojía técnica particular i signos especiales para representar
los diversos sonidos del lenguaje hablado, términos i signos que no pueden
emplearse sin entrar en largas esplicaciones, por lo que en la presente me veré
forzado a emplear términos de uso corriente i los signos ortográficos del
castellano, escribiendo asimisno los diptongos
con la vocal castellana que percibe el oido o con la que mas se le
asemeje. Estas dificultades me impedirán apuntar las palabras de otros idiomas
correspondientes a la que cite, i que tanto ilustran una disertacion sobre
filolojía. Pido a Ud que disculpe esta deficiencia. De todos modos creo fácil
llenar mi tarea de probarle que no ahai tal corrupcion i que si Chile tuviera
algo de que avergonzarse no sería de nuestra manera de espresarnos.
Otra
advertencia preliminar es la de que hoi por hoi no es posible tratar ningun
problema social sin ahondar algo en sus oríjenes, por lo que me será necesario
dar una rápida ojeada a la formacion del castellano, cuestion en la que corren
admitidas por peninsulares i americanos muchas ideas inexactas que necesito
rectificar para desenvolver mi tesis.
En un tema
tan escaso de interés para los que no son aficionados como este de la lenguas,
auntuqe tan hermoso para sus cultivadores, no pondré gran empeño en detener mi
lápiz cuendo se desvíe siguiendo una idea lateral asociada, pero manteniéndome
siempre dentro del tema jeneral que con mis cartas me he propuesto.
2. Razas i lenguas de
España
a). Es
opinion admitida que los primitivos pobladores de la Península Ibérica hablaban
una lengua aglutinante, como el vasco actual, si es que no eera este mismo
vasco o éuscaro el usado por todos sus pobladores.
Este pueblo
fué invadido en tiempos prehistóricos por otro pueblo, de idioma flexion, los
Celtas: pero su lengua no dejó rastros conocidos en España. G. de Humboldt cree
que los nombre jeográficos terminados en briga son de oríjen céltico.
Unas pocas palabras que quedan en castellano de ese mismo oríjen parecen haber
venido posteriormente.
La misma
escasa influencia sobre el idioma ibero tuvieron los griegos i los fenicios,
que poseyeron algunas factorías o estaciones marítimas en las costas de ese
pais varios siglos antes de J. C., i los cartajinenses, de lengua fenicia, que
alcanzaron a emprender la conquista de España, pero de donde fueron arrojados
por los romanos.
Mas de un
siglo antes de nuestra era i mas de cuatro despues de ella, Roma fué dueña de
toda la Península. La cultura en todos sentidos implantada por los romanos
dominadores, colonizadorres e ilustrados de ese pais trajo como consecuencia el
cambio de idioma en todos sus pobladores, siendo el latin el único hablado por
todos los Iberos, con escepcion de los vascuenses, que hasta hoi conservan su
idioma i reclaman sus fueros.
Era pues el
latin desde varios siglos atrás el lenguaje de la Península cuando empezaron a
llegar a ella en el siglo V pueblos de sangre i lengua completamente diversas.
los bárbaros.
Algunos
años antes varias partidas de estos hombres habían recorrido el norte de
España, pero con el solo objeto del pillaje. Esta vez llegaban en grandísimo
número, trayendo sus familias en grandes carros tirados por bueyes. Venian a
establecerse en el pais, abandonando para siempre sus moradas del sur de
Alemania, donde habían vivido varios siglos. Era el éxodo de la familias
góticas llamadas Suevos i Vándalos, i algunas otras menores, las que venian a
tomar posesion de esta provincia romana i a multiplicar en ella su estirpe (406
antes de J. C.).
Los
Vándalos se establecieron en el noreste de la Penínsulo, en lo que hoi es
Aragon i Cataluña, i los Suevos asentaron sus dominios en parte de Castilla la
Vieja, en Leon, Asturias i Galicia. Los jefes edificaron sus residencias en las
alturas que dominaban los valles escojidos de su nueva patria, en los que se
establecieron sus súbditos.
Los romanos
estaban en esa fecha mui desorganizados i decadentes para resistir estas
invasiones, pero conservaban una cualidad de que sabaron gran partido en esos
apuros: su habilidad para la intriga, arma que no sabian esgrimir los
invasores. Hicieron pues luchar a los bárbaros unos con otros i de ese modo se
defendieron algun tiempo.
En 413
llegaron los Visigodos a España i atacaron i vencieron a los Vándalos en
Barcelona, ciudad en la que el rei visigodo Ataulfo asentó su trono. Los
vencidos se corrieron a Andalucía i de allí pasaron en gran número al Africa.
Pero los
dominios de los Visigodos estaban principalmente al norte de los Pirineos; su
reino se estendía desde el Loira al sur i desde el Ródano al océano, por lo que
luego hicieron de la ciudad francesa de Tolosa la capital de sus estados.
En 418
Walia, rei visigodo de Tolosa, con anuencia de Roma, emprendió la conquista del
reino suevo de España, pero sin resultados satisfactorios. En 455 Teodorico II,
despues de larga campaña, venció por fin a sus hermanos suevos, quedando solo
Galicia en poder de estos, aunque pagando tributo, i siendo el resto de sus dominios
gobernados por jefes visigodos.
Esa
situacion se prongó hasta 507, año en que Clodoveo i francos, auxiliados por
los indíjenas, católicos, del reino de Tolosa, arrebataron a los Visigodos sus
dominios de Francia, obligándolos a refujierse en España, conservando solo en
aquel país la provincia de Septimania.
Estos
recuerdos históricos son indispensables para darse cuenta cabal de la formacion
del romance castellano. La filolojía es solo una rama de la antropología, i por
haber olvidado esta verdad, queriendo hacer del lenguaje humano una ciencia
separada de las demás que al hombre se refieren, la filolojía ha visto
perturbado su desarrollo por mucho tiempo. Es a ese olvido al que debe
atribuirse el que los estudios sobre el oríjen del idioma castellana sean a la
fecha tan deficientes.
Suevos,
Vándalos, Visigodos, Hérulos, Jépidos, Alanos, etc., eran solo tribus de la
misma familia gótica i hablaban todos el mismo idioma, segun San Isidoro; pero
hai a este propósito una observacion mui importante que hacer: los Visigodos i
Ostrogodos habian morado entre el Dnieper i el Danubio probablemente desde el
primer siglo de la era cristiana i solo en el siglo IV emprendieron su marcha
al occidente, mientras que los Suevos, Vándalos i Alanos permanecieron en Alemania
tal vez desde que salieron de Scancia, i de Alemania, de la Alta Alemania o
Alemania del Sur emprendieron directamente su marcha a España. Estuvieron pues
separados los primeros de los segundos por algunos siglos, lo que hace
verosímil que hubiera entre unos i otros algunas diferencias dialectales,
suposicion que veremos reforzada mas adelante.
Todos los
bérbaros jermanos adoptaron el idioma de las provincias por ellos conquistadas,
esto es el latin, al principio en los documentos escritos, en sus códigos, ya
que ellos no sabian escribir i que en latin estaban las leyes por que se rejian
los aboríjenes de sus nuevos estados. Así aparecieron en lengua romana el Edictum
Teodorici, el Breviarum de Alarico, el Fuero Juzgo, etc. Los
mismos jefes i autoridades de todas categorías pertenecientes a la raza
dominante debieron verse precisados a aprender el lenguaje de sus nuevos
súbditos latinos, i las relaciones múltiples de ambos pueblos trajeron al fin
la adopcion del idioma latino, que era el mas cultivado i litarario, por todos
los conquistadores.
Es un hecho
conocido que del contacto suficiente de dos pueblos, el menos letrado toma con
el tiempo el lenguaje del que lo es mas, aunque aquel sea el dominante: los
romanos impusieron su idioma en las provincias del imperio que retuvieron por
espacio suficiente, menos en Grecia, que era mas ilustrada, la cual dió su
lengua la corte del Imperio romano establecida en Constantinopla.
