LOGOS DE LA RAZA PUERTORRIQUEÑA
Meditaciones aperiódicas
sobre mi lengua
o sobre lo que de ella
pudiera quedar
por el Dr. Rafael Andrés
Escribano
El cáñamo, la lingüística puertorriqueña y el
Departamento de Estudios Hispánicos
de la UPR en Río Piedras
Miércoles 10 de agosto del
2005
Queridos puertorriqueños y amigos de la
puertorriqueñidad:
Les comparto a continuación la carta de solicitud que le mandé al
Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico
presentándome como candidato, en respuesta a su anuncio de una plaza disponible
de profesor de lingüística publicado el verano de 2004 en El Nuevo Día
(“Un gran periódico”)... En ningún momento durante todo el año que les tomó
escoger entre alrededor de sólo 10 candidatos que solicitaron la plaza (según
comunicación personal a mí por parte de la Dra. Albert, directora del
departamento), se interesó el Departamento de Estudios Hispánicos por
concederle una entrevista de trabajo a este arrogantemente humilde lingüista puertorriqueño
que aquí les teclea. Ni siquiera la inusual originalidad lingüística de mi
carta de solicitud en tanto que contribución a la historia de la lengua
española generó en estos académicos suficiente curiosidad como para invitarme a
una entrevista de trabajo. Hace unas semanas, recibí una carta de la Dra.
Albert informándome que ya habían escogido a otro lingüista para la plaza...
Bueno, without further ado, como decimos en Guaynabo City
(“Ciudad de 5 estrellas”), aquí tienen mi carta, que espero les sea de
provecho. Ah, y no dejen de leer las notas al calce, que forman también parte
de la carta de solicitud...
Rafael
Dr. Rafael Andrés Escribano
Hasting BA-8, Garden Hills Norte
Guaynabo, Puerto Rico 00966
787 221 5615
Carta de Presentación
del Dr. Rafael Andrés
Escribano
Dra. Matilde Albert Robatto, Directora
Departamento de Estudios Hispánicos
Facultad de Humanidades
Universidad de Puerto Rico
Recinto de Río Piedras
P.O. Box 23351
San Juan, Puerto Rico 00931-3351
<<Por miedo de gorriones,
no
se dexan de sembrar cañamones.>>
DRAE,
1780.
Sábado 28 de agosto de 2004
Distinguida Dra. Albert Robatto:
Quisiera por la presente comunicarles a usted y a sus colegas en el
Departamento de Estudios Hispánicos mi profundo interés de ocupar la plaza de “profesor de lingüística hispánica “con
especialidad en fonología y diacronía”[1] que se anunciara
recientemente en la sección de Clasificados de El Nuevo Día. Adjunto le
incluyo copia de mi resumé y de las transcripciones de créditos que confirman
mis títulos de doctorado (en lingüística hispánica, románica y general),
maestría (en civilización hispánica) y bachillerato (en matemáticas y
lingüística[2]), así como un
resumen de mi tesis doctoral, Spanish Morphosyntax: a lexico-categorical
approach.
“Por miedo de gorriones, no se dexan de sembrar cañamones” reza el hoy
olvidado refrán español registrado en el DRAE de 1780:

La lingüística puertorriqueña –como toda ciencia y todo arte– no se debe
practicar sino para el bienestar y la libertad de los puertorriqueños.
El cáñamo es la planta de utilidad más vasta y de disponibilidad más
universal e inmediata que ha conocido la humanidad en los últimos 10,000 años,
y con la que nos hemos provisto de eucaristía, alimento[3], medicina, ropa[4], materiales de
construcción, combustible... en todas las latitudes del planeta.[5] La facinerosa
prohibición del cáñamo en 1937 por parte de fuerzas enemigas del pueblo
americano y del pueblo puertorriqueño se sirvió de un truculento engaño
lingüístico. Desde la década del 1930, para lograr demonizar esta sagrada[6] planta, esas
fuerzas intentaron borrar de nuestra conciencia la afincada y respetada palabra
“cáñamo”[7], sustituyéndola
por la entonces desconocida y misteriosa palabra “marihuana”[8], a la vez que
ocultaron las fuertes denotaciones y connotaciones eucarísticas de ésta.
La lingüística diacrónica académica en Puerto Rico y en el mundo
ha sido intimidada cómplice, por omisión y comisión, en esa gran conspiración
para desnaturalizar nuestra simbiosis orgánica vital con el cáñamo.
