con motivo de la muerte de
el 23 de septiembre del 2005
1.
20 Años de Terrorismo en Puerto Rico
2.
Entrenados en Cuba: El Terrorismo de la FALN en EEUU
3.
El Origen de los Macheteros
4.
Terrorismo en Puerto Rico: 1979-1982 La Etapa Más
Sangrienta
5.
El robo de $7 millones de la Wells Fargo
6.
Terrorismo en Puerto Rico: Los Macheteros Se Delatan Unos a Otros
1
20
Años de Terrorismo en Puerto Rico
por
Armando André
El director del FBI, William Webster, declaró el 4 de marzo de 1987 ante el
Congreso en Washington, "Puerto Rico me sigue preocupando. Genera
actividades terroristas en Estados Unidos a través de la FALN. Es un problema
al que debemos prestar especial atención porque está muy cerca de Cuba, muy
cerca de otros lugares y podría convertirse en nuestro ta1ón de Aquiles."
El testimonio de Webster, publicado en el documento FBI 1987 Appropiation
Request, señala en la página 102: "La única organización que nosotros nunca
podemos acabar es con la FALN. Los empujamos bajo la tierra; ellos se mantienen
callados cinco o seis años, y entonces vuelven a regresar." Durante su
comparecencia ante el Congreso el 29 de diciembre de 1981, Webster dijo que
"un número de incidentes terroristas sugieren varios tipos de apoyo de
Cuba a los independentistas."
El historial terrorista de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN),
desde octubre de 1974 hasta agosto de 1983, incluye unos 120 atentados
dinamiteros, cinco muertes, más de 80 heridos y $3.5 millones en daños a
propiedades.
La FALN fue creada en Nueva York al ser reestructurado el Movimiento
Independentista Revolucionario Armado (MIRA) de Filiberto Ojeda Ríos,
actualmente reconocido como el "padrino" del terrorismo
puertorriqueño, para "abrir un segundo frente de lucha en territorio
enemigo." Los ataques de la FALN en las ciudades norteamericanas contra
las oficinas de corporaciones multinacionales y dependencias del gobierno
obtuvo más publicidad internacional de la que habían logrado limitando sus
acciones a Puerto Rico.
Filiberto Inocencio Ojeda Ríos nació en Naguabo el 26 de abril de 1933 y emigró
a Nueva York en 1950. Allí se casó con su actual esposa, Blanca Iris Serrano en
1952, y tienen cuatro hijos, tres de los cuales viven en Cuba. Ojeda trabajó de
mensajero para una fábrica de prendas de fantasía y estudió música. En 1955 fue
trompetista de la orquesta de Miguelito Miranda, y de 1958 a 1960 estuvo con la
orquesta de Vicentico Valdés. Tocando en el Club Morroco, un músico lo reclutó
para el Movimiento Libertador de Pelegrín García. Ojeda asistió a un Círculo de
Estudio marxista, que lo relacionó con la revolución cubana.
En 1961, Ojeda viajó a La Habana con su familiar donde recibió entrenamiento de
Seguridad de Estado (G-2) de Cuba en tácticas de espionaje y subversión, por lo
que la Policía de Puerto Rico lo apodó "El G-2 Cubano." En 1963,
regresó a Puerto Rico en una misión secreta relacionada a las bases
norteamericanas en la isla. Conocido como Felipe el Indio y Felipe Ortega,
residió en la calle Hoare en Santurce y fue trompetista con la Sonora Ponceña
de Quique Lucas, volviendo a Cuba el mismo año.
No se ha podido determinar con exactitud cuál fue la relación de Ojeda con el
Movimiento Armado Puertorriqueño Auténtico (MAPA), el primer grupo terrorista
clandestino que surgió en la isla en julio de 1963, encabezado por Benigno
Velázquez Lasalle, Francisco Cruz Estrada y el notorio pandillero y
narcotraficante Rafael "Rafi" Dones Arroyo, quien financió la causa
separatista con el producto de sus fechorías. En abril de 1964, tras un tiroteo
donde murió un subversivo, las autoridades ocuparon el arsenal del MAPA en una
cueva en Moca, con documentos planificando una rebelión para mayo, arrestando
posteriormente a los dirigentes y desarticulando la organización.
El delincuente "Rafi" Dones, cuya madre y hermana también han sido
arrestadas por narcotráfico, fue ametrallado en 1984 por elementos mafiosos
cuando salía de recibir tratamiento para la adicción en una clínica de metadona
en Ponce. Su duelo lo despidió el acusado terrorista Velázquez Lasalle, quien
lo calificó de "patriota", y también asistió Carlos Gallisá,
Secretario General del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP).
En febrero de 1966, Ojeda era subjefe de la Misión del Movimiento Pro
Independencia (MPI) en La Habana y delegado alterno de la Conferencia
Tricontinental, cuyo delegado y jefe de la Misión era Narciso Rabell Martínez,
quien el 31 de mayo de ese año fue nombrado miembro del Secretariado Permanente
de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América
Latina (OSPAAAL), cuyo propósito era apoyar una revolución comunista mundial
con el ejemplo de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia.
Ojeda Ríos, Rabell Martínez y Roberto José Todd Pagán tuvieron una reunión
secreta con Fidel Castro en La Habana en 1966, donde acordaron la fundación de
lo que luego fue el Movimiento Independentista Revolucionario Armado (MIRA).
Analizaron el fracaso de Pedro Albizu Campos y su Partido Nacionalista Puertorriqueño,
al recurrir al combate frontal durante la insurrección de 1950, y acordaron que
la nueva etapa de lucha debía ser clandestina, igual que el terrorismo
indiscriminado del Movimiento 26 de Julio que llevó a Fidel Castro al poder en
Cuba, y el del Frente de Liberación Nacional de Argelia, que terminó el
coloniaje francés en esa nación en 1962.
En 1967 Rabell fue destituido como jefe de la Misión del MPI en La Habana
cuando, sin la aprobación del Partido, hizo un llamado a la ciudadanía para
amotinarse contra el plebiscito político de ese año. Rabell regresó a Puerto
Rico con Todo Pagán, e integraron el Partido Socialista Obrero (PSO) en
Aguadilla, llegando a ser consejeros del grupo, junto con el convicto
terrorista Juan Antonio Corretjer Montes, dirigente de la Liga Socialista
Puertorriqueña (LSP).
El PSO fue organizado el 29 de marzo de 1968 en una reunión en la residencia de
David Feliciano, en Barrio Guerrero, Aguadilla, por ex miembros del MPI y de la
Federación Universitaria Pro Independencia (FUPI). Los objetivos del PSO eran
"la independencia de Puerto Rico y la creación de un gobierno socialista a
través de una revolución armada de las masas obreras. Atacar empresas
norteamericanas en Puerto Rico y enseñarle al pueblo a combatir al FBI, la CIA,
y la Policía."
Los dirigentes del PSO eran: Wilson Cortés Burgos, Secretario General; David
Feliciano Feliciano, Secretario de Organización; Billy Cajigas Soto, Secretario
de Acción Política; Pablo Luis González Arce, Secretario de Asuntos de Trabajadores;
Manuel López López, Secretario de Propaganda; Héctor Rodríguez Rodríguez,
Secretario de Asuntos Internacionales, quien funcionaba en Nueva York buscando
fondos y apoyo; y Néstor Ve1ázquez Díaz, Secretario de Juventud, quien resultó
ser un confidente que la Policía infiltró en el grupo desde su fundación. El
PSO estableció relaciones con el gobierno cubano y el Partido Comunista
Dominicano. De las filas del PSO crearon una sección armada clandestina que
incorporaron al MIRA, entrenándolos en el uso de explosivos y técnicas de
terrorismo y sabotaje que Ojeda, Rabell y Todd aprendieron en Cuba.
El 22 de febrero de 1968, un comunicado firmado con el seudónimo Alfonso Beal
anunció la existencia de los Comandos Armados de Liberación (CAL), cuyo objetivo
era: "la liberación nacional a través de la acción armada; acabar con el
control monopolístico de la industria y el comercio en Puerto Rico de las
firmas norteamericanas; y expulsar a todas las compañías norteamericanas de la
isla." Los CAL se adjudicaron más de 45 actos terroristas, causando
pérdidas de $15 millones, desde 1968 hasta 1972, cuando públicamente perdieron
el apoyo político del MPI, que el año anterior se había convertido en el
Partido Socialista Puertorriqueño (PSP).
El 17 de julio de 1968, el CAL se adjudicó en su comunicado número 4, la
destrucción de la nueva tienda Sears en Bayamón. Dos meses después, una
activista del MPI, Providencia "Pupa" Trabal, de 42 años, fue acusada
del intento de quemar una tienda, siendo vinculada al CAL. Su hijo, Néstor
Riscoldo Nazario Trabal, es el actual Subsecretario General del PSP.
Agentes de inteligencia estimaron que existía un vínculo entre el MPI y el CAL,
ya que todos los comunicados de dicho grupo fueron publicados en el periódico
Claridad, órgano oficial del MPI. El entonces Secretario de Asuntos Laborales
del MPI, Ángel Marcial Agosto Agosto, quien en 1977 se incorporó a los
Macheteros con el seudónimo "Mosquito," declaró que "los
Comandos Armados de Liberación Nacional son quizás la más sustancial y efectiva
organización armada pro independencia en Puerto Rico. Sus acciones están
enmarcadas dentro del concepto de una lucha armada."
Un mes después que fue juramentado el gobernador Luis Ferré, fundador del
Partido Nuevo Progresista, cuya meta es la estadidad norteamericana para Puerto
Rico, los integrantes del MIRA públicamente iniciaron una desesperada campaña
terrorista el 15 de febrero de 1969, colocando bombas en los cestos de basura
del Banco de Fomento, del hotel Howard Johnson, hiriendo a dos mujeres, y de la
estación de Tránsito de la Policía en Hato Rey, lesionando a un agente. Una
semana después, detonaron un artefacto explosivo en las oficinas del Servicio
Selectivo en Isabela.
El 10 de abril, el CAL estalló bombas en una tienda de ropa de mujer en Condado
y en las oficinas de la IBM en Santurce, y advirtieron al gobernador Ferré que
se preparara para una lucha más violenta. Nueve días después, las autoridades
encontraron doce artefactos incendiarios en el hotel Caribe Hilton. La mecha
que los iba a detonar juntos se había apagado.
El 28 de abril de 1969, fueron arrestados por los atentados del MIRA la mayoría
de los dirigentes del PSO: Wilson Cortés Burgos, David Feliciano Feliciano,
Pablo González Arce, Ramón Vargas Pérez, Billy Cajigas Soto, Manuel López
López, Rafael Capella Rivera, Narciso Rabell Martínez y Roberto Todd Pagán,
acusados de conspiración, uso de explosivos y destrucción de propiedad. Rabell
alegó que estaba desempleado, trabajaba ocasionalmente de fumigador, lo mantenían
su madre y su hermano, y que su esposa checoslovaca estaba en Cuba. González
Arce, Secretario de Asuntos de Trabajadores del PSO, se convirtió en testigo de
estado, resultando convictos sus compañeros en el Tribunal Superior de
Aguadilla.