Pero el
latin de las provincias romanas ocupadas por los bárbaros sufrió luego un
cambio tan considerable, que se transformó en idiomas distintos, llamados
romances en jeneral, i español, francés, provenzal, italiano, rumeno, portugués
i otros, segun la rejion del Imperio en que se les vió nacer.
Estos
romances aparecieron en los primeros siglos de la ocupacion por los bárbaros de
dichas provincias. Por tanto la influencia de esos Jermanos en la formacion de
la nuevas lenguas no debería ponerse en duda; sin embargo ha quedado hasta aquí
desconocida su grande importancia, hasta ser negada por algunos, especialmente
en el castellano, que se mira por autor como una lengua latina-árabe. Mas
adelante demostraré cuanto desconocimiento manifiestan esas opiniones.
b). Dos son
las causas principales de la transformación que sufrió el latin con la invasion
gótica en España, que solo del romance español me ocuparé en la presente,
aunque lo que de él diga es aplicable casi en todo a las otras lenguas
hermanas.
La primera
es sicolójica, debida al ordenamiento de las ideas en el cerebro de la raza
forastera, i que reformó la sintaxis del idioma latino e introdujo alteraciones
en su morfolojía i aun en la estructura de sus voces.
La segunda
fué una causa fisiolójica, funcional, debida a la diferente estructura de las
órganos vocales de los Teutones, i que produjo alteraciones considerables en la
pronunciacion de las palabras latinas. A esta causa se refiere Max Müller
cuando dice que <<los romances son el latin en bocas tudescas>>. De
las modificaciones sufridas por las palabras en su pronunciacion, pasaron a
escribirse con su nueva forma.
El romance
que surjió en España debió iniciar sus primeros pasos desde el establecimiento
de las tribus góticas en el pais, si no antes, aunque no nos queden
documentados escritos en él, ya que era el latin el que se empleaba en la
escritura. En esa lengua naciente debían alternar palabras góticas con romanas,
como es lójico suponer, alteradas las latinas por los Godos, i las de éstos por
los Iberos. San Isidoro se refiere en muchos pasajes de sus obras a ese
lenguaje hablado, al lenguaje vulgar, que estaría ya formado desde mucho tiempo
antes de la fecha en que él escribió, que fué el miemo siglo en que los
Visigodos se trasladaron de Francia a España. J. E. Harzenbusch cita documentos
anteriores en los que se deslizaban a los escritores latinistas algunas
palabras castellanas, i otras latinas que se habían hecho indeclinables,
supliéndose los casos con preposiciones.
Nació pues
la lengua en que le escribo la presente antes de la invasion de los árabes i siguió
desarrollándose en el centro i norte de la Península, fuera de toda influencia
semítica.
Es también
sabido que en las mismas posesiones de los sarracenos los pobladores españoles
continuaron hablando su lengua romance sin que sus nuevos señores los
incomodaran por ese motivo.
c). Es
opinión corriente en España i América que el castellano es solo el latin
corrompido por la desaparición de la cultura que fué consecuencia de la
invasión jermana de ese país, sin que en la formacion del romance español haya
tenido el lenguaje de los señores de la Península en el tiempo en que apareció
allí esa nueva lengua mas influencia que la de dejar en él unas cincuenta
voces.
Desde que
el filólogo aleman Friedrich Diez dijo que la lengua gótica solo habia contribuido
con cincuenta palabra a enriquecer el idioma castellano, los eimolojistas de
todas partes han seguido creyéndolo, sin que nadie se haya tomado el trabajo de
ratificar esa opinion. Monlau hace subir ese número a cien, agregándole los
nombres propios de personas.
A ninguno
de los etimolojistas que se han ocupado en averiguar el oríjen de las palabras
castellanas se le ha ocurrigo imponerse del idioma que hablaban los Godos, para
ver si en su lengua se encuentra alguna voz de que puedan derivarse las innumerables
palabras españolas cuya etimolojía no se conoce o se hace derivar de lenguas
con las cuales nada tuvo que ver el castellano. Diez escribió sus principales
obras en la primera mitad del siglo pasado, i es despues de él que el estudio
del gótico ha tomado la grande importancia que hoi tiene, como que es el idioma
jermano del cual la ciencia posee documentos mas antiguos.
Varios
autores han supuesto que los Jermanos deben haber contribuido en gran parte a
la formación de los romances meridionales; pero hasta aquí no han presentado
pruebas como las que le daré mas adelante i por las que podrá juzgar de la
grande influencia en todos los sentidos que el idioma de los Godos ejerció en
el castellano. En un cálculo hecho a la lijera para esta carta he anotado mas
de doscientas voces españolas que derivan de aquella lengua en la sola letra G
del diccionario español.
d). Una de
las causas de que se desconozca la influencia de los Godos en la formacion de
los romances de la Península es la idea errónea que se tiene respecto al número de ellos i al lugar que ocuparon
en la sociedad de ese pais.
La
ocupacion de España por los Godos <<fué casi puramente militar>>
dice Monlau para esplicar la ninguna influencia del idioma de éstos que este
autor, como los demás peninsulares no conoce, en la formación del castellano.
No es esa la verdad de los hechos.
La tribu de
los Vándalos cruzó el Rin en direccion a España en grandísimo número. El
ejército que custodiaba a la tribu se compnía de 50 000 hombres. Es verdad que
la mayor parte pasó al Africa, quedando el resto en Andalucía; pero del Africa
volvieron a España despues de ser derrotados por el jeneral romano Belisario en
533. Los Suevos salieron de Alemania en cantidad asimismo mui numerosoa, pues
sus guerreros solamente eran 30 000. Los Visigodos eran los mas numerosos de
todos, pero no he encontrado cifras sobre su número en los libros que he leido;
solo aproximadamente puedo calcularlo, como asi mismo el de los Alanos. Durante
la estadía de estas dos últimas tribus en el sur de Francia, cuando poseian el
llamado reino de Tolosa, tuvo lugar la gran batalla de Chalons (451), que, como
se sabe, fué uno de los hechos de armas mas grandes de la historia i en el que
pelearon los bárbaros unos contra otros, con gran contento de los romanos. En
el ejército invasor, mandado por Atila, venian los Hunos, los Ostrogodos i
otras jentes menos numerosas. El ejército que se le opuso, a las órdenes del
jeneral romano Aecio, estaba dividido en tres cuerpos: el de los Visigodos, con
su rei Teodorico el Visigodo a la cabeza, formaba el ala izquierda, el de los
Alanos el centro, i el ala derecha la componian lejiones romanas en las que
venian bárbaros de todas estirpes que peleaban a sueldo del Imperio. Cálculos
moderados hacian subir el ejército de Aecio a 500 000 hombres, de los cuales
podrá suponerse que los Visigodos i Alanos formarian a lo menos los tres
quintos, esto es 300 000 soldados. En 553 los Ostrogodos abandonaron la Italia
con sus familias, suministrándoles Narses dinero i todo lo necesario para su
traslacion. Salieron de esa península por el noroeste, pero no se sabe a punto
fijo adonde fueron a establecerse, aunque es probable que lo hicieran en las
posesiones de sus hermanos los Visigodos, pues la Francia estaba en esa fecha
en poder de los Francos, enemigos de los Godos.
A propósito
de la incógnita histórica del paradero de los Ostrogodos, he de decirle que
poseo un dato que me permite opinar, con todo el temor que Ud comprenderá, que
esa tribu se unió por lo menos en gran parte a las que habitaban en España. En
mis investigaciones sobre la fisonomía de los Godos de España, rejistrando
cuadros antiguos o descripciones de aquellos hombres, me he encontrado algunos,
raros en verdad que tenian el pelo negro, talla elevada i los mostachos caidos
i lisos como el cabello. Por la talla esos hombres no eran Iberos i por el
color del pelo no eran Jermanos ¿de qué raza entonces? En el poema del Edda
se habla de algunos nobes del ejército de Etzel, nombre que se da en ese poema
a Atila, los cuales encendian el amor de las heroinas con su hermosa cabellera
negra i su elevada i elegante talla. Ahora bien, es sabido que la nobleza
ostrogoda contrajo múltiples alianzas de sangre con la nobleza tártara que
mandaba la invasion asiática en Europa en el siglo IV, i que juntos, Ostrogodos
i Hunos, emprendieron la conquista del Imperio Romano, empresa que concluyó con
la derrota de Chalons, despues de la cual los Ostrogodos se separaron de sus
aliados asiáticos. Creo por lo tanto de oríjen ostrogótico-tártaro los escasos
nobles godos españoles de cabello negro i liso que he hallado en la Península
entre algunas de las mas nobles familias como la de los Hurtado de Mendoza por
ejemplo. Hai sin embargo autores que afirman que los Ostrogodos se establicieron
en la Provenza i en ella quedaron como súbditos de los Francos, cuando los
Visigodos emigraron a España.