Fue durante mis años de profesor de lingüística hispánica y general en
el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de California, Recinto
de Riverside (hoy reorganizado como Department of Hispanic Studies) que,
gracias a mis estudiantes, comencé a estudiar la historia del cáñamo y otros
enteógenos. Allí, dicté cursos y dirigí seminarios graduados y subgraduados de
Fonética, Fonología, Morfología, Sintaxis, Semántica, Dialectología, Historia
de la Lengua Española, Lingüística Matemática, Lógica, Métrica, Poética y
Semiótica.
Desde 1996, año en que publiqué la primera edición de mi libro FUMAndoMAFÚ:
materiales para la historia de la mariguana en Puerto Rico,[9] he continuado investigando
y divulgando[10] la diacronía de
la palabra “cáñamo” con el fin de sanar y salvar el serio trauma espiritual y
material que representa día tras día la guerra contra los usos industriales del
cáñamo, así como su epidémica distribución ilegal para usos hoy día
frívolamente llamados “recreacionales” por lo medios.
Esa investigación ha dado frutos no sólo en el área de la lingüística
diacrónica sino también en fonología, la segunda área de especialidad
del lingüista que busca contratar su Departamento de Estudios Hispánicos. Mis
estudios me han permitido redescubrir –y en varios importantes casos descubrir–
aspectos cruciales del cáñamo y otros enteógenos tradicionales no sólo para el
profundo entendimiento y vivencia del lenguaje en su dimensión espacio (i.e. la
dimensión materia) sino también en su dimensión tiempo[11] (i.e. la
dimensión espíritu). De las primicias de esa investigación, he publicado el
artículo “A cosmic note on the
monophonemic consonantal Spanish command for silence”.[12] En él, demuestro
la existencia y naturaleza de un 4º y un 5º tipo de fonema (según su función
silábica) hasta ahora no reconocidos por la lingüística española y general, así
como un posible isomorfismo entre, por un lado, estos 5 tipos de fonema posible
(de nuevo, según su función silábica) y, por otro lado, la doctrina de los 5
elementos de la antigüedad[13], partiendo de
una generalización basada en la clase de los fonemas tradicional y sabiamente
llamados “líquidos” así como en la moderna teoría de la energía libre[14]...
He escogido, por obvia limitación de espacio en esta carta de
presentación que ya desborda sus propios límites, ofrecer una muestra de los
rasgos distintivos de mi trabajo lingüístico en función del lenguaje de los
enteógenos y los enteógenos del lenguaje, así como del cardinal problema de su
prohibición, escogiendo dejar de lado aquello que pudiera clasificarme como un
lingüista más. Les ruego a usted y a sus colegas que no por ello concluyan que
carezca yo en modo alguno del rigor, colegialidad y experiencia docente para
servirle a la excelsa puertorriqueñidad como catedrático de lingüística.
Es así que hoy, contra toda probabilidad, corazón en mano y en medio de
la crisis por la que atraviesa nuestra herida pero no vencida
puertorriqueñidad, apelo a lo mejor de su conciencia, Dra. Albert Robatto, así
como a la de sus colegas, para que consideren seriamente apoyar mi oro et
laboro lingüístico, dándonos a ustedes y a mí la oportunidad de conocernos
y de sopesar seriamente mi candidatura como
profesor de lingüística en mi primera alma mater universitaria,
la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.
Cordialmente a sus órdenes,
Rafael Andrés
Dr. Rafael Andrés Escribano
Hasting BA-8, Garden Hills Norte
Guaynabo, Puerto Rico 00966
Email: logofilo@logofilo.com
Website: www.logofilo.com
Télefono: 787 221 5615
[1] Téngase claro
que ni lógica ni ontológicamente puede existir lingüística diacrónica sin lingüística
sincrónica, así como tampoco puede existir fonología sin morfología, sintaxis,
semántica, pragmática, métrica, poética… y viceversa.
[2] Durante mis años
de bachillerato en la UPR (1976-1981) no existía bachillerato en lingüística.