Todd Pagán, quien había viajado a Cuba en 1968, violó su fianza de $6,000 y se
desapareció. Lo representaba el Lcdo. Graciany Miranda Marchand ante otras tres
infracciones a la Ley de Drogas y una acusación de escalamiento, cuando lo
vieron tratando de forzar la puerta de una habitación en el hotel Americana el
8 de abril de 1969. Todd Pagán aún permanece fugitivo después de 18 años, y
durante una época estuvo trabajando con la Sección del Hemisferio Occidental de
la Policía Secreta de Alemania comunista.
El arresto del liderato del MIRA no impidió que el CAL siguiera operando, ya
que el 15 de mayo de 1969 detonaron dos bombas en la reservación naval de
Puerta de Tierra.
Filiberto Ojeda Ríos estuvo organizando células secretas del MIRA en Bayamón,
Río Piedras y Nueva York, donde el 9 de diciembre de 1969 detonaron un
artefacto explosivo en la biblioteca pública de Manhattan.
El 11 de diciembre de 1969, bombas del MIRA estallaron en los hoteles
Americana, Racquet Club, Howard Johnson, Puerto Rico Sheraton, San Jerónimo
Hilton y el bar Big Bamboo, frente a la base de la Marina en Miramar. Otro
artefacto que no funcionó fue descubierto en el casino del hotel Condado Beach.
Minutos antes de los ataques, dos terroristas armados entraron en Radio Uno y
transmitieron una grabación que afirmaba: "una revolución contra el
imperialismo yanqui comienza esta noche," y arengaba al pueblo a lanzarse
a la calle a luchar. El gobernador Luis Ferré declaró, "es condenable que
un grupo de hombres quieran alejar de Puerto Rico a los industriales y turistas
para crear el caos y entonces ellos imponer sus normas."
Tres días después, fueron detenidos por dichos atentados el líder del grupo,
Carlos Manuel Fonseca Orta, de 23 años, y su esposa Adelina Ramírez Rodríguez,
20; William Pintado Burgos, de 24 años; y Juan Antonio Castillo Ayala, 21. En
una habitación de la calle Comerío en Bayamón, la Policía ocupó al MIRA un
pequeño arsenal de armas, cocteles Molotov, y dispositivos electrónicos para
explosivos. Pintado Burgos y Castillo Ayala violaron las condiciones de fianza
y se fueron al clandestinaje con los fugitivos Filiberto Ojeda Ríos y Roberto
Todd Pagán, contra quienes también se expidieron órdenes de arresto.
El 21 de diciembre de 1969, los secuaces de Ojeda en Nueva York detonaron
bombas de niple en la oficina del gobierno de Puerto Rico, en el Banco Crédito
y la tienda Woolworth en la calle 14, y en una estación de la Policía. El 9 de
febrero de 1970, el MIRA dejó artefactos explosivos en un hotel, en el local
del Servicio Selectivo, y en el edificio de la General Electric en Manhattan,
cuya bomba no estalló.
Uno de los integrantes de la célula de Nueva York del MIRA era Avelino
"Tino" González Claudio, quien posteriormente fue fundador de los
Macheteros junto con sus hermanos Norberto y Orlando. Avelino y Norberto
actualmente están prófugos, acusados del robo de $7.2 millones de la Wells
Fargo en Hartford, y sospechosos de haber disparado un cohete M-72 contra las
oficinas del FBI en Hato Rey en 1983. El fiscal Roberto Farinacci García,
hermano del dirigente machetero Jorge Farinacci, el 28 de febrero de 1984 le
concedió al terrorista Avelino el permiso PA84-540 para portar una pistola
Browning 9 mm.
El primer asesinato político que fuentes de inteligencia atribuyen a Filiberto
Ojeda fue el del marino Ruben Humphrey, de 21 años, quien en la madrugada del 7
de marzo de 1970 regresaba con un grupo de compañeros a su barco en la bahía de
San Juan. Ojeda, desde un auto en marcha con otros tres individuos, disparó un
revólver calibre 38 contra los marinos, dándole a Humphrey un balazo en la
cabeza y otro en el pecho. Esa misma noche, Ojeda también tiroteó los edificios
de vivienda familiar del personal de la base de Buchanan, sin causar heridos.
En una carta anónima enviada a Prensa Unida Internacional, una organización
revolucionaria que no se identificó, se responsabilizó del acto, para
"vengar la muerte de la joven estudiante Antonia Martínez," quien
murió tres días antes al ser alcanzada por un disparo a la cabeza mientras observaba
los disturbios en la Universidad de Puerto Rico desde un balcón. Uno de los
heridos en el motín fue Elizam Escobar, condenado en 1980 en una corte federal
de Chicago a 60 años de presidio por los actos terroristas de la FALN.
"Por cada estudiante que caiga morirán varios representantes de las
Fuerzas Armadas, yanquis... pues las agresiones contra la masa estudiantil
desarmada e indefensa - no quedarán impunes," terminó advirtiendo el
comunicado.
Esta Ley del Talión, de "ojo por ojo y diente por diente," que
caracteriza el pensamiento de Ojeda, se la atribuyó la FALN contra un policía
neoyorquino en 1974 por la muerte de un músico boricua que se ahorcó en la
cárcel, y en 1975 contra cuatro personas que murieron en Fraunces Tavern en
Manhattan en represalia por una bomba que mató a dos comunistas en Mayagüez; el
asesinato en agosto de 1978 de un policía en Naguabo, pueblo donde nació Ojeda,
se lo adjudicaron los Macheteros como "una acción secundaria a una acción
primaria que no se pudo realizar," que posiblemente consistía en un ataque
a la base naval de Roosevelt Roads; el asesinato de dos marinos en Sabana Seca
en 1979 al acusar a las autoridades de haber ahorcado en una prisión federal al
subversivo Ángel Rodríguez Cristóbal; y los disparos desde carros en marcha que
mataron a un marino norteamericano en el Expreso de Loíza en 1981, y el
ametrallamiento de tres marinos frente al Club Náutico el 18 de mayo de 1982,
matando a uno de ocho balazos e hiriendo gravemente a los otros dos.
En marzo de 1970, un comunicado del MIRA amenazando que continuaría sus ataques
"contra el imperialismo, su aparato represivo y su sistema de
explotación," se atribuyó 19 actos terroristas en los previos 4 meses. El
lro. de mayo, Día de los Trabajadores, MIRA detonó bombas en dos cines del
Bronx, hiriendo a 11 personas.
Los Comandos Armados de Liberación (CAL) se adjudicaron el 28 de abril de 1970
haber colocado 54 bombas en las torres eléctricas y de comunicaciones en el
área de El Yunque en Puerto Rico.
El 16 de mayo de 1970, la policía arrestó a Carlos Feliciano, de 41 años,
cuando iba a colocar una bomba escondida dentro de una barra de pan, en la
oficina de reclutamiento del ejército en el Bronx. Las autoridades, que hacía 5
semanas le seguían la pista, ocuparon otra bomba y una pistola en su carro y en
su apartamento del 313 E. 118 St. en el barrio hispano, allanaron una fábrica
de artefactos explosivos. La fiscalía señaló a Feliciano como miembro del MIRA
vinculado a unos 35 atentados dinamiteros durante los previos siete meses, y
dijo que estaba afiliado a "un gobierno extranjero," en referencia a
Cuba.
Feliciano se declaró culpable de "descuido peligroso" (reckless
endangerment) el 23 de marzo de 1972, y le anularon los cargos de intento de
incendio, posesión de un arma y de explosivos, por el incidente en el Bronx. Su
abogado, William Kunstler, lo describió como "un líder del Partido
Nacionalista y un revolucionario desde los 19 años de edad." El 19 de
septiembre de 1973, Feliciano fue convicto por posesión de la bomba que no
detonó en el edificio General Electric en 1970, siendo enviado a presidio dos
años, y saliendo en libertad el 9 de julio de 1975.
Feliciano regresó a Puerto Rico y fue nombrado presidente del Partido
Nacionalista, lo cual creó un conflicto con los dirigentes de la vieja guardia
como Julio Pinto Gandía, quienes criticaban a los militantes jóvenes por fumar
marihuana y ser irrespetuosos. En marzo de 1937, siendo presidente del Partido
Nacionalista, Pinto Gandía desafió a la policía dando una orden de marcha a sus
partidarios, que provocó la llamada Masacre de Ponce, con un saldo de 21
muertos y 150 heridos. El 18 de septiembre de 1976, Pinto Gandía desapareció de
su apartamento donde vivía solo, dejando atrás una cuenta bancaria de $23,000. Un
agente de inteligencia estima que el viejo nacionalista fue asesinado por sus
opositores jóvenes dentro del partido, quienes no han mencionado más el caso.
El MIRA fue finalmente desarticulado en Puerto Rico el 31 de julio de 1970 con
los arrestos por conspiración de Narciso Rabell Martínez, de 37 años; Ramón
Vargas Pérez, 29; Evangelista González Rivera, 45; Wilson Cortés Burgos, 27;
Jaime Agudo, 45; Deogracia Alvarez Cintrón, 59; Franco Domingo Ramos Rodríguez,
29; Luis Antonio Santiago González, 26; Ambrosio Vázquez García, 50; Antonio
Alicea Valdera, 39; y José Miguel Castillo Vega, 47, padre del prófugo Juan
Antonio Castillo Ayala, contra quien también se expidió orden de arresto.
Posteriormente fueron detenidos por la misma causa M70-2144 al 2163 del
Tribunal de San Juan, a José González Cruz, 37, el 29 de septiembre de 1970; y
en 1971 a Antonio Román, Carlos Manuel Fonseca, Adelina Ramírez Rodríguez, y
Federico Barreto Serrano. Otros acusados en el caso fueron los fugitivos
Filiberto Ojeda Ríos, Roberto Todd Pagán y William Pintado Burgos. En la vista
preliminar se reveló que el policía Rafael Antonio Nieves había estado
infiltrado en el MIRA desde abril a diciembre de 1969.
El cuartel general del MIRA eran unas habitaciones al fondo de la Floristería
Esther, Calle Comerío número 140, Bayamón, cuyo propietario Antonio Alicea
Valdera habla instalado un sistema de alarma eléctrico para avisar a los
conspiradores de la presencia de gente sospechosa en el negocio. Allí, Juan
Castillo Ayala preparó doce artefactos explosivos con dos cajas de dinamita que
le entregó su padre José Castillo Vega.
La especificación de particulares de la fiscalía señaló que Castillo Ayala
propuso "la posibilidad de conseguir planos del alcantarillados debajo de
La Fortaleza y la Guardia Nacional con el propósito de colocar artefactos
explosivos debajo de esas estructuras," y "se planeó la visita del
grupo completo a Cuba para obtener adiestramiento en sabotaje a realizarse en
Puerto Rico."