I volviendo
a los cálculos sobre la cantidad de Jermanos que se estableció en España, le
recordaré que los Ostrogodos eran por lo menos tan numerosos como los
Visigodos. Pero solo contando aquellos cuya entrada a la Península se sabe de
cierto i haciendo las rebajas necesarias, tendríamos que el número de soldados
que arribó a ese pais podria estimarse así: suevos 30 000, la mitad de los vándalos
25 000, visigodos i alanos 200 000, lo que da un total de 255 000 soldados, los
cuales, repito, traían a sus ancianos, mujeres i niños en grandes carretas con
toldo tiradas por largas filas de yuntas de bueyes. Perez Pujol, autor
entendido en esta materia, en su obra Instituciones Sociales de la España
goda, calcula en 300 000 el número de la tropa goda de España i sus de
Francia en esa fecha.
La
proporcion de los hombres de 18 a 45 años, capaces de cargar las armas en uso
en aquel tiempo, puede estimarse en un octavo de la población, esto es el
máximo que arrojan las estadísticas, lo que daría como número total de Jermanos
la cifra de 2 040 000. Por lo demás concuerda con la proporcion que los
historiadores bizantinos dan a la tribu visigótica que atravesó el Danubio en
376: el ejército de Fritigerno era de cerca de 200 000 guerreros, i su pueblo
lo componian mas de un millon de mujeres, niños i ancianos.
Por mas de
trescientos años estos Jermanos fueron señores de España, ocupando, como es
lójico suponer, sus valles mas ricos i sanos, por lo que al arribo de los
Arabes deberían sumar varios millones de Godos de pura sangre, pues, como he
recordado, su lei les prohibia casarse con los Iberos. Se sabe que se dejaron
para su uso esclusivo los dos tercios de las tierras de labranza, en las que
habitaron separados de los naturales.
e). Pero
estos hombres, que llenaban el reino, ¿qué se hicieron despues del desastre de
Guadalete? Los historiadores españoles dicen que se refujiaron en las montañas
de Asturias, desde donde con su rei Pelayo emprendieron la reconquista. Eran
pues en escaso número si esas montañas fueron suficientes para albergarlos. La
verdad histórica es mui otra, i si los peninsulares no han rectificado la
historia de su patria a este respecto es solo por descuido, porque en su misma
casa tienen los documentos de que habrian menester para ello; pero a mí me es
necesario para mi tema poner esto en claro, aunque no pueda darle aquí todas
las pruebas que poseo.
Los Arabes,
aunque llevaron a cabo algunas espediciones al norte de la Península, no la
conquistaron jamás, i como desde un principio fué esa parte de España el
principal asiento de los Godos, hacia ella corrieron los que no quisieron
sujetarse al dominio de la media luna; pero quedaron en todas partes de la
Península, en sus propias posesiones, innumerables familias godas sin que por
su sangre ni por su relijion, ni si lengua fueran molestadas en lo mas mínimo
por los sarracenos, que adoptaron aquí, como en todas partes, una política
conciliadora. Los Arabes solo como auxiliares para vencer al usurpador Rodrigo,
sin que creyeran que habían de quedarse allí de señores. <<En cuanto a
esos estranjeros en lo que menos piensan es en establecerse en el pais; lo
único que desean es el botin, i en cuanto lo obtengan se marcharán>> dice
el historiador árabe Ajbar Machmua que era como discurrían los Witiza. Los
Godos no contaban con la habilidad diplomática de esos estranjeros. El jeneral
sarraceno Muza, jefe de los invasores, comprendió luego que los partidarios de
Rodrigo eran la gran mayoría i que solo habían sido vencidos merced a su ayuda
i a la traicion, por lo que fué con éstos con los que se alió despues de su
triunfo, afirmando la alianza por medio de matrimonios entre sus jefes i las mujeres
godas, dando él mismo ejemplo con el matrimonio de su hijo con la viuda del rei
Rodrigo. Los rodriguistas, como diríamos nosotros, prefirieron que gobernaran
los Arabes antes que los traidores que habían llamado estranjeros al pais para
mezclarlos en una contienda civil, i además porque los separaban antiguas
rivalidades con sus hermanos witicistas.
Los Arabes
no traian sus familias ni jente para poblar. Mantenian un buen ejército de
Berberiscos mandados por Arabes, i merced a las rivalidades de los partidos
naturales, hábilmente aprovechadas, pudieron cimentar al fin su poder,
ilustrado, progresista, justiciero i tolerante; pero se valieron desde un
principio de los Godos aliados para encomendarles los mas altos puestos en la
administracion, como hai de ello numerosos ejemplos en los historiadores i
cronistas árabes traducidos por Dozy.
Lo que ha
engañado a los historiadores peninsulares es que estos Godos aliados de los
agarenos se hicieron mahometanos, i al amparo del islamismo fundaron reinos independientes
de los que surjieron desde las montañas de Asturias, pero que eran tan góticos
como éstos. Hoi se sabe que el reino moro de Aragon era tal solo en el nombre,
pues sus reyes i nobles eran Godos, i sus súbditos eran los mismos que allí
habia antes de Guadalete, unos convertidos a la lei del profeta i otros
persistiendo en su antigua fe, por los que los ejércitos de aquellos soberanos
nos los dan las crónicas como compuestos de moros i de cristianos, lo que ha
sido entendido por de españoles i árabes.
La dinastía
aragonesa de los Beni-Casi, que dió tantos reyes i jenerales a todos los
pequeños estados que se formaron en el noreste de España, era goda de alta
alcurnia, segun los historiadores árabes, i lo dice tambien el Albeldense.
Godos eran asimismo los Beni-Hachia, los Beni-Somadhi, los Todhbidas. Muza II,
llamado <<el Tercer rei de España>>, era de la casa de los
Beni-Casi; al amparo de Abderrahman II se hizo todopoderoso en esas rejiones de
la Península i, por fin, desconoció la autoridad de su protector, combatiendo
por su cuenta un dia a los verdaderos Arabes, otro a los cristianos españoles i
otro a los franceses. Sus proezas en toda España fueron famosas i sus correrías
se estendian desde Francia hasta Portugal, en donde venció a los Normandos, que
en ese siglo (IX) trataron de establecerse en sus costas. El rei de Francia
Carlos el Calvo compró su alianza merced a magníficos regalos i atenciones. Son
los nombres de esos Godos los que han engañado por tanto tiempo a los
historiadores. Algunas de las mas nobles familias seudo-árabes conservaban, sin
embargo, alguno de los apellidos primitivos, como las de Mohamed-ibn-Lope,
Abdallah Pedro-Seco, Beni-Gomez, Beni-Fernando, etc.
Fué pues la
escision de la familia jermana que dominaba i poblaba España despues de la
destruccion de la monarquía de Rogrigo, escision favorecida por la diplomacia
morisca, la que permitió a los Arabes conservar sus dominios, i no su número,
que nunca fué crecido.
En las
postrimerías del reino de Granada, los verdaderos árabes o berberiscos eran en
número tan reducido que formaban una mínima parte de la poblacion de la capital
morisca. Hernando del Pulgar, en su Tratado de los reyes de Granada y su
orígen, cita a Hernando de Baeza, individuo de la corte de Baobdil, el cual
aseguraba <<que de doscientas mil almas que habia en la ciudad de
Gradana, aun no eran las quinientas de la nacion africana, sino naturales
españoles y godos que se habian aplicado a la ley de los vencedores>>. Ve
Ud que ese escritor no confundía a los <<naturales españoles>> o
Iberos, con los Godos, i esto solo unos cuantos años antes del descubrimiento
de América, puesto que Boabdil fué el último rei moro de Granada, vencido en
1491 por Fernando e Isabel. Tal confusión entre esas dos razas es creacion de
los historiadores hispanos del siglo XVI adelante.
