LOGOS DE LA RAZA PUERTORRIQUEÑA

Meditaciones aperiódicas sobre mi lengua

o sobre lo que de ella pudiera quedar

 

por el Dr. Rafael Andrés Escribano

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Carta herméticamente abierta

al Presidente de la Universidad Interamericana

Parte I

 

Mi mano, mi silencio y el cáñamo

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Día de Marte, 16 de agosto de 2005

 

Distinguido Dr. Fernós López-Cepero:

 

Soy, como recordará usted, el profesor de lingüística que se dirigió a usted y al resto de la facultad en el teatro de la Interamericana de Arecibo con ocasión de su visita a fines del pasado semestre. Allí hablé de mi participación en el simposio "Medicación de la Droga: Argumentos a Favor y en Contra" que tuviera lugar el miércoles 27 de abril de 2005, una semana antes de su visita al campus.

 

Los organizadores del simposio, particularmente el Prof. José L. Sierra y la Profa. Lourdes Carrión, a quienes no conocía yo antes de la invitación, me invitaron formalmente, por carta, con un mes de antelación, a participar en el simposio en los siguientes términos: "Entendemos que usted es una persona que se ha destacado por sus esfuerzos dirigidos en el área y es por eso que queremos invitarle a que participe como reactor /a o deponente en el tema" (copia incluida en attachment).

 

Acepté la invitación inmediatamente, también de manera formal, con un email (copia incluida en attachment) al Prof. Sierra, con copia a la Profa. María Ramos López, que en paz descanse, entonces directora de mi departamento, Estudios Humanísticos. En esa carta, les incluí el título de mi ponencia, "Mariguana y soberanía", con copia de un capítulo, de igual título, de mi libro FUMAndoMAFÚ: materiales para la historia de la mariguana en Puerto Rico (1996; 2003), primero y, hasta el momento, único libro que conozco sobre la historia de la mariguana en Puerto Rico.

 

Sin embargo, no fue sino hasta el día mismo del simposio, una vez en el teatro, que el Prof. Sierra me informó que no se me iba a incluir en el panel de deponentes y que tendría que limitarme a "reaccionar" a las ponencias, desde el público. Desconozco, al día de hoy, en quién recayó la decisión de no incluirme en el panel y desconozco sus razones... pero no tuve inconveniente en aceptarlo.

 

Al cabo de más de dos horas de ponencias, el Prof. Sierra reconoció y les permitió hablar a varios "reactores" del público y, cuando anunció que ahora los panelistas iban a responderles a los "reactores" (según los llamaba él), lo llamé desde mi asiento en el público para preguntarle si podía yo hablar también. Accedió y me pidió que me acercara al micrófono del público.

 

Le expliqué que tenía varios libros de los que quería leer en voz alta un par de cosas y que prefería, si él me lo permitía, hacer uso del podio que había en el escenario y desde el que ya había hablado el último "reactor". Accedió y me presentó: "Vamos a darle unos minutitos al Dr. Escribano, que es parte de nuestra facultad y que también es conocedor del tema".

 

En este punto, le sugiero que lea usted el attachment de mi transcripción textual (excepto por las muletillas, que no las incluí, y las aclaraciones entre corchetes que añadí) de esta parte del simposio. Mi transcripción está hecha a partir de una copia del DVD del simposio que gentilmente me facilitó el personal de Audiovisual del campus --un mes y pico después del evento. La exactitud de mi transcripción la puede usted constatar viendo el DVD.

 

Comencé mis "minutitos" de "reacción", preguntándole a la audiencia si alguien sabía el nombre tradicional puertorriqueño, español e indoeuropeo para la mariguana. Nadie responde. Me volteo hacia los miembros del panel y les pregunto directamente si alguno de ellos sabe. Nadie responde. (¿Lo conoce usted?) Pasé entonces a discutir la etimología de "cáñamo", la palabra puertorriqueña y española tradicional, hoy muy poco conocida, para "mariguana" --la palabra "mariguana" es de uso relativamente reciente, no es de origen indoeuropeo sino amerindio y la Real Academia Española no la incluye por primera vez en su diccionario sino en la edición de 1927. 