Los documentos judiciales indican que Narciso Rabell Martínez, "el 30 de
junio de 1969, en su calidad de miembro del Estado Mayor del Movimiento
Independentista Revolucionario Armado (MIRA) y junto a Roberto Todd Pagán y
Filiberto Ojeda Ríos, ordenó a William Pintado Burgos (también del Estado
Mayor) que se trasladara a Nueva York para establecer contacto con la
delegación cubana a las Naciones Unidas para obtener armas y explosivos."
Posteriormente "se decidió además que Rafael A. Nieves se iría de su casa
para unirse a un cubano que había llegado para establecer un taller de armas y
explosivos."
Los últimos atentados que realizaron el 11 de diciembre habían sido aplazados
dos semanas "porque los dirigentes Roberto Todd y Filiberto Ojeda Ríos
enviaron un emisario a Nueva York para tratar de conseguir un ataque al mismo
día por el grupo de Nueva York. Se perseguía atraer atención internacional. Se
planeó en esa ocasión los medios de transportación y el tamaño de cada
artefacto explosivo... Cada artefacto tenía escrito el nombre del objetivo en
el cual se iba utilizar."
"La vieja guardia del Partido Nacionalista fue la que protegió y mantuvo
escondido a Filiberto Ojeda en la isla, mientras su esposa y cuatro hijos
estaban en Cuba," nos dice un policía retirado que participó en su
arresto. "A través de confidencias, supimos que el "G-2 Cubano"
estuvo escondido en casa de Juanita Ojeda en Puerto Nuevo. Después nos
enteramos que dos fugitivos dormían de día en el apartamento de un matrimonio
en la calle Comerío en Bayamón, y salían por la noche. Un informante señaló que
uno de ellos le sacaba música a una trompetita de juguete, por lo que
determinamos que ése era Ojeda. Cuando allanamos el lugar, ya él y Roberto Todd
se habían desaparecido."
Las autoridades recibieron una confidencia de que Ojeda se escondía en la
residencia del nacionalista Saturnino "Don Tuno" Laboy en el barrio
Charcas de Quebradillas, donde lo fueron a buscar el 10 de octubre de 1970.
"Unos 18 agentes llegamos allí en dos "vans" al mediodía. Era una
casa de campo, y se acostumbraba dejar la puerta abierta. Cuando entramos
corriendo, Ojeda estaba sentado en la sala y trató de ir hacia un cuarto, pero
lo cogimos." El policía retirado hace unos años añade que "le
ocupamos un revólver 38 y un extenso documento en clave para el gobierno cubano
detallando la situación en Puerto Rico de todos los partidos políticos,
incluyendo los independentistas y socialistas." También confiscaron unos
manuales hechos en Cuba sobre fórmulas y artefactos explosivos, los cuales
fueron presentados como evidencia ante el Comité Judicial del Senado en
Washington el 16 de marzo de 1971. Ojeda fue acusado de conspiración y doce
cargos de violaciones a las leyes de armas y explosivos, por los atentados de
diciembre de 1969.
Ojeda fue representado en la vista de fianza el día 17 por los abogados J. Ríos
Viera, Luis Abreu Elías y Roberto José Maldonado, estos dos últimos volvieron a
defenderlo cuando fue detenido en 1985, acusado del robo de $7.2 millones de la
Wells Fargo, Connecticut. Al siguiente año, Maldonado fue arrestado y acusado
de pertenecer a los Macheteros.
El también ya retirado capitán José Enrique Sánchez, de la División de
Inteligencia Criminal de la Policía, quien estuvo infiltrado en el Movimiento
Pro Independencia (MPI) al extremo de que lo iban a mandar a estudiar a Praga y
la China, testificó que cuando é1 dirigió el operativo de arresto contra Ojeda,
le ocuparon una lista del MIRA de los altos funcionarios gubernamentales,
incluyendo al Superintendente de la Policía, a quienes iban a asesinar. Sin
embargo, el juez Edwin Meléndez Grillasca, del Tribunal Superior, Sala de
Bayamón, le fijó al más notorio terrorista puertorriqueño la leve fianza de
$4,000 en efectivo y $8,000 en una garantía que firmó Wilbardo Ojeda, hermano
del acusado.
Los hijos del juez son los subversivos Edwin y Héctor Meléndez Lugo, miembros
del Comité Central del PSP. Héctor perteneció al MPI, fue dirigente de la FUPI,
y redactor del semanario comunista Claridad durante 10 años. "Edwin fue
arrestado en 1975 en el Barrio el Plátano en Luquillo junto con el machetero
Elías Castro Ramos, Luis Medina del PSP, y una mujer, mientras trasladaban de
un vehículo a una casa parte de las 3,600 libras de iremita robadas el año
anterior a la compañía Ireco Caribbean en Manatí," señala el policía
retirado que durante muchos años persiguió a los terroristas. "Surgió un
tiroteo, y ellos, por temor a que fueran a detonar los explosivos, se
rindieron. Otro subversivo logró escapar, pero pudimos identificarlo. Otra
parte de esos explosivos luego se usaron al siguiente año contra las torres
eléctricas durante el conflicto laboral."
Al lograr la fianza, Ojeda inmediatamente se esfumó, siendo declarado fugitivo
el 2 de noviembre de 1970, al no comparecer ante una vista judicial. Su furia se
hizo sentir el día 14 de ese mes, al estallar bombas en cinco establecimientos
de San Juan, antes de volver a irse a Nueva York.
Los casos pendientes contra Ojeda fueron desestimados aún cuando era prófugo de
la justicia. El 15 de julio de 1974, el Juez Superior de San Juan Carlos
Maldonado Casillas archivó el caso M70-2144 al 2163 contra los fugitivos Ojeda
Ríos, Todd Pagán, Castillo Ayala y Pintado Burgos, y el resto de los
integrantes del MIRA arrestados en julio de 1970.
El 26 de febrero de 1981, el Juez Superior William Fred Santiago ordenó que se
archivaran los doce cargos de violación a las leyes de armas y explosivos
pendientes contra Ojeda desde 1969, en la causa G70-3074 al 3080, a pesar de
las objeciones de la fiscalía, que consta en la minuta de sentencia del
expediente. Fred Santiago, señalado como simpatizante de los separatistas,
cobró notoriedad al ser nombrado en 1985 Fiscal Especial Independiente y llevar
un caso que perdió contra Alejandro González Malavé y otros policías implicados
en el caso del Cerro Maravilla, renunciando al cargo poco después.
El 18 de marzo de 1971 fueron detenidos en Manhattan, Eduardo Cruz, de 22 años,
y Wilfredo Meléndez, 21, tras una infracción de tránsito, cuando la policía
ocupó varios artefactos explosivos en cajetillas de cigarrillos, similares a
los del MIRA, al que fueron afiliados por la fiscalía, y se les sospechó de la
explosión,en la tienda B. Altman ese mismo día. El 14 de diciembre de ese año,
Cruz fue sentenciado a 7 años de presidio, y Meléndez a 5 años, ya que el juez
señaló que la evidencia se limitaba a la posesión de explosivos y no hubo
pruebas para implicarlos en los atentados del MIRA.
El día de Nochebuena de 1972, el MIRA detonó artefactos explosivos en
cajetillas de cigarrillos en las tiendas Gimbels, Bergdorf Goodman y Bonwit
Teller en Manhattan. Ese mismo fin de semana, bombas similares estallaron en el
supermercado Pueblo de Monte Mall y Sears de Hato Rey, Puerto Rico. El 14 de
febrero de 1973, Día de los Enamorados, las autoridades desmantelaron un
artefacto incendiario en la tienda Alexander's en Manhattan. Los terroristas
aparentemente escogieron esos días de fiesta ya que había más público comprando
regalos.
La conexión entre Cuba y los terroristas boricuas fue señalada en el Reporte
Anual del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de diciembre de 1973, página
36: "Una cuenta actual demuestra que aproximadamente 135 dirigentes de
grupos subversivos independentistas puertorriqueños han viajado a Cuba
comunista para adoctrinamiento y/o entrenamiento. Muchos de ellos recibieron
instrucción extensiva en tácticas de guerra de guerrillas, preparación de
artefactos explosivos y métodos sofisticados de sabotaje."
"Una gran mayoría de personas entrenadas han enseñado a otros después de volver
a Puerto Rico y han realizado actos de sabotaje allí. Docenas de estos
individuos actualmente esperan juicio por violaciones a las leyes de explosivos
de Puerto Rico o están siendo buscados como fugitivos por tales
violaciones."
2
Entrenados en Cuba: El Terrorismo de la FALN en EE.UU.
por
Armando André
En 1973, los grupos terroristas puertorriqueños
Movimiento Independentista Revolucionario Armado (MIRA) y los Comandos Armados
de Liberación (CAL), habían sido neutralizados. El MIRA fue infiltrado por el
policía Rafael Antonio Nieves, produciendo acusaciones por conspiración contra
20 de sus miembros, y el CAL se disolvió después que el Partido Socialista
Puertorriqueño (PSP) se acogió a la vía electoral y públicamente les retiró su
apoyo tras la colocación de dos bombas el 20 de mayo de 1972 en el hotel
Cerromar de Dorado durante el certamen de Miss U.S.A.
En 1974, Filiberto Ojeda Ríos, el "padrino"
del terrorismo puertorriqueño y fundador del MIRA, reagrupó en Nueva York a los
elementos expertos más decididos del MIRA y el CAL, para crear las Fuerzas
Armadas de Liberación Nacional (FALN), con la asistencia de la misión cubana
ante las Naciones Unidas, a través de Julián Torres Rizo, oficial de la
Dirección General de Inteligencia (DGI) y Primer Secretario de la misión cubana
en Nueva York hasta 1978, quien al siguiente año fue designado Embajador en
Granada hasta la invasión norteamericana en 1983, cayendo en desgracia por su
cobardía.
La intención de la FALN era "combatir al imperio
desde adentro y con todas las armas," según declaró el terrorista William
Morales, y obtener con sus actos violentos más publicidad internacional de la
que habían logrado limitando sus acciones a Puerto Rico. "Otro propósito
de la FALN era que el pueblo americano le cogiera odio a los puertorriqueños en
Estados Unidos por los actos terroristas, y al estos sentirse discriminados, se
identificarían con la independencia de Puerto Rico," señala un policía
puertorriqueño de la División Antiterrorista.
El 26 de octubre de 1974, en conmemoración de la
insurrección nacionalista de 1950, la FALN realizó cinco atentados dinamiteros
contra las oficinas de bancos y corporaciones norteamericanas en Nueva York,
caracterizando sus bombas con tanques de gas propano para aumentar la fuerza de
expansión y dejándolas dentro de bolsas de aerolíneas. "Hemos abierto dos
frentes. Uno en Puerto Rico y el otro en Estados Unidos," afirmaron en su
primer comunicado, donde amonestan el rechazo del PSP en 1972, afirmando,
"para ser verdaderamente revolucionario, un partido debe educar y
organizar las masas para tomar el poder a través de un vehículo organizado y
disciplinado, un Ejército Revolucionario del Pueblo. Un partido que falla en
hacer esto cae en el reformismo y se convierte en un agente de la burguesía
para continuar la explotación y opresión del pueblo." La FALN también se
acreditó las bombas que estallaron en las tiendas de Manhattan el Día de
Nochebuena de 1972 y el Día de los Enamorados de 1973, que por su método de
operación en aquella ocasión las autoridades las atribuyeron al MIRA, y las
explosiones en la estación de Policía y la Alcaldía de Newark, New Jersey, el
28 de septiembre de 1974, en venganza de la "represión" policiaca
contra los manifestantes hispanos en los disturbios callejeros en Newark que
había incitado el PSP.