Sin duda
que la catástrofe de Guadalete, mas moral i política que material, produjo en
los Godos una impresion profunda, formándose numerosos estados independientes i
rivales de los jirones de la antigua monarquía, i obligándolos a dirijir sus
actividades por rumbos nuevos i a olvidad sus antiguas tradiciones. <<Los
españonos no quisieron ser tenidos por Godos desde que se perdió
España>>, dice acertadamente Mayans i Siscar. Así fué: los reyes de los
diversos estados que desde aquella fecha comenzaron a formarse en el norte i
centro de la Península yo no se titulaban godos sino españoles; pero no por eso
habia cambiado su sangre ni ellos olvidaron su raza orijinal: eran españoles de
orijen gótico. No solo los reyes i los nobles de su raza conservaron siempre
vivo el recuerdo de su prosapia, sino que tambien la plebe goda, los vilis
Gothus, como se les llamaba en los tiempos de la antigua i única monarquía,
los cuales vivian en las tierras de sus nobles, de sus condes, como clentes o
encomendados. Esa plebe hidalga, si era respetuosa i obediente respecto de sus
señores naturales, era al mismo tiempo orgullosa de su linaje respecto a los
Iberos, orgullo que conservó intacto hasta su estincion.
f). No conozco
en la historia ejemplo mas elocuente de la superioridad del carácter, aun sin
cultura literaria, sobre la sola intelijencia cultivada que el que presentó
España en los últimos años de la coexistencia en su suelo de aquellas dos
razas. La pintura tan viva que Hurtado de Mendoza, Mateo Aleman, Vicente
Espinel i demás novelistas del jénero picaresco que florecieron en el siglo
XVI, nos hacen de la sociabilidad española de su tiempo, muestran tan de
relieve aquel contraste que es él sin duda el aspecto mas interesante de esas
obras. Se ve en ellas al hidalgo engreido pasar las mayores estrecheces por no
rebajarse a trabajar en oficios que él tenía como propios solo de jente mal
nacida. Con sus pergaminos i su tizona toledana por todo caudal i sin conocer ni
la o por redonda, miraba por sobre el hombro a los ricos comerciantes
iberos i a sis bachilleres de Salamanca, los cuales, por lo demás, miraban ese
fenómeno como la cosa mas natural aceptando sus consecuencias. Los hidalgos que
no lograban enrolarse en los tercios del rei que peleaban en Europa o ebarcarse
con rumbo a este continente, se quedaban allá rumiando en silencio sus pobrezas
i soñando en aventuras arriesgadas i jenerosas en las que hubiera que esponer
la vida, o paseando su hidalguía en busca de alguna rica heredera plebeya que
con los escudos de su dote contrapesara los blasones del pretendiente i
acallara la indignacion de los de su clase por esa alianza desigual. Mientras
llegaba la hora en que lo llamara el clarin o la boda deseada, sus lacayos, que
nunca les faltaban, les suministraban algun dinerillo i les escribían los
memoriales que de cuando en cuando elevan a S. R. M. o a algun duque su
protector i pariente lejano.
De seguro
eran de la misma casta de los peninsulares aquellos descencientes de los
conquistadores de Chile que en el siglo XVIII se refujiaron en Talca a esconder
su pobreza, porque allí la vida era mui barata, segun refiere un historiador,
los cuales se empecinaban en no trabajar en nada sino en la agricultura, i como
sus padres, por atender a la espada descuidaron la caja, se veian a solas con
sus pergaminos, hasta que el rei de ESpaña Carlos III, segun creo, publicó un
edicto declarando compatibles el comercio con la nobleza. Solo entonces se vió
en aquella mediana aldea de aquel tiempo a hidalgos chilenos midiendo bayeta de
Castilla, mogador, casineta i quimon, pesando charqui, vendiendo relbun i
cachanlagua de <<La Frontera>>, chupallas de Curepto i bonetes de
Maule, mientras las señoras de la casa, con sus delicadas manos, preparaban las
hojas de choclos de Colin para cigarrillos, con gran escándalo de los linajudos
de Santiago.
No
olvidaron pues nunca los Godos de España que su sangre era mui diferente de la
de los naturales. No solo tenían eso mui presente, sino que sabían
perfectamente en que pais de Europa tenían consanguíneos. En su obra Literatura
castellana i portuguesa, F. Wolf recuerda que los españoles del tiempo de
la reconquista de España se saludaban con los alemanes que allí llegaban a
ejercitar el puño con los moros, con la frase <<¡Somos hermanos!>>
Los
conquistadores de Chile tambien se decían españoles, pero la casta particular
española a que pertenecían no la olvidaron jamás. Durante un sangriento combate
con los Araucanos cerca de Yumbel, algunos oficiales españoles manifestaron a
su jefe, Rodrigo de Quiñones, que la resistencia de la tropa estaba agotada, a
lo que contestó Quiñones <<que mueran o que venzan pues son
Godos>>.
I fueron
aquí en Chile tan delicados en conservar la pureza de su raza como lo habían
sido en todas partes. El abate historiador antes citado, Gomez de Vidaurre,
lamentando algunas alianzas con plebeyos a mediados del siglo XVIII, esto es en
sus tiempos, dice: <<...ello no ha sido así en el pasado. Tubieron los
primeros españoles tanto cuidado en conservar pura su nobleza que sacaron
cédula de la Magestad de nuestros Reyes, para que todo capitan de navio que
trajese pasajeros debiese dar informe al govierno de tales sugetos; y no
contentos con esto, si no presentaban sus documentos, no pasaban ellos a dar
sus hijas al europeo que se las pedia. Mediante esto se conservaron hasta la
mitad de este siglo puras y limpias las familias>>.
Todavía la
alta nobleza española, con justificado orgullo, remonta el entroncamiento de su
linaje hasta arribar a la cepa goda.
Hubo pues
en España no solo jefes jermanos, como se cree jeneralmente, sino un pueblo
numeroso de ese oríjen, i su influencia moral e intelectual, grandísima en ese
país, es un capítulo que está por escribirse. En cuanto a su influencia en la
formacion del habla española, le daré en seguida algunas pruebas, i mas
adelante, al tratar del lenguaje chileno, le señalaré la influencia de la
fonética del idioma gótico en las alteraciones que sufrieron las palabras
latinas al convertirse en castellano.
3.
a). La
característica jeneral de las modificaciones que esperimentó el latin al
convertirse en romance castellano fué la de su simplificacion. Las voces se
acortaron i perdieron algunas consonantes de pronunciacion dura; su morfolojía
se redujo perdiéndose casi del todo sus declinaciones i simplificándose su
conjugacion, i su sintaxis perdió la rijidez i el ordenamiento obligado de las
palabras en la oración, adquiriendo las voces gran libertad de colocacion.
En la
pérdida de las declinaciones de los nombres latinos creo que debe haber
influido el idioma de los Godos, porqeu en él los ocho casos primitivos estaban
reducidos a solo tres, pues el vocativo de que hablan las gramáticas era
siempre de la forma del nominativo, supliéndose todos los demás casos con
preposiciones, de que hacía un uso
frecuente, mientras que el latin conservaba seis casos i el empleo de
partículas prepositivas era relativamente menos frecuente. La tendencia ya antigua
del gótico a reemplazar el cambio de formas de sus sustantivos i adjetivos por
preposiciones se estendió i jeneralizó en aquella época hasta perderse del
idioma que nacía, auxiliada por la dificultad que a los bárbaros presentaba la
compleja declinacion de las palabras que tomaban de la lengua romana.
b). El
verbo gótico es mui simple en su conjugacion; sus tiempos están reducidos al
presente i al pretérito, espresando la idea de futuro con el infinitivo del
verbo i un auxiliar; sin embargo la accion por venir estaba en el cerebro de
los Godos mas dividida, mas especializada que en los romanos. Así el simple
futuro lo significaban con el auxiliar haban = haber, la idea de
necesidad u obligacion de que se cumpliera la accion del verbo la espreseaban
con skulan, i la de principiar a verificarse la accion, con el auxiliar duginnan
= comenzar.