 

Abrí con la definición de "cáñamo" que aparece en el Tesoro de la lengua castellana o española de don Sebastián de Covarrubias (Capellán de los Reyes Católicos, Tutor de los Infantes y Consultor del Santo Oficio de la Inquisición), de 1611:

 

<<[CÁÑAMO.] Del griego "cannabis". Planta conocida y muy útil para la vida humana porque del cáñamo se hace el cordel y las obras que constan dél, como cinchas, jáquimas, alpargatas, cordones de frailes, guindaletas, maromas y telas de lienzo basto, de donde se hicieron las primeras camisas o cañamizas... >>

 

Y cerré con otra cita también del Tesoro de Covarrubias, la definición de "cañamón":

 

<<[CAÑAMÓN.] La simiente del cáñamo. De los cañamones y miel, hacen nuégados para los niños y para las amas que crían. Quebrantados, es el pasto para los pajaritos enjaulados.>>

 

Entre una y otra cita, y a pesar de que el Prof. Sierra sólo me concedía unos "minutitos", logré exponer varios puntos que me parecían fundamentales para contrabalancear las ponencias de los panelistas. Entre otras cosas delineé la conspiración bancaria que culmina en el Marijuana Tax Act de 1937. Hablé de la Ley 48 de Narcóticos, firmada por don Luis Muñoz Marín el 18 de junio de 1959, con la que legalizó el cultivo de mariguana para usos industriales. Mencioné la producción endógena de canabinoides (anandamuros) en las glándulas mamarias y su presencia en la leche materna...

 

En fin, lo refiero a la transcripción de mi "reacción" ante el panel, así como al DVD que tiene la biblioteca del campus. Dudo que no la encuentre usted interesante y altamente relevante dadas las ponencias de los panelistas y dados los puntos de vista que se ventearon en el simposio. Le recomiendo además la lectura de mi libro arriba mencionado, del que, por cierto, sólo quedan copias en la librería By The Book, en el Condado. Al momento, preparo la tercera edición del libro...

 

Cada uno de los panelistas respondió a mi "reacción". Pero fue la penúltima respuesta, la del panelista Rolando Torres, animador de Radio Redentor en el programa mañanero En Hora Buena, la que, a su manera, le dio un giro más interesante aún al simposio:

 

<<[...] soy una persona que, como comunicador radial, todos los días estoy en radio, en un programa mañanero. Hablo a más de 70,000 a diario. Nos reunimos en actividades con jóvenes. Y tengo la costumbre de hablar claro los puntos que pienso. A mí me preocupa el hecho de que --y con todo respeto al caballero profesor aquí de la Universidad-- así como escucho su punto, también me gustaría reaccionar de una forma firme. Estoy acostumbrado a fijar posiciones. Yo realmente no enviaría un hijo mío al salón de clase del profesor. ¿Por qué? Esto es aparte al tema que estamos tocando y tengo que hacerlo como comunicador que soy. Yo creo que hay puntos divergentes en términos de conocer si algo es útil o no, o algo se usa o no. Ahorita, cuando el doctor a mi lado preguntó quiénes fumaban mariguana, el profesor levantó su mano. Yo creo que para mí como joven, usted,  profesor, no representaría un ejemplo. Yo no enviaría un hijo a su salón de clase. Y lo digo con respeto, ¿verdad?, no estoy faltándole el respeto en esta posición. Pero yo creo que no me puedo ir de aquí sin decirlo. Nuestros recintos universitarios, a pesar de ser un sitio universitario, ¿verdad?, universidad, universalidad de pensamiento y de posiciones, aquí aprovecho la oportunidad, como universidad que somos, para decir que yo creo que no es correcto desde mi punto de vista, no es prestigioso para una facultad, el promulgar en una aula, en un salón de clase, este tipo de movimientos, que, en Puerto Rico, toda la gente que yo conozco que usa mariguana tienen problemas, está viendo problemas en su casa, con su gente, con su familia y consigo mismo. Yo no puedo aplaudir eso y tengo que declararlo.  De todas formas, con todo respeto también se lo expreso y a todos los presentes. Y, finalmente, pues les invito a que afuera chequearan unos brochures de nuestra organización. Se llama JIPA, Jóvenes de Influencia y Presencia Activa. Trabajamos tanto a nivel legislativo, haciendo propuestas que promueven la mejor calidad de vida de nuestros jóvenes... Estamos trabajando en un proyecto para evitar la utilización de figuras jóvenes en anuncios de cerveza --es uno de los proyectos que estamos radicando, es un monstruo, no es tan fácil hacer esto pero a eso estamos dirigiéndonos. Nos reunimos en diversos lugares de la Isla, con eventos tanto musicales... y obras teatrales, todo tipo de elemento juvenil que pueda aportar a estos jóvenes cosas positivas que los ayuden a echar hacia adelante. Estamos a la orden y todos los días también en Redentor 104.1 FM estamos todos los días de 6 a 9 en el programa mañanero En Hora Buena para toda la disposición de todos ustedes. Buenas tardes.>>

 

O sea, que del hecho de que yo alzara la mano desde el público cuando uno de los panelistas (el psiquiatra que menciona el Sr. Rolando Torres) pregunta en tono de extraña broma "¿quién aquí fuma mariguana?", el comunicador Rolando Torres, sin que saliera una sola palabra de mi boca, decidió anunciar que él no enviaría un hijo a mi salón de clase y que yo estoy promulgando en mi salón de clase algún "tipo de movimiento" y, con ello, desprestigiando a "esta facultad"... 