El 11 de diciembre de 1974, la FALN colocó una bomba
trampa detrás de la puerta de un edificio abandonado en el 336 E. 110 Street,
en el barrio hispano, a ocho cuadras de donde vivió el dirigente del MIRA
Carlos Feliciano Vásquez, y una mujer llamó a las autoridades reportando que
allí había un cadáver. El policía puertorriqueño Ángel Felipe Poggi, de 22
años, perdió un ojo y recibió graves lesiones en la explosión, al abrir la puerta
de entrada. El segundo comunicado de la FALN. señaló que esa era "la
respuesta del pueblo puertorriqueño al asesinato brutal de Martín (Tito) Pérez
por los animales sadistas del Precinto 25 el domingo, Dic. 1, 1974."
Pérez, un músico boricua de 31 años, fue arrestado junto con otras dos personas
por conducta desordenada, y se ahorcó con un cinturón al ser dejado olvidado en
una celda. Después de una investigación de un mes, donde fueron interrogados 18
testigos, un gran jurado determinó que la muerte de Pérez fue suicidio.
El atentado más notorio de la FALN fue la explosión de
una bomba en un maletín que dejaron en un pasillo del restaurante Fraunces
Tavern en el área de Wall Street en Nueva York, el 24 de enero de 1975, durante
la congestionada hora de almuerzo, matando a cuatro personas e hiriendo a otras
55. En el comunicado No. 4, el Comando Central de la FALN dice, "los
blancos de nuestro ataque eran los banqueros, bolsistas, e importantes
ejecutivos corporativos de monopolios y corporaciones multinacionales. Estos no
son amigos de la clase trabajadora. Pero los enemigos de la humanidad en todas
partes." También culpan a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por la
detonación de una bomba en un acto socialista en Mayagüez que mató a dos subversivos.
El boceto de la policía de uno de los dos sospechosos
del ataque a Fraunces Tavern demuestra los prominentes rasgos faciales de
Ojeda, y el otro boceto se parece a Roberto José Todd Pagán, fundador del MIRA,
que aún permanece fugitivo. Ojeda regresó a Puerto Rico en 1976 para fundar el
Ejército Popular Boricua - Macheteros, al que aludía en el primer comunicado de
la FALN.
El 2 de abril de 1975, la FALN detonó cuatro bombas en
Manhattan, hiriendo a dos transeúntes. En el primer aniversario de la FALN, el
26 de octubre de ese año estallaron 12 bombas casi simultáneamente en edificios
públicos y comerciales en Nueva York, Chicago y Washington.
El 19 de noviembre de 1975, el fugitivo del MIRA, Juan
Antonio "Papo" Castillo Ayala, alias "Víctor Flecha," quien
había estado trabajando de mozo en un colegio rabínico, fue arrestado por el
FBI en Nueva York. Le ocuparon manuales de guerra del ejército y recortes de
periódico sobre los recientes atentados de la FALN. Castillo fue puesto en
libertad el 25 de enero de 1976 ya que el caso M70-2144 al 2163 pendiente en
Puerto Rico desde 1970, había sido archivado el 15 de julio de 1974 por el Juez
Superior de San Juan, Carlos Maldonado Casillas. Castillo regresó a la isla,
donde Filiberto Ojeda lo incorporó a los Macheteros.
Al día siguiente de la captura de Castillo, la oficina
del gobernador Rafael Hernández Colón, emitió un comunicado señalando a
Filiberto Ojeda como miembro de la FALN "entrenado en sabotaje y
terrorismo en Cuba," añadiendo que la FALN consistía de 10 miembros
organizados en células de tres personas en Nueva York, Chicago y Washington, y
que estaban en contacto con los terroristas norteamericanos del Weather
Underground y con la Dirección General de Inteligencia (DGI) de Cuba.
La FALN había realizado 60 atentados dinamiteros desde
1974 hasta el 3 de noviembre de 1976, cuando la policía de Chicago ocupó una de
sus casas de seguridad en el 26-59 Haddon Avenue, donde habían documentos de la
FALN, 211 cartuchos de dinamita y 50 libras de nitrato de carbón, después que
un drogadicto que estaba vendiendo dinamita en la calle señaló a las
autoridades el lugar que escaló para adquirirla. A través de las huellas
digitales ocupadas, se emitieron órdenes de arresto contra el jefe de la FALN
Oscar López Rivera, de 33 años; su esposa Ida Luz "Lucy" Rodríguez,
26; el lugarteniente de la FALN, Carlos Alberto Torres, 24; y su esposa Marie
Haydée Beltrán Torres, 21,.quienes se fueron todos al clandestinaje.
"Lucy" Rodríguez trabajó para la Agencia de Protección Ambiental del
gobierno federal, y nunca había estado en Puerto Rico, igual que la mayoría de
los miembros de la FALN que nacieron en Estados Unidos y se sentían frustrados
y marginados de la sociedad norteamericana.
Los terroristas puertorriqueños, muchos de los cuales
estaban desempleados, vivían del narcotráfico, los asaltos a bancos y carros
blindados, y varios secuestros de ricos delincuentes boricuas como Raymond
Márquez, el "Rey de la Bolita" en el barrio hispano de Nueva York,
quien tuvo que pagar a la FALN un jugoso rescate por su libertad. El FBI y la
Policía de Chicago establecieron una conexión entre Carlos Alberto Torres y el
narcotraficante cubano Luis "Cuba" Valdez, distribuidor de la droga
proveniente de Cuba, según reportó el Chicago Sun-Times, abril
16, l979, página 14.
Carlos Alberto Torres nació en Ponce el 19 de
septiembre de 1952, y de niño se trasladó a Nueva York con sus padres y sus dos
hermanas y luego a Chicago. En 1973 fue arrestado dos veces por conducta
desordenada durante manifestaciones en Chicago. Su padre, el reverendo José A.
Torres, es pastor de la Primera Iglesia Congregacional de Chicago. Carlos
Alberto Torres expresó interés en ser sacerdote episcopal, por lo que la
parroquia de su padre le dio una carta de referencia con la que se asoció a la
Comisión Nacional de Asuntos Hispanos de la Iglesia Episcopal, que desde 1972
dirigía la chicana María T. Cueto en Nueva York.
En la guarida de la FALN en Chicago, las autoridades
ocuparon una carta de Torres a Cueto, por lo que ella y su secretaria Raisa
Nemikin fueron citadas a comparecer ante un gran jurado federal en Nueva York
investigando la FALN. Ambas fueron representadas por las abogadas Margaret
Ratner y Elizabeth Fink del subversivo Center for Constitutional Rights. Al
negarse a testificar, Nemikin y Cueto fueron encarceladas en febrero de 1977
durante 10 meses por desacato judicial. El obispo de la Iglesia Episcopal de
Puerto Rico, Francisco Reus Froilán, activista de las causas izquierdistas,
salió en defensa de Cueto.
Cueto alegadamente usaba su puesto para canalizar
dinero de la Iglesia Episcopal a grupos terroristas, incluyendo la FALN, y le
costeaba los gastos de viajes a Torres como miembro sin sueldo de la Comisión.
En una entrevista en el San Juan Star, agosto 12, 1984, página 18,
cuando cumplía una segunda condena por desacato criminal, la mexicana-americana
dijo, "encontré que lo que el gobierno estaba haciendo a mi gente era lo
mismo que le estaba haciendo a los puertorriqueños en el Este. El gobierno
tiene un plan deliberado, y es una cuestión de luchar contra el genocidio. Por
lo tanto, la FALN tiene un derecho legitimo de existir."
La dinamita ocupada a la FALN en Chicago fue rastreada
hasta un área de construcción en Denver, Colorado, donde reside el chicano
marxista Ricardo Romero, miembro fundador de la Comisión Nacional de Asuntos
Hispanos de la Iglesia Episcopal. Explosivos usados por la FALN en bombas
colocadas en Nueva York y Chicago fueron robados cerca de Tierra Amarilla,
Nuevo México, foco de actividad política de chicanos izquierdistas como Pedro
Archuleta, quien también pertenecía a la Comisión.
Archuleta, representado por el abogado José
"Abby" Lugo, defensor de los Macheteros, en junio de 1977 fue
encarcelado 10 meses por desacato judicial ante un gran jurado federal de Nueva
York cuando se negó a contestar las siguientes preguntas: "¿Sabe usted
cual es el origen de los explosivos que se emplearon en la acción terrorista
perpetrada contra Fraunces Tavern? y ¿Robó usted dinamita de las obras de construcción
en Heron Dam, cerca de Parkview, Nuevo México?"
En junio de 1977, activistas boricuas ligados a la
FALN y chicanos izquierdistas crearon el Movimiento de Liberación Nacional
(MLN) que actualmente dirige el puertorriqueño Julio Rosado Ayala en Nueva York,
quien fue reportero del San Juan Star, y junto con su hermano Luis,
pertenecía a la Comisión Nacional de Asuntos Hispanos de la Iglesia Episcopal.
Al poco tiempo, los hermanos Andrés, Julio y Luis Rosado Ayala, todos veteranos
del ejército norteamericano, fueron encarcelados 10 meses por desacato judicial
al negarse a permitir que les tomaran pruebas de la voz, las huellas digitales
y sus trazos caligráficos, para compararlos con grabaciones de mensajes
telefónicos y comunicados de la FALN atribuyéndose atentados dinamiteros. Los
Rosado fueron representados por el izquierdista William Kunstler, quien
defendió al terrorista Carlos Feliciano Vásquez del MIRA, y actualmente es
abogado del jefe machetero Filiberto Ojeda, arrestado el 30 de agosto de 1985
por el robo de $7.2 millones de la Wells Fargo en Hartford, Connecticut.
El vinculo de la FALN con los mexicano-americanos
marxistas se evidenció en su comunicado No. 5 del 15 de junio de 1975,
adjudicándose la bomba que no detonó en el edificio federal de Chicago, contra
las oficinas del "Departamento de Inmigración que actualmente esta
tratando de culpar a nuestros hermanos y hermanas chicanos por los fallos del
sistema económico. Esta agencia es responsable por la deportación masiva y
acciones represivas contra nuestros trabajadores y mexicanos."
El 3 de agosto de 1977, Marie Beltrán Torres dejó una
bomba dentro de una sombrilla en la oficina de empleo de la Mobil Oil en Nueva
York, que decapitó a un hombre e hirió a varias personas. Una de sus huellas
digitales apareció en la solicitud de empleo que entregó con un nombre falso
como pretexto para entrar en el edificio.