En español
tenemos tres futuros: el así llamado, que formamos con el presente de
infinitivo del verbo que se conjuga i con el presente de haber: amar-hé,
amar-hás, etc, como en gótico; el futuro de pretérito o pospretérito, que
formamos de un modo análogo aunque con terminaciones alteradas: amar-ía,
amar-ías, etc, i el futuro hipotético amar-e, amar-es, etc. En gótico se emplea
de regla el presente del verbo, que se conjuga sin ponerle auxiliar siempre que
la idea de fufuto esté espresada por alguna otra palabra o por el contesto de
la frase, como en español: si no llueve salgo = si no lloviere saldré; mañana
voi.
Las
simplificaciones que sufrió el verbo latino son numerosas, sin que dejen de
poder ser espresadas en castellano las mas sutiles modificaciones de tiempo i
modo de la accion verbal, pues que se suplen las formas perdidas con
auxiliares, como se hace en el gótico.
La
conjugacion latina perdió desde luego la forma pasiva o sea la mitad de sus conjugacion,
la que se duble con el verbo ser en español i con su equivalente wisan
en gótico. El infinitivo de los verbos góticos termina en n como en
alemán i en araucano. En idioma gótico existe además otro auxiliar para la
significacion pasiva, werzan = llegar a ser. Se perdieron ademas el
futuro de indicativo latino (amabo), los dos pretéritos de subjuntivo (amarem,
amaverim), del infinitivo solo quedó el presente, olvidándose el
perfecto i el futuro pasado (amavisse, amaturus esse), se
perdieron asimismo los supinos (amatum-u). Se olvidaron tambien las
conjugaciones del jerundio, los verbos deponentes, de forma pasiva i de
significado activo, engorro inútil de ese idioma. En cambio crearon los Godos
los futuros a su manera, las oraciones impersonales i la pluralidad ficticia de
segunda persona, modo ordinario de hablar en gótico, e hicieron del verbo haber
el uso amplio i jeneral que daban a su auxiliar haban i que los latinos
solo empleaban en algunos tiempos.
Con los
números siguientes podrá formarse una idea mas exacta de la reduccion en formas
que la nueva conjuagacion representa respecto de la antigua.
Un verbo
regular tiene en latin entre 150 i 160 voces diferentes, sin contar las formas
compuestas de la voz pasiva; un verbo español regular solo tiene 52 palabas
diferentes, i uno gótico, para el singular i plural, 32. El gótico tiene además
el número dual, que perdió al romancearse esa lengua. El verbo inglés es el mas
simple de todos, pues solo tiene cinco variaciones para todos sus modos i tiempos:
to love = amar, varía solo love, loved, loving, loves,
livest; esta última forma casi no se usa. Con el empleo de auxiliares i
pronombres no necesita de mas desinencias.
La
suposicion de que el verbo gótico influyó en la formacion de verbo castellano
se refuerza no solo por esa reduccion considerable de voces en su conjugacion i
con el uso amplio de los auxiliares, sino tambien son la subsistencia en
español de voces mui poco adulteradas de uno de los auxiliares mas empleados en
gótico. Ha sido siempre una dificultad insuperable para los etimolojistas
castellanos averiguar el oríjen de las tres personas del singular del presente
de indicativo i todas las del subjuntivo del verbo haber: he, has,
ha o hai; haya, hayas, haya, hayamos,
hayais, hayan, las cuales no tienen semejanza con las del latin habeo,
habes, habet. El habere latino no tiene presente de
subjuntivo. Con el empeño en hacer venir este verbo del latin, no han parado
mientes en el auxiliar gótico aigan = tener, cuyo presente de indicativo
forma las tres primeras personas aih, aihs, aih, escrita
tambien aig. La segunda no está documentada en Wulfila porque, como he
dicho, los Godos empleaban la segunda del plural; pero por analojía puede
conjeturarse que tenía esa forma o bien aigas. Esas formas del gótico se
parecen mas a las del español arcaico hai, has; ha o hai,
escritas tambien sin h. La forma hai para la primera persona del
indicativo se perdió en el siglo en la
escritura castellana, siendo reemplazada por la actual he; pero debió
subsistir en el lenguaje hablado i por ella llegó a Chile, donde la usamos al
par que hei. El escribir esas voces con h inicial es castellano
proviene del error respecto a su oríjen.
En cuanto a
las formas del presente de subjuntivo castellano pueden venir del indicativo de
aigan que pasara a emplearse en preposiciones subordinadas, como pasó el
pluscuamperfecto latino del indicativo al subjuntivo castellano, o bien ser las
formas del subjuntivo de aigan algo alterada, del cual solo se conocen
tres personas: 3.a de singular aigi (g = al sonido que tiene
en hago), 2.a de plural aigiz, 3.a de id. aigina.
El presente
de subjuntivo en chileno es, seguramente, el indicativo del gótico, como puede
verse comparándolas
GÓTICO CHILENO
Sing. 1.a aig aiga
“ 2.a x x
“ 3.a aig aiga
Plu. 1.a aigam aigamos
“ 2.a aigaz aigas
“ 3.a aigan aigan
La segunda a
de las inflexiones góticas nos es precismente la a castellana sino un
sonido intermediario entre la a i la e, como suena la u de
la palabra inglesa gun = fusil. Tampoco la z de aigaz es
la castellana pero era mui parecida. La s del chileno aigas es
una aspiracion suave. Ni el gótico ni el chileno emplean la segunda de singular
porqeu usan pluralidad ficticia. En Andalucía tienen el mismo verbo gótico que
nototros en ese tiempo.
Los
etimolojistas conjeturan que en el latin vulgar de los siglos en que empezaron
a formarse los romances existiría algun verbo estraño del cual prodecerían esas
formas castellanas. Vemos que han acertado.
La forma
literaria del presente de subjuntivo de haber: haya, hayas, etc,
parece ser una síncopa de aiga, aigas, etc, con pérdida de g,
cosa mui comun en la romancisacion del latin i del gótico, como veremos mas
adelante, i es comun verla escrita aia, aias, o haia, haias,
en escritos antiguos, de donde pasó a escribirse como en la actualidad.
En el
empleo de los tiempos i modos verbales como en sus rejímenes en castellano es
tambien grande la influencia del pensamiento de los Godos espresado por la
palabra, pero su demostracion es difícil aquí, porque alargaría demasiado esta
carta, i tendría que entrar en polémica. Solo le recordaré que el verbo haber
arcaico tenía el significado del aigan gótico, esto es tener, poseer,
cuando no era auxiliar. Así dec[ia el poeta viendo marchar a injusto destierro
al Cid: <<Dios que buen vasallo, si oviese buen señor!>>. I lo ve
Ud sin h como el vergo gótico. Aunque esto del empleo de la h es capítulo aparte. Como el habere
era verbo incompleto i de uso limitado como auxiliar, es probable que el habercastellano
sea solo el haban gótico, cuyas inflexiones son mui semejantes a las
latinas i españolas, i en el singular del indicativo presente i en todo el de
subjuntivo lo sea de aigan.
c). Es
opinion aceptada que la terminacion en s de los plurales castellanos
viene del acusativo latino, que ordinariamente termina en s. Yo, señor,
no lo creo seguro. El caso acusativo de los nombres tiene relaciones
edealójicas mui diversas del nominativo en la oracion para que los Godos las
confundieran. Estos bárbaros, por otra parte, para significar la pluralidad
agregaban una s o una sílaba terminada en esa consonante a la forma
singular de los nombres: bandi = venda, liga, banda, bandios; giba
= dádiva, gibos; tungo = lengua, tungos; manna =
hombre, mans, etc. El inglés forma sus plurales con s siendo que
en su morfolojía no tiene nada que ver el latin. Creo pues que los Godos
siguieron simplemente espresando en su nueva lengua la pluralidad de las cosas
con su primitivo modo de hacerlo Ademas en latin hai tambien infinidad de
sustantivos que hacen su plural en s.
d). La
existencia i la forma de los apellidos patronímicos en castellano son tambien
problemas que no han podido ser resueltos por los etimolojistas. Existe con
todo el convencimiento de que la forma de esas palabras es un jenitivo:
Gonzalez = de Gonzalo, Alvarez = de Alvaro, etc; pero los jenitivos latinos no
corresponden a esas terminaciones.