Sin embargo, como se puede apreciar en mis transcripciones de créditos, tomé
todos los cursos que pude en el Programa Graduado de Lingüística, entre otros:
Teoría Semántica (Prof. Castilla), Lingüística Generativa (Prof. Amparo
Morales), Morfosintaxis Española (Prof. María Vaquero), Lingüística Matemática
(Prof. Guillermo Rosado Haddock), Lingüística General (Prof. María Vaquero),
Métodos de Investigación Lingüística (Prof. Humberto López Morales)… así como
varios cursos intensivos de lenguas modernas, entre otros: Francés (Prof. Ana
Lydia Vega), Italiano (Prof. Luis Cibes), Portugués (Prof. Jorge da Silva),
Alemán (Prof. Beck), Latín (Prof. Isabelita Huyke)…
[3] Véase por
ejemplo la definición que da don Sebastián de Covarrubias en 1611, en su Tesoro
de la lengua castellana o española, para CAÑAMÓN:
“La simiente del cáñamo; de los cañamones y miel hazen nuégados para los niños
y las amas que crían. Quebrantados es el pasto de los paxaritos enjaulados.” Y
así define Covarrubias el NUÉGADO:
“Cierta golosina para acallar los niños, que se haze de miel y nuezes, aunque
también se haze de almendras, avellanas y piñones y cañamones.”
[4] Don Sebastián de
Covarrubias, en su Tesoro, define el CÁÑAMO
así: “Graece χαναβιν, planta conocida
y muy útil para la vida humana; porque del cáñamo se haze el cordel, y las
obras que constan dél como cinchas, xáquimas, alpargates, cordones de frayles,
guindaletas, maromas y telas de lienço basto, dedonde se hizieron las primeras
camisas o cañamisas […]
[5] Dos buenas
introducciones generales a la historia mundial de la mariguana se pueden
leer a través de mi website, www.logofilo.com,
a saber, el libro de Jack Herer, The Emperor Wears No Clothes y el de
Ernest L. Abel, Marijuana – The First Ten Thousand Years.
[6] Aparece ya en el Pentateuco, en Éxodo, Capítulo
30, versos 22 al 33, como el enteógeno principal usado en la preparación del
óleo para la unción de los sacerdotes. La transliteración latina de la palabra
hebrea es QNH-BSM (qof, nun, bet, sin, mem), cognado de CANNABIS, usualmente
traducido como “caña aromática”. Al respecto, véanse los trabajos del erudito
hebreo Aryeh Kaplan y de la antropóloga lingüística polaca Sula Benetowa.
[7] En relación
explícita con el milenario cultivo del cáñamo –ya por su significado, ya por su
significante– aparecen también en el DRAE (incluyo la edición del DRAE entre
paréntesis) las siguientes palabras: alpargate (1726), cambray (1729), camisa
(1729), camiseta (1729), camisilla (1729), camisola (1729), cañamar (1729),
cañamazo (1729), cañameño (1729), cañamero (1729), cañamiz (1729), cañamiza
(1729), cañamón (1729), chambra (1884), cordel (1729), cuerda (1729), estopa
(1732), lienzo (1734), vela (1739)…
[8] El DRAE no la
registra por primera vez sino hasta 1927, como mejicanismo, y la define simplemente
como ‘cañamazo’ y no será sino hasta la edición de 1956 cuando por primera vez
se le atribuirán connotaciones negativas: <<mariguana [~huana]. f. En
Méjico y otros países americanos, nombre del cáñamo común, cuyas hojas, fumadas
como el tabaco, producen un terrible efecto narcótico.>> Aunque, de
hecho, no son las hojas, sino las flores de la planta hembra del cáñamo, las
que se fuman tradicionalmente.
[9] Les invito a leer
“Mariguana y soberanía”, primer capítulo de FUMAndoMAFÚ, en mi website www.logofilo.com,
o directamente en http://www.logofilo.com/RAEmariguanaYsoberania020727.htm.
[10] En internet, a
través de mi site, www.logofilo.com,
y de mi lista de internet y, en Puerto Rico, en entrevistas de radio y televisión
(entre otros, como invitado de Rubén
Sánchez, Perla Sofía Curbelo, Laura Candelas, Freddie Rivas, Anda P’al
Cará’...), en conferencias en librerías (Borders de Plaza Las Américas, Castle
Books de San Patricio Plaza...)...
[11] Sobre el cáñamo
y el tiempo en las bellas letras, véase la excelente síntesis de José Francisco
Batiste Moreno, “Valle-Inclán y el cannabis: Historia de un amor intelectual”,
en http://www.ilbolerodiravel.org/letteraturaspagnola/batisteMoreno-ValleCannab.htm.
[12] Les invito a
leer este artículo en www.logofilo.com
o directamente en http://www.logofilo.com/RAE-CosmicNoteOnSilence.PDF.
[13] Éter, fuego,
aire, agua y tierra.
[14] Véase el website www.cheniere.com
del Dr. Thomas Bearden, Teniente Coronel del Ejército de los EEUU.