El próximo golpe a la FALN ocurrió el 12 de julio de
1978, cuando a William Morales, de 28 años, le estalló una bomba que preparaba,
cercenándole las manos, cegándole un ojo y desfigurándole el rostro. Morales
había sido compañero de escuela de Luis Rosado, y su esposa Dylcia Noemí Pagán
lo involucró en el activismo político. En su apartamento del 26-49 96 Street,
Queens, las autoridades ocuparon 66 cartuchos de dinamita, 530 libras de
químicos, tanques de gas propano como los usados por la FALN en sus bombas,
mecanismos de tiempo, armas, mil libras de municiones, y comunicados de la
FALN, entre otras cosas. También confiscaron dinero y equipo perteneciente a la
Comisión Nacional de Asuntos Hispanos de la Iglesia Episcopal, a la cual
Morales perteneció en 1975.
Morales, quien no presentó defensa al declararse
"prisionero de guerra," fue sentenciado de 29 a 89 años de presidio y
logró escapar del hospital Bellevue el 21 de mayo de 1979 con la ayuda de su
abogada comunista, la activista lesbiana Susan Tipograph, quien alegadamente le
proveyó un alicates y coordinó que lo esperaran en un auto miembros de la
Organización Comunista 19 de Mayo y del Ejército Negro de Liberación (BLA).
Después del triunfo de la revolución Sandinista en
Nicaragua en julio de 1979, Filiberto Ojeda recibió órdenes de Cuba para
consolidar a todos los grupos terroristas puertorriqueños en un solo mando
directivo, igual que el régimen de La Habana había logrado la unidad de los
sandinistas y posteriormente de las diferentes guerrillas salvadoreñas. El
Departamento América del Partido Comunista cubano quería bregar con una sola
representación boricua por razones de seguridad y para canalizar sus labores.
Como resultado, en septiembre de 1979, en una reunión entre Ojeda, Juan A.
Corretjer y Federico Cintrón Fiallo, jefe de las Fuerzas Armadas de Resistencia
Popular (FARP), crearon el Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños
(PRTP), que incorporaba la FARP, la FALN, el Ejército Popular
Boricua--Macheteros, y la Organización de Voluntarios por la Revolución
Puertorriqueña (OVRP).
La primera acción coordinada del mando directivo fue
las detonaciones de ocho bombas en Puerto Rico, Chicago y Nueva York el 17 de
octubre de 1979.
La FALN tuvo su mayor revés el 4 de abril de 1980,
cuando once terroristas que se habían robado una camioneta esa mañana, fueron
detenidos mientras aguardaban asaltar un camión blindado en la Universidad
Northwestern en Evanston, Illinois. Carlos Alberto Torres, su esposa Marie
Haydée Beltrán Torres, Ida Luz Rodríguez, (esposa del jefe de la FALN Oscar
López Rivera), Dylcia Noemí Pagán (esposa de William Morales), Alicia
Rodríguez, Carmen Hilda Valentín, Ricardo Jiménez, Elizam Escobar, Adolfo
Matos, Luis Rosa y Alfredo "Freddie" Méndez, quienes se declararon
"prisioneros de guerra," se negaron a comparecer a juicio, y le
gritaron "payaso" y "títere" al juez que los sentenció de
55 a 90 años de presidio. "Lo único que siento es no poder darles la pena
de muerte," les respondió el magistrado.
La licencia de conducir de Ida Luz Rodríguez tenía la
dirección de una casa en Milwaukee, Wisconsin, donde residía con su esposo
Oscar López Rivera, jefe de la FALN, quien logró evadirse antes que las
autoridades allanaran el lugar. Allí ocuparon un rifle que había sido robado de
una armería de la Guardia Nacional en Oak Creek, Wisconsin, y un disfraz de
cartero usado en el asalto a un camión blindado en Milwaukee el 24 de diciembre
de 1979. El fugitivo William Morales dirigió el operativo contra la armería,
pero no pudieron obtener más armamentos porque no aparecieron dos miembros de
la FALN supuestos a llevar ametralladoras y explosivos para volar una puerta
interior. El FBI también ocupó el apartamento de Carlos Alberto Torres y Marie
Haydée Beltrán en Jersey City, New Jersey, y encontraron una lista con los
nombres de 100 ejecutivos de corporaciones norteamericanas, para posibles
secuestros por rescate.
William Morales optó por huir a México en septiembre
de 1980, y "Freddie" Méndez, quien no sabía hablar español, comenzó a
cooperar con el FBI el 3 de mayo de 1981, para que le rebajaran su condena de
75 años a 20. Méndez delató los métodos de operación y las casas de seguridad
de la FALN, en las que los terroristas fabricaban escondites para las armas,
explosivos, uniformes y documentos tras paneles falsos en los pisos y las
paredes, en los marcos de las puertas, debajo de las sillas y dentro de
televisores.
Oscar López Rivera, el jefe de la FALN, fue detenido
el 29 de mayo de 1981 por la policía de tránsito de Glenview, un suburbio de
Chicago, al no parar su auto en una intersección y doblar equivocadamente. Se
ocupó una pistola en el carro, y fue arrestado con su acompañante Wilfredo
Santana Pinto, quien fue puesto en libertad y desde 1985 se ha desaparecido.
López Rivera fue convicto a 55 años de presidio con el testimonio de
"Freddie" Méndez.
Méndez declaró que fue reclutado para la FALN por el
profesor José López Rivera, hermano del jefe de la FALN, cuando estudiaba en
Northeastern Illinois University. Las terroristas Ida Luz Rodríguez y Carmen
Hilda Valentín también asistieron a dicha universidad, mientras Carlos Alberto
Torres, Marie Haydée Beltrán, Alicia Rodríguez y Luis Rosa estudiaron en la
Universidad de Illinois - Circle Campus.
En su testimonio, Méndez señaló que las decisiones
para las grandes operaciones terroristas en Estados Unidos necesitan la
aprobación del Comando Central de la FALN, que lo incorporaban Julio Rosado
Ayala, dirigente del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en Nueva York; el
profesor José López Rivera en Chicago; y el fallecido Juan Antonio Corretjer
Montes, quien era secretario general de la Liga Socialista Puertorriqueña (LSP)
en San Juan. También dijo que los miembros de la FALN en Chicago usaban
máscaras cuando se reunían, y a veces hasta dormían con ellas, para ocultar su
identidad entre ellos mismos.
Algunos estudiosos ven un paralelo entre los miembros
de la FALN y los terroristas rusos del Siglo XIX que lucharon contra el Zar
Alejandro II. Estos en su mayoría eran intelectuales empeñados en la lucha por
la igualdad de justicia, dedicados a principios humanísticos, quienes
convirtieron sus frustraciones en militancia política, terrorismo y el
asesinato del zar con una bomba en 1881. Los puertorriqueños de la FALN se
criaron en los barrios hispanos pobres en Nueva York y Chicago, cursaron
estudios universitarios y al desencantarse con su labor social en la comunidad,
desahogaron sus frustraciones con el terrorismo.
Marie Haydée Beltrán admitió en una entrevista en el San
Juan Star sept. 16, 1984, página 34, que "trabajando en la comunidad, uno
ve que no se logran los cambios que crees que son necesarios... y la pobreza
que uno ve lo hace más así. Mi madre fue humillada tantas veces." William
Morales declaró en el semanario comunista Claridad, mayo 31, 1985, p. 4:
"Nueva York es una ciudad racista... Vivíamos como pueblos cautivos dentro
del Imperio. Al lado del Barrio había un asentamiento de clase media... en ese
barrio de clase media se reprimía el tráfico de drogas y en el nuestro se
alentaba. Como excusa para reprimir. Para justificar esa presencia continua de
la policía que está para impedir que te organices."
La FALN volvió a surgir en Nueva York el 28 de febrero
de 1982 bajo el mando de Luis Rosado Ayala, con cuatro dinamitazos en el
distrito financiero de Wall Street. Rosado aún permanece prófugo por un asalto
y secuestro en Chicago en diciembre de 1980.
La reactivación de la FALN se debió a la coordinación
de sus actividades con los grupos terroristas norteamericanos, Organización
Comunista 19 de Mayo (una facción del Weather Underground) y Ejército Negro de
Liberación (BLA), que ayudaron en la fuga de William Morales. En marzo de 1982,
el FBI encontró en una casa clandestina rentada en Pittsburgh por Nathaniel
Burns, del BLA, las huellas digitales de Julio Rosado Ayala, de la FALN, de
Joanne Chesimard, dirigente del BLA y prófuga del presidio desde 1979, y del
abogado subversivo Michael Deutsch, defensor de varios miembros de la FALN y
del machetero Orlando González Claudio.
El 19 de septiembre de 1982, la FALN detonó un
artefacto explosivo frente a un banco en Nueva York, y el 31 de diciembre de
ese año estallaron bombas nocturnas en el cuartel general de la Policía de
Nueva York, en el Centro de Corrección federal, en el edificio de oficinas
federales, en el Tribunal Federal de Brooklyn, y un quinto artefacto fue
neutralizado. Un policía perdió una pierna y dos del equipo de desmantelación
de explosivos fueron gravemente heridos, con pérdida parcial de los dedos y la
vista. Luis Rosado Ayala fue identificado por "Freddie" Méndez como
el que llamó a una estación de noticias para atribuirle a la FALN los
atentados.
Dos semanas antes de esas explosiones, el 17 de
diciembre de 1982, Julio Rosado Ayala visitó Puerto Rico y fue fotografiado por
agentes de inteligencia cuando se reunía con el terrorista Juan A. Corretjer,
comandante de los Macheteros, miembro del Comando Central de la FALN y
dirigente de la Liga Socialista Puertorriqueña (LSP); con el dominicano
Federico Cintrón Fiallo, jefe de las Fuerzas Armadas de Resistencia Popular (FARP),
y militante del Comité Unitario Contra
la Represión (CUCRE) y de la LSP, arrestado en 1976 por robo bancario; y con
Carlos Noya Murati, militante del CUCRE y de la LSP.
El 16 de febrero de 1983, fueron convictos por
desacato criminal ante el gran jurado que investigaba la FALN y sentenciados a
3 años de presidio los puertorriqueños Esteban Guerra, los hermanos Andrés y
Julio Rosado Ayala, y los chicanos Ricardo Romero y María Cueto, todos miembros
de la Comisión Nacional de Asuntos Hispanos de la Iglesia Episcopal. Las
huellas digitales de dos de los acusados y un arma comprada por Andrés Rosado
fueron encontradas en el apartamento de seguridad de la FALN donde le estalló
la bomba a William Morales.
El gran jurado federal de Brooklyn citó a Noya y a Cintrón
a una comparecencia en marzo de 1983, en la que se negaron a testificar. Al
siguiente año fueron juzgados por desacato criminal y condenados a dos años de
presidio, saliendo ambos en libertad a fines de 1985.
El 26 de mayo de 1983, William Morales fue detenido en
un café en Puebla, México, donde esperaba una llamada telefónica de Chicago.