En esta
investigacion, como en todas las que se refieren al oríjen del castellano
actual, hai que interrogar al español arcaico, que por estar mas vecino de los
idiomas que le dieron nacimiento, suministra datos o indicios que dan mucha luz
a estas cuestiones. En antiguo castellano los patronímicos terminaban en iz i
oz: Roderiz, Gomiz, Gutierriz, Alvaroz i Alvariz, Telliz, Sanchiz, Muñiz,
Ovacoz, Vermudiz, etc. Andando los tiempos muchos patronímicos tomaron la forma
actual, sin que por eso dejen de quedar algunos con su terminacion primitiva,
como Ruiz de Rui, Ferrandiz de Ferrando, i otros con ambas formas arcaicas,
como Muñoz i Muñiz, Ustarroz i Ustariz. Esas terminaciones tampoco corresponden
a las de los jenitivos latinos, por lo que permanecen mudas a los que creen que
el castellano no tiene nada que hacer con el gótico, pero se esplican
perfectamente por los jenitivos de este idioma, que eran justamente en is
i en os: dags = dia, dagis; word = palabra, wodris;
hardu o hardus = duro, arduo, hardjis, etc. Los nombres
forman su jenitivo de diversa manera son la escepcion.
En cuanto a
esplicar el oríjen de la costumbre de usar patronímicos en España goda, cosa no
vista allí antes de esa fecha, tambien han divagado sin fruto los eruditos.
Rios i Rios, que es el que mas se ha ocupado de esta cuestion, i cuyas
opiniones son acatadas en Europa i América, en su obra Apellidos castellanos
viaja por la Roma de los Patricios, por Grecia, por Caldea o apela a los Arabes
buscando lo que tenía en casa. Es verdad que los Iberos no usaban verdaderos
apellidos antes de la invasion jermana de su pais, i mucho menos patronímicos,
que tampoco emplearon los indíjenas de Italia, pues usaban el de la madre,
hasta la llegada de los jermanos Patricios, llamados así porque eran los únicos
que tenían padre conocido; pero ni estos, ni los griegos, ni los caldeos ni los
árabes emplearon una forma de apellido de la que pudiera derivarse la española.
Es el eterno desconocimiento de la influencia de los Godos en los paises en que
se establecieron, desconocimiento que tiene los caracteres de una verdadera
injusticia.
Yo que los
he siguido desde Scancia i las islas Alan i Gotlan, del Báltico, a la Prusia,
al centro de Alemania, al sur de Rusia, i desde allí, paso a paso, a través del
Imperio Romano hasta llegar a España, i embarcarse con Colon i llegar a América
i Arauco; que he estudiado sus leyes, su relijion i su lengua para penetrar en
su pensamiento, encuentro lo mas natural i lójico, dentro de su sicolojía
netamente patriarcal, el que los Godos se nombraran recordando el nombre de sus
padres. El jenitivo de los patronímicos significa <<hijo de>>:
Gonzalez = hijo de Gonzalo; Muñoz = hijo de Muño, etc. Es la costumbre en toda
la raza: Perez en español, Peterson en inglés, Petersen en aleman, Petrowitz en
ruso, i en todos <<hijo de Pedro>>.
Don Alonso
de Ercilla llama muchas veces por el nombre del padre a los héroes de su
inmortal epopeya, como algo mui natural, para ahorrarse repreticiones de
palabras.
Como parece
privar a la fecha el oríjen árabe del uso de patronímicos en la creencia
corriente, he de recordarle, señor, que los agarenos anteponian beni o ibn
al nombre propio para significar la ascendencia, como Ibn-Radmir = hijo
de Ramiro, Beni-Gomez = descendiente de Gomez> no empleaban pues
jenitivos sino una palabra que significaba la relacion de sangre, i la
anteponian al nombre sin que formara una sola voz con ella. Además los
apellidos patronímicos aparecieron en la Península antes de la llegada de los
Arabes i usados por la clase militar española, que era la clase jermana. En el
libro Becerro de San Millan, con fecha de mediados del siglo VIII, el de la
invasion sarracena, aparece un señor disponiendo de los bienes heredados de su
padre Bermudo Alvariz, el cual seguramente era nacido antes de 711, fecha de
Guadalete.
e). Por lo
que respecta a las palabras de oríjen gótico que hai en castellano, ya le he
dicho que su número es grandísimo; no le doi aquí cifras exactas porque estoi a
la fecha estudiando el punto.
Las fuentes
de que derivan los etimolojistas las voces castellanas son el latin en primer
lugar, luego el árabe, el vascuense, el griego, el alto-antiguo-aleman, el
gótico i el caldeo i hasta el turco i otros asiáticos.
El gótico,
como le he dicho, ocupa un lugar insignificante con sus cincuenta palabras
solamente. El alto-antiguo-aleman ha dado algunos centenares de voces, segun
Diez, que es a quien copian los peninsulares. Hai en realidad muchas palabras
castellanas cuya etimolojía puede encontrarse en ese idioma, como en el
anglosajón, el escandinavo u otros del mismo orijen que el gótico, por lo que
no es de estrañar que en alguno de ellos encuentren las radicales de la voz
española; si no las han encontrado en el idioma de los Jermanos españoles es
porque no las han buscado en él, i no las han buscado porqeu no se han dade el
trabajo de estudiarlo. Hai además otra causa para esplicar la semejenza de
algunas palabras castellanas con el antiguo aleman de las rejiones en que
habitaron los Suevos, los Alanos i los Vándalos, causa que anotaré mas adelante.
Los etimolojistas peninsulares se esplican las palabras de ese oríjen diciendo
que las trajeron los tudescos que venian en peregrinacion al santuario del
apóstol Santiago en Galicia i los que vinieron a la conquista de Toledo en 1085
invitados por Alfonso VI, o los demás hermanos alemanes que solian venir
invitados o atraidos por el redoble del tambor.
Voi a
citarle solo algunas de las palabras castellanas cuyo oríjen latino es tenido
por indiscutible a la fecha i que sin embargo son góticas. Mas adelante verá
mas.
Suegro, suegra; del latin socero,
socera, con la diptongacion ue de la o latina, el cambio
de la c en g i pérdida de la e, pérdida i mutacion mui
frecuentes.
Los Godos
llamaban a los padres de su consorte con las palabras swehro, swehra,
que se pronuncian como las españolas con la g un poco aspirada, como
pronunciamos nosotros suegro, sin que el dorso de la lengua toque el
paladar. No tuvieron pues los Godos para que apelar a las reglas de fonolojía
que citan los etimolojistas.
Ojo; del latin oculus, nadie lo
duda. Ese órgano de la cara los Godos lo llamaban ogo, escrito augo,
pero ese diptongo se pronunciaba o cuando seguía consonante aspirada,
como en este caso, pues esa g es parecida a una j moderna
española. En el Libre de Appolonio, estrofa 313, poema del siglo XII o
principios del siguiente, está escrito ogos, como está escrito enogo
por enojo en el poema Los tres Reyes de Oriente del mismo siglo.
Mas; del latin magis. En español
arcaico se decía a veces mais, i tambien maes en Gonzalo de
Berceo; mais dicen hoi los gallegos i los portugueses, i mais es
la palabra gótica que equivale a mas en castellano.