 

Fíjese usted, don Manuel, qué momento más particular. Un panelista psiquiatra nos está preguntando a la audiencia, en tono de broma, y en medio de una nefasta política de prohibición que ya lleva 68 años de estragos, desde el Mariguana Tax Act de 1937, y, a causa de eso, en medio de una guerra, la guerra "contra" las drogas, que quién de nosotros fuma mariguana. Y esto no es menos que un triple desafío retórico. Triple, porque, en primer lugar, dada la presente ilegalidad de la mariguana, la afirmativa equivaldría a autoincriminarse y, segundo, si ni el psiquiatra ni los panelistas ni la audiencia han fumado mariguana entonces todos estamos hablando de algo sobre lo cual no tenemos la más peregrina idea, y tercero, al formular la pregunta en lo que los lingüistas llamamos el "presente habitual", es decir, "quien aquí fuma mariguana" (como opuesto, por ejemplo, al pretérito perfecto, i.e. "quien aquí ha fumado mariguana") se excluye sutilmente de responder a cualquiera que haya fumado aún si ya no fumara... Ante tal desafío retórico, respondí con mi propio acertijo retórico, a saber: levanté la mano y no dije nada. ¿Y qué habría dicho yo si el panelista psiquiatra me hubiera reconocido cuando levanté la mano? Pues ni yo mismo lo puedo saber porque no se me reconoció. Sin embargo, el comunicador Rolando Torres no tuvo reparo en inferir lo que infirió...

 

Al salir del simposio, según me contaron mis estudiantes más tarde, el comunicador Rolando Torres fue directamente a Rectoría para darle queja la Rectora sobre este lingüista que aquí le escribe. Y durante días subsiguientes, también según mis estudiantes, el comunicador Rolando Torres despotricó sobre mí ante los "70,000" miembros de su radioaudiencia diciendo que yo estaba promoviendo el uso de drogas entre la juventud. Y Dios lo bendiga porque le cabe todo el derecho del mundo a expresar su opinión, correcta o incorrecta, ante quien sea. 

 

Pero mi trabajo no es el trabajo del comunicador cristiano Rolando Torres. El mío es el trabajo de un lingüista puertorriqueño, tan cristiano como el que más, por cierto, que tiene la responsabilidad de defender, desde la lengua puertorriqueña, el bienestar y la libertad material y espiritual de los puertorriqueños... incluidos mis hijos, mi esposa y mi madre que, por cierto, asistieron al simposio conmigo.

 

Al otro día del simposio, antes de llegar a mi primera clase, la de Lingüística, uno de los estudiantes de la clase me pregunta si hay clase. Le digo que sí, pero que por qué pregunta. Me dice que lo que pasa es que se está comentando en el campus que al Profesor Escribano lo han suspendido. Le digo que si me habían suspendido, nadie me lo había informado y le pregunto que quién le había dicho eso. Me repite simplemente que se está comentando por el campus.

 

Como es de esperarse, fui a buscar copia del DVD del simposio para repasarlo pero el personal de Audiovisual me informó que, contrario a lo usual, Rectoría había retenido el original y que por el momento no permitiría que se le hiciera copia. Entre las semanas que Rectoría retuvo el DVD y las semanas que le tomó a Audiovisual encontrar el tiempo para hacerme una copia, pasaría más de un mes.

 

Hacia el final de la semana pasada, estuve en el campus para ver mi correspondencia --resultó que no tenía-- y averiguar si tendría trabajo para el semestre que está a punto de comenzar. Nadie en mi departamento me supo decir. Giovanna, nuestra secretaria me sugirió que fuera a ver a la Decana de Estudiantes pero cuando fui se me informó que había renunciado y que no se había nombrado a nadie todavía...

 

Ayer, lunes 15 de agosto de 2005, hablé con la nueva directora de Estudios Humanísticos, la Profa. María Delgado Fernández, y tampoco me supo decir con certeza. Sí me dijo que se suponía que alguien me hubiera escrito una carta pero le dije que hasta el momento no había recibido ninguna.

 

Y es así que decido escribirle esta carta a usted, don Manuel, académico puertorriqueño y Presidente de la Universidad Interamericana, para pedirle el favor de que me diga formalmente si se renueva o no se renueva mi contrato. Independientemente de la decisión, quedo a su entera disposición para reunirme con usted y hablar de este importante tema, del que soy, para bien o para mal, su único historiador conocido. Que Dios lo bendiga.

 

Cordialmente,

 

Rafael


Dr. Rafael Andrés Escribano
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