Surgió una balacera donde murieron su guardaespaldas Adelaido Villalfranco
Contreras y un policía. En un tiroteo posterior en la residencia de Morales en
Cholula, murió su amante Patricia Judith Vidrio Anguiano, y el hijo de ella, de
13 años, resultó herido, mientras otros dos terroristas escaparon.
Morales se quejó que firmó (aunque no tiene manos) una
confesión y dos documentos jurídicos después que fue golpeado y torturado con
choques eléctricos por las autoridades mexicanas. La confesión señala que
Morales y sus compinches habían ido a Puebla para poner bombas en una reunión
de legisladores mexicanos y norteamericanos. El 11 de diciembre de 1984,
Morales fue sentenciado a 12 años de presidio en México por homicidio, y
después que cumpla esa condena tiene pendiente una orden de extradición a Nueva
York donde le espera la de 29 a 89 años.
Otro golpe mortal a la FALN ocurrió el 29 de junio de
1983, con el arresto en Chicago de Alejandrina Torres (esposa del reverendo
José A. Torres y madrastra de Carlos Alberto Torres), Edwin Cortés, Alberto
Rodríguez y José Luis Rodríguez, y el allanamiento de dos apartamentos de
seguridad, donde ocuparon armas, miles de balas, documentos de identificación
falsos, chalecos a prueba de bala, disfraces, 24 detonadores y 21 libras de
dinamita. El FBI tuvo los lugares bajo vigilancia por seis meses con micrófonos
y una cámara que tomó 130 horas de video. Agentes del FBI alquilaron un apartamento
adyacente y filmaban cada vez que los oían entrar. Desde uno de los teléfonos
interceptados, Alejandrina Torres llamó a William Morales a Puebla el 19 de
mayo, efectuando así la pista que condujo a su arresto.
Torres, Cortés y Alberto Rodríguez asumieron su propia
defensa y dijeron que no reconocían la autoridad de las cortes norteamericanas.
El cuarto acusado, José Luis Rodríguez, sostuvo que no era miembro de la FALN.
El 4 de octubre de 1985, Torres, Cortés y Alberto Rodríguez fueron sentenciados
a 35 años de prisión por posesión de armas y explosivos y conspiración para
atacar dos instalaciones militantes en Chicago y la planificación del asalto de
un colector de tarifas del tránsito público para financiar sus actividades,
mientras José Luis Rodríguez fue sentenciado a 5 años de probatoria por
conspiración sediciosa. Parte de la evidencia incluyó el testimonio de
"Freddy" Méndez y un video que demuestra a Edwin Cortés y Alejandrina
Torres fabricando bombas.
El último atentado atribuido a la FALN ocurrió el 18
de agosto de 1983, frente al Centro de Computadoras de la Marina en Washington,
aunque una llamada advirtió que la bomba estallaría en el Instituto de
Computadoras del Departamento de Defensa del edificio adyacente.
El saldo terrorista de la FALN durante nueve años
incluye unos 120 atentados dinamiteros, cinco muertes, más de 80 heridos y $3.5
millones en daños a propiedades.
El 19 de abril de 1984, fueron sentenciadas a dos años
de presidio por desacato criminal Sylvia Baraldini, de 36 años, militante de la
Organización Comunista 19 de Mayo, y Michelle Miller, 38, dirigente del Nuevo
Movimiento en Solidaridad con la Independencia y el Socialismo de Puerto Rico.
La policía ocupó en el apartamento que compartían una copia carbón de un comunicado
de la FALN atribuyéndose las explosiones del 28 de febrero de 1982, poco
después que éstas se efectuaron. Baraldini, quien trabajaba como asistente
legal de la licenciada comunista Susan Tipograph, también fue convicta por el
intento de asalto de un camión blindado en Danbury, Connecticut, en 1980.
Pamela Fadem, de 32 años, de Austin, Texas, veterana
del grupo terrorista Weather Underground, fue sentenciada a 3 años de
probatoria el 19 de abril de 1985 por desacato criminal, al no testificar ante
el gran jurado investigando la FALN. El juez tomó en consideración su mal
estado de salud al darle la leve condena. Se le sospechaba de participar en el
robo de explosivos en Austin en 1980, los cuales fueron usados en bombas de la
FALN y algunos posteriormente fueron ocupados en casas de seguridad de la
Organización Comunista 19 de Mayo y el Praire Fire Organizing Committee (un
desprendimiento del Weather Underground), en Pennsylvania, New Jersey y
California.
En 1985, el argentino Claude Daniel Marks, de 36 años;
Robert Bruce McBride, 40; Donna Jean Willmott, 36; Joan Ann Sokolower, 38; y
Karen Myra Shain, 38, miembros del Praire Fire Organizing Committee,
conspiraron con el jefe de la FALN, Oscar López Rivera, para planear su fuga de
la penitenciaría federal de Leavenworth, Kansas, usando ametralladoras,
granadas, un arma antitanque liviana y un helicóptero. López incluyó en el plan
de fuga al asesino Grailing Brown, del Ejército Negro de Liberación (BLA), a
Richard Cobb, y a un preso que inmediatamente los delató a las autoridades, a
quien el FBI le pidió que continuara como encubierto hasta producirse los
arrestos el 3 de julio de 1986.
En un intento por conseguir las armas y explosivos
para la fuga, el terrorista Marks y el puertorriqueño Jaime Delgado, consejero
en Northeastern Illinois University (donde estudiaron algunos miembros de la
FALN), se reunieron con un agente encubierto del FBI, quien le vendió
explosivos falsos a Marks y le colocaron un micrófono en el carro. La
investigación fue interrumpida cuando Marks descubrió que era interceptado y se
fue al clandestinaje.
El FBI determinó que López Rivera se comunicaba con
los conspiradores a través de mensajes que enviaba por medio de su cuñada Dora
García López y la chicana Viola Salgado, asistente legal de su abogado, y las
visitas fueron filmadas secretamente. Al efectuarse las detenciones, López y
Brown fueron trasladados a la prisión federal de Marion, Illinois, que tiene el
sistema más alto de seguridad en Estados Unidos, donde aún esperan juicio por
el intento de fuga.
(En la próxima edición: El origen de los Macheteros)
3
El Origen de los Macheteros
por
Armando André
Después de
organizar las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) en Nueva York en
1974, Filiberto Ojeda Ríos, el "padrino" del terrorismo
puertorriqueño, regresó a la isla para establecer lo que sería la principal
organización clandestina para tratar de derrocar con la violencia al gobierno
democrático de Puerto Rico. Ojeda estuvo escondido durante un tiempo en la Misión
Cubana ante las Naciones Unidas en Nueva York, detectado en 1976 por un grupo
de vigilancia del FBI. El 26 de julio de ese año, aniversario del inicio de la
revolución cubana, Ojeda junto con Juan Enrique Segarra Palmer, Orlando
González Claudio, y otros, fundaron el Ejército Popular Boricua - Macheteros,
al cual aludió el primer comunicado de la FALN como el "Ejército
Revolucionario del Pueblo" que tenía que "organizar las masas para
tomar el poder."
Algunos
macheteros pertenecieron a la Federación Universitaria Pro Independencia
(FUPI), filial juvenil del Movimiento Pro Independencia (MPI), donde también
militaron. Marta Sánchez Olmeda y Avelino González Claudio, quien en aquella
época usaba el seudónimo "Carmelo," eran de la sección del MPI en Nueva
York y a mediados de la década de los sesenta, Ojeda los integró al grupo
terrorista Movimiento Independentista Revolucionario Armado (MIRA), que al ser
desarticulado en 1970, ingresaron en la FALN.
Ojeda, apodado
"El G-2 Cubano" por la Policía de Puerto Rico, porque fue entrenado
por la Seguridad de Estado castrista en 1961, también era jefe de la División
para el Caribe Oriental de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR), un
organismo del Directorio de Liberación Nacional del Departamento América del
Partido Comunista de Cuba, cuyo propósito era la "lucha armada" en el
hemisferio occidental. El campamento de entrenamiento terrorista de la JCR
estaba en Guanabo, Cuba, donde fueron adiestrados los subversivos
puertorriqueños.
El 2 de enero de
1977 fue juramentado como gobernador de Puerto Rico Carlos Romero Barceló, del
Partido Nuevo Progresista, cuya meta es la estadidad norteamericana para la
isla, y al día siguiente los subversivos reanudaron, después de más de un año
de inactividad, una desesperada campaña terrorista. Dos bombas de iremita
sincronizadas a estallar a las ocho y media de la mañana en el edificio del
ROTC en Río Piedras fueron desactivadas por la Policía 15 minutos antes que
detonaran. Romero Barceló luego declaró que las amenazas y violencia por grupos
extremista separatistas "no detendrán la concesión de la estadidad para
Puerto Rico."
Para financiar
las actividades. terroristas, los subversivos se convirtieron en expertos
asaltadores de bancos. A la 1:45 p.m. del 16 de febrero de 1977, dos hombres y
dos mujeres, con armas cortas y largas, vistiendo uniformes color "gris y
cascos amarillos, irrumpieron en el Banco de Ponce en Arroyo y se llevaron
$93,656. Echaron un líquido sobre las cámaras de vigilancia y encerraron en los
servicios sanitarios a once empleados y nueve clientes, uno de los cuales era
un policía, que fue desarmado, al igual que el guardián del banco. El arma del
policía le fue ocupada cuatro años después al subversivo Carlos Fortuño
Candela, del Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), al ser arrestado con
artefactos para construir bombas durante los disturbios universitarios.
A las 10:30 a.m.
del 27 de abril de 1971, un niple con pólvora y mecanismo de reloj fue
desmantelado cerca del estacionamiento del cuartel de la Guardia Nacional en
Hato Rey.
Según un reporte
de inteligencia secreto en nuestro poder, que contiene las declaraciones a las
autoridades del machetero Carlos Rodríguez Rodríguez, alias "Puma,"
"Travolta," y "Carlos Karate," el jefe machetero Filiberto
Ojeda asignó a Rodríguez que dirigiera el asalto al Banco de Ponce, sucursal
Bayamón Oeste, el 5 de agosto de 1977, junto con Jorge Farinacci García, cuyo
nombre clandestino es "Roberto," Juan Enrique "Junior"
Segarra Palmer y su esposa Luz María "Mima" Berríos Berríos, José
Luis "Rufo" Villegas Fernández, Walter "Mabo" Tollinchi
García, Alejandro "El Chivo" Martínez Vargas, Ángel Marcial
"Mosquito" Agosto Agosto, Abraham Fernández .Diamante, Fernando
Aguilú Alvarez, y los hermanos "Tino" y Orlando "Jumbo"
González Claudio, y una tal "Diana." El robo bancario fue planificado
dos meses antes en una casa de playa al oeste del hotel Cerromar en Dorado.