Agua; del latin aqua. Creo que a
nadie se le habrá ocurrido poner en duda esa etimolojía, i sin embargo leyendo
los escritos primitivos castellanos uno se convence de que no es así. La
palabra agua en el español arcaico significaba no solo lo que significa
hoi sino que tambien rio; así llamaban <<Agua caudal>> al rio Tajo,
acepcion que no tiene la latina aqua, pero que posee la gótica ahwa,
que se pronuncia como nosotros pronunciamos agua, con g
fricativa, por lo que creo que los Godos no tuvieron para que tomar en cuenta
la voz romana, i de hecho no la tomaron, pues que usaron agua con los
dos significados que tenía en su lengua nativa, por lo que la voz castellana es
solo la gótica.
Hai muchas
otras palabras en ese mismo caso. La semejanza que existe entre algunas voces
góticas i latinas proviene, como es bien sabido, de que el latin es un idioma
en parte de oríjen indojermánico o ariano, como se decía antes, i en parte de
los idiomas indíjenas del centro de Italia, i el gótico es indojermánico de
pura estirpe.
Existen
asimismo en castellano muchas palabras de oríjen gótico a las cuales no han
podido encontrar etimolojía en latin ni en ninguna de las otras lenguas en que
se acostumbra buscarlas; pero que persistiendo en su costumbre de creer al
idioma romano como fuente casi única del español, se injenian en hallarlas en
él; v. gr. anverso. El latin adversus no corresponde al significado
de la castellana, por lo que ha sido desechada, pero el latin versus = vuelto i as = hacia, pueden convenir, por lo que han
discurrido así, para esplicar la forma de la palabra española: an verso es versus ad en latin, esto es, vuelto-hacia = vuelto de frente = el frente de una
moneda o medalla. La ignorancia de los tiempos en que se formaron los romances,
hizo que ad se convirtiera en an i que en lugar de venir despues del
adjetivo se le colocara antes, i salió anverso. Debo recordarle que los
romanos no tenían palabra especial para nombrar los planos de una moneda o
medalla sino que las llamaban simplemente facies = caras, de modo que
esos ignorantes dieron una acepcion particular a esa combinacion revesada de
dichas palabras latinas, esto es, crearon una voz que no existía. Es fácil
comprender que al rústico a quien se le hubiera ocurrido hacer ese trastrueque
i alteracion de palabras para darse a comprender no le habria entendido nadie i
el invento habria fracasado. No es así como forma el vulgo las palabras, pero
razonamientos como el anterior son mui comunes en los diccionarios etimolójicos
castellanos. Los Godos no inventaron anverso sin que es una palabra de
su idioma orijinal apenas alterada, andwerzi, que significa la cara de
las personas i el frente o lado principal de las cosas.
Muchas
otras palabra españolas que los etimolojistas se ven precisados a ir a buscar a
lenguas remotas por no encontrarlas en latin son asimismo del lenguaje godo: Horda;
Diez cree que viene del turco ordoe, i Pihan del turco ordou =
campo. Eguilaz dice que es el tuco-tártaro ordú = campamento. La forma
de esas voces es parecida a horda, pero no su significado. No tenian
para que ir al Asia los Godos por esa palabra, ellos llamaban herda a
los rebaños i tropas de animales.
Chusma; del griego keleusma =
mando, dominio, dice Diez, i emprende un largo raciocinio para esplicar como
llegó a significar al fin lo contrario. En gótico hiuhma vale multitud,
poblada, idea inseparable de la voz castellana.
Jardin; del alto-antiguo-aleman garto
= cercado. En gótico cortijo, jardin se dice gards.
Grabar; del aleman graben. ¿I por
qué no del gótico graban?
Zallar se decia en antiguo español por
asentar la artillería. La etimolojía aceptada para esta palabra indica
claramente hasta que punto es desconocida la lengua de los Godos por lo que se
han ocupado de los oríjenes del castellano, i de la ninguna cuenta en que
tienen su presencia en la Península.
Monlau
afirma, sin que nadie se lo haya contradicho, que zallar es verbo árabe,
derivado del alto-antiguo-aleman sazian = poner en su sitio, colocar
algun objeto. No se sabe que los agarenos hayan ido a Alemania, ni que los que
los tudescos hubieran venido hacia ellos trayéndoles vocablos, por lo que es
mas probable que la tomaran de los teutones que tenian en casa, los cuales
decian saljian por asentar o colocar algun objeto. Esa palabra se ha
encontrado en escritos árabes mas antiguos que los castellanos que la emplean,
lo cual ha sido la cause del error de los etimolojistas. Los Godos españoles
comenzaron tarde a poner por escrito su nueva lengua, porque estuvieron
ocupados en los primeros tiempos, no en tomar palabras, que no necesitaban,
sino provincias.
A los
griegos les tomaron los Godos la palabra tata o taita i tambien Adela
i la serie de voces que de ellas se derivan, pues la radical de todas atta
= padre, es de oríjen griego. Así se dice a la fecha, pero hai reparos que
hacer a ese razonamiento. No solo el griego, sino tambien el latin, el rumeno,
el eslavo i muchos otros idiomas de las cinco partes del mundo emplean una
palabra semajante para indicar padre, antecesor o persona superior, palabras
que son del lenguje llamado infantil por los filológos. El Padrenuestro de
Wulfila empieza Atta unsar, i nosotros heredamos de los conquistadores
de Chile la espresion taita Dios, i la costumbre de empezar la oracion
dominical Taita nuehtro, etc. Ni nuestra palabra taita es una
esclamacion, como apunta un diccionario de chilenismos, sino un diminutivo
cariñoso, forma española, gótica, rusa, etc, de significar afecto. Los eslavos
dicen a la fecha tatitsa con el mismo significado que nosotros taitita.
Hai una
serie de palabras castellanas que podrían llamarse híbridas, porque están
compuestas en parte del latin i en parte del gótico. Sirvan de ejemplo Bermudo,
palabra compuesta del gótico wer o ver = varon, i de la latina mutus
= mudo, i escrita con b porque el gótico no tiene v consonante.
Al significado de su nombre aludía el Cid cuando apostrofaba a Bermudez, uno de
sus hombres <<¡varon que tanto callas!>>. I se lo decia por elojio.
Tambien son
híbridas conmigo, contigo, consigo. Mucho han divagado los
etimolojistas a propósito de estas voces castellanas, i hoi está aceptada la
esplicacion inventada por Cabrera, quien sostiene que ellas son voces
pleonásticas compuestas así del latin: cum + me + cum, cum
+ te + cum, cum + se + cum. Estas
espresiones no han existido jamás en latin, pues las equivalentes a las
castellanas son mecum, tecum, secum, pero todo queda
esplicado con la rusticidad de aquellos tiempos i falta de literatos i
academias. Dichas palabras son, como lo he dicho, híbridas del a partícula
prepositiva latina cum = con, i de los casos terminales góticos mic,
tic, sic, en escandinavo mig, tig, sig, con adicion de una o eufónica, modo corriente en la
castellanizacion de las voces góticas i latinas, como obtuvieron Diego de
Didac, Rodrigo de Roderik, Santiago de Sant Yac, etc.
f). Los etimilojistas apelan amenudo al latin llamado rústico en
demanda de algunas voces de que derivar las castellanas que no tienen
semejantes en el latin culto. En realidad se encuentran en ese latin de los
primeros siglos de la era critiana muchas voces i formas nuevas de voces
antiguas, como construcciones que esplican perfectamente las de los romances;
pero es que ese latin rústico era el culto modificado por los bárbaros, i las
palabras nuevas latinas eran simplemente palabras jermanas latinizadas por los
escritores, que eran romanos en su totalidad, i de allí la semejanza en voces i
sintaxis de ese latin <<corrompido>> con las de los romances. Era
que ya nacian las nuevas lenguas mestizas.
Ha de disculparme Ud unas cuantas palabras mas sobre este punto, que no
está del todo fuera de mi propósito.
Desde mucho antes de nuestra era cristiana exsistia en Italia un latin
del pueblo, llamado sermo rusticus por los
escritores, que llamaban al suyo sermo nobilis o urbanus. Hoi es creencia
corriente que ese sermo rusticus, detenido algun tiempo por el auje
literario de la edad llamada clásica del latin, tomó grande impulso en su tarea
corruptora en los siglos de la invasion barbárica del Imperio, siglos en los
que la cultura literaria i urbana se vió desgraciadamente desestimada i
destruida por hordas vandálicas e ignorantes. No he podido convencerme, señor,
de que eso sea verdad.