A las 8:55 a.m.,
los macheteros entraron en el banco portando armas automáticas y pistolas con
silenciadores, y se situaron en puntos claves. Uno fue a la oficina del
gerente, le pidió que entregara su arma y le indicara donde estaba la alarma
del banco. Otro fue a la oficina del subgerente, y los demás reunieron a unos
treinta cajeros y clientes a punta de pistola. Dispararon contra las cámaras de
video de seguridad, pero una logró captar fotos de Juan Segarra y su esposa
Lucy Berríos encañonando a los clientes con pistolas con silenciadores. En
menos de diez minutos, recogieron el dinero de los cajeros y dos sacos de la
bóveda, con un total de $73,283.43, pero cuando se daban a la fuga, dispararon
una ráfaga de ametralladora contra los cristales de la puerta y las ventanas,
para amedrentar a los curiosos, y se les cayó un saco con $40,000 que fue recuperado.
Farinacci y dos
asaltantes huyeron en un Chevy Nova color marrón, perseguidos por la policía
hasta el sector Santa Rita, donde abandonaron el carro y se internaron en un
monte. Entraron en una residencia y obligaron a un señor que los llevara en su
auto a las Parcelas Van Scoy, donde desaparecieron. Las huellas digitales de
Farinacci fueron halladas en el espejo retrovisor del Nova.
El botín fue
llevado por Carlos Rodríguez, Orlando González Claudio y Juan Segarra a una
casa en una montaña en un área rural desolada de Vega Baja, donde también
dejaron las armas empleadas en el asalto. Tres semanas después los
participantes se reunieron en el apartamento 41-2 del Condominio Jardines
Metropolitanos, perteneciente a Farinacci, para discutir las críticas del robo.
El 22 de
septiembre de 1977, los Macheteros asesinaron al abogado laboral Alan Henry
Randall, quien había representado varios casos contra la Unión de Tronquistas
al asociarlo con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Randall recibió un balazo
9mm. en la boca y otro que le atravesó el cerebro. Un comunicado de un llamado
"Comando Obrero" señaló que "en su momento se hará público el
nombre de la organización responsable de esta acción." Sin embargo, como
el atentado a Randall fue masivamente repudiado por la mayoría de las facciones
separatistas, los Macheteros nunca llegaron a atribuirse el hecho. La viuda,
Marlene "Tamby" Randall, se suicidó el 24 de enero de 1978 tirándose
del vigésimosegundo piso del condominio Condado Real. El caso Randall fue
ampliamente divulgado en nuestra edición número 135 de abril de 1987.
Fueron juzgados y
absueltos del asesinato de Randall el machetero y entonces organizador
tronquista Miguel "Willie" Cabrera Figueroa, Luis Enrique
"Cano" Parrilla Tirado y Cutberto Cordero Cortés, quien fue asesinado
el 11 de abril de 1982 con dos tiros en la cabeza mientras estaba sentado en la
barra del bar "Su Casa" en Country Club. La querella policiaca No.
1162704821 dice que una confidencia señala a Nicolás de Jesús Boria, alias
"El Negro Boria," que "pagó a unos menores para asesinar a
Cutberto ya que entre ambos había cierta guerra por el control de los puntos de
donde se vende droga en el residencial Ramos Antonini."
Carlos Rodríguez,
organizador tronquista en aquella época, señaló a los actuales asesores legales
de la Unión de Tronquistas, Jorge Farinacci, Miguel Cabrera Figueroa, junto con
el organizador tronquista Luis Carrión Martínez, y los macheteros Alejandro
Martínez Vargas, Ángel Agosto, Radamés "Emiliano" Acosta Cepeda,
Eliseo "Gabino" Alejandro Ortiz, José Villegas y Walter Tollinchi
García, como participantes en la planificación y las fases de ejecución del
asesinato de Randall. Rodríguez dijo que fueron designados como "haladores
de gatillo" Ángel Agosto Agosto y el dominicano Alejandro Martínez Vargas,
conocido por los seudónimos "Dominiqui," "El Chivo,"
"Joe" y "Pupito."
En 1977, los
Comandos Revolucionarios del Pueblo (CRP) en. coordinación con las Fuerzas
Armadas de Liberación Nacional (FALN), reanudaron el mismo método de campaña
terrorista que había efectuado Filiberto Ojeda con el Movimiento
Independentista Revolucionario Armado (MIRA) siete años antes, conjuntamente
atacando en Puerto Rico y Nueva York las oficinas de corporaciones
multinacionales y tiendas por departamentos norteamericanas.
El CRP era el
brazo armado clandestino de la Liga Socialista Puertorriqueña (LSP) que dirigía
Juan Antonio Corretjer Montes. El jefe del CRP era Elizam Escobar, herido el 4 de
marzo de 1970 durante un motín en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.
Después que a William Morales le estalló una bomba que le cercenó las manos en
julio de 1978, Corretjer envió a Escobar a integrar la FALN en Nueva York para
reemplazarlo. En 1980, Escobar fue sentenciado en una corte federal de Chicago
a 60 años de presidio por los actos terroristas de la FALN.
El 11 de octubre
de 1977, mientras la Primera Dama estadounidense Rosalynn Carter visitaba
Puerto Rico, esa madrugada los CRP detonaron bombas en la entrada de las
oficinas Esso Caribbean, cerca del Centro Comercial San Patricio en Puerto
Nuevo, causando más de $5,000 en daños, y en el jardín de la Compañía Mobil en
La Cerámica, Carolina, sin ocasionar perjuicios. El mismo día la FALN detonó en
Nueva York artefactos incendiarios en las tiendas Macy's de Brooklyn y Gimbel's
de Manhattan, una bomba estalló a las 4 p.m. en la escalinata de la biblioteca
pública en la Calle 42, y otra fue desactivada en el edificio de la General
Motors. El comunicado de la FALN señaló que "la acción política militar de
hoy muestra la fuerza disciplinada y unida de nuestra organización en su lucha
contra el imperialismo yanqui."
El artefacto en
la Esso Caribbean era de una nueva confección en Puerto Rico, según declaró la
policía, ya que el niple llevaba adjunto un tanque de gas propano para aumentar
la fuerza de expansión y hacer incendio. Ese fue el patrón que utilizó Ojeda
con las primeras bombas de la FALN en Nueva York, especialmente la que mató a 4
personas e hirió a 55 en Fraunces Tavern dos años antes.
A la una de la
tarde del 22 de diciembre de 1977, tres hombres disfrazados con pelucas, barbas
y patillas postizas, y una mujer corpulenta, rubia, de ojos azules, llegaron a
Sunday Motors, en el sector Alejandrino, Guaynabo, fingiendo interés en comprar
un auto. La mujer encañonó al gerente con un Magnum 357 y lo encerró junto con
otros empleados en el baño del negocio. Los subversivos se robaron cinco carros
nuevos, y cinco tablillas de vehículo.
El 19 de enero de
1978, la policía desactivó seis bombas de iremita en una torre eléctrica de la
Autoridad de Fuentes Fluviales (AFF) en Aguas Buenas. Cuatro días después, tres
bombas de iremita destrozaron la base de una torre de la AFF con líneas de 230,000
voltios, en el barrio Quebrada Negrito en Trujillo Alto. Un cuarto artefacto
explosivo no llegó a funcionar. Los atentados respondían a la huelga iniciada
el 27 de diciembre por los dirigentes izquierdistas de la Unión de Trabajadores
de Industria E1éctrica Riego (UTIER) contra la AFF.
En la madrugada
del 25 de enero de 1978, una bomba detonó en la entrada del Banco Gubernamental
de Fomento en el Centro Minillas, causando $15,000 en daños,
responsabilizándose el CRP. Ese día hubo una marcha de estudiantes en apoyo a
la huelga de la UTIER, con una concentración en la Plaza de Río Piedras, donde
habló el presidente de la UTIER, Luis Lausell Hernández, dirigente del Partido
Socialista Puertorriqueño (PSP), convicto en 1986 por no rendir su planilla
contributiva durante varios años.
A las 2:30 p.m.
del 31 de enero de 1978, tres hombres, entre los que se sospecha estaban
Guillermo de Ramery Santos y Cedar Ismael García Ríos, y una mujer blanca y
rubia, encañonaron al policía Héctor R. Morales cuando prestaba servicio de
retén en el cuartelillo de la Policía en el barrio Montebello en Manatí.
Morales fue golpeado y esposado junto con el agente Luis Roberto Medina, a
quienes les quitaron sus armas y uniformes. A Medina le robaron $550, tarjetas
de crédito y la placa de policía, rompieron dos radios de comunicaciones,
viraron un escritorio y un archivo, y con rociador negro pintaron en las
paredes "Viva la huelga," en referencia al conflicto laboral de la
UTIER, "La clase, obrera triunfa," y las siglas FARP, de las Fuerzas
Armadas de Resistencia Popular, quienes se daban a conocer por primera vez.
La FARP, que
dirige el dominicano Federico "Javier" Cintrón Fiallo, es el brazo
armado del Movimiento Socialista de Trabajadores (MST) que preside Luis Ángel
Torres Torres. El 16 de marzo de 1976 Torres renunció su escaño como
representante del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en la Cámara de
Representantes de Puerto Rico, diciendo que las elecciones eran una
"farsa" y que la independencia únicamente se podía conseguir a través
de la violencia armada.
El mismo día que
la FARP atacó el cuartelillo de Manatí, la FALN detonó bombas esa madrugada en
la oficina central de la termoeléctrica Consolidated Edison y debajo de un auto
de la policía estacionado a varias cuadras, en el centro de Manhattan. Un
comunicado de la FALN se achaca los atentados "Para demostrar respaldo a
los trabajadores en huelga de la Autoridad de Fuentes Fluviales en Puerto Rico,
y para protestar la posición anti-obrera de la AFF."
El 1 de febrero
de 1978, la policía desactivó tres bombas de iremita en las facilidades de la
AFF en Mayagüez. La iremita empleada durante la huelga de la UTIER pertenecía
al cargamento de 3,600 libras robado el 21 de julio de 1974 de la fábrica Ireco
Caribbean en Manatí, por tres hombres enmascarados. Una gran parte de la
iremita, que es tres veces más fuerte que la dinamita, ya había sido recuperada
por la policía en tres operaciones. La primera fue el 29 de marzo de 1976,
cuando Elías Samuel Castro Ramos, Edwin Meléndez Vé1ez, Carmen Adela Acevedo
Vicente y Luis Medina Mercado, todos del Partido Socialista Puertorriqueño
(PSP), fueron arrestados en una casa campestre en el sector Mata de Plátano en
Luquillo con 1,357 libras del explosivo, marcado "Ireco Caribbean" en
cada envase, y se les ocupó dos rifles hurtados. El segundo operativo fue el 29
de junio de 1976, cuando confiscaron 1,350 libras de iremita en la casa
deshabitada del ganadero José Alberto Ochoa Roig en el barrio San Salvador de
Caguas. En la marquesina habían excavado un sótano cubierto con una tapa de
cemento, en el cual también había mil libras de nitrato de amonia en barriles y
otros químicos. El 10 de enero de 1977, la policía ocupó 42 libras de la
iremita debajo de un auto desmantelado en un depósito de chatarra en la
carretera a Carolina.
En la madrugada
del 8 de febrero de 1978, un niple estalló frente al banco Chase Manhattan en
el edificio de la telefónica en Caparra, causando $10,000 en estragos, y la
FALN colocó una bomba que no funcionó en un transmisor de energía eléctrica en
Nueva York. Un comunicado del CRP señaló que el atentado fue en respaldo a la
huelga de la UTIER, y "en protesta por la participación de este banco en
la conspiración imperialista para el saqueo de los recursos minerales de
nuestra patria... Este banco es uno de los verdaderos dueños de la AFF y, por
lo tanto, el principal culpable en el presente conflicto laboral." Esa
noche fueron desactivadas dos bombas atadas a las patas de las torres
eléctricas de la AFF en el barrio Hato Nuevo en Guaynabo, llegando a 190 los
sabotajes desde el inicio de la huelga de la UTIER.
En la madrugada
del 16 de febrero de 1978, estallaron tres bombas incendiarias en la sección de
ropa de las tiendas Barkers en Señorial Plaza y tres otras dentro de Woolworths
en San José Shopping Center, y niples detonaron frente a los bancos Chase
Manhattan de la parada 23 en Santurce y el de la Ave. Muñoz Rivera en Río
Piedras, y en el City Bank del mismo sector. Las nueve bombas causaron más de
$50,000 en daños, siendo la primera vez en seis años que se atacaban
establecimientos comerciales en Puerto Rico. Esa madrugada la .FALN dejó una
bomba que no estalló en el Manufacturer's Bank de Nueva York.
A las once y
media de esa noche, dos cadetes de la Policía sorprendieron a un individuo
colocando una bomba en una torre eléctrica en el barrio Carolinas de Caguas,
arrestando a Ramón E. "Moncho" Toledo Maldonado, un activista del
PSP. Toledo posteriormente demandó al gobierno por medio millón de dólares por
"fabricarle" una acusación falsa, y perdió el caso.
Dos días después,
ocho bombas de alto poder estallaron en dos torres eléctricas en Santurce. Un
oficial de inteligencia estima que Filiberto Ojeda y sus seguidores tuvieron
una activa participación en los sabotajes, aunque no se atribuyeron muchos de
los actos.
En la madrugada
del 11 de abril de 1978, una bomba rompió la puerta del Club de Oficiales de la
Guardia Costanera en Isla Grande. Un comunicado del CRP señaló que era "en
respuesta a la intransigencia y arrogancia de la Marina y el gobierno yanqui
ante el legítimo reclamo del pueblo viequense."
Tres días
después, una bomba estalló durante la madrugada en las oficinas del Cuerpo de
Ingenieros del ejército norteamericano en Puerta de Tierra, y otras tres que no
estallaron fueron desmanteladas en el banco First Federal Savings, el Banco
Popular de Río Piedras, y en el edificio residencial de la Guardia Costanera.
El 19 de abril de
1978, al finalizar la huelga de la UTIER con un convenio desfavorable para
ellos, eliminando 900 puestos en la Autoridad de Fuentes Fluviales, una bomba
de alto poder detonó frente al correo de Caguas. La siguiente noche, un niple
estalló en el correo de Manatí causando $50 en daños. Ambos artefactos eran
similares al que dejó el CRP en la Guardia Costanera.
En la noche del 9
de mayo de 1978, detonaron niples con pólvora en las entradas de los correos de
Vega Baja, St. Just y la calle Loíza en Santurce. Pasada la medianoche, otros
artefactos estallaron en el local de reclutamiento de la Marina en el edificio
del Bayamón Federal Savings, causando $50,000 en pérdidas, y debajo de una
guagua de la Marina frente a la residencia de un oficial en la calle 80 de
Villa Carolina, efectuando poco daño. Un comunicado del CRP señaló que las
cinco bombas eran en represalia por los despidos en masa de los empleados de
agencias del gobierno de Puerto Rico, y "por la presencia de la Marina
yanqui en Vieques."
A las 12:55 a.m.
del 6 de junio de 1978, una bomba estalló en la puerta del correo de Villa
Carolina. Cuatro horas después, otro niple fue desmantelado junto a un vehículo
del Departamento de Agricultura federal que el empleado Agustín Quintero Albort
tenía estacionado frente a su residencia en Carolina. Un tercer artefacto
dentro de un florero en el pasillo del hotel Cerromar en Dorado también fue
neutralizado.
El 22 de junio de
1978, tres hombres y una mujer, con revólveres y pistolas con silenciador,
asaltaron el banco Caguas Federal Savings en Guaynabo, huyendo con $60,000. La
descripción de los asaltantes coincide con los miembros de la FARP que cinco
meses antes atacaron el cuartelillo de la policía en Manatí.
El 24 de julio de
1978, la policía allanó una finca en el Camino Saldaña, km. 4.4, Cupey Bajo,
que estaba arrendada a Edgardo Alvelo Burgos, de 29 años, miembro del PSP y de
la Federación de Maestros, donde recuperaron dos de los cinco carros robados en
Sunday Motors. También ocuparon propaganda comunista, una escopeta calibre 16
recortada, municiones de distintos calibres, y objetos eléctricos y relojes
empleados para preparar artefactos explosivos, según la querella policiaca No.
78-238-15737-02. Alvelo fue acusado de violaciones a la Ley de Armas, caso
judicial No. 783029-30, que fue archivado el 31 de mayo de 1979, "ya que
el agente nunca vio los carros sino que actuó a base de confidencias y la
defensa no puede interrogar a un confidente, cuya identidad se desconoce."
A las 11:08 a.m.
del 31 de julio de 1978, una mujer llamó al cuadro telefónico del edificio
federal en Hato Rey y advirtió que había un artefacto explosivo en el
estacionamiento, el cual fue localizado en un maletín debajo de un jeep del
Departamento de Agricultura. La bomba de poca potencia detonó a las 12:30 p.m.
cuando era trasladada al camión de explosivos, averiando levemente cuatro
autos.
A la una y media
de la madrugada del 24 de agosto de 1978, los policías Julio R. Rodríguez
Rivera, de conductor, y Juan F. Mendoza Delgado viajaban en su carro patrulla
por el kilómetro 68 de la carretera 3, sector Tropical Beach de Naguabo. La
ronda llegaba hasta la posta de entrada de la Base Naval Roosevelt Roads en
Ceiba, muy cerca de donde se detuvieron para prestar asistencia a un carro a la
orilla opuesta de la carretera con el bonete abierto. Al estacionarse frente al
Dodge Colt gris de 1978, los policías vieron que un hombre delgado de baja
estatura con un sombrero blanco bregaba con el motor, mientras una mujer con
falda azul larga alumbraba con una linterna, quien comentó "Gracias a
Dios, llegó la policía," como señal de aviso. Las autoridades sospechan
que ella era Carmen T. del Toro Irizarry, a quien han apodado "La rubia de
los Macheteros."
Cuando el agente
Mendoza se dirigía hacia ambos, fue encañonado por la espalda por dos
individuos que salieron de un matorral, uno con un rifle y el otro con una
pistola, quienes lo desarmaron. El policía Rodríguez, "quien en ese
momento se encontraba fuera del vehículo, al percatarse de lo que estaba
sucediendo hizo uso de su arma de reglamento haciendo un disparo contra los
individuos y uno de ellos le hizo un disparo alcanzándolo en la boca, cuyo
impacto le ocasionó la muerte," según señala la querella policiaca No.
4-053-01322. Rodríguez fue asesinado de un balazo 9 mm. en la boca que le
impactó el cordón espinal, según el reporte de autopsia AF-8396, de la misma
manera que los Macheteros mataron al abogado Randall. Un casquillo de 9 mm. fue
encontrado a 50 pies de distancia del auto patrulla. Rodríguez, de 33 años,
dejó huérfanos a tres hijos.
Algunos agentes
de inteligencia opinan que el policía Rodríguez fue desarmado y luego asesinado
porque reconoció a uno de los Macheteros que era empleado del municipio de
Yabucoa, donde él residía.
Mendoza fue
llevado hasta el centro de un cocal adyacente, donde lo amordazaron con
esparatrapo y le cubrieron la cabeza con una capucha. En ese momento se escuchó
un tiroteo en la carretera, y los Macheteros dejaron a Mendoza abandonado en el
piso, advirtiéndole que "se mantuviera quieto, que no le harían
daño."
La balacera se
produjo cuando pasó un Chevrolet con el teniente José Víctor Morales Vega y el
agente Juan A. Ortiz Ortiz, del cuartel de Humacao, quienes iban vestidos de
civil y habían supervisado una redada de narcotraficantes en el área. Al
acercarse al carro policiaco abandonado, con las cuatro puertas abiertas y una
caja de cartón tapando la luz giratoria, dos individuos les dijeron:
"Muévanse, muévanse, que estamos en una operación muy delicada."
"Nosotros también somos policías," dijo Morales, y los Macheteros les
dispararon, impactando los cristales y la carrocería del Chevrolet. El agente
vació su revólver, pero al teniente se le encasquilló la pistola, por lo que
continuaron en, el carro hasta el restaurant Río Mar, a un kilómetro de
distancia, y regresaron al área del incidente, donde ya habían huido los
Macheteros en otro carro con los dos revólveres de reglamento, dejando el Dodge
Colt abandonado, que resultó ser el último de los cinco carros robados de
Sunday Motors ocho meses antes. Otros dos carros ya habían sido recuperados,
uno por el residencial Las Margaritas, cerca de donde vivía el Machetero Hilton
Fernández Diamante, y el otro frente al condominio San Francisco en Río
Piedras, conocido como "Brisas del Kremlin" por la cantidad de
subversivos que viven allí.
Los agentes
encontraron el cadáver del policía Rodríguez, desataron a Mendoza, y dentro del
auto patrulla había una pistola Browning de 9mm, el calibre favorecido por los
Macheteros. También ocuparon una tablilla hurtada en día anterior en San Juan,
dos sudaderas de hacer ejercicios, tres capuchas, balas, un zapato de mujer, un
sombrero blanco y un guante.
La Marina de los
Fstados Unidos colaboró en la búsqueda de los asesinos en los montes aledaños,
junto con unos 200 policías y muchos residentes de Naguabo que portaban
machetes y palos. Inteligencia Naval sospechó que se tramaba un plan subversivo
contra la Base Roosevelt Roads.
El entonces Secretario
General interino del PSP, Carlos Gallisá, condenó el asesinato del policía
Rodríguez como "una acción tan absurda y disparatada" que
"ningún revolucionario serio" será capaz de perpetrarlo.
"Acciones de esa naturaleza solo sirven propósitos ajenos a los intereses
de nuestra lucha," concluyó Gallisá.
Los Macheteros
trataron de justificarse el 29 de agosto en su primer comunicado sosteniendo,
"los revolucionarlos no somos asesinos," ilustrando con cinco dibujos
las posiciones de sus "combatientes" durante el incidente, y alegaron
que mataron a Rodríguez en defensa propia cuando fue a desenfundar su arma, y
que el propósito fue tomar los uniformes, armas y vehículo policiaco.
El 1 de octubre de 1978, los