El latin
vulgar o rústico a que se refieren Quintiliano, Ciceron i otros autores de la
edad clásica, solo se distinguia del literario en una que otra falta de
concordancia de los complejos verbos latinos u otras leves licencias en la
rigorosa sintaxis de aquella lengua, i tambian en la supresion, al hablar, de
algunas consonantes finales o en la contraccion de ciertas palabras, citándose
como de las mas graves de éstas las espresiones grat-opus, speclu,
en vez de gratum opus, especulum. Mui diversa fué la alteracion
del latin de las siglos V i siguientes que aparece en los documentos escritos
en esa lengua. En los verbos se nota desde luego el empleo jeneral de los
auxiliares, las oraciones unipersonales, el futuro con la forma compuesta que
tiene en los romances, la pérdida del a declinacion en varias palabras, i por
fin una gran cantidad de voces jamás oidas en boca del vulgo italiano en ningun
tiempo. Esas palabras nuevas, esa sintaxis nueva son, para mí, pruebas inequívocas
de órganos vocales i cerebro distinto, de que allí ha llegado, por lo tanto,
una raza diversa.
Andan en
Italia acreditadas las mismas falsas ideas que priman en España respecto a la
influencia jermana en la transformacion completa que esperimentaron las
provincias del Imperio al convertirseen naciones neolatinas. Como son solo
literatos los que tratan de estas cuestiones en dichos paises, por regla
jeneral, no les preocupa gran cosa la verdad histórica, i además se palpa en
sus escritos que todavía, a traves de tantos siglos, no les perdonan a aquellos
hombres de accion el que no supiesen leer i los llamaran <<adornos de
banco>>.
Estaban
pues llenas de bárbaros las rejiones meridionales de Europa desde el siglo V
adelante. En sus arengas contra los Godos el orador Sinesio, ya citado,
esclamaba en 396 <<¡ai de nosotros el dia en que sus ejércitos i sus
jefes, que viven ahora del sueldo que les pagamos, se amotinen contra nosotros
i se junten a ellos sus muchos compatriotas esclavos desparramados en todo el
Imperio!>>. Despues de Sinesio siguieron llegando a millares con sus
familias a cultivar esas tierras como propias. Esa fué la plebe rústica que
transformó la lengua de Virjilio i Ciceron.
Como ejemplo de palabras castellanas derivadas del bajo latin o latin vulgar le recordaré burgo, que viene, dicen del latin rústico burgus. Todas las lenguas jermanas poseen palabras derivadas de una antigua raiz indojermana bhergh que ha dado oríjen a voces que significan ciudad, lugar protejido, altura, etc. En gótico hai varias palabras venidas de esa radical, entre otras borgs, que significa precisamente ciudad. —Sentarse. En latin literario existe el verbo sedere = estar sentado, pero que por su forma ni su significado corresponde al castellano, por lo que Diez recuerda un participio arcaico sedens, sedentis de ese verbo. Pero Scheler encontró en escritos de bajo latin el supino seditium, i desde entonces no ha quedado duda de que existiría en esos tiempos de barbarie triunfante algun verbo vulgar como seditare, v. g., el que pasando por sedtare, sería el padre del sentarse castellano. Ninguno de esos verbos ni supinos espresa la accion de sentarse, el acto de tomar asiento, que tiene el verbo gótico sitan i especialmente su compuesto ga sitam. —Muta = tributo i mutarius = cobrador de contribuciones, fueron palabras aparecidas sin que se sepa de donde en la Italia barbarizada. No podían ser corrupcion de palabra culta latina, porque no había ninguna que se les asemejara; pero tampoco fué invento de los italianos rústicos sino que eran palabras de los estranjeros que allí llegaon como señores imponiendo tributos o mota, como ellos decian, i percibiéndolos por medio de sus recaudadores o motaris, palabras góticas que los pendolistas latinos escribian a su modo. —Tregua; del latin bárbaro, aunque hai quien confiesa que puede venir del aleman triwa, que significa lealtad, fidelidad, i del aleman la tomaron los latinos de ese tiempo. La palabra francesa trève, la portuguesa tregoa significan pacto, convenio, acuerdo para zanjar controversias, antes que fidelidad, i aquella es tambien la significacion de la voz gótica triggua. —Gruta, del bajo latin grupta. Los Godos decian grot o hrot por un lugar abrigado o por el techo de las habitaciones. Et sic de caeteris.
4. Influencia de los Godos en la formacion de los romances meridionales.
a). Le
decia en mi anterior que los Godos habian contribuido a la formacion del idioma
italiano i del francés del sur o langue d’oc, llamado tambien provenzal,
del cual deriva el catalan moderno. Voi a darle algunas pruebas.
Respecto al
italiano, recuérdese que Italia fué habitada i gobernada por tribus góticas,
con fortuna varia, desde los primeros años del siglo V hasta mediados del
siguiente. En esos ciento cincuenta años el romance nació allí, i balbuceándolo
llegaron a su reino de Tolosa, primero los visigodos i luego sus hermanos los
Ostrogodos. A mediados del siglo VI llegaron a Italia los Lombardos, de la
misma raza que los Godos i de lengua teutónica, aunque de diferente familia.
Los Lombardos se consumieron en ese pais i su dominio duró hasta el siglo VIII.
El romance que apareció en Italia se llamó lombardo al principio i luego
toscano; pero es de creer que fué solo el desarrollo del lenguaje que en esa
rejion habia comenzado a formarse durante la estadía de los Godos. Esa
suposicion esplica los hechos siguientes; en el siglo VIII un español i un
italiano podian entenderse directamente en romance, segun documento citado por
J. E. Hartzenbusch. Cesar Cantú cita varios documentos de latin vulgar de ese
siglo, en los cuales las palabras vulgares anotadas son tanto españolas como
italianas i algunas de ellas solo españolas, como fué en vez de fu,
i otras que hoi solo se usan en poesía, como rio por fiume. Fué
de un emperador romano de oriente en el siglo VI de quien ha quedado en
documentos el mas antiguo futuro verbal construido a la manera gótica, el
futuro darás, que en italiano moderno es sin s final en la
segunda de singular. En los dialectos modernos del norte de Italia, asiento de
los reyes godos, quedan a la fecha muchas palabras españolas; el artículo el,
el reflejo se, la preposicion de; asimismo todos los infinitivos
terminan en r, como en español.
Se oyen hoi
dia, aunque eran mas comunes en los dialectos arcaicos de dichas comarcas
italianas, muchas palabras españolas como razon, forastero, camisa, templo,
etc. La suavizacion de la t latina cambiándola en d, eufonizacion
que es española i no italiana, como en los participios, que en esos dialectos
terminan en do i no en to, que es la terminacion italiana;
eufonizacion que se usa tambien en otras palabras como saludo, saludar,
cadena, serenada, dedo, etc. En dialecto véneto se suprime
del todo la d derivada de la t del latin en muchas palabras, como
deo, caena, cruo, sea, monea, etc, tal como
en chileno. En ese mismo dialecto italiano las letras s c i z
están reducidas a la s chilena i a un sonido algo sordo en algunas
voces. En todas esas palabras el italiano conserva la t del latin. Los
filológos de Italia admiten la influencia del provenzal para esplicar la
formacion del romance de su pais; pero no recuerdan que los bárbaros salieron
de Italia para ir a establecerse en el mediodia de la Francia, por lo que los
mismos hombres iniciaron los dos romances.
b). Como
prueba de que el provenzal fué creado por los mismos bárbaros que formaron los
romances españoles, copio a continuacion una parte de los dos primeros
artículos del código del Gay saber o Gaya ciencia, como llamaban
españoles i provenzales a la poesía, escritos muchos siglos despues que los
Godos habian salido de Francia, i en los que el romance que ellos dejaron allí
habia sufrido la influencia del francés del norte o lengua d’oil: